
Para todos es dura la vida. Menos para los que son inocentes y los que tienen otra perspectiva de lo que es vivir. Aunque para nosotros sea dura la vida aun creemos en el amor. Yo quisiera enamorarme de un corazón rojo, tan rojo como la sangre. Enamorarse hoy en día es un acto revolucionario. Pues el cometido de la gente es buscar tres píes a un gato. Siempre hay una excusa, y en este maldito mundo no valen las excusas, lo que vale es la voluntad que le pongas a distintos empeños. Hoy he pedido dinero a los bancos sin éxito. Los bancos sólo quieren gente que les sobre el dinero. Ahora se ríen ellos de mí, algún día me reiré yo. Yo soy escritor. Quizá llegue pronto mi momento y la oportunidad de escribir algo medianamente interesante. Sufro mi precariedad por mi mala cabeza. He sido bueno pero el mundo es así, yo no tengo nada que ver con el desastre del planeta. La gente sufre, y está sola, nos han alienado. Nos han atado a la cama. Llegará el momento en que escriba algo decente. ¿Quién sabe? Escribir no es nada fácil. Aunque muchos crean que es unir adjetivos y verbos. Escribir tiene una especie de adicción que te hace tomártelo en serio. Me contento con que lo que escribo sea útil para al menos diez personas. Pero, ¿para qué mentir? En realidad soy muy ambicioso y constante. Eso me hace obsesionarme con el trabajo casi perfecto, porque está claro que la perfección no existe. Existe la voluntad. La gente que se alegra de verme solo por las calles se consuelan del mal de tantos y tantísimos hombres y mujeres que viven sin vacaciones y pasan calor en sus casas. Vivir duele.
Posted on 8:18

Olvida y mantente duro como el acero. Pues no te entregues al disparate. Esos disparates en los que buscas encontrarte. De nadie tendrás consuelo, y nadie te dará la razón, aunque la tengas. Por eso acudes al disparate. Disparate entre pensamiento y sentido del ridículo en el que te equivocas, como se equivocan las cosas que también son un disparate. Sabemos, los dos sabemos, de la calamidad del mundo. La locura y el desastre vendrán a reprocharte que es absurda tu ceguera, aunque para ti sea importante. La verdad es que el disparate tiene la lógica de transformarse. Ten voluntad, omite, ejecuta, nadie es más que nadie. Pero la verdad y el disparate no se llevan bien porque son contrarias ante la sed acuciante. Cansarás y te despreciarán, porque con el disparate no se va a ninguna parte. Lo que siembres ahora, para mañana será cosecha abundante. No te vuelvas loco, pues la gracia reside en la vorágine de rastrojos y eriales que te alejan de tu paraíso, y no te va a querer por eso nadie. La mentira es la mitad del disparate. La verdad con el corazón por delante es un viaje sin réplica ni replicantes. Hoy es un día terco, como una fusta con la que flagelarse. Que no te quiten tu grandeza, tampoco te dejes llevar por los desaires. Se esfumarán los amigos, te verás solo pero debes conformarte. Pues la adversidad es el adversario más lamentable. Quisiera que fueses feliz, como un día yo lo fui, aunque me embarrara en disparate. El disparate es la risa de la gente, es pensar mal y después arrepentirse. Huye, corre, el equilibrio se halla en la dicha y lo distante. Aflora antes del disparate. No te bebas tu maldición. Tu pensamiento es la carretera infinitamente interminable.

Todavía creo en la bondad de la gente. No hay gente mala, hay gente confundida. Este hecho me ayuda a tener esperanza. Las personas somos así, vivir sin esperanza es terrible. Por suerte nos apartamos los viejos y vienen los nuevos. Estoy en una fase crucial para mi vida. De un tiempo hasta aquí creo haberme equivocado bastantes veces, pero a todo el mundo le ocurre. La gente, la que se alegra de verme solo por las calles, es gente con gran corazón. Que no piense la gente que estoy acabado. Estoy en una situación crítica. Hay momentos en la vida placenteros, si no en las cosas sencillas, en las cosas que son gratuitas. Como el cariño. Me hace falta cariño. Pero no busco una madre, realmente busco cariño, solamente cariño, la soledad es ese lugar que despierta infelicidad. No soy ni mejor ni peor que nadie. Soy un simple aficionado a la literatura que busca, que indaga entre la originalidad y el placer de escribir. Si yo no hubiera sido tan anhelante de cosas innecesarias la vida me iría mucho mejor. Pero esta sociedad neoliberal te invita a ser austero. Hay gente muy buena en este mundo. Pero también lo contrario, que viven cegados de odio y no avanzan tras su maldad, pero esta gente te enseña que hay otras personas por las que entregar tu vida. Si yo volviera a nacer ahorraría a mis padres de tanto daño que les he causado. Pero la vida es así. Yo ando improvisando sobre la marcha. Creo que los buenos sentimientos deberían estar por doquier. La grandeza de los hombres no se mide por su altura, se mide por el corazón que custodia en su pecho. Escribir ordena las ideas, y si escribes bien, irán a mejor. Todas las artes tienen su lenguaje. Por eso es tan importante crear.
Posted on 2:26

Esa gente que se prodiga por Facebook mostrándose felizmente acompañada por amigos. Sin duda es un postureo, pues una fiesta con amigos de verdad, ni se muestra, ni se finge felicidad, y no es que no los crea a los que presumen de festejar con amigos, yo también lo he hecho, pero los amigos se van. Están en tu casa te llenan el suelo de huellas, se les cae la bebida, llenan los ceniceros, y van al lavabo a mearse fuera del inodoro. Pero la gente los enseña en Facebook, Instagram o Twitter como si estuvieran en una bacanal de las de antes. Nada más les falta copular entre ellos en una orgía dionisiaca. Yo no me los creo, porque una buena fiesta en tu casa con amigos si hay más de tres ya resultan una multitud. Mejor beber cerveza con una amiga. Con eso me basta. Al menos lo pasas bien entre carne, mucha carne. Ustedes pueden pensar lo que les plazca, pero lo que se goza con una buena compañía no se goza con tres o cinco u ocho amigos. Te ponen el piso patas arriba y se beben tu güisqui. Eso sí es tener cara dura. El güisqui que lo traigan de casa si quieren. Pero que no traigan DYC, aunque sea español, creo fehacientemente que por eso es malo, porque es español. Prefiero un Lagavulin de 16 años pero se acaba deprisa. El mejor güisqui que puedes beber sin que sea caro es Ballantine’s. Algunos optan por el J&B, en fin, que me voy por los cerros de Úbeda. La compañía de los amigos está bien, pero es un poco absurdo hacerte una foto partiéndote de la risa. Es como si fuera la última cena. Hay que conmemorar Facebook dando envidia para alardear.

