
Franco antes de morir dijo que lo tenía todo bien atado. Supongo que se refería al rey campechano. Pero lo que más me importa, lo precario de mi vida, tal y como está planteada la vida para los trabajadores, están atados pero bien atados. Que si la hipoteca, los préstamos personales, y todo este mamoneo de puertas giratorias y la clase política que se hace millonaria. Atado, y bien atado estoy yo. Para colmo de males utilizan mi nombre y mi teléfono para pedir préstamos y dejar deudas por donde quiera que van. La persona que utiliza mis datos no sabe o se hace la sueca pero no sabe quizá que puedo denunciarla por utilizar mis datos personales. Luego está el tema de los bancos. Me tienen asfixiado. Se debe tener mucho cuidado con esta panda de delinquentes. Comprendo que la clase trabajadora es la más perjudicada en este embrollo. Hubo un tiempo que tuve dinero, y eso fue cuando trabajaba en la Unidad Hetrmética. Ahora vivo con la ayuda de mis padres y un amigo, que siempre está dispuesto a darme su ayuda. Pero es un tema peliagudo todo lo qque ha subido llenar el carrito. Voilà.

Volver a ser joven, tantos puretas se han dejado la vida entre canijas verdades sin dueño…hay un aliento incauto para los hombres que ingenuamente parten hacia la aventura…la aventura de vivir, el idilio del amor, la cuestión porqué existir deja aquello que sin voz…un día yo monté al caballo bonachón y me pregunté ¿es digno vivir pidiendo limosnas al corazón? Hay calamidades al fin de cada historia del amor, hay un sesgo que nutre el fingir pues la vida es pura ilusión. Corazones yo amé, de los besos guardo doliente voz, es de patanes presumir las mujeres que nones son y otras que a pares no lo son, hay mujeres por las que existir sin regomello ni parangón…las cuestiones del sentir en el silencio que sirve para trasmitir un consuelo pues existe tanto dolor clavado en ti, como un recuerdo afín a la pose de beber la maldición al prescindir del color, cuando te abras al amor te entregarás al momento, se entregará toda entera la pasión y en la calle hay un perdón donde esperan mil promesas cantadas con el ritmo del tambor, una música empieza en ese momento del instante, a cada una suplicaste la flor impregnada de ternura para dos.

Al mundo le importa poco que cada cual con su manera y su naturaleza se vuelvan locos. Porque el que está loco es el que hace más énfasis en la belleza creativa. Al parecer un loco es alguien que sueña despierto, un loco crea castillos en el aire sin pretenderlo. La razón es para hombres selectos. La locura es borrar para volver a reaprenderlo. Porque ¿qué es si no una otra manera de vivir? Ya no hay sanitarios como los de antes. Nietzsche murió de megalomanía. Paul Celan se tiró al Sena. Hemingway se pegó un tiro. Reinaldo Arenas tomó barbitúricos. No es mi deseo enumerar cuántos hay. Un loco tiene una cosa que no tiene el cuerdo, y es la melancomedia. Un loco es un hombre solo. Las mujeres le temen, la familia se cansa, y los amigos se alejan. No hay nadie que en conexión con la tierra, el sol y la luna haya perdido la batalla del amor. Un loco debe protegerse de tres ámbitos que lo juzgan. Uno es otro loco, después se ríe el ignorante, y en último lugar las personas tóxicas. Un lugar frecuente morada para los locos es la soledad seca.
Posted on 0:13

Nadie de los realmente “cuerdos” imagina lo lento que es un tratamiento psiquiátrico. La parsimonia de los domingos se enciende como un cirio infinito y cansa tanto morir cada día… morir, lo que se dice morir, es nada más un poco. Cuando te vuelves un inútil para la comunicación tu única salida es la de escribir y escribir por el vertiginoso nudo de la soga que te aprieta. Pero no mata. A pesar de llevar una soga en el cuello no aprieta lo suficiente. El patíbulo está repleto de seres vengativos. Tú sólo has cometido el delito del derecho de nacer. Naciste sano, pero el destino hizo un trabajo de retorno a aprender aquello que no sabías, aunque no podrás quitártelo de la cabeza durante toda tu vida. Los locos morimos cada día, caes a la cama exhausto. Y te preguntas si tanta realidad es origen de tu paranoia, o es real como la vida misma. Los médicos te medican, caes en una espiral del centro hacia afuera y de afuera hacia adentro. Te señalarán, te partirán el corazón, pero tú debes ir dejándote llevar. Por la lentitud, por la prisa vegetal, por la parsimonia que te hace torpe y confundido. Escribes y escribes, y ese no es el problema. El problema es la incapacidad para comunicarte verbalmente. Vas hilvanando palabras tras palabras, como filas de hormigas en verano. Están todas abasteciéndose para el crudo invierno. La cigarra canta y canta. Pero en tu paciencia se basa la gran verdad de tu naturaleza. Una naturaleza distinta pero con similitud y confabulada entre la gente que conoces. Pienso que la gente es buena. A veces pueden tomarte por cretino y otras por alguien brillante. Pero la lentitud de medicarse, te hace llevar una vida dependiente de la sustancia de la esperanza. Una esperanza vacía.
Posted on 4:08

