Las deudas eternas de Capplannetta

Posted on 0:09



En algunas ocasiones lo escrito a corazón abierto se puede utilizar en tu contra. Me ha pasado muchas veces. Lo llaman hacer concesiones. Y hacer concesiones ante algunas personas puede ser utilizado como artillería pesada contra uno mismo, y eso no es lo peor, lo más fuerte es que lo pueden usar en tu contra gente muy cercana. Escribir en el lugar que ocupa la realidad siempre hay una víctima, y puede que seas tú como escritor, o familia cercana sin ser culpables de nada. Cuando abres tu corazón crees escribir para consuelo tuyo o el de los demás y lo que consigues es que se vuelva en tu contra como arma arrojadiza. No hay literatura sin experiencia, y no hay experiencia sin vivir la vida, y no hay vida para contar si esta no está barnizada con un barniz de sinceridad, quizá demasiada sinceridad, tal vez te equivoques. A veces las personas nos dejamos de engañar contando la verdad y lo que se consiguen son golpes bajos que te debilitan y te hacen vulnerable. Contar la verdad o ponerle un poco de realismo al asunto es a veces un campo peligroso. Resulta perjudicial para tu propia dignidad el contar cosas íntimas, pero también es íntimo tocar temas que involucran a otros, y ahí es cuando te empañas de un vaho traslúcido que hace opaca esa realidad que pudiera ser cristalina. Es evidente que sin cierto pudor, o rozar la ficción es importante. Pero cuando escribes sobre un motivo real ahí si tienes que ser escrupuloso y guardar ciertas distancias. Sin duda la literatura es un diálogo entre autor y lector, y cuando te ves en camisa de once varas ya sea por tu buena fe, incluso por inocencia, puedes caer en el barro piernas adentro. Y ese fango te deja inmóvil y desnudo total. 

Capplannetta suicida

Posted on 0:46

https://drive.google.com/uc?export=view&id=1wUs-WigmRhjFOuJbZzYevbi_uEIg_OXE

En el sótano del barrio donde viven mis padres hay una plaga de cucarachas. Han venido unas cuantas veces los fumigadores a fumigar el subsuelo. Como esas cucarachas yo tengo cierto parecido. Ojalá vinieran a fumigarme a mí y a mis sosias una mañana y extinguirnos de una vez por todas. Parece fácil la vida de single, pero eso hay que vivirlo. La soledad tiene de bueno en el sentido de libertad, pero nadie quiere estar solo. Yo he pensado tantas veces en el suicidio que me imagino como sería si me ejecutara a mí mismo. Mi madre lloraría tanto que a ciencia cierta sé que se volvería loca. Mi padre sería como si lo castraran y perdería el apetito por la vida con lo que le gusta estar con sus nietos. Mis hermanos también llorarían. También la gente que me quiere. Imagino mi funeral y sería una canción triste que todavía no me he atrevido a entonar. Para la gente que me conoce y me quiere soy una persona creativa y algo distinta. El suicidio es algo en lo que he pensado cientos de veces, pero siempre me echo para atrás. Me gusta la vida a pesar de…la vida para mí es una broma pesada ya que mi naturaleza conmigo no ha sido generosa ni gratificante. Cuando más pienso en el suicidio más me atrae vivir. No quiero hacerlo, porque puede haber días mejores. Pero los días malos son un pozo del cual no puedo salir. Acabar con todo de una puta vez, pero me falta valentía. No quiero que este post acabé en tristeza, pero para mí la vida es lastre y en cuesta arriba. Como para la mayoría. Cuando me cure de mi problema quiero vivir la vida. Probar lo que merece ser probado. 