Hay personas que dicen que todos somos iguales, sobre todo la iglesia católica, que dice: —Todos somos iguales ante los ojos de Dios. Pero lo que no te dicen que ante los ojos del hombre existen algunas pequeñas particularidades. Por ejemplo, yo puedo ser inocentemente un ingenuo y los demás, los que conocen la gran verdad desde que nacen, pueden ser resabiados y ver el mundo que otros no ven. Incluso los hay conectados entre la mayoría del mundo, ya que el mundo es un “submarino amarillo”. Lo decían Los Beatles, esos chicos políticamente correctos que crearon muy buenas canciones. La diferencia es imperceptible ante los ojos de los seres que son hijos de un Dios menor. Pueden ser mudos, sordos, ciegos, pero esto son adjetivos con tanta subjetividad que dan ganas de decir que son hombres que marcan una diferencia abismal. El caso es que parece un capricho la vida perpetrada por un Dios zurdo, diestro, pero nada ambivalente. No podemos ser todos iguales. Eso es otra mentira de la Iglesia ya sea protestante, evangélica o católica. Somos tan distintos unos de otros que el mundo sería un hastío si todos fuéramos de la misma horma. Sería todo tan tremendamente aburrido que no nos quedaría otra que inventar espantapájaros o muñecos de trapo como los Judas en época de Semana Santa. Somos como las ratas del flautista de Hamelin, seguimos la música que nos dicta la conciencia, y tras esa conciencia hay seres que nos juzgan y otros que nos hacen un guiño. En realidad la vida es tan efímera que pudiera ser verdad que somos iguales, pero la realidad es otra muy diferente. Hay gente de todo tipo, de todas las leches, como diría mi padre. Y es que la humanidad es distinta y en eso está la grandeza de Dios, aunque nos pese. Mi pregunta es la siguiente. Si Adán fue creado con arcilla y Eva con la costilla de Adán, ¿eso es un condicionante para que Abel y Caín según las escrituras fuesen tan distintos? En un charco de rojo carmín está Abel, y al otro lado está Caín ejecutor de su hermano de la misma sangre con una quijada de burro ensangrentada. Es el primer asesinato entre hermanos, por diferencias evidentes. Caín fue señalado y desterrado a deambular por el mundo. Esa es la gran mentira de la Iglesia, nos dice certeramente la ciencia.

Una psicóloga de Rubí me aconsejó que no bebiera si tomaba medicación psiquiátrica. Me dijo: —No bebas alcohol mientras te medicas, es una bomba. Y el caso es que, sí tengo pocos amigos o poca gente de mi familia está a mi lado, es porque estallo de bombas psicológicas. Bombas psicológicas para la confianza de un ciego. Mal sonido para la fecundidad del placer y acomodo. Mal sonido para la fractura del hielo, es como apagar fuego con agua. El fuego engulle naturaleza, yo engullo conocimiento. Porque al pensar mal estoy poniendo a prueba para afianzar mi zona de confort. Estallaré mil veces, un millón, pero eso solo trae ostracismo y es la primera semilla de la psicosis y los ataques de pánico. Yo me considero alguien inteligente, que era alegre y vivía tranquilo, pero ahora, después de mi crisis nerviosa, he resucitado por fin de mi muerte existencial. Ser una partícula de nitroglicerina es la verdadera naturaleza de los libres pensadores y de la gente que pretende cambiar de postura para su comodidad. Soy una especie rara en extinción. Aunque cuando al viejo no se le quiere tampoco se quiere al nuevo, somos culpables de su cautiverio.

Me dicen y me cantan porque no salgo ahora de juerga y las veces que he salido he sido parte de una guerra. Quisiera ser de acero pero soy carne y hueso. Agua corriente, totalmente corriente, como los tipos corrientes, como la fría intemperie. No quiero oír a quienes tanto hieren, quiero un mundo en libertad, después de estar oculta mi verdad. Ya no salgo de juerga, me quedo solo con mis poemas. Mira si yo te camelo que el silencio sabe a caramelo cuando te sueño del que carezco pues ni siento lo que se debe sentir y tampoco lo padezco. Una vez vi al mundo a través de un espejo, porque el mundo es un reflejo, donde hay efigies y apéndices que trafican con las reglas del juego. Hubo una vez un siglo donde hubo un armisticio y cien bombardeos. Hubo una vez un mundo en la empinada cuesta del veo-veo. Me aparté de la juerga primero por edad y luego por no creerme el cuento. Estoy enfermo, muy enfermo. No sé si duraré para el apóstrofe a la derecha que es mío a la postre el peculiar vicio de no tener dinero. Así lo tengo y así lo creo. Pertenezco a ese tipo de gente que siempre llegan los últimos, con el nervio flácido, con el cuerpo cáustico, con el lugar donde dejé de los ojos el cuero. Quiero porque soy un cautivo siempre pendiente del carcelero. Las historias del presente las puse por escrito en un libro como pasaporte a la frontera del miedo. Ahora sigo contemplando la alegría y el deseo como algo tan lejano con la membresía del recuerdo. Existe para mí una cama en un manicomio y allí dejé de ser un hombre completo y ando de soledad repleto. Cupido ha muerto.
Posted on 7:55

Tras su exilio mexicano a Emilio Prados le cambió la sonrisa. En Málaga era alegre y extrovertido. Perteneciente a la generación del 27 fue un poeta primeramente sonriente y feliz, y tras su exilio pasaba el día encerrado en una habitación. Escribió y destruyó poesía. Pero en su Málaga tuvo una imprenta (sin demasiada fortuna) que costeaba su padre. Emilio con respecto a las erratas decía: —un libro sin erratas es como un jardín sin flores. Emilio padecía una depresión aguda. Por eso su reclusión, sus poemas a la muerte, y a la oscuridad de la vida. Con el tiempo vas entendiendo en qué consiste la vida. En su total magnitud. Emilio Prados era un poeta notable. Tuvo sus momentos de alegría, enseñó a niños analfabetos a leer y escribir, y siempre se comportó de manera altruista. Federico lo llamaba en la residencia de estudiantes “cazador de nubes”. Es evidente su melancolía y la necesidad de su patria ante el hecho del exilio. Hay otra manera de vivir a la que debes habituarte o ser un ermitaño triste y depresivo en una tierra extranjera. Sin embargo, Emilio siguió escribiendo. Siguió escribiendo muy buenos poemas con la temática de costumbre, siguiendo los rastros de su encierro voluntario. La gente cree que el que vive encerrado es porque quiere. Yo creo que es porque lo necesita. A Emilio no se le ha hecho suficiente justicia. Leer a Emilio es ver la dificultad de los que están vivos y muertos al mismo tiempo. Sin duda México se portó muy bien con los exiliados republicanos españoles. Se exilió la florinata de la cultura española. A dos de ellos le dieron o cárcel o muerte. Desterrado y desafiando a la vida en soledad Emilio dio con las teclas adecuadas demostrándolo en su poesía. Aquí dejo esta recomendación a su poesía peculiar.
Posted on 0:39

