Tengo la invisibilidad del viento en las entrañas del ecosistema a contracorriente. Tengo un as de corazones en los bolsillos chamuscados del horizonte. Tengo aspavientos amontonados en el fogoso latir de mis recuerdos. Tengo las vértebras que me arrancaron azules a la espera de Etta’s por hacerse realidad en los recovecos de la desmedida. Invisibilidad le doy al cielo porque lo imagino como a él quisiera dibujarse. No soy un hombre blanco cualquiera. No distingo el preludiode las promesas que saben a disolvente. Yo jamás diré Do you want me to give you a white son? Porque no me da la gana. Anunciemos otro ocaso en occidente. Un ocaso nacido del esperma de oriente. Eyaculan los camellos un orgasmo de humo espeso y blanco como micras de cocaína en el sueño de los viciosos del amoniaco. Se pudre el tiempo en el que andamos en la noche abierta de piernas, y un sol inerme se orienta con un cascabel con lazo verde en los circuncidados sueños de hojalata. Quisiera ser invisible a la vez que desnudo. Un hombre negro ruge de orgasmo rico en avatares de sombra y leche madura. No es una virtud ser mestizo en las rayas o en los mares. Se es más lisonjero con la ametralladora desde las fronteras. Vemos arribar a las costas que miran hacia África con un ojo de buey que nos mira de cerca. Avistamos tierra, y yerme la alegría porque estamos vivos. Una explosión en las manos nos estalla sepultando el oxígeno desde las rodillas. ¿Invisibles? Todos y nadies quisiéramos ser invisibles. Porque extrañamos el confort de los celofanes en los envoltorios y el cuero negro con falos grandes en el repertorio del azul plegaria en el pleamar que no vemos en ningún rincón del mundo. Cuando nos dicen sí, decimos tajantemente, no, cuando nos dicen no, decimos estrepitosamente, sí. Porque todo es mentira en la superficie del barro. Sólo nos queda averiguar el verso que le quitó la razón a un Nostradamus repleto de arcilla.
Me dicen y me cantan porque no salgo ahora de juerga y las veces que he salido he sido parte de una guerra. Quisiera ser de acero pero soy carne y hueso. Agua corriente, totalmente corriente, como los tipos corrientes, como la fría intemperie. No quiero oír a quienes tanto hieren, quiero un mundo en libertad, después de estar oculta mi verdad. Ya no salgo de juerga, me quedo solo con mis poemas. Mira si yo te camelo que el silencio sabe a caramelo cuando te sueño del que carezco pues ni siento lo que se debe sentir y tampoco lo padezco. Una vez vi al mundo a través de un espejo, porque el mundo es un reflejo, donde hay efigies y apéndices que trafican con las reglas del juego. Hubo una vez un siglo donde hubo un armisticio y cien bombardeos. Hubo una vez un mundo en la empinada cuesta del veo-veo. Me aparté de la juerga primero por edad y luego por no creerme el cuento. Estoy enfermo, muy enfermo. No sé si duraré para el apóstrofe a la derecha que es mío a la postre el peculiar vicio de no tener dinero. Así lo tengo y así lo creo. Pertenezco a ese tipo de gente que siempre llegan los últimos, con el nervio flácido, con el cuerpo cáustico, con el lugar donde dejé de los ojos el cuero. Quiero porque soy un cautivo siempre pendiente del carcelero. Las historias del presente las puse por escrito en un libro como pasaporte a la frontera del miedo. Ahora sigo contemplando la alegría y el deseo como algo tan lejano con la membresía del recuerdo. Existe para mí una cama en un manicomio y allí dejé de ser un hombre completo y ando de soledad repleto. Cupido ha muerto.
