Dominio público

Posted on 18:46

 


No es por fanfarronear o dármelas de idealista. Pero tengo obra publicada bajo dominio público. A la gente le fascina la palabra “gratis”. Poner una obra en copyleft es una manera de escribir para ser libre. No es tampoco ego masturbador, es simplemente, una manera de ser generoso. Creo en el Software Libre. Estoy en la Free Software Foundation como seguidor, de momento. Este logo que muestro tiene un significado para mí importante, si se fijan verán en él el signo de copyright y el signo del Euro boca abajo. Es como el juego ese que jugábamos de pequeños que decía: —con un seis y un cuatro aquí tienes tu retrato. Era una gracieta infantil. Pero el logo de copyright o copyleft en este plano mi simbología da un paso más adelante. Es anti copyright, incluso anti copyleft. Y el Euro es total desprecio por el vil metal. Después abajo está la marca de mi proyecto LiooLi, que es el final de mi nombre de pila y el principio de mi apellido paterno. Tiene también otra simbología. Si lo leemos a partir de las dos Os hacia la derecha hace alusión a la palabra OLl, que es aceite en catalán. Pero si lo leemos desde las dos Os en dirección a la izquierda leemos OIL que es aceite en inglés. Y las dos Os juntas emulan al símbolo del infinito. No es vanidad, ni tratar de demostrar algo. Es simplemente una manera de ser mixturero. Mezclo imágenes descargadas de Internet. Me encantaría saber dibujar. Tengo más de seis libros publicados en PDF bajo dominio público. Algunos son realizados en Venezuela. Me costó dinero la maquetación pero no al precio que está en plataformas que no diré. No por temor o pudor, simplemente porque me son indiferentes. Así que aquí les explico el porqué de mi logo. Me gusta llamarme como me llamo. Pues el primer LiooLi era mi abuelo paterno llamado Cecilio Olivero. Soy un hombre de ideales. 


Demasiada imaginación

Posted on 16:55

 


Cuando no tienes pornografía al masturbarte debes usar tu imaginación. Es preferible masturbarse cuando te lo pida el cuerpo. O sea, que lo que trato de decir es que la masturbación a veces es pura ficción. Te imaginas cualquier mujer (en mi caso) que te ponga cachondo. Masturbarse es como cuando aparece la inspiración poética. Yo le pongo mucha imaginación, que de eso tengo bastante, quizá demasiada. Al masturbarte estás convirtiendo un acto sexual en una ficción coprofálica. No es que me la menee más que un mono, pero de vez en cuando liberas tensiones de esta manera. Lo mejor es que te masturben. E incluso hay varios tipos de masturbación. Está la que abarca toda la mano, y después está la masturbación con los dedos índice y el pulgar. También existen otras formas de masturbarse, pero siempre desde la imaginación. Hay anillos vibrantes muy placenteros. Son unos diez segundos de orgasmo. Pero es divertido. Siempre es mejor que la autoayuda. Imaginarse por ejemplo una mujer que ves en algún sitio y te resulta atractiva. He visto gente masturbar a un perro con un palo. La sexualidad siempre es mejor con compañía femenina. Pero siempre que me masturbo lo hago con adultas. No soy adultero. En la ducha, en el bidé, en seco también vale. Soy el que mejor conoce mis zonas erógenas. Por eso mastúrbense es un grato antidepresivo. No miento nada. 


Reseña literaria sobre Prosimetrap-Por Juan A. Herdi

Posted on 11:27

 


Cecilio Olivero Muñoz

Prosimetrap, 2023

Universo de letras

 

Montaigne escribió en el prólogo a sus Ensayos que él mismo era la materia de su libro. Habrá quien afirme que cualquier autor-persona está siempre presente en su obra, que ésta se constituye irremediablemente en su espejo. Así es como se ha estudiado al fin y al cabo la literatura, partiendo del propio autor, de su biografía y de sus traumas, aunque ahora hay nuevas perspectivas. La literatura se convierte de este modo en el testimonio de una vida. Entiéndase vida también como el cúmulo de emociones y sentimientos. Por otro lado, si entendemos la escritura como diálogo entre un escritor y un lector, ambos en su más absoluta soledad, sin que importe que entre ellos haya distancia física o vivan incluso en tiempos distintos, entonces qué duda cabe que el autor y sus fantasmas se constituyen en el tema de la conversación, aunque aquí el interés estriba también en cómo interpreta el lector lo que le comunica el escritor y cómo aquel lo asume y adopta en su experiencia vital propia.

Todo esto resulta tal vez más evidente en la poesía, prosa poética incluida. La poesía, nos dice Cecilio Olivero, «se diluye entre tiempo y sueño». Por tanto, el testimonio queda a merced del tiempo –el sentimiento es emoción madurada por el pasar de los años– y el sueño, parafraseando (mal) a Goya, contribuye a que los fantasmas propios se vuelvan monstruos. Aunque monstruos compartidos.