Si crees que ya no soy el que era porque cambié al volverme loco, no me quieras. Si crees que ya estoy finiquitado, acabado y soy una molestia, no me quieras. Si has aborrecido todo lo que yo soy, no me quieras. Si crees que te he dado mala vida por ser locuelo, borracho y joven, no me quieras. Si pretendes echarme en cara todo aquello que me has dado, no me quieras. Si crees que soy una persona impresentable, una vergüenza, algo de lo que no estás orgullosa/o, no me quieras. Si alguna vez te he lastimado porque no entiendes mi alegría, no me quieras. Si crees que soy un cero a la izquierda y soy un ser repulsivo, no me quieras. Si crees que no he sido ni buen hijo, ni buen amigo, ni buen marido, no me quieras. Si no valoras aquello que ofrecí a la noche como un agua azucarada, no me quieras. Si crees que no valgo la pena ya y te he decepcionado, no me quieras. Yo sí te querré a ti. A vosotros. Porque sois lo único que tengo en este mundo. Cuando me faltéis os seguiré queriendo. Y vocifero como un loco porque al fin soy tu hijo. No me quieras si quererme es un problema, no me quieras porque crees que no estoy bien de la quijotera, no me quieras si notas que no te quiero. No me quieras ya que crees que te molesta mi presencia. No me quieras si crees que he perdido el sentido del ridículo. No me quieras si crees que soy un desgraciado. No me quieras aunque otra persona pudiera haber sido. No me quieras si ves en mí demasiados defectos. No me quieras si no te quiero. No me quieras porque soy distinto a la gente de bien, no me quieras.
Posted on 9:17

¿Por qué me siento empujado a este frío desconsuelo? Si parece que me arrastren la vida por el suelo. Llevo una flor tatuada del corazón al cuello, me la puso el asombro que me dejó perplejo. No soy víctima de nadie, se finiquitó mi tiempo, ahora soy una mancha en un pañuelo, de momento soy esclavo de mi propio pensamiento. Luego vienen las fronteras, aduanas con sus perros. ¿Cuántos poemas preciso? ¿Cuántos versos? ¿Deseas una disculpa, un lo siento? Me someto al diluvio, al aguacero, me callo si no encuentro, me someto a la tortura donde puse tanto empeño, los amigos son presagio y sortilegio. Andaré sobre distintos alfabetos repletos de silencio. Andaré entre oscuras sombras, sin bagaje y entre mundos paralelos. ¿No existe sabio que me dé tal vez consejo? Un suspiro de mi aliento, del absurdo nace el miedo. Soy un hombre, un hombre noble cuando puedo, otras soy blanco ruido en estéreo. No creáis compañeros que estoy solo sin parentesco, tampoco me arrancaron el resuello, soy hijo de un Dios menor que me dio un Si bemol entre florituras y arpegios. Soy una causa fallida con rancio abolengo, un ir por ir deprisa para padres, tíos y abuelos, soy una verdad derretida para la mentira que mastica hielo. Jugué a este tramposo juego, un despertar incierto me despertará después del desvelo. Son amuralladas cábalas por las que a nadie pertenezco, ahora soy hombre completo. Un hombre sin dinero, con la felicidad en detrimento. Invento por inventar. Locura es ser algoritmo, códigos de unos y ceros. Existen hombres capaces de morir por un beso negro empapado de veneno. Soy mitad de lo que pienso. Soy culpable de lo que entrego y aquello que a casa me llevo. Callo de dureza, entre marfil, hueso, realidad mugrienta del esqueleto.

Yo creo que el verdadero infierno es la Tierra. Es un lugar inhóspito, injusto y nada agradable. Decía Dante Alighieri que para subir a los cielos tienes que pasar por el infierno. El infierno está aquí, junto a nosotros. Nos enseña sus fauces constantemente. Pero esto que digo no es nuevo. Las personas nos mantenemos al límite de la maldad provocada por varias razones. Esto no quiere decir que no exista la bondad, pero cada día es más imposible de encontrar. Pasan las estaciones y pasan los años simultáneamente. Para vivir en un infierno no es difícil hallarlo en cualquier parte. El cielo está adjudicado para las grandes fortunas. Esas, que creen que morirán con trajes de seda italiana y una cuenta corriente en Suiza. No me gusta este mundo, quizá sea porque tengo cortada la luz y el agua. Facturas y pagar más facturas. Este año tampoco habrá vacaciones para mí. No me apena. El mundo está cada vez peor, pero no le damos importancia. Una persona inteligente es aquella que sabe callar cuando es preciso, y no habla tonterías. Sin duda hablar por hablar es no pensar lo que se dice para dilucidar coherencia.

No encuentro ninguna razón de peso por la que deba seguir escribiendo. No creo en la crisis del folio en blanco. Sin embargo, he repetido tanto y he reiterado tanto sobre el tema que escribo, que ya me aburre. No encuentro el fogonazo ese que te hace gozar mientras escribes. Para mí no tiene sentido seguir con esta labor terapéutica. Aunque yo no la conciba como algo al que deba dedicarle tres o cuatro horas al día, para mí no tiene significado redundar y redundar cuando ningún libro puede cambiar a la humanidad, aunque sí creo que éste pueda ser un revulsivo para alguna persona en particular. El mundo es demasiado pequeño pero a la vez inmenso desde nuestra perspectiva de seres humanos. Escribir poesía a veces me causa vergüenza ajena. Hay poesía que se comparte que no me dice nada, puede que para otros yo sea superficial. La poesía es algo muy difícil de realizar coherentemente. A veces no sabes si escribes para que te lean o para ti mismo. Yo no puedo leer un poema mío más de dos veces porque me causa cierto dolor, y me parece vanidoso y carente de pureza literaria. Yo escribo sobre la contracorriente del mundo. No pretendo polemizar, pero sí ando por caminos que para el estereotipo de “persona normal” no guarda ningún interés. Ahora voy a publicar otro libro, y ahora sí dejaré de escribir durante un largo tiempo. Estoy dejando de creer en lo que escribo. Sólo interesa a una minoría que muchas veces no está por la labor. Incluso ni leen. Porque lo que quiere la gente es arrimar el ascua hacia su propia sardina. Y es lógico. Lo que llaman como poesía buena es tan trivial y tan anodina que produce náuseas. Es comprensible, lo ven un tabú lo que yo escribo. Un tabú gritado a los cuatro vientos. Solamente hay un público minoritario, y la gran mayoría se sienten mal cuando te escuchan recitar, aunque yo no recito nada. El caso es que prefiero escribir para un ciego antes que para trescientos mudos. Aunque muy pocas veces callan. Prefiero agradar a quien comprenda de verdad lo que escribo. Tengo un amigo que me anima a escribir poesía rimada. Mi criterio es, que no tiene lectores. En cuanto ven un verso rimado algunos son acertados, pero repito, el tema que yo suelo tocar es tabú. Dicen que hablar del tabú es de mal agüero. Es posible.