Pueden llamarte sudaka, chiriguti, o payopony, y tú como si soñaras de la misma manera les llamarás Madre Patria y te pondrás una escarapela con la bicolor como estandarte. Dirás ¡viva Perú carajo! Y a mí me parece chévere que os mantenga la Madre Patria. Vuestro trabajo os cuesta. Trabajáis de lunes a domingo y sólo queréis prosperar. A veces son banderas tricolores las que nos llaman gachupines. María Lionza y Malinche están en su altar junto a Simón Bolívar. En Santo Domingo dicen que está Colón descabezado, también Pizarro sin cabeza, y dicen de Hernán Cortés que tenía sangre caliente. Tierras condenadas a Cien años de Soledad. Él hambre de tu pueblo y la violencia no es algo que nos coja por sorpresa, los oligarcas y las maras dominan el cielo unos, y el infierno los segundos. Chévere sería que tuvierais paz y seguridad ciudadana. Que los serenazgos, los guachimanes y los guardaespaldas no valgan la pena. Blindados también viven los señores que perpetran el miedo porque no se fían de nadie. Si hay dinero hay mambo. Si no hay dinero chachachá. Entre gallos de pelea el espolón manchado está de sangre. Rolex de imitación producen sarnosa urticaria.
Hace unos años atrás fui con mi primo a un bar de Can Rull, y allí me esperaba la venganza, con las uñas sucias de mugre. Se cebaron conmigo, aunque es comprensible, pues matar la paz de mi silencio es fácil para aquellos aventajados, para los prepotentes, para los mártires del lampar, para los fanáticos de la última palabra. Me hicieron una traidora y cruel venganza. Me hicieron una emboscada a quemarropa. Estas son las cosas que me hacen pensar, que Cal triar, cal triar entre allò bo potser. Hi ha llardons amb l’alè podrit, amb una rebequeria punyetera, jo sóc Caplanneta, Capgrós i poeta. Yo ya soy viejo, ahora la esperanza es lo nuevo. Lo nuevo llegará a ser despreciado, ya que no hay gran verdad sin un peaje que pagar. Yo soy juguete usado y ahora el juguete es nuevo. No me siento despechado, me siento utilizado. Una vez corté el cordón umbilical pero mi madre es la única que me quiere de verdad, también mi padre y hermanos, aunque de manera distinta. La familia no se elige, se elige un destino, se elige un estado de felicidad o un estado de resentimiento. Yo elijo ahora quienes son mis hermanos, quienes son mis amigos verdaderos. Este no es un post triste y sombrío. Este es un post de gran ironía y, a la vez, esperanza. Es imposible enumerar las veces que me he sentido despreciado. Aunque muchas veces caigo en la cuenta que tengo pocos pero buenos amigos, y esa alegría es superior a todas las traiciones y desprecios de aquellos que no se merecen nada de mí. Al igual que ellos me odian, yo, los encuentro tristes almas que mientras lampan comentan y hablan de uno, pero cuando son lo que son, no tienen paz ni se parecen a la verdadera amistad, que es de dar la vida por un amigo. Un buen amigo, siempre querido y bienvenido.
Llevo ya algunos años muerto. Estoy en un estado febril. Cuando el calor es frío y la nieve es fuego, has llegado invicto al descubrimiento de la fiebre y toda su complejidad bajo el invierno de los relojes con numeración romana. El estado febril anuncia como un preludio la lengua rota. Soy niño y anciano. Aunque soy un muerto con un solitario corazón de plomo. La infamia de los hombres se remonta desde que los mismos se acercaron al abismo. Acercarse al abismo es cosa de confiados hombres que se enfrentan a la gran verdad del silencio. Dicen que escribo tristezas y quizá tengan razón, pero la parada en la última estación es la fiebre. Ya eres viejo y en tu lugar nacerá otra esperanza nueva. Yo elegí mi destino, aunque exista gente que se vende al gran impostor del lamento. Habitaciones frías, prisa frenética, velocidad nerviosa. Es todo un conglomerado de sensaciones todas muy a flor de piel. Subsanada mí itinerante desidia, de mi manera cáustica de vivir, vivo entre vigilia y sueño con la desnudez intacta. Ahora que dejo los vicios de toda una vida, porque sí, soy un loser, lo que no soy es un hombre de acero. Frío acero. Así son las normas de mi juego. Debo aprender modales, me dicen, pórtate bien, y a lo mío lo ven delito, pero yo ninguna falta le veo. Siempre, o casi siempre, he ido saltando obstáculos y trabas que me ponen los amos de la sed. Beber el agua es una esperanza ciega. Bailar el agua es entregarte. Cuando tu boca es agua el sueño es fiebre singular. En fin, miramos al futuro con resignada voluntad.