Capplannetta aúlla

Posted on 23:03

https://drive.google.com/uc?export=view&id=1yqdVLuzPPqezaQ5VvK5NtzMkVizfq5W2

En ocasiones me pongo a aullar como una alimaña sedienta de humanidad noble. Me saco de mis casillas y me retuerzo entre tanta inteligencia y culturalismo depredador. Como una plaga de obsesos de la última palabra veo a los listos chupatintas exhibirse ante una multitud de seres que valoran más la palabra intelectual repleta de pedantería inmediata. A la vez que instantánea. Aúllo de ostracismo. Por eso prefiero mil veces un ser humilde y sencillo antes que un burócrata de la alta y la no tan alta cultura fría y carente de humanidad. El hombre ha olvidado quienes son los que mueven el mundo. Los intelectuales a base de verborrea y de literatura cruda acercan el ascua a eso que llaman postmodernidad tardía. Es complicado verse reflejado ante la pose de eruditos descafeinados ante la única verdad de que más vale una vida sencilla, no sin ignorancia, antes que una cordura pormenorizada de filosofía barata. Antes que un intelectual prefiero a un anciano dando explicaciones sobre un campo de concentración. La gente humilde es la que vale. Aprecio a ese tipo de gente que enseña con experiencia a una plaga de repelentes que se creen amos de la lengua ya que dominan el idioma. Me gusta esa gente que destroza el aúlla idioma. También me gustan los sabios que callan lo que saben. Un erudito es un hombre curtido por la pesca en alta mar, un erudito es aquel que señala con el dedo una galaxia de brillantes astros. Los teóricos no heredarán un mañana. Lo heredarán aquellos que programan códigos como sonetos de Quevedo o letrillas de Luis de Góngora. Existen ignorantes que enseñan más con un rebaño de cabras, y un campesino de invernadero que toda una saga de verborreicos que han visto vida desde un libro. 

Capplannetta visible

Posted on 5:27

https://drive.google.com/uc?export=view&id=1p7iySlZDhhVIWqAhOWLtq1qbvBw0QYoX

A pesar de que soy una persona amable y cordial no puedo tener una imagen visible, para no caer en el despropósito de escritor típico o un escritor con una imagen que acompañe a tanta mercadería visual. Puedo ser impresentable, y no porque yo lo quiera, o por capricho, sino porque huyo del espectáculo de la fama y todos sus focos y flashes que poco importan a la hora de escribir. Los editores se empeñan en que hay que tener una imagen visible, a ser posible que venda libros. Pero yo soy reticente a todo ese espectáculo que establecen un protagonismo a veces estéril. Pueden ver fotos mías, pero no quiero el protagonismo televisivo, a menos que haya un programa cultural interesante, que por cierto, no hay ninguno. No quiero ser un mercachifle, aunque sí me gustaría ser leído. Hay escritores que sobreactúan, o ejercen de semidioses donde son los creadores de su obra escrita pero no lo son de la imagen que puedan ofrecer al lector. El lector puede decepcionarse, o en el caso de que les caigas simpático, pueden verte como osos de feria. Huyo del escritor espectacular. Aunque admire a muchos que salen en la caja tonta, pero estos escritores carecen de los ingredientes  donde parte su naturaleza que caracteriza al escritor y no al personaje, que puede defraudar, y no pretendo ser una caricatura de escritor de pacotilla. Tampoco un escritor sobrio y solemne. Prefiero preservar mi anonimato y quien me quiera conocer que lo haga a través de lo que escribo, y no por la imagen que pueda dar estereotipada de escritor endiosado o sabiondo que tiene respuestas a todo y su criterio es una especie de máscara que se quita y se pone según le convenga. He visto escritores buenos que por cinco minutos de televisión han decapitado su criterio literario e intelectual.

A propósito de Capplannetta

Posted on 23:17

https://drive.google.com/uc?export=view&id=175Lo-dkATXuVMnw3BvPj76HY-x-RtqkN

Tengo escarcha en mis pensamientos de frío, viento y lluvia. Mi lagrimal humedecido y caliente de no poder llorarme y lamentar mi desdicha ha pretendido siempre volver a mi punto de partida. Solo, soy un hombre solo. Soy el reverso, soy el que navega a contramarea. Soy una desgracia que les ha ocurrido a mi familia. Por muchos libros que lea ninguno de ellos consolarán mi derrota de falta de riego en el vergel donde anduve hace años, pues no me acuerdo cómo era. Tampoco puedo quitarme las espinas de mi corazón rojo. Acudo a los psiquiatras y ninguno me abre la ventana de la cámara de gas. Soy un hombre derrotado por la luz breve de los que viven de noche. Espero, espero y espero, errante en el desierto eterno. La sociedad no me tiene en cuenta. Y para los amigos me he convertido en molestia. Soy un joven caducado y tuve mi tiempo de gloria allá en los rincones del macadam. He perdido a grandes amigos, a familiares que nunca más veré. Pues la muerte crea un episodio de olvido donde tienen cabida las huellas de peregrino. No soy como los demás pero camino. Camino en un contratiempo que me atrapa inusitado. Volveré a ver los gemidos de mujer en total entrega entre los besos que supe darte. Hay montones de corazones que no dan razón a la mañana de sombra y eclipse. Cuando vuelva al lugar donde nací me haré semilla nocturno en la inmortalidad del silencio. Ser poeta no es proclamarse ni ser aplaudido. Se es poeta porque la sangre se paraliza en la evocación de los placeres pasados y en los presentes. El mañana vendrá mañana y las luces serán un amanecer repleto de enigma y refugio para toda la tribu. 