Las primeras historias que relaté fueron mis propias mentiras. Después seguí mintiendo y llegué a perfeccionar lo que inventaba. Tras los diecisiete años dejé de mentir oralmente y lo empecé a hacer en libretas escribiéndolas a mano. Rellenaba poemas, alguna anécdota de manera exagerada. Mis historias inventadas eran mentiras como la de que tenía un hermano mayor que yo, también en el colegio decía que tenía una pastelería, y también otras que no diré, pero mi infancia y mi adolescencia en parte ha sido una mentira unida a otra. También inventaba historias en mis juegos con coches en miniatura. Jamás pensé que escribiría. Escribir por ejemplo ficción o autoficción es para mí algo que me gusta hacer. Para mí resultaba algo que me gustaba la actitud frente a mi frustración de indefensión. También porque quería aparentar lo que no era. Muchas veces se han reído de mí debido a que han descubierto la realidad. O sea, que las mentiras tienen las patas muy cortas, y se coge antes a un mentiroso que a un cojo. Ahora sigo mintiendo pero con justificación, aunque verbalmente diga la verdad. Al encontrar la gran verdad de la vida dejé de mentir de forma oral. Los poetas y los escritores son todos unos embusteros. Existe cierto complejo de inferioridad para crear tanto mundo interior, con lo cual, no sé si es una virtud escribir historias desde la ficción. También mentía debido a mi ingenuidad. La verdad, y no es por alardear, tengo mucho mundo interior, y he vivido aventuras demasiado reales. Pero sobre algunas partes de mi vida jamás contaré nada. He vivido deprisa y hay cosas que mejor guárdalas como una custodia para toda la vida. Cuando mentía y, sabían que mentía, la gente no se reía en realidad, yo creo que les causaba pena o cierta tristeza. Ahora sigo mintiendo, pero miento inventando personajes, tramas y mucha sinvergonzonería. Escribir ficción es algo que me gusta, también la autoficción. Pero intento crear mundos que parezcan lo máximo posible reales y que no hagan aguas naufragando. Tener credibilidad en cosas de la vida, pero en literatura se sabe que todo tiene cierta mentira, aunque alguna cosa sea verdad, o la copiemos de escritores que nos precedieron. No creo en el hecho de ser epígono. He mentido mucho en esta vida. Muchas veces mentiras piadosas. Así es la cosa literalmente.

El contagio de vivir con o sin verdad, amigos que perdí y no volverán jamás. El simulacro de sentir, la ceguera al dialogar, lo mal que procedí, el milagro por llegar. La tozudez del porvenir, que sepamos no vendrá, la angustia del día sin fin, la agonía que se nos va, la negrura del morir, la pandemia en lo vulgar, el rapsoda que no está, el molesto sinvivir, la precaria vejez, la impostura y desnudez, el intento de resistir a lo que no se sabe dar, el infortunio al presentir, el vacío de los que ya no están, la farmacopea en mi botiquín, lo necesario del neceser, el aliento lejos de aquí, el miedo que me niega ser feliz, la locura en un hospital, la mañana que nada ve, la proclama del deber, la astilla que no está. La razón del proseguir, el confeti en Navidad, lo imposible de mi mundo del revés, las cositas del querer, ese pensamiento que viene y va, el resquicio de la paz, el noctámbulo porqué. La fogata que encendí en el epicentro de la ciudad, la martingala de existir, el conjuro de mi enfermedad, el perjurio es mi lugar, dar la vuelta al calcetín de los sueños que traslúcidos están, el buen augurio de buena fe, el responso con una tenue mitad, la mitad que yo no sé, la misa que aprendí, lo sagrado de no ser, todo aquello que mordí, lo que aún está por ver, retales de verdad, argucias para prescindir de mí, desde la salud a la enfermedad, estar lejísimos de tu hogar, exhibirte porque se debe existir, la hipocresía de un “Dios dirá”. El bocado que probé, la alegría sin pared, el préstamo por acabar, el lento mes a mes, la Anunciación de Gabriel, la tele en el cuarto de estar, la primera persona del singular, la segunda del plural, todo mi mundo a mis pies, la verdad que se intenta resarcir, el abismo que nos plaga de mal, los caprichos que se antojan ante el tedio sin final, pensamientos que insistí y que tuve que albortar, la inapetencia del volver, la pereza al despertar, la lentísima quietud, temer a quien pierde gas, la razón que pretendí, perderlo todo de una vez, la incoherencia de achantar, la coherencia de no ser, en voz baja cantamé un canción fraternal y mi copiosa ebriedad sea siempre cascabel. A tocateja te entregué mi única virtud y mi libertad, la cólera al revolver esa inapetencia sexual, la rutina de no tener, el vacío existencial, fugitivo del deber te llaman burgueses indecisos estatuas de sal, el comienzo a enloquecer, los que te salvarán, el malísimo perder, el cachito de pan, pertenecer a lo que nunca quise pertenecer, ser otro loco más, ¿qué más puedo ya perder? Si perdí inocente libertad, me hice rareza y breve tibieza, flaco favor que empieza terminando la leyenda o un libro de fuel, combustible del saber, la vegetal prisa sin maleza. La pulcritud y la sutileza, otro divino manantial para beber en ofrendas de cristal a los ojos que volverán.

Si yo no fuera yo mis padres irían distraídos alucinando en los supermercados, ninguna tristeza ahogaría su alegría, y soñarían quizá que me graduara en Harvard, mis hermanos se atreverían a cruzar el umbral de la puerta de mi casa, que reverbera de ecos y voces solamente mías; si yo no fuera una especie en peligro de extinción y fuese un primo hermano del silencio que se cansa de serlo, que cae derrotado porque se escucha hasta la entraña rozar la hiel, tal vez no me amargarían los dulces empalagosos, y los zapatos serían todos de mi horma perfectamente adecuada, cuando se aventajan los miedos a las incómodas posturas, cuando con los pasos nobles se angosta el camino de los hombres como yo, y la perspectiva toma otro tramo, otra raíz escandalosamente tozuda, otro discurso perpetrado por un coyote. Cuando yo soy el pájaro enjaulado y sirvo para reclamo de la caza en arbolito, y entre la paradoja y las mentiras desnudas se sortea mi vida como una lotería fraudulenta. Cuando ya eres pasado y el presente es impostura y el futuro es incierto como una efímera dentadura que se deteriora. Cuando me agarro a un clavo ardiendo y mi quemazón perdura entre las cosas que nada valen por que son daño sin la cura ni el remedio que supura. Si yo no fuera yo y mi casa fuese mi verdadera casa. Si yo ayudara con la alegría a la gente que aprecio y quiero, que de verdad amo, como transeúntes circulan ante mi desfachatez de despreciados lastres en viaje en globo. Si yo diera calma a la sed de los sedientos, que se torturan el nombre, que los sentencia el apellido. Si yo fuese rey y no mendigo, de esta calle que arrasa con una verdad cruda, como un pescado de semanas, apestoso y podrido; si encontrara coherencia a esta necia travesura que me aísla del teléfono, la calle, el parentesco. Y si yo no bebiera la absenta verde en este error de ser yo, esta mala noticia de ser hijo de un dios menor, de ser tiempo que descose las costuras mal cosidas. Si yo fuese un cerebro creciendo en una pecera y esta tortura fuese una pieza de puzzle que no tiene lugar ni cabida ni encaja en este mundo que en la cara me estornuda. Si yo encontrara el hilo negro de mi paraíso perdido, ay, ya ni me recuerdo, y no encontrarme con algo tan lejano que ni encuentra ni transita. Si yo no fuera yo, mi padre no tendría una pesadilla ambivalente entre el péndulo y el diván del psicoanálisis. Si mi voz no fuera mi voz y mi pescuezo degollado no sería la cicuta que me brota del hombro a la cintura. Si yo fuese un Pegaso y este ritmo, el ritmo de la quietud de los árboles, en éste tramo, fuese una rareza enteramente muda. Si la luz no fuese luz y la oscura sombra no fuese la guerra que eternamente nos perdura. Si mi ocaso se atreviera a desmembrarme y la muerte fuese mi última aventura. Si yo no fuera nada… ¿qué sería? ¿Sería la mitad de lo que se llevó mi silencio tras la noche azul? ¿Sería un adulto con la pena tan honda que vértigo da mirarla desde la azotea? No quiero ninguna plegaria tras el miedo, no quiero ningún desprecio dormido, no quiero que me presenten al psiquiatra que me ate a una cama. Quiero ser yo ahora que no soy yo. Si yo no fuera yo, ¿en qué mentira apostaría mi destino?

