Invisibles
Posted on 22:40
Tengo la invisibilidad del viento en las entrañas del ecosistema a contracorriente. Tengo un as de corazones en los bolsillos chamuscados del horizonte. Tengo aspavientos amontonados en el fogoso latir de mis recuerdos. Tengo las vértebras que me arrancaron azules a la espera de Etta’s por hacerse realidad en los recovecos de la desmedida. Invisibilidad le doy al cielo porque lo imagino como a él quisiera dibujarse. No soy un hombre blanco cualquiera. No distingo el preludiode las promesas que saben a disolvente. Yo jamás diré Do you want me to give you a white son? Porque no me da la gana. Anunciemos otro ocaso en occidente. Un ocaso nacido del esperma de oriente. Eyaculan los camellos un orgasmo de humo espeso y blanco como micras de cocaína en el sueño de los viciosos del amoniaco. Se pudre el tiempo en el que andamos en la noche abierta de piernas, y un sol inerme se orienta con un cascabel con lazo verde en los circuncidados sueños de hojalata. Quisiera ser invisible a la vez que desnudo. Un hombre negro ruge de orgasmo rico en avatares de sombra y leche madura. No es una virtud ser mestizo en las rayas o en los mares. Se es más lisonjero con la ametralladora desde las fronteras. Vemos arribar a las costas que miran hacia África con un ojo de buey que nos mira de cerca. Avistamos tierra, y yerme la alegría porque estamos vivos. Una explosión en las manos nos estalla sepultando el oxígeno desde las rodillas. ¿Invisibles? Todos y nadies quisiéramos ser invisibles. Porque extrañamos el confort de los celofanes en los envoltorios y el cuero negro con falos grandes en el repertorio del azul plegaria en el pleamar que no vemos en ningún rincón del mundo. Cuando nos dicen sí, decimos tajantemente, no, cuando nos dicen no, decimos estrepitosamente, sí. Porque todo es mentira en la superficie del barro. Sólo nos queda averiguar el verso que le quitó la razón a un Nostradamus repleto de arcilla.