Morbo

Posted on 17:32

 


El morbo que tiene la noche es como copular con entera la tierra. Y un sudor frío te agarra de las pasiones para decirte que no puedes hacerle daño a nadie, no, a nadie. Porque si la noche en su furia quisiera se romperían más de algunos crujientes cristales en las manos de los que no sueñan ni contienen aventuras. Un morbo te atrapará como un rumor en la noche sigilosa y silenciosa. Y todas las palpitaciones se esconderán en un latido ebrio de cartulina. La noche es buena y no conoce paredes. Se aposenta en los ojos del tiempo enardeciendo semillas que pronto verán el alba. Pobre de los hombres maduros para los que es negada la voluntad de querer como antaño ellos querían. Fiebre inmadura fecunda una docena de madroños por donde lindan los paraísos de rocío y musgo en la frescura del onírico beso de las manos eternas y azules que Dios nos impone. La noche tiene un silencio que nos miente y nos da la razón, tan solo porque la noche es buena y Dios lo sabe. El sol matutino indaga en su laberinto una espiral que no pertenece a nadie. Dame la esperanza rota de la luna oculta en los baúles que todos hemos soñado una vez primera. Todos los trenes van a parar a la China más pendiente de las ágiles garzas y efímeros cormoranes de oro engullirán sin éxito al pez de sombra en todos los presentimientos que miran de cara al futuro. Tener morbo por la vida de los arcoíris que florecen después de la lluvia no es un pecado, lo más bochornoso es ahogar a los niños que sueñan en las escupideras. El morbo tapará la boca de aquellos que engendran una serpiente en sus axilas sudadas de fango. Ocupad vuestro lugar en el destino. Pronto cesará el teatro con las bengalas de sol ceniciento y principiante con las que han de renunciar a las fronteras de la puntiaguda esquirla que anuncia el preámbulo de los pollos idiotas que no saben hacer otra cosa que presumir de todo y de nadie. Sí, señoras y señores, un espeluznante vaso de whisky barato hará la soflama ridiculez de los vacíos actores de pacotilla como celebridades en repleta canción silbada y sibilina. Pero amortiguará el peso del escarnio sin saber que el mundo va camino a una Pangea de inercia posible que apartará la necedad.

Dejadme

Posted on 17:15



 Dejadme, por Dios, dejadme. Dejadme ante la literatura, ante la belleza fragancia de las palabras. Dejadme entre los misterios inciertos de los astros y de los sueños, de los años perdidos en la ánfora de lo que es un agua en la quietud. Dejadme arrancarme el corazón para luego arrepentirme. Dejadme en la casilla de salida, allí por donde todos pasamos y quizá debamos volver, dejadme temblar con mi familia, porque un latir es mejor que un pálpito. Dejadme en la periferia del saber como un pasmarote que olvida y persiste, que persiste y no olvida. Dejadme volcarme en mi noche despierto, sin sollozos ni balbuceos, con gemidos de un hombre completo. Dejadme solo, por Dios os lo ruego, porque ya no encuentro bondad en ninguna parte. Dejadme soñar con el subsuelo, entre el proceso que aunque espere su juicio jamás lo tendrá ni lo verá posible. Dejadme volver a aquello que fui y que ya no recuerdo, y que aborreceré de inocencia. Dejadme ser libre para ser yo puro. No tengáis el interés de que yo sepa, dejadme tener el poder de resarcirme. Dejadme ecuánime e inaudito. Porque yo prefiero ignorar a los que se encierran en los lavabos, no porque no puedan hacerlo, sino porque vendrá el gorila de portería a echar a los hombres que sueñan como yo sueño. Dejadme y no me echéis de menos, siempre volverá una ola para repetir el trémulo sonido de la que antes se produjo. Dejadme ver la luna, pero tenedme compasión de mi largo camino sin esperanza. Dejadme, por favor, dejadme.

El bálsamo de los escritores

Posted on 17:12

 



El bálsamo de la gente es tener dinero, tener amigos y tener amor. Pero el bálsamo de los escritores son las librerías de viejo, las librerías con el poder del olor, del olor a libro nuevo, y sobre todo, los libros, los libros que te dan el poder de pensar por ti mismo. Da igual que estos sean amarillentos o límpidos de un negro sobre blanco que siempre apetece antes del sueño. El bálsamo de los escritores son las películas, las películas ya sean clásicos o novedades interesantes. Pero una cosa se percibe entre el bálsamo de los escritores, es un afán ameno de sueños imposibles, digamos, por ejemplo, que son una manera de estar embutidos siguiendo el rastro de las frecuentes escuelas del arte sin engañosa procedencia, porque no se atreven con el timo a posta de un Tapies o de un pintor abstracto, que juegan en un hábito que no pertenece a la memoria colectiva y no es reconocida por nadie. El bálsamo de los escritores es una laguna en los hombros. Como si de un hecho seco donde no tengan pie a que se ahoguen las libélulas sin el agua oscilante de las acequias en los huertos. El bálsamo de los escritores es el lenguaje, el propio y el ajeno, el que se reinventa como un alfabeto reconocible el abecedario de todas las cosas a las que se les tiene apego. El bálsamo de los escritores son las palabras, las palabras zurcidas por los sentimientos. ¿A quienes pertenecen los escritores? Sin su bálsamo consolador que a todas las esquinas llega ese bálsamo. ¿A dónde estarán las lenguas muertas entre los sueños nativos de los escritores que comprenden el resplandor de las metáforas? Pues están ocurriendo mientras les ocurre la vida en la suerte de palabras que jamás fueron dichas por un charlatán.