En breve me enviarán el libro de prueba para dar mi aceptación o mi rechazo. El libro contiene micro ensayos, pensamientos y poemas en prosa. Estoy muy contento, a pesar de las voces y los improperios que tengo que aguantar he podido corregir el libro. Quizá haya quedado algo por corregir, pero psicológicamente no estoy bien. El libro contará con 420 pp. y ha sido un libro del que estoy orgulloso (como de todos). He renunciado a ciertas cosas por tener este libro publicado. Sé que hace poco dije que no iba a publicar durante algún tiempo, pero eso será después de este libro. No voy a adelantar acontecimientos pero será una obra entre autobiográfica y crítica sin grandes pretensiones. No soy crítico aunque sí autocrítico. Algunos poemas son PROSIMETRUM, y espero tenga una buena acogida. No intento hacerme millonario pero me gustaría que se lea. No creo que haga presentación. Pero eso es parte de mi manera de ser. Digamos que he encontrado una buena editorial. Hay que recordar que agosto está próximo y habrá un parón no por mi parte, sino por los editores. Parezco un intruso, porque de escribir poesía, a lo que yo he tildado de micro ensayo hay un largo trecho de maneras de escribir, y razones condicionantes. No lo presentaré seguro. No quiero poner a nadie en compromiso. No soy buen orador, tengo miedo escénico, y ninguna vanidad. Así que no me importa no vender a las personas que quiero y me quieren. Eso sería abusar de su confianza. Además de que no me encuentro bien. Estoy fastidiado. Pero saldré adelante, eso espero. No quiero preocupar a nadie pero estoy descubriendo algo que anteriormente no daba por sentado, ahora sí lo doy. En fin, no diré lo que es pero es sabido por casi todos. En toda pared está escrito.
Posted on 9:32

En un tablón de anuncios del Centro Cívico de Cerdanyola encontré un grupo que buscaba vocalista. Llegué a su sala de ensayo. Y cantaban una canción que ellos mismos habían escrito. Sin duda estaban influenciados por Jim Morrison y la película The Doors de Oliver Stone. La canción decía algo sobre una ¡Pobre Ofelia! Me acordé rápidamente de Ofelia Parrón Céspedes, una mujer mayor con mucha clase. Era de Almería me dijo. Yo cantaba pero no les gusté al grupo, debió ser porque vino una chica morena, atractiva, cosa que motivó que perdieran el interés por mí. ¿Qué iba yo a ofrecerles con mi tono aflamencado? Al final se quedaron con la chica, pero creo que no llegaron a nada, yo tampoco. Pero me escuchó cantar con mi estilo tipo flamenco pop una chica llamaba Gemma, y es o era, una excelente pianista de jazz. Ella me habló de Xavi. Le comenté que escribía mis propias letras. Poemas ripiosos, malos la mayoría. Gemma me presentó a su pareja. Pero de la misma manera que nos presentó, también convenció a Xavi para que dejáramos de ensayar en un estudio en el ático de un edificio de dos plantas alquilado por Gemma. No he vuelto volver a ver a Xavi nunca más. Desapareció de mi vida. Yo como cantante de flamenco pop era malo, y él un fantástico guitarrista. Me dijo, o se excusó diciéndome que se iba con una orquesta de jazz. Yo no me creí nada. Él estaba entre la espada y la pared. Por un lado yo no cantaba bien, ya que me preocupaban otros menesteres viciosos más que el flamenco pop. Ahí anduvimos. Éramos buenos amigos, pero como si se lo hubiera tragado la tierra, desapareció. Jamás volví a saber de él. Tampoco de Gemma.

Cierta vez escribí un texto que hablaba de los pormenores contraproducentes del racismo en una web finiquitada. En el texto hablaba de que puede haber en cualquier raza o etnia gente buena y gente mala. Lo publiqué pensando inocentemente que gustaría. Pasé el cursor o mejor decir el mouse por mi nombre y se leía perfectamente en el tooltip la palabra CÍNICO. La pregunta es la siguiente: ¿Porqué si me consideraban un cínico me publicaron el escrito? Eran gente de izquierdas, tenían música de Chicho Sánchez Ferlosio en la web. La web se llamaba “a contratiempo”. No recuerdo el dominio. Pero ¿quién era más cínico? ¿Ellos o yo? La gente que habla de razas o etnias, sean éstas las que sean están prejuzgados. Caen mal la gente de SOS RACISMO o los de Amnistía Internacional. A mí me llamaron a través del tooltip “CÍNICO”. Volví después de pasado un año. Y tenían puesta de banda sonora en la web la canción de Jorge Drexler el moro-judío. Me causó gracia comprobar que todos éramos unos cínicos, también porque descubrí que los cínicos, en realidad, éramos todos, yo fui el publicado. Si hubiera escrito de manera racista sería un NAZI o un Fascista. Se puede entender este escrito como una perorata o una anécdota irrelevante. Pero la gente es así. El cínismo cuando viene de la boca de otros es cinismo, cuando sale de nuestra propia boca es la razón absoluta. No creo y no publicaré en webs. Tengo ahora con un amigo que no es “cínico” precisamente nuestras webs. Aquellos que te señalan con el dedo proclamándose como progresistas o gente de izquierdas, son o pueden ser algunos unos cínicos, no generalizo. Como el que llama sudaka, payoponi o chiriguti a los latinoamericanos. Ellos nos llaman La Madre Patria, pero esta Madre se olvida de la historia que ha protagonizado.
Suena Bach en el espacio. Suenan las Variaciones Goldberg. Y los cosmonautas se duermen, se duermen plácidamente en la Nave una vez pasados de la Vía Láctea. Está la expedición Schumanm tomando totografías con una cámara fotográfica de alta resolución en píxeles. Están tomando fotografías de Marte, están preparando una ruta que salga de la Tierra con destino al planeta Marte. Lo quieren llamar planeta B. Porque la calor en el planeta Tierra sobrepasa ya los 56º en primavera. Las abejas se han extinguido y no hay presencia vegetal en toda la tierra. Si encuentras un oasis puede ser un espejismo o con un poco de suerte puede ser oasis. Se escuchan las Variaciones interpettradas por Glenn Gould. Así como un tripulante de la Shumann llamado Capplannetta 0.2 tiene la espalda encorvada, Glenn Gould también la tenía. Las variaciones Goldberg de Bach suenan por todo el espacio a un volumen fuera de lo normal. Lo que es inadmisible un planeta B. Ahora suena el Aria de las Variaciones. Que traten de plantar árboles, manglares, y limpiar los ríos. Solamente así hay esperanza para el planeta Tierra. Es un sinsentido esta expedición. Tantísimo dinero malgastado en una empresa que va a resultar ser un fracaso. Es todo tan sumamente estúpido que no harán nada por la Tierra aunque ya sea demasiado tarde. Estamos en el año 2036 y nadie ha puesto interés alguna en salvar la Tierra. Y la cosa va de mal en peor. De repente la Tierra se concentró en una temperatura extremadamente inaguantable. Es lo que en Catalunya llaman Xafogor. Es asfixiante el calor. En fin, hay poca cosa más que decir. Suenan las Variaciones Goldberg de Bach en el espacio y vemos la tierra como una supernova azul y mucho ocre. Demasiado ocre. En fin.¿Para qué un planeta B ahora? Que intenten solucionar los problemas del planeta Tierra. Es demencial tanto gasto en una expedición inútil sin ningún sentido. Se podía haber resuelto hace muchos años atrás. Los polos se derritieron y no se conoce invierno ni en Copenhague ni en Estocolmo. Tampoco en Islandia. Nada se puede hacer sin voluntad férrea. Los mares y los océanos subieron su nivel de agua y hubo sunamis e inundaciones que consiguieron aumentar e inundar varias ciudades marítimas. Se acabaron las playas e incluso el País Vasco perdió su verdor.