Haber comenzado con Montaigne pudiera indicar que esto de la literatura del yo o literatura testimonial tampoco es algo nuevo, ni lo sería la autoficción, nuevas etiquetas inútiles más allá de las meras referencias académicas. La literatura es sobre todo mestizaje, más en estos tiempos extraños. Pero al fin nada es nuevo y la originalidad supone también volver una y otra vez al origen, que es a lo que se refiere strictus sensus la palabra. Todo ello nos lleva a reconocer que estamos ante un libro de análisis de la identidad propia, de exploración íntima, con una voluntad de revelar y exhibir lo que uno arrastra, en este caso lo que arrastra el autor, y confrontarse a lo que uno es. Esto es, mirarse a sí mismo y compartir esa mirada. No es casual que el libro se cierre con un apartado titulado Los espejos. El autor nos expone a golpe de verso y de prosa los fantasmas propios, pero que también son colectivos, aun cuando cada cual los viva a su manera. 

Nos encontraremos con temas eternos, como la soledad, el miedo, la conciencia de sí mismo, la fragilidad y las dudas, las relaciones interpersonales o el desamor. Todos estos temas aparecen hilados por un sentimiento profundo de malestar, que sin duda a muchos lectores va a perturbar, que es función también de la literatura. Todo ello pasado por la experiencia personal e intransferible de Cecilio Olivero. También hay una reflexión sobre la escritura o la literatura y sus funciones. La escritura deviene no pocas veces en pura necesidad, por tanto no está tan clara la línea que separa la literatura y la vida.

El libro se divide entre poemas concisos –«un poema debe ser concreto», nos aclara el autor– y prosas poéticas que no son tan concisas, se alargan por derroteros un poco más amplios. No se plantean disyuntivas, hay una unidad entre ellas, pero sin duda el lector podrá acomodarse en cualquier de las dos formas literarias, al fin y al cabo son piezas sueltas, con sentido por sí mismas. Por eso mismo el lector puede decantarse por unas o por otras, y quien suscribe se decanta sobre todo más por los poemas que por las prosas, es una opción.

El libro, por lo demás, no da pie a mucha esperanza, –«La esperanza es una acacia imposible»–, aunque tal vez no tenga mucha importancia, la poesía se nos presenta al fin y al cabo como el único ámbito posible de vida. 

La noche esencial

Posted on 0:13

 


Efluvios de noche azul me subían por la piel. Un corazón que no es de nadie, tampoco debe serlo para tener compañera. La luna tan blanca, tan resplandeciente me enseñó una mirada, pensamiento, y lluvia fina de mar durmiente. Yo no creo en las casualidades. Pero es casual recorrer el mundo sin improvisar simulacros ni auroras protocolarías. Hay un mundo viejo que nadie puede cambiar, por más que se lo propongan, todo es inútil. En las ciudades cercanas al mar y a los ríos hay un aire que te ofrece el crepúsculo. Ese crepúsculo embriagador de sutilezas y mundos como el resplandor. Se oscurece la noche de verano y todo el fragmento de suerte se queda solo en la calle. Como un despertar triste. Solitario ya nadie quiere conocerle. El miedo es muy mal consejero. El miedo abarca el espejo frente a otro espejo. Y la imagen es infinita. Cuando la noche emite un vapor a jazmín y albahaca será el momento preciso para saber y pensar que estás en tierra de indio. Indio que sabe a pulpa hecha carne. A indio que es miel afrutada, y ají panca. Si vas al Océano Pacífico verás una batalla en sus olas. Dizque no eres feliz, que has visto por ahí raya de espuma blanca en el agua y en la Tierra una cicatriz. Dicen que ya no sueñas. Que duermes desvelada. Dicen cualquier cosa por que hablar fácilmente se habla. Eres el final del verano indio. Aquel que empieza en enero y en su hemisferio tenlo presente. No habrá más verdad que la de tu patria. Soñar es gratuito, yo he soñado que de mi ausente. Flor del fermento de chicha jora, mazamorra, picarones, las matinée no son lo mismo sin las risas de colibríes en la garganta.


Maldito dinero

Posted on 4:35

 


