Posted on 0:41
Trato de que sea mi amante pero es imposible. Es un corazón de nadie. Aunque te dé cariño y besos a flor de piel. Ella es la chica más tolerante desde Barcelona a Barranquilla. Desde Tokio a Sevilla, desde San Francisco a la Blanquilla. Ella es la geisha más dulce de occidente y Cali. Todos saben a qué me dedico en mis ratos libres. Pero es temporal. Estas cosas deben durar poco. Hasta que encuentre la pieza que complete mi vida. Las chicas tienen la magia de la carne que se moja. El lubricante fantástico para meterte dentro de ella. Sí dios te creó con la costilla de Adán y si Adán fue creado con barro, es normal que tú, Eva de los excesos, dormites la canción distinta de los paraísos artificiales.
La verdad adherente a quien comió de la manzana. Si el diablo es más viejo que Adán no había mundo (o sí). Creo en la animalidad de nuestra especie. Por eso, cuando gimes de mujer completa te embelesas y yo me embeleso. Eres un regalo o una ofrenda para la cópula de dos que sexo piden. Resultas ataviada de pormenorizadas ideas. Me enamoras, compañera.
Una sexualidad compartida es dar placer y que ella te lo dé a ti. La sexualidad es cosa de dos. Debe ser recíproca. Es como un orgasmo al mismo tiempo. Al unísono. Una mujer cuando se entrega evoca todas las cosas tan maravillosas, como alimento a pedir de boca. Espero verla pronto. Como la vi por primera vez. Recuerdo su cariño. Sus caricias. Una mujer de los pies a la cabeza. De esas que te hacen perder la chaveta. Resulta comprensible. Es de esas mujeres que cortan el aire y se entremezclan unos deseos ocultos que vale la pena satisfacer.

Preservar la vida privada es fundamental. Sólo se puede hablar de la realidad a través de la ficción. Está claro que si no hablamos poéticamente nos volvemos vulnerables ante la plebe o el populacho. Hablar de la vida privada es algo peligroso. No es necesario ni aconsejable hablar de tu vida sin antes no tener que pagar un precio que pasará factura conforme vayamos interactuando. Exponerse no es algo que priorice el secreto de la fama. La fama es algo tan cutre y, al mismo tiempo, algo que se crea como un personaje nuevo de telebasura. Es efímera y no sabe a nada. No llena el espíritu. He comprobado cuando me expongo en mis blogs enlazados a mis redes sociales que hay gente que los comparte con mucha inquina. O sea, pura mala leche. En fin, muchas veces anteponemos nuestras debilidades hacia gente déspota y con mala intención. Los capítulos de una vida, o anécdotas vividas, no es obligatorio publicarlo todo visto lo visto. Después de haberte expuesto te haces un objetivo inseguro y vulnerable. Exhibición es el nombre para la nueva tribu que se recrean en unas críticas sin tener idea de lo que es una cosa. Cosas como el arte o sus demás disciplinas. Hablo de los influencers. Estos creen estar en posesión de la verdad y son realmente unos tarugos. Intentan polemizar desde la ignorancia y el acto de ser un déspota en esencia. Muchos desean el cheque Google. Y estos influencers son verdaderos idiotas que opinan y saben leer pero no ejercen. Son sinvergüenzas que ignoran sin haberse leído un libro. Creen saberlo todo viendo unos cuantos vídeos en YouTube. Son demagogos, meapilas y critican el talento. La vida privada no se debe exponer demasiado debido a ese tipo de gente.