Que se te entregue una mujer en todos los pormenores de lo que es practicar sexo es el mayor placer de un buen amante. El hecho de que se te entregue por completo una mujer vale más que todas las riquezas de este mundo. Una mujer es más valiosa que una esmeralda, un lingote de oro, una cubertería de plata, cualquier ropa, dinero y joyas. Cuando una mujer se entrega a tu cuerpo es la belleza en el acto y una delicia que son las mujeres que se convierten en danza del aire invisible, pero físico. A veces se entregan sin tú saberlo, y otrás es notorio su entrega al valioso deseo y la pasión desmedida. Cuando una mujer moja y se estremece con tu concisa experiencia del arte amatorio, que amar no es pura masturbación ni sexo sin más. Amar es el acto más sagrado que hay en la Tierra. Pero no me refiero a amar como lo haría un ceporro. Me refiero a tocar con la delicadeza que es amar a una geisha, o a una mujer frágil y menuda. Los prolegómenos del amor son infinitamente mejores, pero el transcurso de amar es el verdadero motivo de que dos almas sean en sí una dicha para los dos. Hay mujeres verdaderamente bellas, mujeres que no se olvidan. Que dejan huella y ponen cara de asombro después de un orgasmo donde ella aprieta sus piernas y gime como gime la mujer pura. La canción está escrita en todas partes. La canción es la sombra del silencio que se arrodilla y degusta el licor del amor en la carne húmeda de la mujer en la plenitud de un orgasmo. No digas más quiero y no puedo. Se debe decir es la hora sagrada. El instante del deseo rojo, el momento de compartir la fruta de la pasión verdaderamente sustanciosa.

Mis padres nunca me han censurado. A sabiendas que he escrito cosas muy fuertes para su sensibilidad. No suelen ver lo que escribo, porque les duele. Pero me han dado la libertad de que escriba lo que quiera y como quiera. Tengo unos padres andaluces los dos, gente sencilla. Gozan de una vida tranquila y tienen un corazón enorme. A veces me he pasado con según qué cosas que he escrito. Pero, ¿de qué escribir que no esté escrito ya? Es muy difícil escribir algo original. ¿Escribir sobre flores, sobre palomas, sobre lo que han escrito otros ya para reiterarse siempre? ¿Escribir sin hacer daño? ¿Escribir melodramas y poemas sobre la alegría de vivir, sobre los despreciados de este mundo? ¿Escribir poemas herméticos, de temporadas en el infierno? ¿Escribir por despecho de lo que les ocurre a otros/as? Ya sean desgracias, elegías o poemas de amores incomprendidos. Yo creo que la literatura, salvo escritores contemporáneos interesantes, ya lo ha dicho casi todo. Yo no me considero gran poeta, ni buen escritor. Simplemente leo para asombrarme, para reírme, para emocionarme, o para decir esto quisiera haberlo escrito yo. Pero no soy un poeta ni bueno ni malo, soy sencillo pero huyo de la epigonía. No me da vergüenza haber escrito poesía rimada, aunque no sea bien vista en el mundillo. Pero malo o bueno puedo decir que para mí no ha habido censura alguna. Me dejo mucha tinta en el tintero por pudor o simplemente por que no quiero después arrepentirme. En cada ciudad hay al menos una docena o más de poetas. No juzgo jamás a ningún poeta. Aunque me parezca como me parezca, pero la poesía es mucho más difícil que escribir prosa, o al menos, escribirla nítida, pulcra, y decente. Conozco prosistas con tanto rigor, exquisitez y pulcritud que me dejan embelesado. Tanto si escriben una reseña, un artículo o un relato. No quiero decir nombres, pero últimamente se escribe muy bien en lengua castellana. Y por supuesto hay que leer a los clásicos. Pero si te aburre un libro es de valientes dejarlo si es preciso. A veces te puede cansar un poemario redundante. Otras te puede aburrir el exceso y sobrecargado en detalles irrelevantes. Pero lo que no hay que hacer es forzar la lectura de un libro que no te gusta. Pero si te gusta es una gozada.

La televisión de ahora no es como cuando era niño. Salvo programas y series que me han gustado, lo demás es bazofia. Mis padres ven el Canal Sur de Andalucía, se han cansado de Telecinco (el bodrío) ahora ven Antena 3 también. La televisión y, en especial Telecinco, tienen un tufo y una casposidad que no me apetece ver. Una vez oí a Buenafuente decir que era “ciencia ficción”. Y a mí me hizo mucha gracia. Porque es lo que parece. Canal Sur no es telebasura pero a veces es demasiado andalucista, aunque en otros aspectos sea cosmopolita, pero bueno, es el canal preferido de mis padres. La televisión es odiosa porque puede ser un medio comunicativo y educativo excelente. A mí no me gusta, y antes, mientras que mi ex veía Telecinco, yo leía. Leí muchos libros por aquel entonces. Lo que me gusta a mí es el cine, in Streaming y también compro alguna película. Pero la literatura, la escritura, el cine, la música y la radio son mis particulares modos de distracción. Tengo un odio hacia la televisión telebasura, me resulta repulsiva. La 1ª y la 2ª son mis preferidas y no siempre me embelesan. A mí lo que me interesa de la televisión lo encuentro en YouTube y otras plataformas especiales. Yo soy ese tipo de gente que busca algo más. Nunca la chabacanería y la televisión para gente vulgar, aunque mucha gente dice no ver Telecinco, La Sexta y otras bazofias y después la tienen siempre puesta en esos canales. Tenía un tío que veía dibujos animados, era obvio, de muy temprana edad tuvo que cuidar un rebaño de cabras. La televisión si fuese educativa tendríamos gente culta y personas con una ética y una moral exquisita. La televisión inteligente la llaman.
Posted on 0:08

