
Una mujer no sólo busca sexo teniendo un compañero. Una mujer quiere todo el monto. Quiere un hombre que comparta las tareas del hogar, que se la follen bien todos los días, y sobre todo quiere un manitas. Por eso será que ninguna mujer me ha querido por esas razones. Me han querido para pasar las lentas tardes de domingo. Y me han querido sabiendo que no soy un manitas, en cuestiones de electricidad, fontanería, y un largo etcétera, soy un inútil. Más inútil que un vaso de güisqui entre las manos como dijo en su momento José María Fonollosa. A todas partes donde viaje tengo que llevar mi botiquín personal. Pues la mujer que me quiera, que no me quiera por mis defectos, más bien que me quiera por mis virtudes. Si la literatura es una virtud a la que tan poco se frecuenta. ¿Quienes se van a acercar a mi persona por un poema? ¿De qué sirve la poesía? Para mí la poesía es una manera que tengo de que se me quiera por poeta, y no por loco, tampoco por mi pasado. Odio esa gente que se proclama poeta porque han ganado algunos concursos. La poesía es un arma cargada de pasado. El día 23 de abril asistiré a un festival de poesía. Ahí tendré que defender mis poemas. Aunque la poesía no sea una competición, hay envidia y algún guerrero del fracaso que es mejor omitir ahora.
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Una chica por despecho predijo acerca de mi soledad. Y no sé equivocó, era una obviedad que esta chica tuviera esos poderes de bruja mala. Mi vida ha pasado por muchas calamidades en el tú a tú. Pero yo no tengo ni un reproche que dar a nadie. Quizá tenga que pedir más de un perdón. Pero lo más curioso que el despecho me ha sido ofrecido como una venganza propia de mujeres que no han sido gran cosa. Y no han sido gran cosa porque no hemos cosechado la fruta del amor y sí la de el resentimiento y el odio entre la pareja. Que se pasee una chica con un BMW rojo no es una cosa que me inquiete y cree en mí cierta envidia ni arrepentimiento. Al contrario. Nunca me he movido por intereses materiales. Pero a una cosa debo de dar las gracias, y es que guardo un bello recuerdo de chicas que han llegado a emocionarme con su deseo y algún te quiero me han dicho labios de mujer sencilla, sin tapujos. Una mujer despechada puede provocar un desastre, pero una mujer agradecida es una verdadera delicia. Las chicas fáciles siempre acaban perdiendo, debido al patriarcado desde siglos que campa a sus anchas por las relaciones heterosexuales. Si estoy solo ahora no es una cosa que me preocupe. A veces es mejor estar solo que entrar en una maraña de historias que no dejan huella, más bien son un mal recuerdo. Las plataformas y grupos que buscan pareja internauta normalmente son gente que participan como en un carrusel machista donde escogen las dos partes, pero en muchos casos es el hombre el que elige y descarta aquellas que no le gustan o irremediablemente le parecen fuera del estereotipo de mujer que habían planeado.
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La canción maravillosa de The Rolling Stones Simpathy for the Devil es todo un homenaje al Príncipe de las Tinieblas o Mefistófeles (según el Fausto de Goethe). En ella se habla de la matanza a los Zares de Rusia o del asesinato misterioso de los Kennedy. Verla en un vídeo supone volverla a escuchar por enésima vez. Pero tener la suerte de ver a Sus Satánicas Majestades en la gira mundial Bridges to Babylon supone un placer del cielo. Sería muy fácil el vacile de decir “Yo estuve allí”, pero es así, yo estuve allí. Fue una de las experiencias más místicas que he tenido, y en eso no tuvo ningún papel ni Dios ni el diablo. Fueron los Rolling Stones los que invitaban a orinarte entre aquel gentío compuesto por personas de todas las procedencias, para no perderte del concierto ni siquiera un momento. Escuchar esa pleitesía al demonio en vivo y en directo es todo un placer.
Un afortunado tuvo el privilegio de escoger una canción entre todo el repertorio de los Rolling. Y ¿qué canción eligió el afortunado? Paint it black, otro gran tema de sus Majestades. Hubo un antes y un después de ver a Mick Jagger danzando y chapurreando un español gracioso. También he visto a Bob Dylan, y la verdad, no hay lugar a la comparación. Los Rolling Stones son espectaculares. Se me acercó una guapísima holandesa que no hablaba ni una palabra de español. Pero el idioma no-verbal y el amor sin lenguaje alguno es como un idioma universal conocido, pues los dos gozamos a nuestra manera. Alguien dijo que estaban algunos de los músicos españoles que yo admiro desde otro ángulo, si cabe el término.
