Posted on 8:40

Echo de menos la voz enlatada de las máquinas de tabaco en las gasolineras. Ellas me decían lo que dicen todas. Su tabaco, gracias. Yo le contestaba: —de nada. Fumar un cigarrillo, solo uno. Para disipar la fiebre, para reencontrarme con el humo azulado de un cigarrillo. Cuando llega la hora de los reproches me vienen unas ganas locas de fumar un cigarrillo. Tan solo uno. Con uno me conformo. El momento de los reproches es una incontinencia de sentimientos que hay que dar salida como una necesidad para el consuelo. Un pájaro negro vuela desde mi mirada. Agazapado está en el bosque de mi locura. No quiero hacer de esto una terrible tragedia. Pero un cigarrillo, por el amor De Dios. Eso no se le niega a nadie. Ya sé que es vicio que persiste entre calenturas y sudores fríos como la escarcha. Mi tabaco no será una manía más de la que escapar. El tabaco es muy difícil de dejarlo. Hay momentos que lo pasas realmente mal. Por ejemplo cuando despiertas del sueño, incluso cuando duermes te acuerdas del tabaco. Luego está el momento de después de comer, y también de cenar, siempre aparece las ansias por un cigarrillo. Pero hay que resistir aunque sufras.
Posted on 9:03

Esa pregunta me la hago todos los días. ¿Sirve para algo la poesía? Yo me encuentro en el lugar de la poesía mala. Considero que no merece la pena tanta impostura, tanto exponerse, tanto exhibicionismo. Al final tú eres la única víctima del escarnio. Del oprobio redundante en el que sueles caer constantemente. ¿A quién cura la poesía buena? Ya no hablamos de la mala. Pero yo creo que escribir es algo serio. A veces caes en un ridículo espantoso. O pecas de cursilería o padeces de egocentrismo, otras te haces la víctima y otras es para avergonzarse. La poesía es un material altamente corrosivo y al mismo tiempo tan duro como el acero. La lenta combustión de un poema no equipara tanto esfuerzo derramado. Debo dejar de escribir. Mantenerme solamente como lector expectante. Seguir a algún poeta de culto, poetas buenos. No como yo. Un poeta bueno es aquel que mantiene un diálogo coherente con cualquier tipo de lector. La poesía que transpira y respira. La poesía viva. Y ésta sólo es posible cuando ella te llama. Cuando te llama la poesía todo está justificado. Hasta la grosería y la insolencia. Yo, como poeta malo, no me da vergüenza admitirlo, no pretendo ser laureado, premiado ni agasajado. Escribo por evasión. Malamente. Con respecto a otros poetas que leo yo no soy el que suele hacer sombra a ningún poeta. Ni tampoco lo pretendo. Mi humildad no es falsa. Soy consecuente. ¿Para qué sirve la poesía? Yo creo que sirve para evocar mediante la palabra, la imagen o la metáfora una ilusión dentro del imaginario personal. Intuimos que hay algo que nos llama y nos invita a imaginar, pero somos soñadores natos los poetas. Yo ya es que no evoco ninguna imagen. Tan sólo suscribo.

Es el pan de los ángeles el don del hombre capaz de dar amor. Aquel que codician los mezquinos arañando la paz derramada por los hombres justos, por los pacíficos de corazón, por los que cruzan cada día una frontera. El pan de los ángeles es miga de paz y amor, ¿Si os dijera que no hay maná para ninguno de los ángeles que pusieron entrega hacia los caminos del inocente amor? Para la semilla que no se abre. Para la calle cerrada. No hay más vanidad que aquellos que predican castigo y desprecio. De aquellos que entregan su corazón lejos del ermitaño, cerca del necio inquisidor, de flema del asco, quien a Cristo negó Dios lo perdonó. La vida te expulsa de la tranquilidad pero también de la muerte, y vuelves redundando la inmortal parábola suscrita por la verbigracia del Señor. Ese Señor, y solo él, es mi verdadero pastor. Aquel que ante felonía y villanía aborreció a los traidores calumniando al señor de los cielos, a los sacrosantos samaritanos. Tenías mucha prisa por ver a Dios en el cruce de caminos. Desterrados aquellos que dejaron de ser guardianes de sus hermanos, pues ellos negaron el pan que comen los ángeles. Para ellos existe perdón, perdón sin la Epifanía de María, perdón y conmiseración. Misericordia de los hermanos que no poseen ira aunque la cólera De Dios será como un cayado de pastor sin rebaño, sin pan de ángel inmaculado, coronado de espinas y sufriente. Tendrán su lugar en el edén eterno. Amor, amor de quienes quisieron amar y amor no tuvieron. Amor para aquellos que predijeron la gloria De Dios. Amor para los que ofrecieron su corazón. Plegaria sacrosanta del amor a Dios. Bendito sea aquel pastor que no obtuvo dádiva, y entregó el verdadero amor De Dios. La palabra, el justo perdón.

