Posted on 4:56
Para la cultura china el 4 es un número maligno. Simboliza la muerte para ellos. Nunca verás a un chino apostar o jugar con un número 4. Tampoco en las casas y apartamentos es un número nada estimado, ya que se saltan del tres al cinco en los números de domicilio. Simboliza para ellos todo lo malo. En las olimpiadas vieron al 2008 como un presagio de buen augurio, ya que para ellos el mejor número de la suerte es el 8. La cultura occidental tiene otras supersticiones distintas. Pero para los chinos el cuatro es muerte, y lo descartan. Ayer fue día 4 de noviembre, y ese día se vive con gran superstición y temor.
Yo nací en abril y es el mes cuatro, aunque en abril es en occidente, en el hemisferio norte un número primaveral. Ya que se dice en abril aguas mil, pero empiezan los días a ser más largos. Las noches más cortas. Pero el cuatro es un número más, pues de la muerte no puedes librarte ni en ocho. La muerte es parte de la vida. Aunque en España se proclamó la segunda república un 14 de abril. Y la fiesta patriótica en los Estados Unidos es el 4 de julio. Es superstición, solamente eso. De la muerte no podemos huir, tampoco de lo malo que nos pueda ocurrir. Pero efectivamente la muerte, o “la pelona” como la llaman los mexicanos, está siempre presente. Es obvio. Yo me casé un 2004 y mi matrimonio acabó en divorcio un 2011. ¿Mala suerte? No lo sé. Lo que sí sé es que la muerte en la ruleta es en negro. Y cuatro son los jinetes del Apocalipsis. En 1974 se respiraba aire de libertad en la España franquista. Sin lugar a dudas la superstición es un lastre, lo que tenga que pasar pasará sea el número que sea. Y la superstición puede llegar a ser un síntoma de trastorno maniaco convulsivo. Pronto será 2024, y creo yo que tendré suerte. No sé, todo es azarosamente presuntuoso, y si tiene que ocurrir algo no creo que el cuatro tenga la culpa. La suerte no hay que buscarla, se encuentra. La numerología es la matemática y lo capicúa atrae a la gente en la cultura occidental. La suerte no está ni en las fechas capicúas ni en los palíndromos. La suerte puede ser obsesiva, y repito, lastre por el que pasar obligatoriamente.
Posted on 3:12

Una asistenta que venía a casa me preguntó que porqué me gustaban las cebras. Y yo le dije: —Porque son indomables, viven en la sabana en peligro por los depredadores y además son de color blanco con mechas negras. Son la simbología perfecta de la esquizofrenia. Los esquizofrénicos somos luz y oscuridad. ¿Y qué símbolo mejor que la cebra para ilustrar la realidad de una enfermedad crónica? Una cebra simboliza a la perfección la dicotomía existencial de los enfermos psíquicos, ya sean bipolares o esquizofrénicos. Es una metáfora excelente y muy apropiada. Según la enfermedad que padezcas siempre habrá ciertos claroscuros y un animal bicolor, con los colores de un principio y un final, y viceversa, resumen la luz en el blanco visto con un prisma donde se perciben los colores, y en el caso del negro es la oscuridad y todos los colores a la vez unidos en un solo color. También es símbolo entre lo puro y lo oscuro, entre la noche y el día. Entre la infancia y la senectud.
Es un animal indomable, y aquel que lo monte metafóricamente es un enfermo del alma, un ser negativo y positivo. Es la base de los colores y la unión de todos. La esquizofrenia y otras enfermedades de la mente son partes de una existencia ambigua y con una carga cuantiosa de sufrimiento. La esquizofrenia no es miedo a los demás, es la mayor parte, miedo a sí mismos. Es la contradicción contra la razón. Puede ser verdad y mentira, ya que psicóticamente te llevará por caminos amplios y otros angostos. Sentirás alucinaciones equivocadas por el miedo psicótico y por la imaginación que pueda traerte o llevarte a la locura. Una cebra es un animal perfecto para creer en la vida contradictoria.
Posted on 5:50

