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¿Porqué no se debe escribir sobre la vida privada?

Posted on 17:22

 


En primer lugar diré que la autoficción es un asco. Yo he escrito demasiado sobre experiencias, me he desnudado, he hecho concesiones varias. Y me he equivocado. Se puede dar una opinión personal, se puede escribir una anécdota, se puede hablar de algo que te atañe. Lo que no se debe contar es nunca intimidades. Ni siquiera a un amigo una noche de copas. Alguien dijo lo que no quieras que sepa nadie no se lo cuentes a nadie. Muchos, escriben sobre la vida de otros, y la suya la dejan entrever como un merodeo con el abrigo puesto en pleno verano. Buscan vender sobre la vida de otros son como pequeños escritores/as parásitos en  hombros de gigantes. Se debe tener valentía. Al hablar de ti mismo no se debe ser cínico y sí un poco valiente. Pero eso solo los locos lo hacemos de vez en cuando. Ahora voy a optar por la ficción absoluta. La realidad es poco interesante. Y si no escribo ficción prefiero no escribir. Ya he contado demasiado sobre mi vida personal, con tintes de ficción. Pero la realidad al fin y al cabo. La verdad, es que voy a dejar de escribir tanto en esta bitácora y dedicarme más a la lectura. Cuando escribes realidad no hables sobre ti, tampoco de los demás. Intenta imaginar desde la verosimilitud. Pues escribir sobre los demás es otorgar morbo a quien te lo puede recordar en un futuro en frío como una venganza. El caso es que el realismo mágico, incluso, el realismo sucio, mucha gente lo interpreta y les divierte. Es divertido. Pero la realidad, por ejemplo, de Truman Capote es una realidad maquillada pues lo único que es repugnante aunque sea bueno es en A sangre fría. Y eso no es honestidad. Lo que es honesto es escribir buenas historias desde una base real. Y si escribes ensayo o micro ensayo no te pases con el culturalismo, ni hablar chino. No es de ser más culto o menos. Es cuestión de que no se aburran los lectores. Así que me declaro insolvente de autoficción. Se puede imaginar mundos que pueden ser reales. Pero la realidad necesita su sobredosis de ficción. Es lo que creo ahora. Antes no lo veía así. Pero de los errores se aprende. Escriban lo que quieran. Pudor literario, y no furor uterino. 

Capplannetta y la vida privada

Posted on 13:35

 


Preservar la vida privada es fundamental. Sólo se puede hablar de la realidad a través de la ficción. Está claro que si no hablamos poéticamente nos volvemos vulnerables ante la plebe o el populacho. Hablar de la vida privada es algo peligroso. No es necesario ni aconsejable hablar de tu vida sin antes no tener que pagar un precio que pasará factura conforme vayamos interactuando. Exponerse no es algo que priorice el secreto de la fama. La fama es algo tan cutre y, al mismo tiempo, algo que se crea como un personaje nuevo de telebasura. Es efímera y no sabe a nada. No llena el espíritu. He comprobado cuando me expongo en mis blogs enlazados a mis redes sociales que hay gente que los comparte con mucha inquina. O sea, pura mala leche. En fin, muchas veces anteponemos nuestras debilidades hacia gente déspota y con mala intención. Los capítulos de una vida, o anécdotas vividas, no es obligatorio publicarlo todo visto lo visto. Después de haberte expuesto te haces un objetivo inseguro y vulnerable. Exhibición es el nombre para la nueva tribu que se recrean en unas críticas sin tener idea de lo que es una cosa. Cosas como el arte o sus demás disciplinas. Hablo de los influencers. Estos creen estar en posesión de la verdad y son realmente unos tarugos. Intentan polemizar desde la ignorancia y el acto de ser un déspota en esencia. Muchos desean el cheque Google. Y estos influencers son verdaderos idiotas que opinan y saben leer pero no ejercen. Son sinvergüenzas que ignoran sin haberse leído un libro. Creen saberlo todo viendo unos cuantos vídeos en YouTube. Son demagogos, meapilas y critican el talento. La vida privada no se debe exponer demasiado debido a ese tipo de gente.