Yo no intuyo las verdades completas, la electrónica manera de funcionar. Los otoños y las primaveras son dignas de la mitad del clima. Silicon Valley despierta con hipsters, geeks y nerds. Tres maneras de vivir como la contradictoria moral del que te hace la pirula. Este mundo no se merece lo que le estamos haciendo. La tierra prometida es el itinerario Paloalto. Mi madre espera que su hijo vuelva a casa. Por eso le compra bebida energética. Hoy mi madre me ha dicho que ya no era el mismo Capplannetta. Y yo le contesté que padecía la llaga de la vida. Mi madre se fue a dormir y yo me quedé entre sedado y ya basta de decir lo que no se debe. Para ti es tabú y lo seguirá siendo. Ahora me dan las fiebres de invierno, como si albergara un cuerpo extraño en mi interior. Mi tío antes de morir me dijo que de anciano iba a ser un cascarrabias. Y yo le puedo decir ahora que ya soy viejo y cascarrabias. Un código JavaScript se desmantela en la noche cibernética. Tantas veces he pernoctado el silencio que ahora sin él no soy nada. Como el hocico de un perro mi instinto es impuro.

Hay tantos buenos escritores que no han sido premiados con el Nobel…incluso algunos han renunciado a él. Un premio Nobel es un premio que se otorga a largo plazo, nos decía mi maestro, el mejor que tuve, en lengua castellana y literatura. Era un hombre parco, delgado, fumador empedernido; su clase era la más silenciosa de todo el colegio. Este es un homenaje a ese profesor. Admirador de Lorca, de los clásicos del Siglo de Oro, conocía la literatura gallega, ya que era gallego. Su nombre era Juan Luis Gómez. No habrá nunca un maestro como él, aprendí muchas cosas. Aprendí el verbo a base de copiarlo por escrito como castigo. Nos decía: —Los premios Nobel no crean ustedes que son la consagración de un escritor o poeta, es un reconocimiento a la carrera. Aunque hay varios escritores que se murieron sin tenerlo. A otros los asesinaron, o se fueron a la ruina económica. En literatura norteamericana ya ha habido varios premiados, en lengua inglesa también hay bastantes, y en lengua española de allende y aquende los mares, hay también un buen número de agasajados. Hay mucha envidia contra los premiados.
Le he regalado a mi sobrino un libro infantil llamado Ut y las estrellas de Pilar Molina Llórente. Le pienso regalar un libro cada mes. Se lo merece. Además de que con cinco años de edad sabe leer y comprender el castellano y el catalán. Las nuevas generaciones deben de tener interés por la lectura y las artes. Cuando me muera que le den mis libros y mi patrimonio digital a quien lo lea. Cuando a un hombre le pertenece algo de verdad es cuando lo regala, esto es una cita de Ernest Hemingway cuando le regaló la medalla del Nobel a la Virgen de la Caridad del Cobre en Cuba. Yo tengo una amiga llamada Bertha Caridad, en Cuba. Y es participante de Nevando en la Guinea. Sin duda ha mejorado literariamente desde que empezó. Ha comprendido bien lo que es ser escritora. Para ella mis saludos. La carrera literaria es muy difícil. Es algo que a lo largo de los años vas creando y desarrollando un estilo propio. Y ese estilo, será tu impronta, que te acompañará en solitario empeño. La literatura es para unos pocos, y esos pocos, son unos seres con riqueza de mundo interior. Si escribes y no lees no llegarás a nada. Vertiginoso el colofón de los grandes.
Posted on 0:19
Tengo una muela que quiere marcharse de mi boca. La noto que se mueve y me duele que se vaya porque de verdad me molesta. La muela me necesita a mí, y yo la necesito a ella. Muela que me empasté pero ya no ha podido aguantar más y quiere irse. Lo tiene decidido. Se mueve y se mueve, ya que está en el carrillo derecho y ahí es donde mejor saboreo la pitanza. Somos muela y carne. Las encías y yo la echaremos en falta. Me niego a sustituirla por un puente postizo. Si me se cae no se notaría pues está en el interior de la boca, en la fila superior. Yo quiero esa muela y ella me quiere a mí. Pasa el tiempo y las piezas dentales se caen por una inercia precedida por la vida y el desgaste. Para ser sincero no quiero que se vaya. Aunque me duele su presencia en movimiento, estoy seguro de que la echaré de menos. Ella es mi muela y me pertenece, ¿o soy yo quien le pertenece? Dejémoslo, todo es cuestión de tiempo.