A veces tener tu espacio y tener un lugar donde poder echar la llave al cerrar la cerradura. Esto, que parece una tontería, me lleva a recordar a Virginia Wolf y su novelita. A veces en un lugar cerrado te puedes sentir inseguro y vulnerable. Algo sobre esto he escrito en otros momentos en los post de este blog. A veces la soledad te lleva a ser carne de acosos con no sé qué tipo de intenciones. En mi casa hay un televisor viejo y muebles desvencijados y libros, libros sí hay algunos. Pero a veces el hecho de echar la llave te lleva a situaciones no deseadas por nadie. Un lugar seguro no hay en ninguna parte, pero muchas veces te queda la duda cuando sientes ruidos extraños si es que te están acosando o es que pretenden robarte. La cosa es más seria de lo que parece. No es ninguna tontería. Tampoco ataque de pánico psicótico. Muchas veces notas la presencia respirar tras tu nuca, entonces no tienes otro remedio que armarte de valor o permanecer atento a ver qué ocurre. Y muchas veces, ocurra lo que ocurra, o lo que pudiera ocurrir, es algo que te lleva a realizar guardia nocturna. Parece paranoico, pero aquel que viva solo puede entenderme. La sustitución del miedo por el hecho de enfrentarse a los ruidos extraños, muchas veces no es una paranoia sin importancia. Muchas veces, cuando vives solo, o te enfrentas con valentía y coraje, o estás perdido. No sabes (repito) si es acoso o es que quieren robarte, o mucho peor, un asesinato. Pero tienes que sacar fuerzas hasta de donde no las haya y enfrentarte a ello. Luego están los okupas, pero éstos aprovechan casas vacías de gente. Pero cuando sientes ruidos y cosas extrañas lo mejor es llenarte de valor sea el final como sea. Muchas veces me he imaginado muerto y mis padres dando gritos desgarrados. Pero eso es imaginación. Lo verdaderamente preocupante es cuando esos ruidos son verídicos, entonces, la primera reacción es sentirte inseguro y con miedo. Pero cuando llevas tiempo con la misma cantinela ya te importa todo un carajo. Pero necesitas de esa soledad, de esos libros acompañándote y no sales ni a la puerta de la calle por esa paz tan valiosa y apreciada. Eres capaz de dejar a tu familia tranquila por no molestar.
Posted on 6:08

Lejos del capitalismo existe un país rico en materias primas, en diversidad cultural, y además es socialista. Me fascina la valentía con la que comparten sus textos premiados en concursos de prestigio y los comparten en PDF en Facebook y otros lugares. La editorial venezolana El Perro y La Rana comparte su catálogo de manera gratuita. Y es una editorial que es un ejemplo por el desapego a la propiedad privada y al dinero. Una vez conversando con una chica chilena y mapuche me dijo que en Latinoamérica se hacía buena literatura por que tenían los pies enterrados en el barro. Siempre me acordaré de esas palabras. Verdaderamente, y lo afirman también poetas como el premiado por el Cervantes Antonio Gamoneda, y en declaraciones a la prensa he oído que dónde está la mejor poesía (hoy día) es en Latinoamérica. Muchos escritores Latinoamericanos han sido dotados con el Cervantes. Sin embargo, quiero señalar a escritores venezolanos.
Por ejemplo, me han impresionado dos escritores. Aunque tengo un amigo que reseñó a una escritora venezolana, Sol Linares y la novela se llama No todos los cíclopes nacen ciegos y a mí en particular me llamó bastante la atención. Pero los dos escritores que quiero resaltar venezolanos, uno es Miguel Antonio Guevara, ensayista y novelista. Y la segunda es chica y es poeta que alterna también como novelista. Se llama Yanuva León y es una poeta bastante buena. A pesar del embargo económico Estadounidense y Europeo no influye para nada en creatividad y talento premiado y también valorado. Es algo significativo y sin importancia, pero en Venezuela a mí personalmente me han diagramado un libro de collage (mixturas) y tres poemarios. También los cuatro primeros números de la revista literaria Nevando en la Guinea fueron diagramados por un venezolano. De manera totalmente altruista. Es hora de tomar ejemplo.
Posted on 2:01

De niño me encantaba jugar a que era astronauta. Me ponía un casco de fútbol americano de juguete y me imaginaba la cama, que era plegable, como mi nave espacial. A mis webs las ilustro la mayor parte con astronautas porque no quiero perder al niño que fui. Así no envejeceré. No es que tenga el síndrome de Peter Pan pero como dice la ilustración Madurar es comprender que no vas a ser jamás astronauta. Yo hace tiempo que me cercioré de ello. Pero ser astronauta era un juego, aunque ahora hablo en esta web/blog de cosas que son realmente serias. Es como una metáfora alegórica de lo que soy y lo que era. De esa metamorfosis metafísica que ha vivido mi cuerpo hasta llegar al punto donde ahora estoy. Decir la enfermedad que tengo me ha creado un estigma más cercano y amigos/as que antes me querían, digamos, de otra manera. Ahora muchos se avergüenzan de mí en las redes sociales. Yo no los culpo y no me victimizo. Pero el cambio ha sido de 360º. La estigmatización de los enfermos psiquiátricos es el mayor enemigo de esta sociedad. Se entienden más otras cosas que una enfermedad psiquiátrica. Digamos que la esquizofrenia es una lucha contra el tiempo. Ya que nuestro mayor desconsuelo es creer en un mundo sonoro dentro del silencio. Es entender bien qué es el silencio y comprender que para nada está vacío. Yo lo llevo con mucha filosofía nada barata. Vamos, que no leo a Paulo Coelho ni a Jorge Bucay, ni a otros que hay por ahí. No soy una víctima aunque esté victimizado. No estoy loco. Razono y sé lo que está bien y lo que está mal. Pero poca credibilidad tienen mis palabras. Pensar es lo que hago.
Posted on 0:47

