Capplannetta y La Paz deseada

Posted on 23:41

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Cuando morimos en las lápidas y las esquelas se pone RIP, o DEP, todos sabemos lo que significan. Pero muchos creemos que después de la muerte está la paz deseada. Y puede que nos equivoquemos. La paz es algo tan necesario como el alimento o el ocio y el descanso. Pero la verdadera paz es aquella que consigues por amor o por sustancias variadas. La paz de la inocencia es una paz que en un futuro puede llevarnos a la locura progresivamente. La verdadera paz se encuentra en la alegría que tenemos y aquella que podemos dar a nuestros semejantes. Si tras encontrar la gran verdad del mundo no hallas paz y alegría es un peligro que te puede arrojar a la megalomanía. Todo parte de la serenidad, la plenitud y el saber estar. Si no te enseñan en la casa paterna a sortear el infierno te lo enseñará la vida y algunos caen en el proceso. Existen muchas formas de luchar en contra del infierno de lo que no entendemos o no logramos a comprender. Pero esta vida está adherida a varios tempos infernales, pero salir indemne sólo será por mera sapiencia en el saber estar, o en la comprensión que muchas veces nos obliga la vida. Es comprensible que para acabar con el infierno de la vida quieras desprenderte de ella en el suicidio. Y es un error. Un error que nos declara como incapaz y se va del baile antes de su hora. Es mejor reír y tratar de darle alegría a las personas (sin hacer el ridículo) y serás así correspondido. Como dicen los versos del poema Palabras para Julia: …muchos esperan que resistas, que les ayude tu alegría… Son sin duda unos versos que sentencian las claves de la vida. Hagan eso, ayuden con su alegría. 


Capplannetta y los amigos necesarios

Posted on 18:19

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Un nuevo despertar acude a la luz de mi hogar, y me digo, soy digno de este amanecer sin huella, de este amanecer que se disipará de crepúsculo de sombras, y ya no habrá motivo para cantarle a la noche y sus cosas, sus cosas que aprecio, y que me gusta mirar a la cara teniendo la conciencia tranquila. Un día me acusaron y me calumniaron los casposos que en todos los lugares merodean. Tengo miedo desde entonces a los malos entendidos. Algunos te acusarán de cobarde, pero más cobarde es aquello que no puede beberse, que no puede tomarse. No me quiero morir, se lo digo a mi madre, me encanta la vida, pero a veces no hallo la plenitud de la alegría ni los amores que valen un sueño. No quiero muerte para nadie, pero ella llega como un paseo que haces, el último de ellos. Como poeta de Torre-Romeu quiero vivir aquí y nunca, jamás sería un delator de ningún vecino. Pueden llamarme cobarde, pero yo soy valiente cuando tengo que serlo, y cobarde cuando no debo serlo. El miedo ha hecho de mí creerme una cantidad de fantasmas que son producto de mi mente. Mi mente está enferma, pero las hay peores. Sigiloso ando ante el miedo, y eufórico en la alegría. Pero no he hecho daño a nadie del cual me pueda arrepentir. He cruzado umbrales oscuros, he presagiado mi asesinato en los malos tugurios donde la vida no vale. Recuerdo a Pepe, y la fiesta que nos dimos en Lima la vieja. Una fiesta así no se olvida. Nos fuimos a un prostíbulo y yo tuve que guardar celibato porque estaba casado. Si yo tuviera el poder del tiempo, abrazaría a Pepe, la persona con más sentido del humor que con él la noche era súper divertida, diveridísima.. Era generoso, guardo su reloj, y sobre todo guardo su recuerdo. Un hombre vivido y sin apego a las cosas materiales. Estando en El Callao descubrí que le gustaba mi presencia. Dios se lo llevó. Pepe, amigo, ahí donde tú estés recuerdo tus bromas y tu generosidad. Pepe era un amigo vivido. Había trabajado en los Estados Unidos, y por supuesto gozaba de su Green Card, o sea, que estaba legal. Me contó cosas sobre United States of América. Nunca te olvidaré Pepe, te portaste muy bien conmigo. Te recuerdo feliz. 


