Posted on 2:01

De niño me encantaba jugar a que era astronauta. Me ponía un casco de fútbol americano de juguete y me imaginaba la cama, que era plegable, como mi nave espacial. A mis webs las ilustro la mayor parte con astronautas porque no quiero perder al niño que fui. Así no envejeceré. No es que tenga el síndrome de Peter Pan pero como dice la ilustración Madurar es comprender que no vas a ser jamás astronauta. Yo hace tiempo que me cercioré de ello. Pero ser astronauta era un juego, aunque ahora hablo en esta web/blog de cosas que son realmente serias. Es como una metáfora alegórica de lo que soy y lo que era. De esa metamorfosis metafísica que ha vivido mi cuerpo hasta llegar al punto donde ahora estoy. Decir la enfermedad que tengo me ha creado un estigma más cercano y amigos/as que antes me querían, digamos, de otra manera. Ahora muchos se avergüenzan de mí en las redes sociales. Yo no los culpo y no me victimizo. Pero el cambio ha sido de 360º. La estigmatización de los enfermos psiquiátricos es el mayor enemigo de esta sociedad. Se entienden más otras cosas que una enfermedad psiquiátrica. Digamos que la esquizofrenia es una lucha contra el tiempo. Ya que nuestro mayor desconsuelo es creer en un mundo sonoro dentro del silencio. Es entender bien qué es el silencio y comprender que para nada está vacío. Yo lo llevo con mucha filosofía nada barata. Vamos, que no leo a Paulo Coelho ni a Jorge Bucay, ni a otros que hay por ahí. No soy una víctima aunque esté victimizado. No estoy loco. Razono y sé lo que está bien y lo que está mal. Pero poca credibilidad tienen mis palabras. Pensar es lo que hago.
Posted on 0:47

Yo quizá tenga carencias basadas en la naturaleza. Y no niego que te quiero. Por ti he hecho locuras que más me vale callar. Locuras por amor son o deben ser agradecidas, amor con amor se paga. No, no siento la conexión de la vida y en un hogar trasparente tengo la riqueza cultural de la que me alimento para escribir. No, no tengo joyas ni riquezas, por no tener no tengo, ni dinero ni salud. Tener tengo libros, libros que de manera fetichista me consuelen la soledad y me dan paz. Leo a veces poesía, otras narrativa, y otras ensayo. A veces veo cine en plataformas como la de RTVE. Gratis, y cada vez más, veo documentales desde dedicados al flamenco hasta programas sobre literatura. Escucho mucha música, la mayor es flamenco. Estoy pasando una mala racha por culpa de mi mala cabeza. Pero hay que apechugar. Algún día volveré a tener tiempos mejores a los de ahora, pero ¿cuándo? Ni yo lo sé. En estas cuatro paredes de mi casa estoy muchas horas. Nadie viene a visitarme, aunque no lo necesito, vienen mis padres, con eso me basta. No hay mal que cien años dure, salvo la muerte. Aunque eso es una frase hecha y un topicazo. Lo que más me gusta es escribir, aunque no soy metódico, soy algo libre en la cuestión de la escritura, vamos, que no tengo disciplina. Pero bueno, escribir es trabajo arduo, aunque parezca fácil, no lo es en absoluto. Escribir bien es cuestión de valentía, y tratar de no repetirte, aunque a veces tropieces con ese inconveniente. Ahora soy socio de CEDRO. Cosa que me encanta. Pero mis libros no se venden en España, y en otros países de habla hispana lo desconozco. En fin, c’est la vie.
Posted on 2:04
Hace tiempo que lo vengo entendiendo. Lo vislumbro a la vez que lo oigo perfectamente. Me digo, venga Capplannetta, aguanta, resiste, no hagas caso a los zarandeos verbales que te someten. Pero las voces del vecindario confirman mi vulnerabilidad constante. Para más Inri soy escritor bloggero, y me desnudo cada noche soportando la égloga vecinal que quiere estremecerme de miedo acuciante, pero no sucumbo a la esclavitud de los demás. Soy neófito en temas de lo que viene de adentro y lo que viene de afuera. Sé que la noche no conoce de paredes. Sé que soy un guijarro que salta debido al trasiego multitudinario de gente a la que yo no conozco pero ellos me conocen al dedillo.
No estoy loco, escucho lo que es real, y si poca credibilidad tienen los locos es porque hay una estirpe de bambolla que no tiene modales ni éticos ni morales. No seas estúpido, escucho y callo. Ya hablan ellos por mí. En esa circunstancia tengo las de ganar, pero mi única verdad es que entiendo bien este juego del gato y el ratón. No soy peligroso pero no tengo miedo ahora. Espero verlas venir y si me matan que tiren mis cenizas a un oquedal donde los ruiseñores sean libres y canten, que planten un árbol pues de esa manera estaré presente.
La noche no tiene paredes. Y la comunicación no es para todos la misma rosa cibernética, que es la mía, y es mi verdad contra muchos noes, que gritan, ríen, es algo teatral, una manera más que histriónica de hacerme pasar por sordo, mudo, pero nunca tonto. Si he llegado hasta aquí es porque Dios así lo quiso. En este mundo pagan justos por pecadores. Y los justos es un pecado hacerles pasar un mal trago. Pero así es la vida, unos miran para un lado, otros miran para el otro, y otros no pueden mirar porque no ven. La ceguera de los que deshacen cordeles a diario y se atan las zapatillas con hilo de nylon. Échale semilla a la maraca pa’ que suene. Así dicen los salseros por derecho. No es que me dé miedo la noche. Me da miedo pasar por la presa donde por un lado hay un pantano sucio y por el otro un abismo. Nada más que añadir. Puede parecer inverosímil, pero que la noche no tenga paredes es algo que he aprendido caminando solo.
Posted on 0:08

