Posted on 0:18

Cuando una persona vive sola es vulnerable ante todo el mundo. Pero he comprobado que el sentimiento de vulnerabilidad lo inflige la policía. Para ser exactos los Mossos d’esquadra. No creo en su lema, o precepto que se proclama como agentes para “proteger y servir” al ciudadano. Más bien son todo lo contrario. Además de su soberbia y su prepotencia se ríen de los vulnerables. Y lo que más lamento es que tienen acceso a informes e historiales médicos. Con esa premisa pierdes toda credibilidad y se ríen en tu cara. Te dejan estupefacto y confundido. Pues es un lema que se pasan por alto y crean un sinsabor que hace pensar que mejor no intervengan en las cosas que te preocupan. ¿Dónde está la ley? Sin duda las fuerzas públicas y la justicia son profundamente lentas. Lentas e incompetentes. Llamar a la policía es un acto inútil y te hace dudar si ese tipo de gente es capaz de proteger y de servir al ciudadano. La ignominia y la venganza son sus premisas. Y que no se te ocurra levantarles la mano, que usarán todos los instrumentos a su alcance para hacerte pasar por el cadalso del verdugo. ¿De veras te puedes sentir seguro con semejante tropa? No creo en la ley ni en la justicia. Ya que no sólo es ciega, es pendenciera y chulesca. Nunca más confiaré en este tipo de hombres pagados de mis impuestos, cobran un dinero y la sociedad les otorga el derecho de llevar un arma. Un arma “reglamentaria” que se usa cobarde e indiscriminadamente. No quiero meterme en líos, ya que conozco de lo que son capaces. Una policía que sea honrada y proteja y sirva al ciudadano no necesita asuntos internos ni leches.

Suelo fumar en el lavabo y más de una vez orino sentado, como las mujeres. Lo hago para no manchar el suelo del inodoro. Antes de ir al lavabo cojo un cigarrillo y me sobresale un cigarrillo del paquete y este me dice: —Enciéndeme a mí, quiero quemarme como un ciquitraque. Y lo cojo y estando en el WC lo noto feliz y gozando a su manera de estar encendido. Voy a la cocina y cojo un vaso grande para beberme un refresco; los vasos grandes me sugieren que quieren estar rebosantes de Fanta. Me voy al mini bar y escojo el mejor whisky, y este me dice: —Algo me decía que me cogerías a mí y que soy tu prioridad, incluso más que el Martini Blanco, soy tu licor preferido. Después de beberme un vaso de whisky me entra una hambre canina. Abro la nevera y los tuppers me dicen vacíame a mí, tengo croquetas de pollo, lo descarto, me dice el tupper de Mongetes amb butifarra: —Agafam a mí, sóc catalá i el meu gust és que hem mengis perque jo he descobert que t’agrado més que els entrepans de cansalada. Y le digo: —Si, pero ningú és millor que gairabé un altre. Agafaré el tupper que hem dongui la gana. Y me decanto por el arroz con conejo, y este me dice cuando cierro la nevera: —Sé que soy tu comida preferida, soy murciano, pero llevo muchos años en los fogones de tu madre y de tu padre. Gracias por ser mi preferido pero no te hagas ilusiones, ya que se dice en Valencia: —El arrós fa el estomag gros. Pero tengo mucha hambre, demasiada. Así que vacío el tupper y después me bebo un café solo, este me insinúa: Estoy solo, solo. Échame edulcorante.
Posted on 2:55