Capplannetta y la suerte

Posted on 21:44

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Has tenido demasiada suerte. Digamos que has tenido una suerte divina. Los árabes lo llaman Baraka. Has salido indemne de muchas. Pero ¿para qué quieren un hombre como yo en la cárcel? Un poeta que anda preguntándose que tanta suerte es algo más que luz del firmamento. Recuerda tu suerte, porque otros como tú salieron por la puerta de atrás. Tú has tenido una suerte loca, ya que al librarte de tantas historias ahora te da miedo la vida. He huido corriendo, he andado por el filo afilado de una cuchilla. Cuando se vive como tú has vivido hay que insistir en los astros del cielo, en los ángeles de la guarda, en las vírgenes. Siempre se te ha dado mal saltar una valla. Cierto es que te saliste de la gente que no te convenía. Y has seguido por tu camino haciendo oídos sordos de los consejos de tu padre. Capplannetta, eres un chico con suerte. Aunque sin riquezas ni belleza has logrado lo que muchos ansían, que es tener casa y felicidad, pero la felicidad, la de poco fuelle, quizá podía haber sido actor aunque lo que me gusta es escribir. Recuerdo las veces que me he librado de según qué consecuencias y se me ponen los vellos de punta. Es bonito cuando te espera tu novia al salir del calabozo, y si también está tu madre, le das un beso con cariño a tu madre y otro a tu novia porque la quieres. Cuando has estado al borde del peligro, cuando piensas en los efectos que conllevan las cosas que no se pueden contar, te dices, Dios ha estado a mi lado. Ser un chico de extrarradio supone tener la etiqueta de garrulo, de macarra, cuando conoces bien la vida te conviertes en un ser que no se fía de nadie. He estado a veces rodeado por verdaderos cabrones. No pretendo escudarme para culpar a otros. Pero mi naturaleza me ha hecho amigo de gente que no pensaría jamás que yo tuviera esa conexión. Mirar para atrás es un ademán que no sirve para demasiadas bendiciones, más bien entras en una vorágine repleta de malos recuerdos y por ende malos sueños. Ahora escribo y escribo, quiero exorcizar mi grandeza y mi diminuta presencia. Venga Capplannetta, no llores más, que las cosas están bien como están. ¿Qué sería de mí sin la escritura? Sería un nadie, un nadie entre miles de nadies. Pero los nadies mueven el mundo. 


14º Número de la revista literaria Nevando en la Guinea.pdf

Posted on 22:59

 



Capplannetta busca mecenazgo

Posted on 20:39

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Busco mecenas allí en el subsuelo, en antros cochambrosos, en hospitales en cuarentena. Huyo de protocolos y actos solemnes. Busco mecenazgo, quizá por el hartazgo de ir siempre sin blanca. Vivo por encima de mis posibilidades, ni polvo consume mi hogar. Busco mecenas desesperadamente, lo busco en los rellanos, en los descansillos y en los huecos de escalera. Busco mecenas pues ya no me dan los bancos ni el apetito de tener algo de dinero. Busco mecenas con posibles, vamos, que le sobre el dinero, y sobre todo que quieran un poeta babeante por la tranquilidad de los domingos. Que se den prisa, lo busco urgentemente. Lo busco, lo necesito. Lo busqué en las cloacas, en las barricas de solera, y encontré vida, sí, no eran gusanos ni malvas, eran cucarachas asquerosas que se habían comido las alas libertarias de una mariposa. Busco mecenas. No me importa su raza, tampoco su nacionalidad, lo necesito para que pague mis facturas, para que me llene la nevera, para que me abastezca ante el ayuno. Busco mecenas que me asegure mi zona de confort, para que me lleve en Rolls Royce a ver la luna, que me proteja del poco público que tengo, busco a alguien con dinero, yo le daré una vida de experiencias fuertes, no me importa que sea jesuita, tampoco protestante, absténganse los testigos de Jehová, absténganse los que no saben hacer la O con un canuto. Busco mecenas, con paciencia y entrega, absténganse los agentes literarios. También los conductores temerarios. Pero que tenga coche propio, estoy harto de ser un peatón. Busco mecenazgo, que sepa hablar idiomas y lenguas muertas, que sepa cocinar lentejas con chorizo, busco un mecenas para ponerse manos a la obra en breve. Busco mecenazgo con puntualidad y seriedad. Eso es todo. 