¿De qué soy preso? ¿De estas cuatro paredes? ¿De mis libros? ¿Del exterior? ¿De lo de adentro? ¿De mi conciencia? ¿De mi intelecto? ¿De qué sigo preso? Si no puedo mantener mi equilibrio, si no puedo vivir el momento. Entregarte a la literatura parece una cosa fácil. Pero va en serio este juego lento, solitario, y lleno de trampas, encrucijadas, estados entre la llaga y los duros vericuetos. Ya no hay lugar para ser libre. Tengo un síndrome de abstinencia constante. A veces me falta sexo, otras ansiolíticos, otras un cigarrillo, otras un café, y otras el alma. ¿Por qué y a qué viene el acto de crear a un tipo como yo? Soy una especie de homúnculo que ni es brillante ni verdaderamente consciente del mundo en el que vive. ¿Sobre qué puedo escribir? Si nada sé sobre lagunas y destellos en esta otra parte del mundo. Soy un ascensor que baja y que sube. Todo se hace desde la latitud que a mí me tilda terrestre y a los demás despegados del suelo. Aún así me llaman loco. Mis hermanos del pueblo. Es placentero ignorar la verdad. La absoluta verdad que determina complicidad y camaradería con aquellos que poco les importa lo que ocurra a tipos como yo. La razón por la que soy sueño y tiempo es porque soy humano. Demasiado humano. Un día me evaporaré sin antes no cruzar campos minados, sabotajes premeditados, y conspiraciones con la voz del déspota. ¿Creen ustedes que basta con cerrar la llave? ¿Por qué será que donde quiera que voy me sigue una negra lógica? ¿Qué truco tendré que realizar para mantenerme con vida durante este desmantelamiento de mi inocencia? No es que prefiera ser inocente. Pero a fuego lento cocinan todas mis vísceras. Estoy ante un público que hace rato me ha humillado, me ha tirado huevos y tomates, y han roto en un estallido de carcajadas mi corazón. Estoy traficando con mi pensamiento, un juego que perdonan los ángeles, los ángeles son anfibios entre cielo e infierno. A veces te dan la vida y otras te la quitan con toda la alevosía. Soy un verbo que no se conjuga, una loca historia al salir del burdel, un elemento a parte de esta vida de carrusel, soy un miedo y soy una purga, soy una tregua que quisiera al fin volver, busco calmar esta sed cruda.

Preservar la vida privada es fundamental. Sólo se puede hablar de la realidad a través de la ficción. Está claro que si no hablamos poéticamente nos volvemos vulnerables ante la plebe o el populacho. Hablar de la vida privada es algo peligroso. No es necesario ni aconsejable hablar de tu vida sin antes no tener que pagar un precio que pasará factura conforme vayamos interactuando. Exponerse no es algo que priorice el secreto de la fama. La fama es algo tan cutre y, al mismo tiempo, algo que se crea como un personaje nuevo de telebasura. Es efímera y no sabe a nada. No llena el espíritu. He comprobado cuando me expongo en mis blogs enlazados a mis redes sociales que hay gente que los comparte con mucha inquina. O sea, pura mala leche. En fin, muchas veces anteponemos nuestras debilidades hacia gente déspota y con mala intención. Los capítulos de una vida, o anécdotas vividas, no es obligatorio publicarlo todo visto lo visto. Después de haberte expuesto te haces un objetivo inseguro y vulnerable. Exhibición es el nombre para la nueva tribu que se recrean en unas críticas sin tener idea de lo que es una cosa. Cosas como el arte o sus demás disciplinas. Hablo de los influencers. Estos creen estar en posesión de la verdad y son realmente unos tarugos. Intentan polemizar desde la ignorancia y el acto de ser un déspota en esencia. Muchos desean el cheque Google. Y estos influencers son verdaderos idiotas que opinan y saben leer pero no ejercen. Son sinvergüenzas que ignoran sin haberse leído un libro. Creen saberlo todo viendo unos cuantos vídeos en YouTube. Son demagogos, meapilas y critican el talento. La vida privada no se debe exponer demasiado debido a ese tipo de gente.