Comprendo a los que miran la paulatina locura como el que mira un reloj expectante, hay cosas que no entenderé nunca, aunque otras cosas las entiendo perfectamente. Lo que más comprendo es a los que se vuelven locos. Yo aún no estoy loco, ni creo lo esté, pero nadie sabe su final cuál será. Estoy enfermo, pero todavía no estoy loco. Para mi pensamiento soy como una voz que reverbera en un silencio profundo y tajante. No sé nada acerca de estas barajas con la que se juega a una brisca que ni yo mismo entiendo. Cuando era niño jugaba a la brisca con mi abuelo. Ahora ni recuerdo cómo se jugaba. Mi abuelo se llevó con él toda una unión familiar, mi abuela esperaba la muerte pacientemente y su vida se hizo tan rutinaria que esperó y esperó y le daba miedo esperarla sola, no quiso nunca estar sola después de la muerte de mi abuelo. Me refiero a la muerte lenta, tan lenta como contemplar una hora segundo a segundo. Mi abuela era lista y astuta, y cuando mi abuelo se fue al otro mundo el corazón de mi abuela se disecó como una boca abierta. Cuando jugaba a la brisca con mi abuelo siempre perdía y él reía frescamente, dicharachero. He dicho antes que se llevó la unidad de mi familia materna, pero él por nada en el mundo lo hubiese deseado. La locura y la muerte están a un paso hacia la temprana sensación del silencio. Aunque, al contrario que en la muerte, la locura está plagada de fantasmas. Entre ellos están los que nos dejan y vuelven en la noche para hacerse compañeros del instante. La vida acaba por volverse tan rutinaria que nada más nos queda esperar la locura o la muerte. Los animales presienten su muerte, al igual que los que ya han muerto y lo saben. Mucha gente sabe que ya ha muerto y está viva. La muerte está a dos pasos pero la locura está a un paso hacia atrás. Yo no quiero estar loco, ni morir tempranamente. Como todos los seres de este mundo yo vine a este mundo para vivir y amar la vida, para reírme del mundo. Pero también vine a hablar de locura y muerte. Tengo las dos cosas tan juntas que la locura es mi muerte y mi muerte es la locura. ¿Acaso moriré de reblandecimiento cerebral? ¿De megalomanía? Quizá muera de rutina. La rutina es como un grifo que gotea parsimoniosamente. Gotea lento pero en realidad es como una acequia apresurada. Como una fuente en plena algarabía. Yo no estoy aún ni muerto ni loco del todo. Estoy en la raya de en medio de mi voz que reverbera. Y reverbera porque tengo conciencia de lo que es tener de mí conciencia. Soy un inocente entre resabiada compañía abierta como un ventanal sin cortinas. No quiero hacer leña del árbol caído, que en esta ocasión tantas veces suelo ser yo. Parece como si me tragara un ovillo de pelo. De mi propio pelo. Parece que ha sido esta noche mientras dormía, pero no, hace tiempo que lo vengo notando. Yo, en realidad, siento la rutina porque mis padres tienen una vida simple y rutinaria. Me dan pena los pobres. No he sido buen hijo, al menos no del que estar orgulloso. Pero vuelvo a decir, no quiero hacer leña de este árbol caído que bien pudiera ser yo. Pero en realidad es mi corazón, que a veces ni lo reconozco. Ni deseo morir ni…pero eso todo el mundo lo quiere para sí. Escribo esto no para lagrimear ni para dar pena. Escribo esto porque puedo y soy capaz.
Posted on 1:13

Parece sencillo este juego, pero la vida es lo suficientemente complicada para no entenderla del todo y por nadie. Pero la vida sencilla solamente la disfrutan los justos, aquellos que se desviven por sus hijos. Todos quieren a sus hijos, pero hay cosas aberrantes ante la que la crueldad, el maltrato hace acto de presencia. La vida no es fácil para nadie, pero para unos es entregarse y para otros es recibir. Hay una cosa en la Tierra que es todas las cosas. El amor verdadero. El amor verdadero es entregarse en ambas proporciones de la misma forma. Deseo ser amado. Pero no soy una rebaja que se va con cualquiera. Mi amor tiene que ser sencillez y simplicidad. Ya tenemos la vida demasiado complicada como para hacerla aún más dificultosa. He tenido amores que me han querido y ambos nos hemos entregado de la misma manera. Pero también me han dado calabazas. A veces he sentido la repulsa de mujeres que me tenían entre sus amores imposibles y por ende descartado de la vida amatoria. Pero en esta triste y valiosa vida hay de todo tipo de realidades. El amor recíproco es el verdadero. Aquel que es como un ensamblaje perpetuo que vale la pena vivir. Yo me considero una persona sencilla y simple. No soy demasiado complicado. Me gusta estar tranquilo, y a veces, me hago polvo redundando y redundando ante el Dios de esta vida efímera que hay que intentar sea lo más pura posible. He vivido épocas doradas y otras de puro tormento y desengaño. Pero he aprendido más de lo malo que de lo bueno. Eso le ocurre a toda la gente. Aunque algunos crean que lo bueno es para siempre se equivocan. Ahora escucho música, no tengo amor, pero el pasado me llama constantemente. Lo tengo todavía entre el presente.

Si alguien quisiera saber el mal que padezco solamente hay que imaginarse una temporada en el infierno. Mi infierno es totalmente psicológico. No estoy habituado a según qué cosas. No tengo consuelo de nadie. Y no es porque no estén dispuestos a ayudarme, sino porque hablo una lengua distinta en un mismo idioma. Estoy cada vez más cerca de la locura. No, no es por la soledad, en realidad la necesito. Es cierta crisis nerviosa. No aguanto el verano, en eso me parezco a mi madre. Pero en realidad creo que mi soledad es un tránsito hacia algo mejor. No soy el único que lo pasa mal. Hay otras personas también que sufren en silencio su crisis existencial. Les causa vergüenza confesarlo. Y los entiendo. Aquellos que viven a pesar de lo difícil que es vivir, tienen, algunos, un consuelo entre la gente cercana y las amistades. Yo tener tuve bastantes amigos, pero llega la edad de ser selectivo. Escondo mucho por compasión hacia mi familia. ¿Qué me puede ocurrir que no me haya pasado ya? El caso es que soy una especie de pelele que mantean y él, inmóvil y ridículo, se deja llevar por las mujeres que lo mantean. No tener consuelo de nadie es algo ambiguo. Por un lado la soledad te da la espalda en todos los sentidos, pero por otro lado, es necesario. Casi obligatorio. No me quiere demasiada gente, pero la que más me quiere es mi madre y mi padre. La vida parece fácil cuando la ignorancia se te presenta, pero la vida es dura y difícil. No puedes intentar que todo sea color de rosa. Pasar una temporada en el infierno te hace un favor al que debes resistir sin más y no poner o intentar poner al campo llaves. Prefiero vivir como estoy a empeorarlo con otros menesteres. La vida en sí es un problema sin solución alguna. Para unos velero, para otros es un barco a vapor.
Posted on 4:16