En la familia de mi madre desde tiempos muy lejanos en los secarrales almerienses no se decía presagiar o predecir, se decía barruntar. Barruntar es un verbo muy utilizado entre las mujeres de mis ancestros. En esta foto que expongo salen mi bisabuela y mi tía abuela, como también mi abuela. Barruntar es un verbo tan utilizado en mi familia que aquel que se barruntaba algo había que tenerlo en cuenta siempre. Hoy en día ese verbo no se utiliza, pero en la familia por parte de mi abuela materna se utiliza todavía. Para ellas no es una palabra que murió con ellas, pues mi madre la sigue empleando. Mi abuela María Ramona Fuentes siempre se barruntaba algo con respecto a mi persona, y decía que las criaturas están destinadas a lo que se barrunte sobre ellas. En el libro sagrado de la vida, un libro grabado a fuego en las entrañas de la tierra, decía mi abuela que cada criatura tiene su vida ahí y un ojo en la palma de la mano. Yo conocí a una buena lectora de manos, se llamaba Lula, y era brasileña y una maravillosa pintora de talento. Leía el pasado, el presente y barruntaba en parte el futuro. Qué gran mujer era. Era alguien que te la cruzas en el destino y te marca. Su único problema era…bueno, tenía problemas como todos hemos tenido. Recuerdo que un día vi como compraban un cuadro suyo. Era totalmente Tropicalismo. Dibuja guacamayos y pájaros tropicales en la selva. En su hábitat natural. Que fuerza tan arrolladora tenía su pintura. Y digo “tenía”, sin saber o ignorando qué ha sido de su vida. Un buen lector de manos tiene que adivinar no solamente tu futuro, también tu presente y tu pasado para ser creído.

Hace unos días que lo venía sospechando. Y hoy me he dado cuenta de todo el tinglado. Al parecer me querían suplantar la identidad y así vaciarme o mejor decir robarme. Ese timo o robo por medio de los ciberdelincuentes se llama Phishing.Y hoy he llamado al banco y le digo a la chica que he sido víctima de “pichin” y la chica que me ha atendido se partía de la risa. Pronunciar mal el inglés te puede traer más de un disgusto, sobre todo que se rían todos menos tú. Te quedas totalmente avergonzado. Pero la chica, muy amable, me ha seguido la corriente y me ha tomado por imbécil, vamos. La próxima vez que utilice una palabra anglosajona intentaré pronunciarla bien.
Algo parecido me pasó con unas danesas que conocí en los san Fermines y que me llevó de igual manera a la confusión y a la risa fácil. Mi madre de pequeño me apuntó a clases particulares de inglés y ni chicha ni limoná’, yo tenía la cabeza en la luna de Valencia, y siempre me dormía en clase. La maestra me decía no vengas a clase a dormir, ven a aprender inglés, y añadía: —¿no te da pena el dinero que se están gastando tus padres en ti? Y yo me quedaba pensativo, ya que verdaderamente la profesora tenía razón. Ahora me arrepiento pero es demasiado tarde. La agente telefónica no se ha echado a reír a carcajadas de puro milagro pero ha comprendido bien mi mala pronunciación y me ha entendido lo que le quería comentarle. Seguramente a algún agente telefónico/a habrá topado con más de uno como yo. Hay que aprender inglés, yo de inglés lo único que sabía era el escondite inglés. Rían, es gratis.
Posted on 6:13

Sin lugar a dudas la vida me sorprende todavía. Y sigo buscando y continuo buscando. Intento mantener un díalogo del cual yo soy el que lo propone. Estoy y no estoy en el planeta, es una historia larga, pero sigo teniendo fe en la humanidad y en el planeta que es nuestro hogar. He aprendido bastante y aún me queda mucho más por aprender. Estar en el planeta nos traslada al hecho en sí de convivir con la riqueza y con la miseria, con el amor y el desamor, con la lucha diaria. En este planeta hay más pobres que ricos, porque ¿es así la humanidad? ¿Qué cómo? Es egoísta, es negra, es injusta, es imposible a veces y otras es maravillosa.
La humanidad lleva un camino en el que no creo. La vida es vieja, y el mundo o planeta mucho más. El ser humano ha inventado el cine, la literatura y la música. Eso sí tiene mérito, pero se empeñan en hacer efemérides de conquistas donde se masacraba a pueblos enteros, y la vida no es buena para nadie. Ni siquiera para los ricos. Unos tienen riquezas pero les falta Salud, y todo lo contrario, la pobreza, mientras haya trabajo se puede digerir, pero ser austero es necesario para el pobre, los políticos hablan de cosas como que “vivimos por encima de nuestras posibilidades” pero callan ante la corrupción y la especulación. Así es la vida. Los bancos son poderosos y nos tienen cogidos por los huevos. Si damos una vuelta más de tuerca puede que esta se pase y sea una rosca pasada de vuelta. El vicio hoy es el dinero, el hecho de almacenar. A veces pierdo el apetito por la vida, aunque me fascine vivirla. Adoro la vida de plenitud.