No adelanto acontecimientos agazapados entre estas palabras de hueso y tierra. No soy yo el descubridor de lo que traen las guerras. No he vivido ninguna pero sé que las guerras traen una plaga de piojos que avanza como un ejército traidor. Las guerras trae el hambre, y dentro del hambre, la miseria, la carencia, la necesidad, laexplotación y la precariedad con la que los dueños de todo amasijan el oro en los dientes de los muertos. Porque una guerra es muerte, paludismo, tuberculosis, sífilis, y hambre otra vez, y miseria por doquier. No pidas fiado pero él hambre te incita a pedir de rodillas fiado. Las guerras traen mugre antes,entreguerras y en la posguerra. Ay, la posguerra. Cartillas de racionamiento. Ricos del estraperlo. Mucha hambre, mucha mugre, y muchas ganas de estar vivo, pero ¿para qué vivir en medio de tanta inmundicia? De tanta infamia. De tanto chusquero que se acuesta con derecho de pernada con muchachas ojerosas y con hambre. Porque una guerra trae piojos sí, pero trae ratas, escombros, peligrosos bombardeos, envenenadas aguas con veneno que coagula al escorbuto, a la peste negra, a ricos de la flema y asco de propina.
Posted on 3:21

Para vender libros hoy en día debes tener, o bien un montón de seguidores, ser agasajado por un concurso o llevar una carrera de escritor notable que se acerque al baremo de ventas que las editoriales pretenden. Pero yo, que no soy un escritor famoso y apenas vendo libros, no tengo nada más que resignarme. Un buen escritor se define llevando a cabo cierta pulcritud y un pudor al que yo muchas veces he traicionado. Se puede llegar a ser escritor de culto y llegar a unos lectores que te siguen y les gusta tu trabajo. Aunque es muy difícil llegar a ser un escritor que venda sin antes haber tenido un éxito aunque sea modesto. Yo soy un escritor de muy pocos lectores, cosa que no me preocupa, pero mi sueño es ser un escritor notable, con mi propio estilo, y con un acervo compuesto por mi obra completa, cosa que no es fácil, aunque te sobre ambición literaria. Una cosa que he aprendido es a tener paciencia. La paciencia es una manera más de hacerse buen escritor, pues todo no es publicable. Pero la hora de la realización es el momento culminante de subir a una cima. La cima deseada.
Posted on 1:32

Poemario Verdinegro es el título de mi reciente trabajo que voy a publicar, por supuesto, en Ediciones Vitruvio. Estamos a primero de mayo, día de las madres en España y el día del trabajador internacionalmente. El poemario que voy a publicar es de versos libres, y en él he puesto todo el empeño por resumir en pocas palabras partes de un submundo. Lo he llamado verdinegro porque es verde como la clorofila, como la esperanza, como la verde juventud y la verde vejez. Y negro, porque lo negro es bello. Negras son las panteras, los mirlos, la noche, y el número cuatro en la ruleta es negro. Negra es Nina Simone y negros son los ojos de las muchachas de Julio Romero de Torres. El poemario va dedicado a Juliana Mbengono, que ha escrito un prólogo precioso que incluyo en el poemario. Ella es verdinegra, verde, de verdad primera, como la primavera, y negra, porque es su color de piel. Gracias a Pablo me encuentro como un niño con zapatos nuevos. Miraré de presentarlo en un lugar que no puedo nombrar ahora. Ya lo sabrán con tiempo. Espero que acuda gente y que tengan ganas de leer un poemario que se lee de una sentada. No quiero adelantarles nada, prefiero ir sobre la marcha. No es que me haga de rogar, es que ni yo mismo sé el curso que van a llevar las cosas. Gracias a Juan A. Herdi, a Pablo Méndez, y a mis padres, ellos siempre están ahí. Quiero abrir la publicación con este post que es un preámbulo hacia no sé qué futuro me llevará. Lo importante es que tengo ilusión y me gustaría que tuviera una excelente aceptación. Hay poemas en prosa y otros en verso, pero aquí uso rimas en algún poema.