CRÍTICA SOBRE EL FILM TRAINSPOTTING 2
(decepción aunque taquillazo)
Quien piense que la segunda parte de Trainspotting va a ser igual que la primera caerá sin duda en un error y quedará decepcionado al verla. Después de veinte años en Ámsterdam, Mark Renton regresa a Edimburgo y comprobará allí que sus amigos han cambiado, igual que él, a su vez, ha cambiado.
El director Danny Boyle y el guionista John Hodge intentan, sin ningún éxito, respetar el hilo narrativo de la primera parte. Todo apunta a que quisieran recrear las secuelas y las consecuencias del éxito de la primera parte. Es importante recalcar que, veinte años después, el guion no parece mantener la misma calidad que la novela de Irvine Welsh. Podemos pensar equivocadamente que nos vamos a llevar un trago dulce teniendo en cuenta la calidad sorpresiva de la primera entrega, pero más que dulce, es un trago amargo.
Estrenada en el 2017, resulta agotadora, ya que se intenta ser una película coral donde Ewan McGregor y sus viejos compañeros ya no son los mismos, tanto en la realidad como en el filme. De manera forzosa, se nota la intención narrativa pero con muy poco éxito argumental. La película entra en una curiosidad tras otra al considerar sus autores que tendría la misma repercusión que veinte años atrás, cosa que pone de manifiesto constantemente la letra de la canción: —que veinte años no es nada. Y es verdad, veinte años pueden ser un cambio (o no) en los acontecimientos posteriores, pero es forzosamente insustancial. O por lo menos, contrapuntos que decepcionarán a aquella juventud de finales de los años noventa sin cierta complicidad con el espectador, y no cuenta o se aparta de lo que se espera de ella. Aunque sea de agradecer la intencionalidad.
Pero de todas maneras invito a que vean la cinta, tanto románticos de nostalgias como politoxicómanos de la madrugada, no será como la primera vez; en eso todos los placeres tienen cierto denominador común.
Posted on 0:23

Tras un silencio acartonado se crean miedos y demás penurias existenciales. Tras los silencios de cartón no puede haber cosa más contraproducente que la lluvia. La lluvia destruye los caballos de cartón, tras la lluvia se esconde una precaria miseria emocional. ¿De qué me sirve cambiar las cosas de sitio? Pagar, pagar y pagar. Estas son las claves que les pesan a los pobres. El sentimiento lúcido es un cómputo de verdades transparentes. No sé cuando perdí la calma. Los sacrificios son acentuados por los que se sacrifican. Es la hora de los reproches, tu tatuaje oral me descoloca. Tienes una doble moral que hace rima con la esquizofrenia de los tableros de ajedrez. Se mimetiza el blanco y el negro, todo es parte de un juego en el que diluyes un flujo de inteligencia. Los hogares felices no existen. La gente expone los buenos momentos, porque los sentimientos depresivos no los exhiben, para que no se rían de ellos los malvados. De cara a la galería todo el mundo es feliz, pero de puertas adentro es un mundo del que no se sabe nada. La pantomima de felicidad obligatoria totalmente precaria, tan absurdamente estúpida, mientras tengamos miradas por las que nos mirarán habrá cielos y promesas en la telepatía de la esperanza hueca. La telepatía de las personas conexas me vuelve paria de mi entendimiento y me hace un extraño en todos los lugares. No quiero cruzar ninguna frontera, siempre habrá un coyote o un policía de aduanas. Con el coyote no existen fronteras, con los policías de aduanas hay una línea que cruza de miedo y te aplica los pasos de regreso a tu patria. El mundo pangeista es sólo un espejismo. El mundo se contradice constantemente. Existe lamento tras los silencios acartonados.