Estoy preparado para ser ejecutado. Para morir en el patíbulo de los hombres justos que se equivocaron. Hoy día, si no es demasiado tarde, quisiera, antes de ser ejecutado, que me den muerte porque el cadalso es mi verdugo. No le des el gusto a tu verdugo. Se tiene miedo de lo que no se entiende. Se juzga lo que está marcado. A veces hay que morir cien veces, para comprender el sentido de la vida. El sentido de la vida es morir de tecnocracia. De burócratas meapilas emancipados de la vida libertina. Sólo noche encontrarás en la banca. Nadie agradecerá tu cautiverio. Sólo te queda ser silencio o alegría perpetua. Recuerdo las veces que me escondía en mi silencio porque entonces sí era silencio. No había violencia de trenes, no había malos hábitos ocultos tras la noche. Recuerdo los paraísos en los que no creía, y no los creía por pura inocencia. La inocencia me sorprendió tras el sol de la medianoche. Aquí en el cadalso te vienen los recuerdos y piensas cosas que no entendías entonces. Nadie te explicó, nadie te aclaró qué montaña mágica era la mujer. Servido, te dijo tras el beso artificial que ocultaba su cara de muñeca de porcelana. Quedó frío el verano, y el invierno ardía. Mi inocencia me ocultaba tras una calma que tenía los días contados. La historia de mi adolescencia es la historia de un tipo con suerte. Pues otros hubo en el patíbulo, otros hubo, sí, y no corrieron la misma suerte. Todo es distancia ante la longitud de las miradas. Todo es calma sin ser certera. La ciencia cierta es la verdad que el hombre investiga con un poco de inocencia y el resto es sabiduría. La sabiduría es el hallazgo, confirmación, el Eureka. Es incógnita todavía.

Yo no tengo ninguna flor con la que cruzar una frontera ajardinada. La vida no me ha tratado mal del todo. Me ha desatendido en momentos de soledad y me ha recogido como el que vacía un cenicero. No puedo aprender de la liturgia del silencio. El silencio está invisiblemente repleto de lenguaje speak low. El momento de la emancipación es el momento sereno de despertar en la noche entre los fantasmas, y anochecer de día ante el ribonucleico de los estándares idiotas. Standard and Poors-Promedio de pobres. Tu risa me da risa, tu calor me da escozor, soy un avión de pasajeros que aterriza, y los viajeros aplauden, pues han salido indemnes de la aventura de volar. Las plegarias cuando son desatendidas es la mayor de todas las soledades. Cuando te tachan de embustero, y tratas de enmendarte, cuando dices la verdad, ya nadie quiere escucharte. Esto es un texto que emana del flamenco. No es epigonía, es puro plagio. Ahora puedes convertirte en alguien amante de la radio y lector empedernido. Los audiolibros te invitan a reírte y a llorar con las palabras de las maricas lindas, que te dicen adiós, mientras hacen pucheros descubriendo amores imposibles. Las plegarias desatendidas se engarzan de bisutería triste, y oropel enmohecido. Capote, Lemebel, Lorca, Ginsberg, Reinaldo Arenas, Lezama Lima. Soy un weird profesional. Soy más extraño que una promesa a un ridículo personaje. Millán Astray daba miedo, pero Franco es chistoso en Hendaya. Hitler parece un pelele, pero Franco es servil y reverencial. En un momento te puede atrapar el miedo cuando eres víctima herida como un lechón de cabritillo ante la manada de lobos hambrientos. El lenguaje de la naturaleza es la metáfora que es sombra del ser humano. Hubo días en el infierno, y días de euforia.

El dinero es algo tan volátil que se evapora de la manera más rápida que la gasolina o el disolvente. Tener dinero no te da felicidad pero lo que te da felicidad de veras no tiene precio ni cuesta dinero alguno. Las cosas gratuitas, como una sonrisa, un amor eterno, un abrazo, un beso de tu madre, amabilidad, conmiseración, compasión, comprensión, el cariño de tus sobrinos, y un largo etcétera. Lo que más vale es el amor recíproco, sea a quien sea. Nunca hubo tanta riqueza que la de un amor verdadero. Aprovéchate de vivir el momento. Atrápalo y no lo dejes escapar. En el año 1995 yo descubrí el deleite de la poesía. No soy un poeta de élite, pero admiro a muchos poetas, famosos o no. Los poetas malos son poetas de los que también se aprende, por ejemplo de mí. Yo he leído poetas herméticos, poetas sencillos y poetas con galaxias entre sus páginas. Lo que más me gusta de la poesía es que es moldeable, y al mismo tiempo, de acero inoxidable. No es fácil ser un poeta que rime. La rima está vista como algo cursi. También se cree de las rimas que son cacofónicas. Pero en realidad se adaptan a todo.

Me da todo tanto asco que si me llaman Hater diré que prefiero ser tu enemigo a ser tu amigo. Desde hace años eres un trepa. Es muy fácil verter mierda contra aquellos que juegan a un juego sin preguntarle si quería participar. Prefieres ser Hater, bien, seré tu enemigo, pero haz el favor, cuando comience a cantar tu canción acabaré aborreciéndote por chusquero y por mal poeta. Te gusta rodearte de fama, efímera fama. Odio tu prepotencia, odio tu soberbia, y tu vanidad que es la mórbida flema del asco. Me recuerdas al cuervo de José Luis Moreno. Tienes ventaja frente a mí, y no te cansarás de odiarme hasta que termine loco. Tú no sabes nada de mí. Y se olvida aquello que se entrega como el que entrega un paraíso. Yo entregué mi inocencia y ahora me das mal pago. Todos, desde el primero hasta el último, sois carroña. Hablas de maestros como si hubieras aprendido tras la necedad. No hay nadie tan vanidoso como aquel que pone todos sus libros en una mesa tras un cristal. Han caído en tu asco montones de víctimas de lo que no os preocupa nada. Quizá las malas personas y los enemigos seáis vosotros. Es muy fácil juzgar desde la ceguera aunque veas el mundo. Yo sí soy el culpable de tus problemas eso quiere decir que odias aquello que he sido. La mórbida flema del asco dan ganas de vomitarte en la puta cara. Eres feo, prepotente y vanidoso. De cualquier miseria sacas melaza. Dedícate a criticarte a ti mismo. Aunque con tu enorme vanidad no lo veo y jamás lo leeré. Tienes que sacar defectos desde donde muere el mundo de los parias que entregaron su vida a la gran verdad que tú tanto conoces. Os odio. Burgueses y trepas capaces de ganar dinero a costa de vuestras traiciones. De desagradecidos está el mundo lleno. Y tú eres flema que se me atraganta.