Yo no intuyo las verdades completas, la electrónica manera de funcionar. Los otoños y las primaveras son dignas de la mitad del clima. Silicon Valley despierta con hipsters, geeks y nerds. Tres maneras de vivir como la contradictoria moral del que te hace la pirula. Este mundo no se merece lo que le estamos haciendo. La tierra prometida es el itinerario Paloalto. Mi madre espera que su hijo vuelva a casa. Por eso le compra bebida energética. Hoy mi madre me ha dicho que ya no era el mismo Capplannetta. Y yo le contesté que padecía la llaga de la vida. Mi madre se fue a dormir y yo me quedé entre sedado y ya basta de decir lo que no se debe. Para ti es tabú y lo seguirá siendo. Ahora me dan las fiebres de invierno, como si albergara un cuerpo extraño en mi interior. Mi tío antes de morir me dijo que de anciano iba a ser un cascarrabias. Y yo le puedo decir ahora que ya soy viejo y cascarrabias. Un código JavaScript se desmantela en la noche cibernética. Tantas veces he pernoctado el silencio que ahora sin él no soy nada. Como el hocico de un perro mi instinto es impuro.

Hay tantos buenos escritores que no han sido premiados con el Nobel…incluso algunos han renunciado a él. Un premio Nobel es un premio que se otorga a largo plazo, nos decía mi maestro, el mejor que tuve, en lengua castellana y literatura. Era un hombre parco, delgado, fumador empedernido; su clase era la más silenciosa de todo el colegio. Este es un homenaje a ese profesor. Admirador de Lorca, de los clásicos del Siglo de Oro, conocía la literatura gallega, ya que era gallego. Su nombre era Juan Luis Gómez. No habrá nunca un maestro como él, aprendí muchas cosas. Aprendí el verbo a base de copiarlo por escrito como castigo. Nos decía: —Los premios Nobel no crean ustedes que son la consagración de un escritor o poeta, es un reconocimiento a la carrera. Aunque hay varios escritores que se murieron sin tenerlo. A otros los asesinaron, o se fueron a la ruina económica. En literatura norteamericana ya ha habido varios premiados, en lengua inglesa también hay bastantes, y en lengua española de allende y aquende los mares, hay también un buen número de agasajados. Hay mucha envidia contra los premiados.
Le he regalado a mi sobrino un libro infantil llamado Ut y las estrellas de Pilar Molina Llórente. Le pienso regalar un libro cada mes. Se lo merece. Además de que con cinco años de edad sabe leer y comprender el castellano y el catalán. Las nuevas generaciones deben de tener interés por la lectura y las artes. Cuando me muera que le den mis libros y mi patrimonio digital a quien lo lea. Cuando a un hombre le pertenece algo de verdad es cuando lo regala, esto es una cita de Ernest Hemingway cuando le regaló la medalla del Nobel a la Virgen de la Caridad del Cobre en Cuba. Yo tengo una amiga llamada Bertha Caridad, en Cuba. Y es participante de Nevando en la Guinea. Sin duda ha mejorado literariamente desde que empezó. Ha comprendido bien lo que es ser escritora. Para ella mis saludos. La carrera literaria es muy difícil. Es algo que a lo largo de los años vas creando y desarrollando un estilo propio. Y ese estilo, será tu impronta, que te acompañará en solitario empeño. La literatura es para unos pocos, y esos pocos, son unos seres con riqueza de mundo interior. Si escribes y no lees no llegarás a nada. Vertiginoso el colofón de los grandes.