El algoritmo de YouTube sabe que soy flamenco. Siempre o casi siempre escucho flamenco. Escribo canciones con cierto aire flamenco. Aunque a veces dé pena en esta web/blog, tengo a ratos una alegría que me produce el cante bueno. No, no soy bipolar. Pero he comprobado que hasta el algoritmo sabiondo de YouTube sabe que tengo raigambre andaluza. Me gusta la rumba catalana, sobre todo la basada en el repertorio de Ismael Rivera, el salsero puertorriqueño. Aunque también me gusta otro tipo de música. Coincido con John Lennon, la música que escuchas te define como persona. Soy tan ecléctico musicalmente que la gente me tomaría por un melómano loco. Loco estoy, pero por la música buena. ¿Qué es eso del reggaeton, carajo? La cumbia me gusta más, y la bachata, al igual que otras músicas americanas. Me gusta el neo-tango. Suena bien. Pero el flamenco es mi música preferida. Ya lo digo, el algoritmo de YouTube me transporta al mirador de San Nicolás (desde donde se ve la Alhambra) sin salir de casa. Y escucho las bulerías de los gitanitos que no lo hacen nada mal. Lo llevan en la sangre. Aquí hay también buenos flamencos. Como por ejemplo Duquende. Y me gusta Mayte Martin, y cómo no, Miguel Poveda. Se echa de menos al maestro Morente, aunque ha dejado su saga. Muchos se preguntan si el flamenco que hacen los hijos de Enrique Morente es flamenco. Yo creo que el flamenco se adapta a todo. Pero han seguido el camino de su padre, partiendo de una base flamenca se puede mezclar con músicas de todo tipo. El flamenco es polivalente y encaja bien en cualquier mezcla. Recuerden el tema Olé de John Coltrane, el saxofonista y clarinetista jazzman. El flamenco es una maravilla.
Posted on 3:00

Injustamente a los libre pensadores los llaman locos o están vistos como gente extraña de la que hay que apartarse. Para ser un libre pensador tienes que contar con el hecho de que te queden pocos amigos. Casi nadie quiere relación con alguien que piensa libremente. Aunque muchas veces sí eres honesto tendrás pocos amigos pero los auténticos, éstos tienen su percepción del mundo que les distingue condenados a verse solos.
La gente “normal” los relega al ostracismo y sólo ellos están vistos como despreciables aunque no sean malos. La gente (algunos) les temen y se apartan de su ideario y convicción natural al margen de una sociedad de humanos sin humanidad. Salvo excepciones, ser un libre pensador te saca del circuito editorial si te dedicas a escribir, aunque gente abierta e inteligente los trate bien. La clave está en no meterte con nadie, vivir y dejar vivir. Vivir en paz aunque con tus ideales de acero inoxidable y con la capacidad suficiente para ser tú mismo sin hacerle daño a nadie.
Julio Cortázar decía que estar loco es una cosa que hay que merecerla, indudablemente tenía razón. Lo que es triste caer en el abismo de la locura y el descontrol absoluto.
Siempre se huye y se persigue al lobo, o a la oveja negra de la borregada estereotipada que es el mundo. La libertad de pensamiento te lleva por caminos como el miedo, y a no creer en las sociedades donde son libres pero porque tienen el equilibrio intacto y eso es lo que molesta de los locos fulanos libre pensadores. No debe importarnos que nos etiqueten de cualquier manera, somos una parte de la vida que es muchas veces incomprendida. La literatura es la verdadera compañera del libre pensador, la única.
Posted on 8:03

