Hay gente que le resulta la vida fácil y dan consejos como el que te regala un trasto que no usaba. La vida es dura para todos, y digo bien: para todos. ¿Podemos pensar que para algunos la vida es más fácil para ellos que para los demás? Yo creo que no. Porque aquel que no sufre por una cosa, sus pesares, al fin y al cabo, son de un enfoque distinto. Yo me creía el rey del mundo, como tantos y tantos adolescentes, pero el mundo es un lugar indómito, no tiene reinado. Yo puedo dar las gracias, sinceramente lo digo, por haberme tirado a la mala vida de las letras. A otros les puede dar por otras cosas. Mi padre, por ejemplo, leía y tenía muchas ganas de aprender, pero se casó, se interesó por el fútbol, la petanca, coger bolets, cogía espárragos trigueros (silvestres) y también le gustaron por un tiempo los pájaros de mesa. Mi padre es un enamorado de la naturaleza, hasta tuvo un huerto precioso y cosechaba bastante. Mi madre no gusta de naturaleza, tampoco de la playa, tengo unos padres sencillos, aunque mi madre es como un boxeador, siempre preocupada en perder peso, llega el verano y la Navidad y gana peso, y otra vez a dieta, digamos que tiene mucha fuerza de voluntad. Y no es por fardar, pero mi madre se preocupa “demasiado” de mis hermanos y de mí. Para ella la vida son sus hijos. Para mi padre también, aunque le gusta ir a la suya. Mi madre se cuida mucho, y salen el matrimonio a pasear casi a diario. Pero volvamos al asunto en cuestión. Para mí la escritura es algo más que un tic. Es lo que yo llamo a veces “mi tabla de salvación”, ya que naufragar, hace tiempo he naufragado. Pero no me puedo quejar. Sigo en la brecha, y quiero, en este blog que les presento, envejecer como el buen vino. Me quedan etapas por escribir, por ejemplo, la vida de ahora, que no es fácil, cuando salga de la boca del lobo quiero leer, leer mucho. Soy reacio a los brindis al sol. Aunque es mejor no hacer planes a largo plazo. Dios se ríe de ellos. En fin.
Tengo muchas cosas que decir ante la dificultosa afición a las letras. Hay más escritores que lectores. Y muchos escritores tienen la desfachatez de que les lean sus textos, pero ellos no leen a nadie. Yo ahora estoy viviendo un momento de desequilibrio emocional. El mejor ensayo que puedan encontrar sobre este tema es de Gabriel Zaid, en su obra Los demasiados libros. Sin duda sus ensayos son una base descomunal de datos y cosas que desconocía. Lean a Gabriel Zaid, mexicano y sin rostro que ponerle. Otro escritor que me está gustando mucho es Jorge Carrión, en efecto este escritor además de ser un divulgador, también es un escritor sin miedo a las masas, y si éste escritor está teniendo suerte publicando su obra, es un escritor a la vanguardia de los nuevos avances tecnológicos, literarios y me encanta su programa Solaris, ensayos sonoros. El programa es innovador y espero que no se acabe durante años. Es un programa fresco, donde aprendes, donde se recomienda bibliografía. Jorge Carrión escribe desde el New York Times pasando por el Paris Review y también en el periódico español La Vanguardia. Yo hay momentos que lo leo y lo escucho y quisiera ser como él de mayor. Pero me miro al espejo para encontrarme con la gran imagen de que soy un aficionado y él es un profesional. Pero no me importa. Se escribe porque no hay otra razón más directa de pensar en lo que se dice, aunque también sea literatura lo que no se dice. La verdad es que me siento más libre ahora que no me conoce nadie, y si llegaran a conocerme ya tendría quetener que trabajar para mejorar . Cosa que me atrae por la pasta ofrecida. Hay cánones que resultan un coñazo. Primero es divertirse leyendo, después escribiendo y luego intentar crear para ti aunque también se debe pensar en el lector. El lector lo es todo. Con respecto al lector debes de ejercer de guía en el camino narrativo y poético. Al final el esfuerzo será recompensado. Ya no por los Reyes de Suecia, sino por los grandes lectores que, ahora con las recientes tecnologías, tienen mucho donde seguir. Por supuesto ahora con interés se abarca notoriamente en la literatura. Pero se debe leer, escribir ocrear desde el enamoramiento que la gran verdad obsequia, “el conocimiento”. Ese es el verdadero legado, el que vale la pena y que se perderá como lágrimas en la lluvia
Esta semana pasada escribí dos veces el mismo post que hablaba de la amistad. Y nada más tengo que decir que el único amigo y enemigo leal que tengo soy yo mismo. Cuando digo que pongo en duda es verídico. Pongo muchas cosas en duda respecto a la amistad, ya que la amistad no se basa en una ayuda económica, o en un consejo que no me sirve de nada, ya que mi naturaleza es totalmente distinta a cómo te la pintan esa gente que te dan sus consejos. Consejos que son gratos, pero no guardan ninguna empatía con respecto a mi persona. La amistad es un tema muy delicado. No puedo decir y autodenominarme como un gran amigo, pero es que los demás tampoco. Poner en duda la amistad es, de alguna manera, la certeza de que esta no se obtiene. Los buenos amigos son leales, no se traicionan, ni tienen un mal gesto, o una mala mirada, cosa casi imposible, ya que cada uno va a la suya. La naturaleza de uno puede que no sea igual a la naturaleza del otro, pero tratar de romper ese vínculo es poner la primera piedra para construir una buena amistad. Hay momentos en la vida en que no valoramos la amistad sincera, y una vez bien cimentada y construida se debe cuidar con gran sinceridad y sin obcecarte con comparaciones que siempre resultan odiosas. Hay amigos que son como hermanos, y existen hermanos que son leales amigos, como también hay amigos mejores que hermanos. (Repito) Cada uno va a la suya, y la amistad no se paga con dinero ni ninguna prebenda que destaque algún interés entre amigos. Valorar la amistad es Bíblico, es algo que Jesús Cristo ya dijo con gran verbigracia y con gran lucidez.