Posted on 0:19
Tengo una muela que quiere marcharse de mi boca. La noto que se mueve y me duele que se vaya porque de verdad me molesta. La muela me necesita a mí, y yo la necesito a ella. Muela que me empasté pero ya no ha podido aguantar más y quiere irse. Lo tiene decidido. Se mueve y se mueve, ya que está en el carrillo derecho y ahí es donde mejor saboreo la pitanza. Somos muela y carne. Las encías y yo la echaremos en falta. Me niego a sustituirla por un puente postizo. Si me se cae no se notaría pues está en el interior de la boca, en la fila superior. Yo quiero esa muela y ella me quiere a mí. Pasa el tiempo y las piezas dentales se caen por una inercia precedida por la vida y el desgaste. Para ser sincero no quiero que se vaya. Aunque me duele su presencia en movimiento, estoy seguro de que la echaré de menos. Ella es mi muela y me pertenece, ¿o soy yo quien le pertenece? Dejémoslo, todo es cuestión de tiempo.
CRÍTICA SOBRE EL FILM TRAINSPOTTING 2
(decepción aunque taquillazo)
Quien piense que la segunda parte de Trainspotting va a ser igual que la primera caerá sin duda en un error y quedará decepcionado al verla. Después de veinte años en Ámsterdam, Mark Renton regresa a Edimburgo y comprobará allí que sus amigos han cambiado, igual que él, a su vez, ha cambiado.
El director Danny Boyle y el guionista John Hodge intentan, sin ningún éxito, respetar el hilo narrativo de la primera parte. Todo apunta a que quisieran recrear las secuelas y las consecuencias del éxito de la primera parte. Es importante recalcar que, veinte años después, el guion no parece mantener la misma calidad que la novela de Irvine Welsh. Podemos pensar equivocadamente que nos vamos a llevar un trago dulce teniendo en cuenta la calidad sorpresiva de la primera entrega, pero más que dulce, es un trago amargo.
Estrenada en el 2017, resulta agotadora, ya que se intenta ser una película coral donde Ewan McGregor y sus viejos compañeros ya no son los mismos, tanto en la realidad como en el filme. De manera forzosa, se nota la intención narrativa pero con muy poco éxito argumental. La película entra en una curiosidad tras otra al considerar sus autores que tendría la misma repercusión que veinte años atrás, cosa que pone de manifiesto constantemente la letra de la canción: —que veinte años no es nada. Y es verdad, veinte años pueden ser un cambio (o no) en los acontecimientos posteriores, pero es forzosamente insustancial. O por lo menos, contrapuntos que decepcionarán a aquella juventud de finales de los años noventa sin cierta complicidad con el espectador, y no cuenta o se aparta de lo que se espera de ella. Aunque sea de agradecer la intencionalidad.
Pero de todas maneras invito a que vean la cinta, tanto románticos de nostalgias como politoxicómanos de la madrugada, no será como la primera vez; en eso todos los placeres tienen cierto denominador común.
Posted on 0:19

Adiós señores editores, elitistas y soberbios. Aquellos, los acostumbrados a que le rasquen las espaldas. Adiós a la estupidez ajena, adiós, a los miedos que os visitan y que residen en vuestras entrañas. Adiós, vellocinos y corderos, me voy de este planeta. Mi mente os dice adiós. No estoy seguro de permanecer lúcido durante más tiempo. Adiós, ilustres mecenas, eruditos del nepotismo y la mala leche contenida. Adiós, se acabaron los beneficios, las regalías, voy a subir de escalón. Adiós a los premiados, a los galardonados con una corona de laureles, adiós, pues eso no significa que entréis en el Parnaso del poema infinito. Adiós, epígonos y demás morralla. Adiós, eruditos y bien pensantes, no portaros mal, sed santos efímeramente insensatos. Adiós, testigos de la huida y de la tragedia. Que invitáis a salir echando leches tras vuestra halitosis permanente. Adiós de los adioses, a los presumidos, a los que se van de vacaciones, a los que les sigue mi sangre detrás, a los anacoretas. Adiós a los predicadores, a los que creen estar en consonancia con Dios, adiós, adiós y adiós, a los mártires del desengaño, los engañados, a todos, adiós. A los burócratas, a los indiferentes, a los moralistas, adiós.