La mentira nace del dinero. Que tal y como viene, después se va, pero no germina ya que es eterno campo en barbecho. El dinero ni se cosecha ni se siembra entre lo verdadero. El dinero está maldito. Separa familias, todo el mundo se mueve entre su sesgo, el dinero lo quiere el banquero, el obrero, el basurero, el enfermo, el panadero. Todo el mundo quiere dinero, hace avaro al usurero, los miserables se mueven en la mísera noche y en el preámbulo intercambio incierto. El dinero es volátil, ni perdura y siempre perecedero, ni se pudre pero todo lo pudre. La podredumbre es no tenerlo,  tenerlo es un mérito, quienes lo tienen quieren herederos, el dinero es plástico, es fertilizante y veneno. Herederos que mueren y viven entre vigilia y oropel del sueño. El dinero es sucio. Es sinónimo de un Dios pétreo. ¿De qué te servirá el dinero una vez muerto? —Si no lo quieres dámelo a mí, comenta el tonto por ciento. Interés variable. Impuesto. Peaje. Ni es un regalo, ni es sagrado, ni es tan valioso como un “te quiero”. El dinero sigue la inercia de los que desean poseerlo. Pero a nadie pertenece. Pertenece al que no fructifica en sudor. No es humillante coger un céntimo del suelo, lo que es humillante es ver niños en el vertedero. El niño que va feliz al mercado del centro. El chatarrero que recoge lo inservible, lo nefasto; el dinero hace amigos y los separa luego. Y es pura mentira, mercadeo y postureo, autobombo y majaderos, Dioses de porcelana y barro; regala, obsequia, dona, invéntate otras reglas del juego. Dale la vuelta al tablero. Es el yugo del esclavo. Es el pan necesario que se tiñe de siniestro. El fermento putrefacto del deceso. El más rico del cementerio. Cuando yo muera se quedarán mis ilusiones, mis desvelos, mis deseos, mis anhelos, y yo me iré y sólo dejaré objetos que servirán de escarnio y retroceso. El dinero, es malo, es sólo dinero. Que hace cautivos a un hombre y una mujer pero lo cuidamos, lo vigilamos, vivimos como y para ello. Luchamos por tenerlo. Si no lo tienes nadie te quiere, si lo quieres eres un interesado y un ingenuo. No es tontería, es algo demasiado serio. Tan serio que deja cadáveres en su duelo postrero. Es perspicaz, es un périto del tedio. Sin él no vives. Con él enemigos tendrás con recelo. El maldito dinero. 


El invento del amor

Posted on 9:56

 



Hay quienes dan el braguetazo y lo llaman su primer negocio. En nombre del amor hay demasiados intereses. Hay quienes opinan que el amor es un invento para pasar las largas tardes de domingo. El amor verdadero es la cosa más maravillosa que existe, aunque nunca diré que el amor nos hace tontos y pesados. El amor da lugar a entender de alguna manera especial  cómo amar y ser amado, resulta algo casi imposible. Hay parejas que tienen una complicidad y una forma de entenderse que sólo les basta mirarse. En todas las parejas hay discusiones, pero lo mejor es que la mujer diga y no llevarle la contra. Tampoco se puede ser celoso, ni con los hijos ni con parejas del pasado. El jugo del amor es un invento perpetrado por los hombres para no estar tan solos. Aunque con respecto a la soledad, el amor a veces te deja solo mientras tienes pareja. A veces el amor o el matrimonio es un contrato mercantil. Lo que ocurra cuando te casas en ese lugar debe estar. Estar casado es un fuerte compromiso. Hay hombres calzonazos y también mujeres sumisas. Pero el invento del amor es más que sexo. Es gozar de plena confianza. Yo he tenido desengaños amorosos pero eso ya no importa. El amor cuando es amor correspondido es el mejor invento en la humanidad. Cada pareja tiene su manera de amarse. Aunque también dicen que dos que duermen en el mismo colchón son de la misma condición. Amar es compartir, respetarse, confianza plena, y mucha, mucha ayuda con respecto a las mujeres. No puede llevar toda la carga del hogar la mujer. También el hombre debe aportar su grano de arena. Amor, quien lo probó lo sabe, decía sabiamente Don Lope de Vega. 

Somos andando

Posted on 22:44

 


Si algo he aprendido durante estos veinte años es a no meterme en la vida de nadie, a no juzgar y agradecer la buena vibra de la buena gente. He aprendido que si utilizas una bitácora como esta para expresarte, cuanto menos sepan de ti mejor. Y si algo he aprendido de un amigo mío es a escribir sobre temas de interés y no exponerse o no exhibirse porque te hace vulnerable. La libertad de expresión hay gente que no la concibe. Expresarte con libertad es casi imposible. No creo en la libertad, y mucho menos en el libertinaje. Voy a dejar de dar mi opinión en este medio. Hablaré de temas que interesen, pero sin faltarle el respeto a nadie. Exponerse es peligroso, ya que sabe la gente más de ti que tú de ella. No hay verdadera libertad de pensamiento. Con el tiempo la inmensa caterva de amistades que tenías desaparece. Y sólo quedan un reducto de dos o tres, pero son amigos de verdad. Desde este post hasta los siguientes escribiré menos. Seguiré fiel a la realidad que se siembra mediante la palabra, pero hablaré, no ya de mí, sino de nadie. Ni con indirectas ni mensajes subliminales. Iré directo al grano pero sin hablar de mi estado de ánimo, mis preocupaciones y demás historias. Sabe más la concurrencia de mí que yo de ellos. Yo soy un ciego ante un mundo observador. No quiero dar la brasa con mi día a día, así que escribiré poesía y temas que interesen. No pueden o no debieran censurarme. Pero la censura, la lapidación, el fascismo anda merodeando por todas partes. No sé si los fascistas son ellos o son otros los fascistas. No puedo señalar a nadie ni quiero. Es una gran cabronada pesada la vida.