Me consuelo con eso que dicen, de que no hay dos días iguales. Y quizá tengan razón. Pero las mañanas se superan con un buen café, y las tardes, repetidas tardes de merienda y café con leche, tardes, innumerables tardes que son el preludio de la noche silenciosa. Te das de bruces con la vigilia y el insomnio. Las tardes son casi crepúsculos que despiden a la luz. Luz que sobre todas las criaturas esculpe su luminoso resplandor y hacemos la pregunta que siempre hacemos. ¿Podemos ser libres bajo la luz del silencio? El silencio te sumerge en el eco y la reverberación del sonido con la música de la risa y la luz completa que en voz baja rueda en los espacios comunes. Piedra que corre no cría moho. Te cambia la sonrisa con la desgana y con la insatisfacción. Poco a poco vas descubriendo la realidad que te persigue. En el pasado mascas la goma de la inocencia feble, y cuando en el presente todo encaja, hay un ayuno de cariño que dura más de lo que creíamos. Por eso debe ser que el amor con amor se paga. Esas tardes. Tardes de siesta y entre todas las tardes, las tardes de domingo, tan lentas como la parsimonia de la vegetal odisea que parte de las semillas. Yo ahora soy un misterio que apetece ser visto, pero sin pose fingida. Es algo parecido a estar solo en una habitación y la vida hierve alocada por el viento. Me pregunto tantas veces mi paso por este mundo, que no tengo claro que sea parte de él. Hay quienes piden el fin del mundo, y los hay quienes no están invitados a ver el mundo. Existen razones para no creer en nada de lo pasado.
Sin duda he vivido demasiado deprisa. Los hábitos no te hacen monje. Una vez, solamente una vez, lo di todo en la vida. Ahora llega la hora del arrepentimiento, ya que, no es que no quiera, sino que no puedo. Estoy completando un ciclo para empezar otro nuevo. Quizá sea esa mi suerte. La distancia ahora no es tan lejana. Estamos a un paso de ver lo que se vislumbra ante el futuro inmediato. He estado enfermo y he estado pletórico, pero la ilusión de la vida es un momento. Yo ahora no salgo apenas, y no es por el frío invernal, es por propia supervivencia mental. Ya vendrán tiempos mejores. Este año ha sido malo. He tragado mucha soledad, y ésta me hacía vulnerable. Espero que el 2023 venga con nuevas historias y nuevos sueños por estrenar en plena realidad. No solamente lucho para quitarme del tabaco, también me estoy quitando de un ansiolítico. Y todo por sugerencia médica. Tengo planes de futuro que no diré aquí. Pero repito, este año ha sido una calamidad. No salgo debido al nivel de depresión al que estoy expuesto. No soy misántropo, pero me cuesta relacionarme. Hay momentos que pierdo el hilo de las conversaciones. En fin, la Navidad es cosa de niños.