Ya no doy credibilidad al cine, es una puesta en escena donde interpretan un papel. Muchos se llevan el papel a casa. Otros son camaleónicos. No me creo la ficción, discrepo del final feliz. ¿Puedo decirlo ya? No, aún no. La ficción es parte de un aire embotellado. Una interpretación donde prohibido está pisarse. En otros casos, no se tolera lo sobreactuado. ¿Quienes son los más importantes para el resultado final de un largometraje? Todos o ninguno. El director a raíz del guión conduce y da forma con la poesía de la arcilla interpretativa. Después está el guionista. Se sabe que un guión malo como consecuencia será una película mala. Y el montador. A la hora de montar las imágenes con el Final Cut de posproducción se exige el hilo de continuidad. Se puede creer que estos son los pilares de una buena película. Pero la realidad que el reparto y los técnicos, ayudantes, directores artísticos, productores, todos son importantes. Critican el gasto en el cine español por las ayudas del fondo público que reciben los cineastas. Nadie cree que la cultura sea algo importante, pero si no fuera por la cultura no tendríamos nuestros propios códigos de conducta y una cierta intuición de lo que somos. Porque, una película en rodaje es lenta, lenta aunque no lo parece cuando la disfrutas. No me creo un pelo el cine aunque vea películas, también documentales. Quisiera tener de partener al silencio. Quisiera el silencio como principios y con sus respectivos valores. Una buena interpretación es la que no piensa en la cámara y mantiene el guión con gran rigor. Debe hacer pausas, respirar, saber morir, saber fingir, mentir sin ningún falso cabo sin amarre. El cine es una montaña rusa. Los silencios son alma a veces.
Posted on 3:23

Todo el mundo quiere dinero. La gente no pierde su apetito insaciable por el dinero. Facturas y facturas. Grandes cuantías incrementando intereses. No hay perdón ni misericordia con aquel que esté pasando por una mala racha. ¿El dinero no se debe menospreciar o sí? El dínero es una cáscara de plátano. Ves que tienes el fruto y, cuando lo has saboreado un momento, la cáscara va al cubo de la basura. Pues igual es el dinero no fructífero entre deudas y más deudas. La gente, sobre todo si es gente pobre, tiende a gastar cuando hay un poco de dinero extra, pero cuando el dinero escasea todo se convierte en tedio. La gente deja de tenerte en cuenta. Los banqueros utilizan varias artimañas para que hagas frente a tus deudas. El dinero es lo más volátil. Yo no tengo dinero. Eso me posiciona justamente en el Cuarto Reich de la dictadura a ciegas que estamos viviendo. ¿Vivimos para pagar o pagamos para que nos dejen vivir? Sin responsabilidad no hay camino. Yo me considero de los tontos de capirote que ingenuamente creen en la bondad de los desconocidos. Tengo libros gratuitos que solamente espero de ellos que sean leídos. No tengo ninguna ambición, pero me he llevado desengaños, ya que he pasado de sacar pecho a encogerme de hombros. Al fin y al cabo, no tengo nada que perder. Pues ya lo perdí todo. Solamente me queda equilibrarme psicológicamente y no perder el norte. Es complicada la vida. Todo, excepto el amor verdadero, se mueve bajo un interés espurio. Tengo comida, tengo libertad a medias, pero el dinero es un acondicionante de que con él no somos mejores, y sin él somos peores. Es todo un tanto tienes tanto vales…al final aparece el tópico enseñando…
Posted on 1:40