Capplannetta y el nuevo curso editorial

Posted on 0:15



Ya empieza el nuevo curso 2021-2022 y es inmensa la cantidad de libros que se ponen en sus casillas o casetas como punto de partida. La FLM está repleta de novedades y entre esas novedades tendrían que estar mis libros, cibernética esperanza uno, y Poemas con Nocturnidad el otro. Mis amigos me aconsejan paciencia, y no me queda otra, es una tontería ofuscarse como un obelisco insensato. Los que se apuntan a la firma de libros tienen obras a la venta para ser dedicadas con grandes ambiciones y expectativas. Debo de tener paciencia, sobre todo, por el tiempo que llevo esperando. Ya que  se me ha cruzado agosto y me atrevería a pensar que se me ha atragantado. Pero para serles sincero no me dan ninguna envidia todos aquellos que firman a sus lectores, las muchas presentaciones y todo el ágape de escritores, que no es si no, otra manera más de lanzarse tras la caza de lectores. No me dan envidia. Yo creo que por mucho que asistas a este tipo de actividades, ya sean spoken word, o presentaciones como fuegos fatuos como decía Don Manuel, como el fuego fatuo es el querer. La verdad es que tengo dos libros en el mercado, y ninguno, de momento, se vende. No es porque sean malos, al menos acerca lo que yo espero de un buen libro. Al final no se sabe quién se lleva el gato al agua. Lo que sí es seguro que no me considero un mercachifle, me considero poeta, y ya es mucho. En este mundillo existe mucha inquina y cierta envidia. Pero al final el regalo más sincero y que llena más es el del público lector. Espero tener buena acogida, aunque mis circunstancias sean contrarias. Contemplemos el milagro. 

Capplannetta and the revolution 5G

Posted on 12:10



Pasó un tiempo con un tremendo miedo, más bien lo llamaría terror. Wáng se llamaba ese chico con tantas supersticiones que nada más creía en Buda y en la numeración del calendario chino. En el lugar donde residía se le conocía bien. Wáng, como todos los chinos, tenían una frecuente grima por el número cuatro. Llevaba arrastrando su miedo desde que apareció el Internet 4G. Y para colmo de males en los sistemas operativos de Apple estaban en la versión 14.1.1 Todo esto a Wáng le parecía un mal presagio. Ya habían pasado las olimpiadas del 2008, incluso las del 2012 en Londres. Pero a él, como buen chino, esto del Internet 4G le parecía obra del demonio. Tanto cuatro rondando en los sistemas operativos y en el Internet de las cosas le parecía un riesgo que no podía omitir. Pero en un periódico leyó que el Internet 5G ya estaba llegando. Y lo más curioso era que esa velocidad casi de láser lo habían ideado en parte unos chinos. Pasó la pandemia, pandemia dispuesta a quedarse, a mucha gente conocida le afectó la terrible COVID-19. Él atribuía la pandemia a la mala suerte del 4G y a los cuatros en los sistemas operativos de Apple y para colmo los del Samsung. Estaba desolado. Era un verdadero preso del sistema operativo y la velocidad de datos. 


Con el tiempo llegó a los dispositivos la velocidad de datos 5G. Él estaba encantado con el cambio. Sus amigos le dijeron que el sistema operativo en Appel iba a pasar a IOS15. Se fue a comprar veintitrés iPhone con la velocidad de datos 5G y el sistema operativo nuevo de Appel. Para él ya había pasado el tormento. Le regaló a su pareja veintitrés iPhone por su cumpleaños. Su novia le dijo: -No, Wáng, te olvidas de algo. Y Wáng contestó -¿de qué? Le dijo su novia que al comprar veintitrés iPhone estaba dando lugar a comprar el suyo, ya que era el número veinticuatro. Y Wáng reía. No, te olvidas, querida, que hombre precavido vale por dos, ya que Wáng compró veinticinco iPhone. No le importó tampoco pagarlo con tarjeta y tampoco que en la cantidad a pagar hubiera un cuatro. Así era Wáng. La superstición no era libertad, pero teniendo dinero era otra cosa. Wáng no quería pensar en el futuro. Era una revolución.