Capplannetta verdinegro

Posted on 1:32

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Poemario Verdinegro es el título de mi reciente trabajo que voy a publicar, por supuesto, en Ediciones Vitruvio. Estamos a primero de mayo, día de las madres en España y el día del trabajador internacionalmente. El poemario que voy a publicar es de versos libres, y en él he puesto todo el empeño por resumir en pocas palabras partes de un submundo. Lo he llamado verdinegro porque es verde como la clorofila, como la esperanza, como la verde juventud y la verde vejez. Y negro, porque lo negro es bello. Negras son las panteras, los mirlos, la noche, y el número cuatro en la ruleta es negro. Negra es Nina Simone y negros son los ojos de las muchachas de Julio Romero de Torres. El poemario va dedicado a Juliana Mbengono, que ha escrito un prólogo precioso que incluyo en el poemario. Ella es verdinegra, verde, de verdad primera, como la primavera, y negra, porque es su color de piel. Gracias a Pablo me encuentro como un niño con zapatos nuevos. Miraré de presentarlo en un lugar que no puedo nombrar ahora. Ya lo sabrán con tiempo. Espero que acuda gente y que tengan ganas de leer un poemario que se lee de una sentada. No quiero adelantarles nada, prefiero ir sobre la marcha. No es que me haga de rogar, es que ni yo mismo sé el curso que van a llevar las cosas. Gracias a Juan A. Herdi, a Pablo Méndez, y a mis padres, ellos siempre están ahí. Quiero abrir la publicación con este post que es un preámbulo hacia no sé qué futuro me llevará. Lo importante es que tengo ilusión y me gustaría que tuviera una excelente aceptación. Hay poemas en prosa y otros en verso, pero aquí uso rimas en algún poema. 

Capplannetta y el camionero

Posted on 3:18

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Tengo un amigo que lleva un tráiler propiedad de la empresa donde trabaja. Hablamos a menudo, y me dice por dónde va, me envía fotos y vídeos de las rutas por donde pasa. Hablamos de temas variados. Es un hombre noble e inteligente y me cuenta cosas que ha visto conduciendo ese terrible monstruo de carretera. La noche de un camionero es solitaria,y aunque tenga la radio y separe en distintos lugares a comer o a repostar, siempre me cuenta algo interesante. Yosoy un animal nocturno, y él por su trabajo también lo es. La carretera tiene todo tipo de inclemencias. Si no es una tormenta, es una caravana, si no una caravana un accidente de un compañero. Los camioneros están muy solos. Deberíamos agradecer el trabajo que ejercen, pues gracias a ellos tenemos abastecimiento en los mercados, paquetes con fecha de entrega, etcétera. Me cuenta: —Tengo un termo con café y me bebo el termo cada noche. No lo cargo demasiado porque necesito dormir. Y yo le digo: —No sabes cómo te entiendo. La noche en invierno es larga, en verano quizá menos, pero en invierno es larga como las rutas que lleva de polígonos a almacenes. Lo mismo hablamos de nuestra adolescencia u otras veces hablamos de cualquier otra cosa. Empieza a trabajar temprano, y toda la noche con la “rosca” bajo control. Es un gato viejo y sabe que lo mejor para pasar la noche es el café y un poco de tabaco. Nada de estupefacientes. Los controles policiales están en los sitios màs inesperados. Este escrito es un breve homenaje hacia todos esos camioneros, o como ellos lo llaman, chóferes. Es de agradecer la noche tan larga y con la precaución de no dormirse al volante y respetar el tacófrago. 