El algoritmo de Facebook conoce mi pasado. Conoce mi pasado porque tengo el perfil desde el 2008. Sabe que tengo algo que ver con la peruanidad. También sabe que escribo. Conoce mis problemas económicos. No, no es que trate de mortificarme y me flagele ante tal desdicha. Puedo estar en el RAI, en ASNEF, o en mil lugares más. Pero yo intento llevar mis pagos al corriente, aunque es difícil. El hecho de que mi pasado, a partir del 2015 sea un cúmulo de tropiezos, no quiere decir esto que sea moroso. Los bancos son carroña que hacen leña del árbol caído. Hay tantas deudas en el mundo que la mía no es ni un 0’01%. Ni una micra. Me mandan los buitres y hienas de todo tipo mensajes invitándome a que me busque la ruina. Dejar de pagar no es que le haya cogido gustito. Sino que no pago porque no puedo, ni más ni menos. Nadie tiene la culpa. Yo soy el verdadero y único culpable. Que no se crean los bancos que no pago para hacer historia, yo pagaría, pero no tengo ni cinco. El algoritmo de Facebook me pone los dientes largos entre moquetas rojas y oropeles decorando las puertas del infierno. Me llaman y llaman para que no les olvide. Es un primor ser un esclavo del dinero, de un dinero que no tengo, pero ellos quieren cobrar y poco les importa que haya tenido una mala racha. Ni olvidan ni perdonan. Nacionalizar la banca sería la solución pero hay tantos intereses de por medio que la insensatez es la moneda de cambio junto al tanto por ciento que debes, porque firmaste un contrato. Todo es una argucia. Todo es un batiburrillo de cosas que te podrán llamar. Te dirán estafador, te amenazarán, dinamitarán tu paz, es mejor vivir por debajo de tus posibilidades que pasar por encima de lo poco que tienen mis padres. Se debe ser responsable siempre.
Posted on 0:08

Leer a Jacques Derrida no me ha dado las claves contra la depresión perpetua de las personas que quiero a mi alrededor, pero sí importantes directrices en un lugar en el que me mantengo impertérrito. Pero eso no es lo que intento proclamar como consigna ante mi singular Carpe Diem, lo que pretendo decir es que una gran parte de gente que me quiere, se ven abocados hacia una entelequia de victimismo sin consuelo. Lástima siento de mi propia necedad, aunque eso no confirma síntoma alguno de mezquindad o miseria emocional. Todavía tengo corazón. Si volviera a nacer le daría la dedicatoria más grande y única a mis padres. No soy hijo de papá y mamá. No soy víctima de nadie ni por nadie. No culpo a nadie. Aunque haya personas a las que he visto lamentablemente perder. No quiero escribir cartas de arrepentimiento. Pero cuando se vuelven a las cosas mundanas se van dilucidando ciertos protocolos de vínculos cognitivos. Siempre he sido feliz en un pasado a pesar de las preocupaciones económicas. Esto no me hace víctima, ni tampoco un necio, me hace un ingenuo pese a mis circunstancias. Ayer, 30 de enero, era mi aniversario de boda si no me hubiera divorciado en el 2011. No culpo a nadie. Las cosas han pasado por una mala actitud pese a todas las cosas que me hacían no dar paso al frente, aunque tres marcha atrás. ¿Escribir por escribir? No, gracias. Prefiero mantener la escritura en cuarentena antes que criticar a alguien que en su momento quise. No hay culpables en el divorcio de una pareja. Simplemente es una relación que no fructificó una buena cosecha. Pero eso a veces lo crea la diferente cultura que lleva a puertos de confusión y galimatías sin explicación alguna.
Cuando se pretende decir algo referente a las obviedades, se debe tener en cuenta que las obviedades más acuciadas son parte de la muerte la mayoría. La muerte es tan obvia en el ser humano que es lo único en lo que nadie está exento. Cuando se dice de alguien que ha fallecido, por ejemplo, que tenía muchas ganas de vivir, eso, en definitiva resulta una gran obviedad. Todos tenemos ganas de vivir, unos más que otros, aunque los suicidas, personas que decidieron dejar de vivir, como es obvio, están en la tesitura de haber perdido la esperanza. Perder la esperanza es el sentimiento más nefasto. Quien espera desespera, y perder la esperanza es equiparable a tocar fondo, y hay gente que no lo puede evitar.