Ayer día 26 de diciembre se puso la primera piedra del Movimiento Aftertrap. Como ya he dicho alguna vez, los integrantes del Movimiento son Margarita Bokusu Mina, Cecilio Olivero Muñoz. Se aceptan opiniones o artículos, como también, relatos entre 300 palabras o 500. La dirección de la web/blog es: https://aftertrap.wordpress.com
Una de las cosas que caracterizan al Movimiento Aftertrap es el apropiacionismo, también la literatura experimental. Hace hincapié al surrealismo, al dadaísmo y al Art Brut. Invito a todo el mundo a ser parte del movimiento. Alguien dijo: Losers del mundo, uníos. Y eso es lo que pretendemos. Perdedores o no siempre buscamos la manera de crear y promocionarnos a través de nuestra creatividad. ¿Qué somos? ¿Somos un movimiento o colectivo, o somos parte de una creatividad posmoderna, en base y en lucha ante diferentes formas de marginación? Llega el momento de los enlaces: https:/www.nevandoenlaguinea.com también en https://www.nevandoenlaguinea.org y después están las webs personales y periféricas, que pueden encontrar en www.capplannetta.comhttps://www.aftertrap.wordpress.comhttps://cuadernodebidaxune.blogspot.comhttps://margaritabokusumina.blogspot.com y también web de Mixturas y mezclas interesantes de imágenes: https://lioolimixturas.com Gracias.
Capplannetta sigue en este asqueroso mundo pero muy poca gente lo quiere. No, no voy a derramar lágrima alguna. Quizá derrame mi eterna desgana de seguir habitando éste inhóspito mundo donde no vale la pena casi nada. Los fulanos, los menganos y los zutanos todos se empetan sus anos. Y se cambian la chaqueta según les convenga. Los mindundis se empeñan en ser amos del mundo, y son ineptos titirimundis. Los viejos sabios, que todo lo saben, no saben que la vida nadie sabe como acabará con él, y no la muerte, que nos lleva al patíbulo como ciegos con un perro lazarillo. Sí, eso, Lázaro de Tormes escribió su propia biografía y tuvo Los Santos cojones de llamarse anónimo. Como si dejara la vanidad como una puta cansada de darle bola a los esclavos del deber. Sí, sigo en el mundo. Y no me pienso ir. Voy a seguir en él hasta que caiga rendido como un desmayado. Como un exhausto Fausto detrás de Margaritas acompañados de Mephistofeles ditirambos y malintencionados. Que buscan su sombra en la sombra. Que buscan una micra de veneno en los días por venir y en los porvenires idiotas. No creo en este mundo. Dios me ha hecho una putada. Y no me quejo por pendejo. Me quejo porque soy un niño y un viejo. Me río del mundo, porque ni él es eterno. Ni la luz del sol. Y la luna será un oscura incógnita, como acostumbra a serlo. Y no me digáis que la esperanza es lo último que se pierde. Por que yo la pierdo tantas veces que ya no la espero, ni creo en ella. Este mundo es una patraña. Capplannetta, acude a un psiquiatra, te sugerirán las remilgadas señoritas que viven ansiosamente buscando a su top 10. Y se equivocó la paloma, se equivocaba.
En el pensamiento tengo una llaga con la que me tapo la cara. También mi vida precaria me causa dolor de llaga incesante, bajo los estrictos y puntuales pagos que se adjudica la banca. En la cárcel por tener deudas no me van a meter, pero estoy en una cárcel, ya sea de traslúcido cristal o de metraquilato. La espiga se alza por encima de nuestras posibilidades, y eso, es otra llaga que mata a la gente de hambre. Los buenos amigos no son solamente quienes te presten dinero, sino que trasmiten la esperanza del generoso hombre que renuevan la arcilla de Adán. La vida sencilla y con plenitud no conoce llagas. Llagas, las de los trabajadores, las del marinero, las del obrero. Porque entre sus días se despiertan somnolientos y devorados por la antigua manera del interés al 13% para gente como yo que es un 1%. ¿Quién es el genio que inentó los intereses? De verdad, los inventó el monstruo asqueroso del dinero fácil. De ganar, porque el dinero es un vicio repugnante para mí y para casi toda la humanidad. Se aprende de cifras con el contable, se moja el dinero parapléjico aunque volátil como un pájaro repleto de piojos. Se aprende las sumas y restas. Poco se divide, pero hay millonarios que multiplican ceros. Malditos hijos de perra. La Navidad es aberrante, la religión no hace a la gente buena, el ahorro es imposible, y en los supermercados se vende la vida ahorcada de los patíbulos y los barrotes de acero del código de barras y la manía asfixiante de almacenar. Este mundo es mío y tuyo, o quizá no pertenece a nadie, pero está tan sola la bola azul, la supernova esférica e inmunda de este mundo sin apetencia. No nos dejan ser lo que somos, pero puede que sea leyenda urbana.