Los Rolling Stones no son poesía, son una puesta en escena milagrosa. Llevan el concierto grabado a fuego en sus entrañas. Viven la música a la manera que no lo hacemos los latinos, aunque más pasionales, los inglesitos llevan desde décadas con el liderazgo de la buena música a diestro y siniestro. Fue un placer de los dioses otorgado para mí. Me acompañó en el concierto un chico llamado Arévalo. Por cierto, ¿qué habrá sido de él? Fue un motivo en el que lo disfrutas tanto que no se olvida así de fácil. Por muchos años que pasen. Los Rolling Stones son míticos y han estado volando por el mundo durante muchas décadas. Sexo, drogas y buen Rock and Roll.
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Salir de la planta de desahuciados. Volver a la vida de rutina y espanto. Llevar en tu frente un letrero que diga a los ignorantes que estás acabado. Acabado como los árboles despellejados. Acabado como un jardín con orín regado. Acabado te dicen los que por otro lado están también acabados. Acabado, como un desahuciado de la vida. Como un loco o un colgado. Acabados están los hombres que viven sin milagro. Acabado es un término que te pone una equis en tus labios y en los párpados. Acabado es el suicida, buscando una paz que nunca ha encontrado. Acabado es un registro de lo propio sin usarlo. Acabado es un sesgo que caen en la culpa en la que otros acabados rebuscan las miserias de los que acabados acabarán. Acabado del ilustrísimo abogado que miente y en su mentira por dinero sale de sus labios. Acabado están los frutos putrefactos. Acabado en las cárceles del mundo, y la bondad les ha caducado. Como una botella de leche o como un yogur mal cerrado. Acabado estás tú Capplannetta, acabado por lo que no has logrado, porque el miedo es parte de los acabados.

Yo admiro muchísimo a Federico García Lorca. Pero huyo de ser un epígono que lo imite. También he leído a Leopoldo María Panero y no quiero que me tachen de poeta loco. Aunque lo sea. Pero no quiero.
De Federico lo he leído casi todo, y entre la grandiosidad de Lorca me he ido, o él me ha conducido hacia otros autores. De Federico tengo de parecido mi pasión por los gitanos, gitanos buenos, aunque nunca pretendí equipararme a él. Sin lugar a dudas, no tengo ni tendré su éxito universal. Pero aunque algunos lo cataloguen de cursilería, yo no lo veo así. Lo veo un poeta y dramaturgo valiente. Por eso acabó cómo acabó. Es muy difícil ser como Federico era, sería una bobería por mi parte. Pero tardará mucho tiempo en nacer un andaluz como Federico. Federico es el poeta del cante jondo, del Romancero Gitano. Es autor de La Casa de Bernarda Alba y de Bodas de Sangre.
Una vez leí que decía Herman Hesse que Goethe era el príncipe de los poetas alemanes. Yo esa categoría se la daría a Federico, pero como poeta universal. Lorca era de Granada, de Fuente Vaqueros. De la Vega granadina. Yo, aunque me hubiese propuesto ser como Federico, estaría como una cabra. Ya que soy todo lo contrario a García Lorca. Era músico, era flamenco, y Federico está más vivo ahora que en su vida sin dinero y tanta lucha por hacerse famoso y lograr coronarse en el Parnaso. Federico ha sido representado en una obra llamado Una noche sin luna donde el gran Juan Diego Botto hace muestra de su talento interpretando a Lorca. Hay una anécdota que habla mucho de Federico y sus ocurrencias: Federico y Neruda llegaron a la estación de un pueblo rural para realizar un recital. Y no los recibieron. Y alguien que los esperaba les dijo perdonen por no reconocerlos pero no tienen apariencia de poetas. Y Federico le contestó: Es que somos de la poesía secreta. Cosas como esa, y muchas más hacen de Federico alguien divertido. Yo soy lo contrario (repito), ya que no soy ingenioso y no voy a llegar a lo que Federico ha llegado en el mundo de las letras.