Vengo diciéndome hace años que soy mi peor enemigo, aunque también soy quien mejor me entiende. No tengo otra salida que escribir, leer cuando me pueda concentrar, pero está visto y comprobado que la escritura es mi mejor amiga. Los amigos no me entienden. Me aconsejan y les doy la tabarra. También le doy la chapa a mis padres. El mundo es algo que va a contracorriente contra mi persona. Yo no nací para estar como estoy últimamente. Yo quería tener muchos amigos y rendirme a la filantropía como nadie ha tenido la suerte de hacerlo. Y digo suerte, porque he sido filántropo para convertirme en un misántropo miedoso aunque resignado. Decía que la escritura es mi único consuelo. Ni mis padres, ni familiares ni amigos entienden lo que a mí me pasa. Tampoco creo que lo tenga bien claro el psiquiatra que me lleva en este proceso. Llorar no lloro, pero tengo momentos de lucidez que para otros son un fastidio, y yo delito no veo. Delinquir o traicionar el pensamiento que antes era cuestionamiento y confianza, después se vuelve un artefacto manipulado e inocente para después acabar en esta soledad, de la que soy el único testigo y el único que puede darse su verdadera medicina. Una pregunta: ¿ustedes no han vivido momentos en los que has perdido todas las batallas? Yo sí. Y eso es el miedo, amigos. Un miedo corrosivo que te hace enemigo de ti mismo, sin lugar al consuelo, la fe y la esperanza. Solamente tengo a Dios. Y digo Dios en sentido de autocomplaciente respuesta a mis ahogos perpetuos. Yo creo que es peor buscar consuelo en las personas que en un Dios que no da signos de existencia. Al no dar signos de que exista lo llaman “libre albedrío”, pero yo creo que es como predicar en el desierto. O yo soy un necio o los demás aparentan necedad. Un hombre como yo, con la justicia hecha añicos, un hombre sin credibilidad aunque sea siempre negada y al cantarla se afirma toda. Un hombre que ha roto con la luz lunar, con la luz solar, y el día a día es, digamos, ceder y hacer a otra naturaleza tu leal pleitesía. Yo debo ser de otro mundo, aunque mi madre se empeñe en decir que nací sano. Mañana naceré en arcilla, soy un Adán castrado.
Desde el 2012 hasta aquí han pasado muchas cosas en el mundo, digamos que esta novela poética publicada en ediciones Vitruvio en este año 2021, ha ido cambiando tanto de aspecto estético (lo digo por las diferentes portadas que ha tenido) y también he ido quitando y poniendo, y éste ha sido el resultado. Quienes lean la novela poética que no sólo habla de Internet, también habla de estigmas psiquiátricos, de desamor, de aventuras y anécdotas que le han ocurrido a Capplannetta. Bien, pues ya está a la venta. En el tramo 2012 hasta llegar al año 2017 la novela estaba estructurada pero le faltaba cierta definición. Estuvo en descarga gratuita todo ese tiempo. Sin embargo fue en Caracas (Venezuela) donde se publicó por separado dos partes que yo mismo uní y publiqué tanto en Amazon como en Bubok. He gastado demasiado dinero en llevar este proyecto a buen puerto. El proyecto Cibernética esperanza ya ha dado todo lo que debía de darse. En total ha tenido unas ocho portadas, también he cambiado la novela poética varias veces. Como antes dije, esta novela ha dado un giro de 180 grados. Pero una novela al ir a la par con las tecnologías, cada vez más a la vanguardia, ha ido mutando como un pájaro en verano, o una serpiente cuando cambia de piel. En realidad lo he pasado en grande. Ya está la novela poética en Amazon, también pueden solicitarla en sus librerías de confianza. Este proyecto ha tenido no solamente esfuerzo, también alegrías y tristezas aunque difieran los textos que yo mismo he seleccionado. Mi consejo es que la lean, si se lo pasan con ella como yo disfruté escribiéndola ya me sentiré agradecido. Aunque vean cosmonautas en la portada y contraportada no es ni ciencia ficción, tiene los pies en el barro.