He llegado a un punto de mi vida en el que reparo en lo vulnerable que soy. Siento que el mundo camina en otra dirección y yo voy a la contra. No quiere decir esto que sea un inadaptado pero sí sé que dependo de los demás, y muchas veces me siento contrariado. Mi estado de ánimo sube y baja como un yoyó y tras mi ceguera metafísica encuentro en la soledad un verdadero deleite que sólo se ve satisfecho con la lectura, ya que me distrae y me evade, y naturalmente, la escritura. Que tanto me consuela y a la que he entregado mi vida para convertirme en esclavo de las palabras. Me busco y no me encuentro. Mi enfermedad parte del ser o no ser, del estereotipo interior al que no puedo evitar aunque lo intente con medicación y encerrado en una casa de cristal. No, no me quejo por capricho. Cuando leo, escribo y escucho música; soy libre de mí mismo. Mi vulnerabilidad comienza donde mis semejantes acuden a la plenitud como moscas a la miel de las abejas, y algún avispón cruel destruye por entero el panal asesinando gratuitamente mi razón vulnerable.
Estoy enfermo de vocabularios diversos, de acentos y jergas que habitan en mi persona. Ya que todos tenemos un pasado y el mío, tan sólo en el recuerdo, me hace también vulnerable. No, no tengo miedo de mi casa de cristal, tengo miedo de utilizar las palabras como armas arrojadizas y pendencieras. Trato con una paz que se ve sometida a un dictamen de la conciencia y la asociación de ideas que lamento, y de las cuales, yo soy el único que las hace contrariedad. Quiero escapar de la ciudad, quiero huir de esta vulnerabilidad que me colma de existencia atormentada. No suelo pretender dar pena, aunque tampoco sé tener conmiseración con los demás. No puedo dar consuelo. Mis padres me dieron una educación de pensamiento libre y ellos no son culpables de mi desasociación de pensamientos que son los que me hacen vulnerable, a la vez que solitario.
Busco la música de la risa sana. Busco estar sosegado en todo momento. Hace tiempo ya que dejé las drogas, sin embargo, ya no las necesito. Al igual que los demás tienen una conmiseración natural, yo también la quiero para mí mismo. Dejar de molestar, para no ser vulnerable ni frágil. Y poder caminar, no como un hombre atado a las palabras, sino a silbar en mi pensamiento.

Sin lugar a dudas el hombre está diseñado para repetir la historia. De una manera u otra el hombre es un depredador que sólo tiene interés por el dinero, ya que detrás del dinero viene todo lo demás. La mujer y el hombre son tal para cual, aunque la mujer haya estado relegada al ostracismo y al machismo desde mucho tiempo atrás. El ser humano repite y repite, somete, acosa y es parte del oprobio hacia otros seres humanos y es capaz de todo por ser poderosamente injusto. El hombre, sólo el hombre, es enemigo de su propia infamia. La lucha de clases se hace ahora de juguete en miniatura y muchos de los defectos del ser humano se parecen los unos a los otros. El poder atomiza, crea lugares comunes donde la soledad es evidente y la propiedad privada es la excusa perfecta para esclavizar y para especular mediante el dinero. Dinero sucio. Existen muchos bancos que se dedican en secreto a blanquear capital y al tráfico de armas. Los israelitas se han deshumanizado con el nazismo, y los pueblos árabes se están radicalizando. Estamos en una situación muy difícil.
Y otra cosa que quiero dejar claro el cambio climático avanza a pasos agigantados. En lugar de plantar bosques se queman por la mano del hombre. Todo esto acabará por ser más creyentes en el Don Dinero que en la forestación y la pulcritud de mares y ríos. Todo esto que digo ya parece tópico, pero es real. Echamos la culpa a la industrialización y a sus revoluciones industriales pero todo empezará a tomar conciencia cuando sea demasiado tarde. En la Agencia Espacial Europea predicen una galaxia sin sol, el sol es una estrella y como tal puede dejar de existir como tantas estrellas que mueren. La energía solar que podría dar energía y tan necesaria, ecológicamente hablando, puede que se acabe. Los mares cada vez más crecen la altura de su nivel, y políticamente beligerante resulta tragedias bélicas donde muere la gente, aunque siempre muera la gente del pueblo.