Con este escrito dejó constatado mi fervor por lo lorquiano aunque no pretenda ni ser ni escribir como Lorca. Cosa imposible. Pero siempre que lo leo hallo luz en la larga madrugada de mis días de Nocturnidad.

Pedir ayuda no es un asunto baladí, muchos perdieron el norte en la deriva de los alejados te quiero. Ayúdame para ayudarte. Ayúdame y yo te ayudaré con alegría, con fantasía, con versos escritos con sangre. Te pido, poca cosa te pido. No pretendas encontrarme a mí entre la violencia de un ferrocarril. Necesito ayuda. A todas puertas llamo. Me marcaron en la frente con el signo de Caín. Ayúdame para ayudarte y seré amor y armonía. Seré cuidadoso en tu trato. Ya los algodones ennegrecieron. No pido disculpas cuando te hice daño, solamente pido que me ayudes con la paz que ocultan el latido esmirriado. Ayúdame a encontrarte, ayúdame a ser feliz, no quiero hacerte daño. Pero aprender a amar cumple con propósitos de que también el desamor se hace añicos como cristales. Es el sueño del alba el que te preocupa, pero en el horizonte mar y cielo están unidos para siempre. La lluvia es el resultado que riega a la tierra sembrada. Algo aprendí del campesino y es el temor a la tormenta en el huerto y los vergeles. Patíbulo, azotes, miedo. Ayúdame a llevar este momento de flores que me diste. Las flores pueden abrir fragancias de noches perdidas. Rutina de pensamientos amontonados en la basura. Los contemplamos con similar sueño. Queremos cruzar las fronteras sin autoridad y liberados paseos de risa, con su música más bella es mantener un oído directo al corazón conexo. Ayúdame para ayudarte. Ayúdame para encontrar tesoros que todavía no conoce nadie. Aullido de lobos son los poemas más fríos, pero con sangre caliente se amará a la rosa. Rosa con espinas. Patria de los hombres buenos. Mujeres y hombres preparados para la infinita alegría, dense prisa. La estamos necesitando. No somos niños inocentes, somos el amor hermoso.

Cuántas veces asumimos que nos falta algo. Hay a quienes les falta un tornillo, y los llaman locos. Pero detrás de lo que nos falta podemos echar en falta infinitas cosas. Que si te faltan piezas dentales, que si te faltan las ganas de cualquier cosa, que si te falta un ser querido. La propiedad es aquello que ya tenemos, por eso a mí corazón se lo llevó el río, o cayó hundido tras un naufragio. A Capplannetta le falta o le sobra un hervor cada dos días a la semana. A todos nos falta algo. Esa mala costumbre que tenemos de almacenar y aún así nos falta algo. Lo que le falta a mucha gente es dinero, a otros es Salud, y a otros es amor. Pero a los que les sobra algo y no lo quiere compartir, olerá a rancio como un fruto seco que se marchita sin consumirlo. ¿Qué queremos guardar con tanta ausencia? ¿Qué queremos preservar con tanta urgencia? Me faltan amigos y a la vez tengo muchos hermanos. Lo material se quedará aquí porque la muerte solo se lleva tu alma. Los hay que perdieron el alma. Los hay que perdieron Libertad. Los hay que perdieron cordura. De perder y de ganar nadie está a salvo y todo se juega en la ruleta de la vida. Si te falta compasión te faltan muchas otras cosas más, aunque en esa carencia te puede sobrar soberbia, envidia, ego, y mil detalles más para que entiendas que lo que le falta a uno a otro le sobra, y viceversa. A muchos nos falta naturaleza de voluntades, y la naturaleza al mismo tiempo, tiene una ley injusta e imperfecta, de la que obedecen los animales. Si se carece de humanidad se carece de más de un amor por lo sagrado. Dar para recibir es motivo de que concurres en lo que te falta. Das para que te falte o das para que te sobre. Lo magnifico es que cuando se da sin interés es una virtud que valora la providencia. ¿Te falta cultura? Culturízate. ¿Te faltan amigos? Da aquello que esperas de un amigo. Si este amigo te falla es que no es amigo. Si te falta dinero, no lo guardes cuando lo tengas, y si lo guardas o te apropias de lo que no es tuyo el crimen no compensa demasiado o nada.