Capplannetta sense pesetas

Posted on 0:10

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Me gusta mucho vivir aunque vivir no sea nada fácil. Cuando detrás de los síntomas están los diagnósticos todo se vuelve lento y oscuro. Pero así es la vida. A ti, a mi, a vosotros, a los que la consumís a lo largo de los años, viene envasada, manufacturada, edulcorada, y parece casi artificial. Pero es un peso muerto que engorda cada lustro. Todos tememos en perder la cabeza. Perder la cabeza es abandonarte a la poca suerte. Y se escapa como un globo, como una bola de helado que cae al suelo, como un dilema que se te presenta sin quererlo. Este mundo pertenece a los que sin corazón se comen a bocados nuestra existencia. Y somos perdedores y ganadores en un mismo tablero. Hay que comprender que para muchos la vida es una broma pesada, y para otros una fiesta inacabable. Pasan los días y entre caprichos y desastres vagamos por los bulevares de la melancolía. ¿Y donde están los vividores? Esos que nos sacan la sangre gota a gota. ¿Dónde están los derrotados? Están mascando simulacros de permanencia ante unos espectadores que ríen de cualquier cosa. De cualquier débil. De cualquier noble alma cándida.

Capplannetta mal rapsoda

Posted on 3:37

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El día 23 de abril hubo un acto a través de Ediciones Vitruvio celebrando el día de Sant Jordi. El acto tuvo lugar en el centre cívic de Can Deu, en la zona de Les Corts-Zona Universitaria. Con la medicación que tomo ahora salivo y abro la boca. Algo parecido a como lo hacía Leopoldo María Panero. En el acto no me quité la mascarilla. Le tuve que pedir el favor de que Pablo Méndez (editor de Vitruvio) que recitara mis tres poemas particulares. Y también porque al leer en voz alta me trabo y soy un mal rapsoda. Rapsodas buenos: Jaime Gil de Biedma, Jorge Luis Borges, mi editor Pablo Méndez, y la verdad, a Pablo Neruda lo considero buen poeta pero un rapsoda muy peculiar, quizá lánguido, tal vez sobreactuado. Pero mejores rapsodas son los cantantes y los actores. Por ejemplo, Lola Flores, o Enrique Bumbury, Joaquín Sabina, y otros tantos hay por ahí. Ser buen rapsoda no es fácil. En principio debes de quitarte de encima la vergüenza y la timidez. También los complejos. Aunque para ser buen rapsoda no hay que hacer aspavientos ni sobreactuar demasiado. Serrat es un buen amenizador y buen rapsoda. Seguramente que padezco alguna fobia o miedo escénico. 


Capplannetta y Linux

Posted on 2:45

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Hace años buscaba mi lugar en el mundo. Y hoy, a mis cuarenta y siete años me he unido a la comunidad Linux. Sin lugar a dudas estoy  contento. Los más geeks se dejan barba y los nerds casi todos llevan gafas. Yo no sé programar, ni crear un código HTML y de igual manera tampoco soy un usuario aventajado, soy un Luser. Pero descubrir Linux ha sido una revelación. Ya dejé atrás las drogas, los noventa para mí fueron como los dos lados de una moneda. Ni buenos ni malos. El código Linux es como un largo poema de Shakespeare. Linus Torvalds para mí es alguien generoso, y no tiene un ansia desmedida por ganar dinero. El mundo debe ser un archivo Pangea. Un lugar con límites y con derechos, aunque también con obligaciones. La tecnología da pasos de gigante. Pero yo poco a poco voy andando mi camino sin tener que matar al padre de todo este sistema operativo. He ido aprendiendo desde cosas habituales en la informática hasta copiar y pegar códigos JavaScript. Ahora con Linux escribo, y hago cosas que con otros sistemas operativos ya hacía. Pero una actualización de Linux es de poco peso en bits. En Apple cada actualización es perder memoria. Microsoft tiene el monopolio de la informática. Yo digo viva Richard Stallman. Ojalá supiera programar y ser parte de la comunidad Linux aunque ni siquiera domino la wikipedia. Este mundo debe cambiar no solamente en ecología, también reivindicó Libertad para Julian Assange y Eduard Snowden. Hace tiempo que perdí contacto con los de Sociedad Cerrada. Quisiera llevar a cabo un ensamblaje con todo aquello que no pude realizar por estar casado. He aprendido la lección. Me gusta la fiesta, el software libre; los geeks y Nerds heredarán el mañana. 