Me fui a un pueblo tranquilo, andaluz, de noche abrían sus pétalos el jazmín y la Dama de Noche. Un aroma que no quiero olvidar. Era un pueblo en paz; en romerías y fiestas populares la gente (incluido yo) bebe demasiado. Hubo armonía, hubo paz, hubo ratos de siesta y sosegado pueblo de casas blancas y tantísima Andalucía. Hubo armonía y tranquilidad hasta que llegué yo. Llegué desde la Barcelona camino de hacerse parque temático, o una caricatura satírica por su afán por la filantropía. Filantropía es por los extranjeros, mochileros y demás bazofia cosmopolita que te deja impreso los borrachos y turistas en posesión de las Libras. Llegué al pueblo, me confundieron, me despreciaron, lo lamentarán un día. Empezaron a pasar cosas desde mi aparecida. Soy un extranjero donde nací y soy extranjero en Andalucía. No creo en nacionalismos ni en las patrias putas de esta España mía. Fui disgusto y fui suceso, fui un borracho en este pueblo de la Sevillana fría. Mis padres son del sur y al sur acudo sin perder el norte. Perdí tanta lucidez y tanta sintonía que me puse a cantar a diario el himno de la alegría. En este mundo hay embrujo y gente sencilla. Pero también hay caída libre sin paracaídas. En este pueblo al norte de Sevilla camino de Extremadura. En la sierra, se respira la lucidez y la oxigenada melomanía. Fiestas populares, diversión y algarabía. Esperaré el momento idóneo para frecuentar a alguien que quiera como yo desearía. Sevilla es beata y muy española. Sevilla es el recreo de madrileños y otras gentes que la quieren calurosa con guasa y con chulería. ¡Ay! Sevilla, ¿cuándo volveré a verte? Sé que al menos todavía cruzaré la bella Amería y me proclamaré sultán de nevera vacía. Poco a poco mientras quede luz todavía.
En la cara siniestra que nos quita la vida suele haber una víctima y una falsa realidad. ¿Se acuerdan del Negro de Banyoles? Estaba disecado en un museo repleto de polvo y extrañas maneras de enseñar. Habría que preguntarle al taxidermista si disecó a un hombre o un animal. Habría que preguntarle al director del museo si tenía la conciencia tranquila cometiendo crímenes a lesa humanidad. De África se ha escrito mucho bajo el influjo de blancos atiborrados de prosperidad. Pero ahora quienes hablan son los africanos con su mirada profunda, con su biblioteca universal. Tener en un museo a un africano disecado es aberrante. Pero allí iban los niños de excursión a contemplar la supremacía y a ese hombre-persona-humano ¿cuándo fue su cautiverio y cuándo perdió la esperanza que dejó atrás? ¿No es racismo un africano disecado o que te llamen “negra” como a Victoria? También trajeron a Copito de Nieve desde la selva de Guinea Ecuatorial, en el zoológico no hubo jamás una persona, pero mucha, demasiada cautividad. Quizá sea como aquella leyenda urbana o el film holocausto canibal. ¡Uy! ¡Qué miedo! Ser antropófago no es malo, tampoco embalsamar a Lenin, lo malo es ese aire de superioridad que se da la gente que padece complejo de inferioridad. Ni chicha ni limoná. Hoy en día las leyendas urbanas se han convertido en una realidad. Hay negros más inteligentes que algunos blancos, se me vienen a la cabeza unos cuantos, pero ninguno, y digo bien, ninguno ha disecado a un blanco o un Bola de Nieve a la par de su piano; como también a Nina Simone y la mejor versión de la canción Strange Fruit que subraya el aire de superioridad que es pura ignorancia. El anciano africano cuenta historias de blancos que explotaban sus riquezas, los niños con asombro escuchan el relato. ¿Se han preguntado por qué África sangra? El sabor a sangre es el comienzo de la gran mixtura? Hace cien años se mofaban, humillaban y trataban como fieras a los africanos. Hace quinientos años empezó la masacre en América. ¿De verdad creen ustedes que la superioridad existe? Ahora podemos trabajar juntos, anteriormente la ceguera asesinaba.