Existen cosas por las que preferible es vivir sin pensar en la muerte, una, la libertad de pensamiento, la otra, hacer aquello que te guste. Se puede pasar un día malo, pero la esperanza radica en que mañana puede ser un gran día. Ningún día es igual, y en muchos hay un luminoso sol pero en otros no lo hay. Es parte de la vida. Es obvio que todos tengamos ganas de vivir, y por ende, no hay mayor libertad de pensamiento que la de estar solo o en consonancia con aquellos que la prefieren. La soledad es otra obviedad, ya que se ha hecho mucho énfasis en que las personas estén solas.
Han demostrado un esfuerzo aquellos a los que no les da miedo la soledad voluntaria, ya que elegir soledad es elegir ser libre. En un mundo cada vez con más trabas burocráticas, económicas y civiles es obviedad decir que no podemos eludir esas tres premisas. Son parte de nuestra vida. Cuando estás alejado del mundo y gustoso estás de vivir en soledad, ciertas frustraciones tienen todos aquellos que no tienen la ventaja de la vida metafísica, o en conexión global. A las finales, todos nos convertimos en amantes de la vida cuando nos ocurre el hecho en sí de estar enfermo.
Posted on 0:56
No voy a citar al hombre en sí, ya que lo haría protagonista de una publicidad que no merece. Desprestigiar a una artista como Lita Cabellut es fácil, pero no gratuito. Sin duda le queda mucho que aprender sobre arte contemporáneo a este zangolotino de tres al cuarto. Cuando te invitan a una bienal en Sevilla, o donde sea, se puede hacer performance bajo la impronta propia, como firma que vende en el mundo.
Lita Cabellut es un referente no sólo para la cultura gitana, sino para todo el panorama artístico. Yo como diseñador apropiacionista he creado mixturas a raíz de cuadros de Lita Cabellut. El fulano, por no llamarlo de otra forma, se da un protagonismo intentando crear polémica de dos artistas catalanas. Una, Lita, y la otra, Rosalía. Las dos son vapuleadas por este charlatán de coleta trenzada. Es, sin duda, un tuercebotas con aspiraciones de influencers de baja estola. Es un crítico sin ninguna pizca de interés artístico. Critica a la Cabellut, también lo hace de Joan Miró, pero éste polemista no sabe, que los artistas, ya sean catalanes o de donde sean, tienen un legado, una generosidad de la que él no puede hacer alarde.
Un Lita Cabellut no es un póster de peluquería. Siendo así, tan acentuada su ignorancia, este chaval quiere darse una notoriedad de la que pone al desnudo su poca educación artística, y ceguera artística. Cuando se implica a una artista de la talla de Lita, ya sea en la bienal sevillana o en cualquier evento de alto copete, criticada injustamente junto a Rosalía; da a entender que desconoce tanto sobre arte posmoderno como provincianista y provinciano que es el charlatán.
Al parecer también pone en duda su gitanidad. Ser gitano no es levantarse una mañana y decirse o proponerse ser gitano. Lita se define como gitana y mujer adherida a la tierra. Ha puesto ante coleccionistas su gran criterio artístico. La ignorancia evidente de este buitre sobre la profesionalidad ajena, resulta ser un entendido de bambolla.
Es prácticamente ignorancia buscando el cheque Google. Ser influencer hoy en día es fácil. Lo difícil es lo que hace Lita. Un arte único del que algún epígono artístico ha intentado imitar. Sin duda, quienes conozcan la obra de Lita Cabellut también conocerán su sello de autenticidad. Su arraigada estirpe de pintora y escultora, junto a sus performance como sus libros de artista sin parangón. Es de entender que un ignorante hable, pues como dijo Hemingway, se puede aprender a hablar en tres años, aunque a callar son sesenta años aprendiendo. No merece ni una palabra más, es pura ignorancia.