Yo quizá tenga carencias basadas en la naturaleza. Y no niego que te quiero. Por ti he hecho locuras que más me vale callar. Locuras por amor son o deben ser agradecidas, amor con amor se paga. No, no siento la conexión de la vida y en un hogar trasparente tengo la riqueza cultural de la que me alimento para escribir. No, no tengo joyas ni riquezas, por no tener no tengo, ni dinero ni salud. Tener tengo libros, libros que de manera fetichista me consuelen la soledad y me dan paz. Leo a veces poesía, otras narrativa, y otras ensayo. A veces veo cine en plataformas como la de RTVE. Gratis, y cada vez más, veo documentales desde dedicados al flamenco hasta programas sobre literatura. Escucho mucha música, la mayor es flamenco. Estoy pasando una mala racha por culpa de mi mala cabeza. Pero hay que apechugar. Algún día volveré a tener tiempos mejores a los de ahora, pero ¿cuándo? Ni yo lo sé. En estas cuatro paredes de mi casa estoy muchas horas. Nadie viene a visitarme, aunque no lo necesito, vienen mis padres, con eso me basta. No hay mal que cien años dure, salvo la muerte. Aunque eso es una frase hecha y un topicazo. Lo que más me gusta es escribir, aunque no soy metódico, soy algo libre en la cuestión de la escritura, vamos, que no tengo disciplina. Pero bueno, escribir es trabajo arduo, aunque parezca fácil, no lo es en absoluto. Escribir bien es cuestión de valentía, y tratar de no repetirte, aunque a veces tropieces con ese inconveniente. Ahora soy socio de CEDRO. Cosa que me encanta. Pero mis libros no se venden en España, y en otros países de habla hispana lo desconozco. En fin, c’est la vie.
Posted on 2:04
Hace tiempo que lo vengo entendiendo. Lo vislumbro a la vez que lo oigo perfectamente. Me digo, venga Capplannetta, aguanta, resiste, no hagas caso a los zarandeos verbales que te someten. Pero las voces del vecindario confirman mi vulnerabilidad constante. Para más Inri soy escritor bloggero, y me desnudo cada noche soportando la égloga vecinal que quiere estremecerme de miedo acuciante, pero no sucumbo a la esclavitud de los demás. Soy neófito en temas de lo que viene de adentro y lo que viene de afuera. Sé que la noche no conoce de paredes. Sé que soy un guijarro que salta debido al trasiego multitudinario de gente a la que yo no conozco pero ellos me conocen al dedillo.
No estoy loco, escucho lo que es real, y si poca credibilidad tienen los locos es porque hay una estirpe de bambolla que no tiene modales ni éticos ni morales. No seas estúpido, escucho y callo. Ya hablan ellos por mí. En esa circunstancia tengo las de ganar, pero mi única verdad es que entiendo bien este juego del gato y el ratón. No soy peligroso pero no tengo miedo ahora. Espero verlas venir y si me matan que tiren mis cenizas a un oquedal donde los ruiseñores sean libres y canten, que planten un árbol pues de esa manera estaré presente.
La noche no tiene paredes. Y la comunicación no es para todos la misma rosa cibernética, que es la mía, y es mi verdad contra muchos noes, que gritan, ríen, es algo teatral, una manera más que histriónica de hacerme pasar por sordo, mudo, pero nunca tonto. Si he llegado hasta aquí es porque Dios así lo quiso. En este mundo pagan justos por pecadores. Y los justos es un pecado hacerles pasar un mal trago. Pero así es la vida, unos miran para un lado, otros miran para el otro, y otros no pueden mirar porque no ven. La ceguera de los que deshacen cordeles a diario y se atan las zapatillas con hilo de nylon. Échale semilla a la maraca pa’ que suene. Así dicen los salseros por derecho. No es que me dé miedo la noche. Me da miedo pasar por la presa donde por un lado hay un pantano sucio y por el otro un abismo. Nada más que añadir. Puede parecer inverosímil, pero que la noche no tenga paredes es algo que he aprendido caminando solo.