Capplannetta siendo niño

Posted on 2:17



Un niño es un hombre futuro. El galimatías que tienen los niños dentro de sí nunca debe ser desvelado. Yo muchas veces me he soñado niño, y es algo maravilloso. Un niño poeta es Rimbaud. Eso le ocurrió antes de ser negrero. Pero como nadie tiene una vida perfecta, ya que el hombre es asido pese a sus imperfecciones, la mejor época es la infancia. Jugar y jugar y crear historias con tus clips de Playmobil. O jugar con coches en miniatura. O con soldaditos diminutos de plástico. No conozco momento alguno en mi vida más rica en sueños e inocencia que la que tuve en mi infancia. Las persianas de mi madre eran antiguas y eran de madera, y yo mordía y mordía la parte de ventana que daba al interior de la casa para conocer el sabor a madera. Quiero añadir que me gustaba saborear el metal de las llaves. Oler la gasolina cuando paràbamos a repostar. Recuerdo que una vez al pasar por Albacete para ir a Andalucía, me encapriché de una armónica. Había infinidad de navajas y cuchillos. Pero yo me enamoré de la armónica. Mi padre se negó. Y ya llegados al pueblo de mi padre  alquiló una mula dócil y nos montamos un montón de niños. Desde ese momento quise tener un caballo para mí solo. Había visto los ponis y los potrillos del que era dueño el hombre al que alquiló la mula mi padre. Y yo lloraba y lloraba y le decía a mi padre: —Papá yo quiero un caballo. Y mi padre contestaba: —¿Y dónde lo metemos? Y yo le dije:—En la bañera de casa. Y mi padre reía. Qué fuerza tenía mi padre entonces, quien tuvo retuvo, eso dicen. Pero mi padre ha comprendido en mí que la lógica es la mejor medicina para mí persona. 

Capplannetta fugitivo del destino

Posted on 15:26

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Ahora, precisamente ahora, me dejas empotrado como un armario. Yo quisiera llorar de tanto morir, tengo la gangrena en el pensamiento y hay que cortar, cortar de una tajada. Dicen que la amistad que ayuda a la alegría de sus semejantes es querida y dichosa. Yo lo único que he visto es un montón de cáscaras tras haberme dejado la vida vegetal de mi especie. Aquellos que tienen un cielo qué suerte y qué pena. Pues no pueden encontrar lo que buscan y usan violencia gestual, verbal, pretenden verte con miedo, es un minuto o  tres horas, o siete días en el que cambia la inocencia. Siento que hace años atrás, justo cuando nací, ya sabían de mi locura, de mi pensamiento en la necrología de aquellos que pierden dinero, de los cabreros acostumbrados a andar eriales y cañadas reales, otros pierden la esperanza gaseosa, otros pierden la cabeza. Ahora esos amigos que venían a buscarme a casa de mis padres, se los tragó la diferencia secreta de los hijos del sol. Se puede ser esquizofrénico de mil maneras. Yo lo he perdido todo. Y el piso me pisa y yo lo que quiero es ser errante. Como los gitanos. No quiero esclavitud. No quiero mandar ni que me manden a mí. Pero hay cuestiones por las que pasa un hombre con sentido del humor, que no son ni la mitad de la que ese que sufre, llora y está solo. Muy solo. Ni padres ni hermanos ni amigos, te sacarán del hoyo. Quizá otra Tierra, otro país, cap plannetta. Si yo no hubiera nacido en el jardín de la alegría donde yo miraba con el pestillo seguro de su individualidad. Donde yo tenía la mente dedicada a múltiples empeños. No me da miedo decir esto que siento. Porque si ahora estoy solo es porque estaba cantado, todo sigue su naturaleza. La violencia engendra violencia, y tanta violencia dispone el pendenciero que le duelen las manos de golpear. Porque todo es un boom, un crack, un input, y termina outsider. La guerra que empezó siendo un pacto entre damas y damiselas desde que el infierno se casó con el cielo. Algún día, ahora que estoy en mi celda, escribo y escribo. Digo esto sin tapujos. Y viene el loco,  viene Cervantes,, ya viene y no viene. La paliza menta que por causalidad que deja moratones. Que no se escape, vivo o muerto.