Los objetos

Posted on 17:03

 


Los objetos para los románticos son cosas a las que tener apego. Pero son objetos sin vida, materia que evidencia la vida. Ni tus cassettes ni tus libros te podrás llevar cuando mueras. Derrocha los placeres de la vida y bebe del néctar final. Ningún objeto deriva en la debacle de tener lo que no se tiene. Nadie posee nada hasta que lo regala. Los objetos son en los que se traduce el dinero. No hay miseria más grande que vivir para los objetos. Vive para las cosas que no se pagan con dinero. Dale un abrazo a tu hermano, besa con sinceridad a tu madre. Eso es también romanticismo. Las cosas que no cuestan ni un Euro son las cosas por lo que vale la pena vivir y morir. Después llegará la parca, y todas las cosas materiales se las repartirán aquellos que morirán también. Adiós ropa, adiós los VHS, adiós vodka, con el cariño que todo eso tenía. Lo contemplabas o lo acariciabas. Sin duda eras un amante de los objetos. Cuando te incineren no tendrás otra cosa en tu poder que tus restos de ceniza. Todo aquello que te obsesionaba ahora te deprime. Goza de la vida y moja tus calzoncillos preferidos. Nada dura menos que la fugacidad de los cuerpos.

Matria

Posted on 16:59



 Si nos ponemos a hablar de que un país sea matria antes que patria quizá. tendríamos una humanidad más humana, valga la redundancia. El primer escritor que reclamó el nombre de matria era Unamuno. Cuando sales de España y te vas a Latinoamérica a España la llaman la Madre Patria, pero yo diría que ese término no es correcto. Todas las madres hijas de sus hijos, emparedadas en un cuarto oscuro que es el machismo, son también madres de sus madres. Nuestra sociedad es un matriarcado, eso no es nuevo. El mundo cambia a paso de gigantes. Ser una matria es un argumento que puede parecer demagogia, o también me pueden llamar calzonazos. Se aprende más de las matrias que de las patrias. Y es que una mujer si es agradecida tendrá gratitud, pero si en su lugar es ingrata e interesada será tocada por el alma y el karma, seguramente tendrá desprecio. Una mujer es un pilar en la vida de la humanidad. Pienso que las madres cuidan de nuestros hijos, y hacen trabajos que, de los cuales, son las tareas del hogar que deben siempre ser compartidas. Esto que digo no es farfolla. Las matrias son nuestro sustento. Enorme emoción cuando notas mojada a tu pareja. Es como volver a la adolescencia. Madres, madres de la Plaza de mayo, madres de hijos drogadictos, hijos que venden regalos de su madre, madres que te despiden en el autocar cuando te vas de excursión. Matrias.

31ºNúmero de la revista literaria Nevando en la Guinea.pdf

Posted on 2:44



 31ºNúmero de Necando en la Guinea.pdf

Imagina que eres libre

Posted on 22:04

 


La imaginación es a veces una traición que nos creamos a nosotros mismos. Se sufre más por lo que se imagina que por la realidad de las cosas. Imaginamos porque la imaginación es infinita. Solamente es finita si no traspasamos la línea de la cordura. Porque si traspasamos la línea de esa relativa cordura, caeríamos en la desgracia de la locura. La imaginación nos hace creer que nuestra familia nos envenena, la imaginación nos hace pensar que los demás hablan de nosotros cuando van a lo suyo en realidad, la imaginación puede hacernos volar pero no se debe traspasar la línea finísima de nuestra salud mental. Imaginamos en la lectura, imaginamos en una película, imaginamos mientras hacemos sexo o nos masturbamos. Imaginar nos diferencia de los animales. A la vez que imaginamos, también soñamos. Debemos imaginar con nuestra propia libertad, aunque sea difícil, imaginar con un nuevo libre albedrío sea algo imposible. Soñar es gratis, e imaginar es soñar despierto. Muchas veces usamos tanta imaginación que nos lleva a territorios peligrosos e inhóspitos. Imaginen, sueñen, lo malo de todo esto, es que tras imaginar tengas miedo por imaginar por aquello que no nos conviene.