Ser inventor te lleva a muchas horas entre diseño y trabajo. Por ejemplo, inventé el chicle blando comestible Palotes, también inventé un sucedáneo de chocolate y menta. El invento que tuvo más éxito es el Petazeta. Inventar golosinas es un privilegio porque haces feliz a los niños y a algunos no tan niños. Inventé la carta esférica en el año 1358, y creé un jardín botánico en las calles de Pedralbes. Inventé llevando a la ofina de patentes mis inventos. El recepcionista me dijo: —¿otra vez por aquí? Ya que iba cada quince días. Inventé la noche, inventé el aire de la brisa veraniega. Inventé la risa, el llanto, el lamento, y el escalofrío. Inventé cosas que no tuvieron éxito. Aunque en otras ocasiones inventé la locura que me tragó, inventé el Parnaso y también inventé los suspiros, esto supone que al suspirar se fortalece el espíritu. Inventé tantas cosas como Edison, Linus Torvalds y Tesla. Inventé las hogueras en invierno. Inventé la sopa fría. Inventé el sentido de la vida. Aunque yo que creía ser un ángel, soy un demonio medrado. Inventé la seda, el opio y el alcohol. Inventé la soga de atrezo cineasta. Inventé el juego de tirar la cabra desde el campanario. Pero la prohibieron los animalistas. Inventé el orgullo podrido en un plato, y el querer mordiéndose las uñas. Inventé el escarnio metafísico. Inventé la esperanza de que exista la muerte. Inventé el juego de la Oca, y el parchís, no, no quiero pasar a la historia, quiero ser antes feliz. Lo prefiero. Inventé los errores del pasado. Cuando escribo invento, sin nepotismo, sin epigonía, sin hipersensibilidad. Inventé el acto de compartir en Reyes, en Sant Jordi, también el día de San Valentín, inventé la Navidad a raíz del invento de la Biblia. Inventué la amnistía, los motines carcelarios, la revolución sexual. Invertar quiero.
Posted on 2:34

No veo la televisión. Sólo veo programas como versión española que me recomienda un amigo. También en RTVE PLAY Un país para leerlo que me gusta el joven que lo presenta, bueno, no es que me guste él, me gusta cómo lo presenta y su poesía. También he visto los reportajes de Flamenco, no recuerdo cómo se llamaba, pero lo presentaba Soleá Morente y Miguel Poveda. Me gustaba. Pero ya no suelo ver televisión como lo hacía antes. Los telediarios no me creo los de ningún canal. Preferiría irme a los picos de Europa y escuchar aullar los lobos que escucharles tirándose pullitas unos a otros. Aunque me guste el gobierno actual. Pero soy una especie de renegado de la televisión, concursos, reality shows, prensa amarilla, zafias de barrio, y el fútbol. No me gusta demasiado el fútbol. Será porque el Barça está en horas bajas. Ya no veo partidos como antes. Me gusta un programa sobre biografías que se llama Imprescindibles, aunque considere que el nombre del programa está un poco pasado de rosca. Ahora me ha dado por el cine español, pero no veo demasiada televisión. Sí veo, y bastante YouTube, aunque hay demasiado spam and Junk, pero hay vídeos de larga duración que me gustan. Veía antes Metrópolis y me interesaba la vanguardia del arte posmoderno. Ahora no veo apenas tele. Me gustan algunos vídeos también de Vimeo. Aunque pocos. Vuelvo a repetir, demasiado spam. Recuerdo que Pilar Miró implantó una ley para hacer cine que supiera verdaderamente a europeo, en eso fue visionaría e intuitiva. Ha habido mucho cine malo en los años ochenta. Pero bueno, cuando se empezó a realizar buen cine en España fue a partir de la ley Miró. Cine, cine, cine, más cine por favor… tarareo a Aute.