1)El movimiento aftertrap es un movimiento de literatos que anduvieron en las drogas(o no) y ya las han dejado (o no). Se aceptan drogodependientes escritores o poetas que estén en proceso de rehabilitación.
2) El movimiento aftertrap de momento solo dispone de dos miembros.
3) El movimiento aftertrap se fundó hoy, día 30 de noviembre del 2022.
4) También se aceptan aquellos enfermos psíquicos escritores o poetas que padezcan o sufran la estigmatización debido a la mala fama del que acude a los centros de Salud Mental. Y a los que escriben sobre todo lo aquí dicho.
5) Los escritos publicados en las webs/blogs abajo insertadas de este manifiesto citadas serán de Copyleft o de dominio público. Nos referimos a artículos o textos como reseñas literarias o artísticas y también ensayo.
6) Las tertulias se harán virtuales y de manera esporádica.
7) El movimiento aftertrap es apolítico y no hace apología de las drogas.
8) Los fundadores del movimiento son Margarita Bokusu Mina y Cecilio Olivero Muñoz, alias, Capplannetta.
9) El movimiento aftertrap es un movimiento que defiende la libertad de los pueblos y el compromiso social hacia outsiders (marginados) y Losers (perdedores).
10) Los participantes que se agregan al movimiento deben saber que no es una secta, sino todo lo contrario, es un movimiento literario y artístico del que se puede desvincular en el momento que vean oportuno.
11) No creemos en ninguna religión ni en el adoctrinamiento en política o cualquiera de las diferentes religiones, que respetamos.
12) Somos un movimiento sin ánimo de lucro. Aunque se aceptan donaciones y mecenazgos interesados en nuestras capacidades creativas.
13) Los seguidores del movimiento deben ser poetas o escritores de cualquier género, ya sea masculino, femenino o cualquier tipo de preferencias en la sexualidad.
14) Respetamos y aceptamos a todo tipo de gentes, ya sean de otra raza, nacionalidad o idioma.
15) Las webs/blogs abajo citadas son las de los fundadores. Si algún escritor o poeta está interesado en el movimiento aftertrap y dispone de web o blog podemos incluirlo.
16) Si no están de acuerdo con algún precepto o punto del manifiesto pueden hacernos una crítica si así lo desea. Pero que sea constructiva.
17) Somos un movimiento independiente que no cree en ningún partido político, e incluidas religiones, es decir, buscamos gente de mente abierta.
18) No es movimiento sexual aunque se respete la sexualidad de cada cual.
19) Este movimiento no se hace responsable de opiniones negativas que pudiera tener algún integrante.
No cabría definir
esta novela como autoficción. Lo que la definiría más bien sería su trazo
realista-costumbrista. Es un texto que llama la atención por sus giros
cronológicos y una actual aunque también fresca postmodernidad en sus
narraciones. A veces es un relato, otras un monólogo a la búsqueda de diálogo
con el público lector, otras veces resulta un diario en primera persona, y
otras una composición y estructura epistolar.
A esta novela no le
falta valentía, honestidad con el lector y a veces humor de muy sana inteligencia. Mar-Garita, como se hace llamar, pudiera ser
la Margarita del Fausto de Goethe o la Margarita mujer con la valentía
de irse a Londres para acabar siendo una maestra moldeada por un maestro.