Podría ser un alcornoque que descubrió el arte y la literatura a una edad tardía. Pero no pretendo aburrir a quienes me lean. La literatura, y en especial la poesía, son bellas artes. Debido al cerebro de corcho de algunas cosas paso el relevo a Capdesuro (cabeza hueca). No es falsa humildad, ni tampoco estupidez. Es un cambio de aires que llevaba durante mucho tiempo en un proyecto embrionario. Han pasado cosas en mi vida buenas y otras nada de buenas. Aquellos sueños que compartimos en el pasado se han ido desmoronando con el tiempo. Existe una creencia en la que los sueños se comparten al desnudo y eso es contraproducente. He huido de según qué alimañas. De déspotas fanáticos de la última palabra. Aún tengo esperanzas de futuro. Pero las esperanzas y la fe a veces no germinan de palabras. Sino de silencios y desmayos matinales. Tengo planes de futuro y gracias a la generosidad de algunas personas mi esperanza se ha renovado. Los bancos me tienen atenazado. Debí haberles hecho caso a mis padres. Ellos me dieron consejos, y uno de ellos es no deber nada a nadie y menos a un banco. En fin. Es mentira que el trabajo dignifique, a veces es indignante. Es mentira que la vida tenga un final feliz. La vida acaba mal, tan mal, como la soledad y la muerte.
Posted on 2:10

Con la nueva ley de identificación de doble factor en la comunidad económica europea, se quiere o se pretende, ponerle al campo llaves. Están todos muy preocupados con la ciberseguridad del ciudadano o del usuario. Pero a mí parecer, se debe de tener cautela de los software espías y los grabadores de ID’s, IP’s y demás contraseñas. Parece que les interese tener cogido por los huevos a usuarios. Todo es una gran falsedad. Te dicen que no es aconsejable tener una misma contraseña para todos los sitios, pero no protegen contra los software maliciosos, o los espías a través de tus propias cámaras web. Es todo tan complicado. Imagino que la tecnología es una batalla más que nos engaña con el individualismo pero no es eso lo que los usuarios desean. Lo que desean los usuarios es cierto feedback con la gente, y una recíproca comunicación. Aunque yo diría, que lo que les interesa es mantenernos alienados. Yo sé que tengo mis dispositivos invadidos de troyanos y no troyanos, gusanos, hackers de negro sombrero y demás gente que nos separa cada vez más de la idea pangeista y ensamblaje de una comunidad libre de elementos disuasivos. Hoy en día es complejo hablar de pangeismo. Pero ¿quizá en un futuro no sea una quimera o una ilusión de unos cuantos? En fin, ver para creer. Es el tema que hay que trasladar al mundo. ¿Libres? ¿De qué?
Tengo una compañía que no habla aunque sabe pedir lo que quiere. Ella es tranquila, blanca con orejas ocres, y una mirada de buena que sorprende a todo el mundo. Se llama Kira y cada vez que voy a casa de mis padres se pone muy contenta. Está siendo un duro invierno para ella y para todos. Pero esta perrita es un amor que siempre te será fiel, que no te decepcionará, aunque a veces se cague y se mee en el suelo. Los que tienen animales lo comprenderán. A veces se le coge más cariño a un animal que a según qué personas. Es fantástica.

Ahora estamos en una era digital en la que el papel sigue siendo un objeto o artefacto de fetichista. El libro impreso no se perderá, aunque el libro electrónico, ya sea en sus distintos formatos, es una cosa ligera que merece ser de calidad. Ahora las librerías y las bibliotecas son digitales. Ya no se necesita mucho espacio para tener una librería bastante abundante. Tanto en calidad o como literariamente sea un ahorro de espacio, en una tablet de 200 gr. y 10 pulgadas de pantalla. La verdad, escribir, leer y ver vídeos y cine, como también escuchar música, se han convertido en un tema digitalizado, y en formatos que en los noventa eran algo impensables. La comodidad de la que dispone el mundo digital no sólo es en ebooks, Mp3, y películas que puedes videar en Streaming también. Está el hecho de coleccionar cryptoarte. El cryptoarte que está empezando a ser un valor al alza en el mundo del arte y el coleccionismo. Yo creo, que esta nueva era en la que vivimos es un prólogo de lo que el futuro nos deparará. También, se ha pronosticado la pérdida del sol, ya que es un astro. Eso haría del planeta que viviera en una noche eternizada. En definitiva, poca esperanza y a la vez mucha.