Capplannetta y el abandono verbal

Posted on 1:47

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Dejo a la gente que se juzgue entre la buena y la mala conciencia. Las personas sensibles son las que están en plena lucha con su conciencia. La conciencia de la buena gente es no tener mala conciencia. Son libres de carga y van ligeros de equipaje. Pero también ocurre que los malvados tampoco tienen gran concepto de su propia maldad y de su mala conciencia, que en este caso es nula. Abandonarse al destino y aceptar un compromiso de lealtad lleva implícito algunos detalles que a la buena gente aflige. Abandonarse por ejemplo a la muchedumbre con cierto fanatismo te hace vulnerable y víctima de tu propia elección personal. Porque elegir, lo que se dice elegir, nadie elige lo malo, siempre se decantan por lo bueno o lo mejor que bueno. No me gusta la gente que juzga tan solo por el hecho de contradecir un pensamiento libre. En este mundo pocos tienen un pensamiento crítico, y los que lo tienen caen en terrenos resbaladizos. Puedes pasarte cierto tiempo con una gente y darte cuenta lo bellacos que se vuelven, después de haber demostrado que eran corderitos. Abandono es una palabra dura, y el resultado de ella equivale a la decadencia. A una decadencia desordenada y caótica, que a fin de cuentas son la misma cosa. Pero el abandono, el abandono verbal, que es descuidar la manera de expresarse, en mí comienza desde que hablo aunque no cuando pienso. La única pulcritud de mi lenguaje es lo que escribo para mí o para otros que, como yo, también están abandonados de equilibrio verbal. Me comunico mejor cuando digiero aquello que voy a decir sin que parezca una enorme tontería cruda y tampoco una verdad fermentada de putrefacción. El ego de muchos es el fanatismo por llevar la razón perentoriamente. Y eso es un exceso de estupidez o una equivocación sin fundamento. No diré que los poetas sean algunos estúpidos, puede quien diga eso de mí mismo. Lo que quiero decir que la opinión de un poeta debe ser un pensamiento pormenorizado del lenguaje, y cuando estás carente del lenguaje con respecto a la riqueza y a la coherencia quiere decir que eres un enfermo de literatura. De la palabra escrita. Para no decir tonterías se tiene que economizar el lenguaje y escribirlo antes de que salga de tu boca. Las palabras dichas sin razonamiento están cogidas por alfileres, como las camisas. Saber hablar implica capacidad digestiva. 




Capplannetta sedentario

Posted on 0:08

https://drive.google.com/uc?export=view&id=1DUFlROiHGFFb3ym_8vsyJp1zsVNj5UGU

Hay una barrera en mi vida que no puedo sobrepasar. Es la barrera que me hace diminuto en un mundo de gigantes. Unos se escudan en el núcleo imposible para mí del jazz. No, no me importa qué tipo de música escuche fulano o mengano. El reggaeton es abominable y vomitivo. La nueva generación de mileniars tienen un gusto del que no puedo dar credibilidad. Las modas son eso, modas. Mi juventud se consume como un cigarrillo encendido dejando un esqueleto de ceniza. Mi vida no es dármelas de jazzman, tampoco Heavy, ni ninguna tribu urbana. Yo soy flamenco. Y escucho música que entiendo y la disfruto. Pero me gustan otros tipos de música.

La gente como yo no es bienvenida al almuerzo de los suegros. Tampoco a las cenas, lo que sí sé es que soy un poliedro de músicas y de colores que me hacen solitario y sedentario. Cortan con unas tijeras las cuerdas de mi lira. Soy un poeta, no un mercachifle. Eso le dijo a alguien. Mi suerte es que me gusta la buena música. Desde Bach hasta Los Chichos, desde Camarón hasta The .Beatles. De un tiempo hasta que me casé, fui el tormento de mis padres. Digamos que hice una travesura que duró años y mis padres impotentes no sabían cómo calmar mi ímpetu y mis ganas locas de probarlo todo. 

Pagué por los errores del pasado. He sido ecléctico y bebedor. He sido un chico problemático. No he sido buen hijo. Ahora la cólera del lobo que llevo dentro se ha calmado. No necesito consejos, necesito poder mirar con pureza y conmiseración.  Hago montañas en el aire, despliego mi álbum botánico, regalo sonrisas a quien no me teme. Aunque quisiera amar la singular vida de lo subterráneo. Quiero amar a la vida.