Digo maestro porque parece
una foto fija del grupo Posturón al que ese es un nombre, que como
tantos nombres de marcas, de tiendas, de restaurantes y ante todo personas, ella
cambia como queriendo evitar la publicidad gratuita o el escarnio mercantil que
pudiera tener si dijera sus nombres originales. Ya que ha brotado la palabra
original, digamos que es una novela original por “anárquica dentro de un orden”,
una imagen del pasado y del presente. Una crónica de una adolescente y una
adulta con la crisis propia del estudiante universitario. Pero huelga decir que
es una lectura fácil, sin artificios verbales, es amena por su simplicidad y
aunque la cantidad de personajes que la frecuentan, ya sean animales y
personas, incluso plantas, se puede dilucidar que es una persona (la autora)
querida y repleta de amor y amistades; llegamos a la conclusión de que todos
somos unos solitarios en potencia.
Amistades, desde
familiares y seres queridos, o criaturas extrañas de esta época de fracasos y
victorias al unísono. Es todo un conglomerado de historias con giros
cronológicos (repito) pero lo que es más frecuente es la historia de una mujer
independiente. A ratos la vemos entregada al amor de su vida, como también
viajando sola a otras tierras. La autora y protagonista es una luchadora nata. Puede
que parezca una excusa sin fundamento cuando ella dice de la novela que es Un
copia-pega. Yo no lo veo así. O al menos no lo parece. Pasa desapercibida
su prosa sencilla, a la vez que elocuente.
Lo único, y digo
bien, lo único que no le hace justicia es el rigor en los mensajes de texto
que, supongo, los ha escrito tal y como fueron escritos en su momento. Y que
debido a las faltas ortográficas y a la unión de preposiciones, pronombres y
nombres comunes y adjetivos y verbos resultan difíciles de leer. Debido también
a la manera acostumbrada de Whatsappear, ya que debido al rigor un poco
en la narrativa sencilla y repleta de simplicidad con la que nos acostumbra en
toda la novela.
Es una novela sensible
aunque no tenga un ápice de vuelos gallináceos, más bien se aparta elegantemente
de la hipersensibilidad. Es la novela o crónica de una estudiante que
entremezcla su vida con la de muchísimos amigos queridos y familiares.
Siempre lo he sospechado. Una relación tan larga cansa y es de cajón buscarse ese/a nueva/o amante-amiga/o ya que no creo en las familias dinásticas. Eso dejémoslo para la realeza. Desde que existen los smartphones entiendo que mis padres, ya mayores, tengan una buena vida sexual afectiva y ¿por qué no? Para salir de la rutina matrimonial y la monotonía de estar siempre con la misma mujer o el mismo hombre. Puede que esto que cuento parezca un poco quijotesco, por no decir, ver gigantes en lugar de molinos. Pero los swingers son producto del cansancio y de lo aburrido que puede ser un matrimonio. Yo nunca más volveré a cometer la locura de casarme. Sé que no tengo pruebas. Puede que sea producto de mi imaginación. Pero es sospechoso. Solamente eso. El cambio de parejas es un fenómeno que se acrecenta tanto en las orgías o camas redondas con sus códigos de organización y el respeto con claves que existen en una orgía. Es, casi siempre, una ley sexual que hay que respetar. Ser swinger no es malo, aunque enfade a los puritanos y a los fugitivos de la moral. Predicadores de pacotilla con el tema Sodoma y Gomorra. Tomen nota.
Yo no puedo volver atrás aunque quisiera ver lo inimaginable. Yo no puedo volver atrás y vomitar la maldición que me bebí, y mi dedicación exclusiva a las cábalas del aire. Yo no puedo volver atrás aunque nuestra relación sea ahora intratable. Por Dios, te pedido Señor, que me cuides a mis padres. Ellos son la razón de mi existir pues prefiero antes mi fin que el de mis benditos padres. Yo no sé volver atrás, yo no sé rezar aunque me encomiende a tu bendita sangre, derramada por ti señor, en la crucifixión repleta de pasión que derramaste. Yo no puedo volver atrás, aunque el tiempo es un amigo inolvidable. Dios, salva a la gente que quiero, volvería sin poner pero pues soy un agnus dei, soy un solitario entre las benditas palabras que consagraste. Sé que soy un cero a la izquierda, pero comprende mi sed, mi hambre, comprueba si la espiga de trigo se alza por encima de mi talle. Yo no puedo volver atrás porque no tengo un reloj, no tengo voto ni voz, en realidad sólo tengo a mis padres. Yo no quiero estar más tiempo solo, porque soy un ciego y no puedo juzgar yo a nadie. Me dirán que soy y que fui, me dirán al reprocharme, palabras de dolo y lodo, palabras que me hacen vulnerable. Soy un guijarro pequeño, seré montaña y caballo grande, seré desierto de arena, seré perla de Jade. No quiero amigos, no quiero enemigos, nadie, nadie es culpable. De éste corazón que aflora en la primavera que nos salve, de la muerte y la tristeza, de la luz tan rutilante, caprichosa en el vacío, amor, amor, que un día tú me otorgaste, ¿cómo he podido tener miedo? ¿Cuando dejé yo de amarte? No quiero más inconsciente perdón, soy tu hijo Señor, tú mi pastor y padre. Sé que se reirán, se reirán del vino y el pan que compartes. Que se rían lo que quieran. Yo les diré las palabras benditas que escuché en un largometraje, les diré: Ezequiel 25:17 “El camino del hombre recto está rodeado por la tiranía de los egoístas y los hombres malos. Bendito sea aquel pastor que en nombre de la Caridad y la buena voluntad saque a los débiles del valle de la oscuridad. Por que es él es el verdadero guardián de su hermano y el descubridor de los niños perdidos. ¡Y os aseguro que vendré a castigar con gran venganza y furiosa cólera a aquellos que pretendan envenenar y destruir a mis hermanos! ¡Y tú sabrás que mi nombre es Yahvé cuando caiga mi venganza sobre ti!”
Hace un año o diez meses estoy siendo acosado casi diariamente. Nadie me cree debido a mi enfermedad psíquica. No sé si es un asustaviejas, unos ladrones, o no sé lo que pretenden. He llamado a la policía, a los Mossos d’Esquadra y se han reído de mí tomándome por loco. No tengo ayuda de nadie y mi miedo se acrecenta. Llevo mucho tiempo callado, tengo ciertas sospechas, pero no tengo pruebas. Si quieren robarme que me roben los libros. Es lo único que tengo de valor. No es una psicosis, tampoco una imaginación quijotesca, yo no he leído libros de caballerías, pero si siguen leyendo este blog comprobarán que soy una persona capaz aunque enferma. No es locura. Tampoco los monstruos acompañados de la imaginación junto a la razón. Temo por mi vida. Los vecinos no me pueden ayudar. Mis padres creen que es una quimera pasajera. Estoy pasándolo mal. La psicosis viene infundada o relacionada con el miedo. Pero mi miedo es mi soledad que me hace vulnerable. No, no veo fantasmas. Tampoco escucho voces. Repito, soy una persona acosada que ignora el motivo. Espero respuesta de alguien que pueda ayudarme. No tomo drogas ni tomo alcohol. Mi miedo no es una figuración, es verídico. No necesito mensajes de aliento, necesito alguna solución en concreto. No sé el motivo que les lleva a estas personas al acoso y derribo de mi paz hogareña. Soy una persona tranquila, soy poco sociable, pero sufro un miedo del que no puedo culpar a nadie, tan sólo diré que Mirad, que yo os envío como ovejas en medio de lobos. Mateo 10: 16-28