Posted on 3:25

Me han regalado una cafetera de esas de cápsulas, y la verdad, son muy prácticas. No diré quienes me la han regalado, pero aquellos que me conozcan sabrán quienes son. Recibo muy pocos regalos, por no decir ninguno, a lo largo del año. Y siempre me regalan los mismos. Yo también regalo, pero regalo libros, no sé si se los leerán. Desde que tengo la cafetera tomo unos cafés que no necesito ir al bar, pero a los bares se va a beber cerveza. Yo los cafés los tomo en casa. Mi hermano seguramente hará también uso de la cafetera. Entre tanto café que tomo, y de distintas variedades he tenido un poco de diarrea. La mental es de por vida. Bromas aparte. Aunque nunca dejaré mi cafetera eléctrica de toda la vida. Un regalo se hace de corazón y cuando es útil se agradece especialmente. Mañana vendrán los Reyes Magos y nadie podrá ver cabalgatas ni historias. Pobres criaturitas. Suena a tópico ya, pero este año ha sido un año de soledades. Yo tengo un montón de libros por leer aún, libros que no he leído porque he estado enfrascado en varias cositas que me van a venir muy bien para el futuro. Aunque estoy con algunas preocupaciones, me desarrollo muy bien en contar la verdad, y la cuento aquí. A tomar por culo la Navidad y todos esos chalados que creen en el espíritu navideño. La familia está bien, con más afinidad con unos que con otros, pero ha sido una Navidad tranquila. Ahora todo apunta a que va a nevar, yo le temo, el hielo que se forma es muy peligroso. Tanto para coches, como para peatones. A quienes me han regalado la cafetera debo pensar alguna cosa para compensarles. Alguna cosa que se queden boquiabiertos. No, no voy a salir a la calle desnudo con la nieve. Es una cosa que no va conmigo. Porque aquello comienza a encoger y se ríen todos menos tú. Aunque ya está uno mayor para meterse en tales travesuras o locuras siempre sanas. La mejor locura, la sana, esa de la que te desprendes del qué dirán, y de las opiniones de la gente cerril. De las insanas no hablaré, ya hablo demasiado sobre este tema. Cuando me pongo a pensar me digo que soy lo bastante responsable de lo que digo, aunque no me lea nadie, me conformo con que me quieran los de siempre.
Posted on 0:50

Hace ya unos veinticinco años que un primo mío me dio a leer un libro. Fue por el año 95 del siglo pasado. El libro me impresionó tanto que decidí que yo quería hacer algo o acercarme un poco a lo que ese poeta decía. Encontré una poesía rimada y repleta de imágenes y metáforas deslumbrantes. Sé que es muy típico que el autor de ese libro haya logrado lo que pocos, y es que a partir de él emergieran otros poetas. Ese autor era Federico García Lorca, y el libro, el Romancero Gitano. Siempre he pensado que aquel que consiga con su ejemplo cambiar a las personas es una persona imprescindible. Federico lo era, por eso otros poetas han seguido su estela. Empecé a escribir poesía desde ese mismo momento sin haber leído a otros autores, pues Federico me impresionó tanto que sólo quería leerlo a él, luego vinieron otros autores, españoles, americanos y de otros muchos países. Pero fue Federico el que me cambió el magín como persona. Yo escribía con muchas faltas de ortografía y no puntuaba bien. Leí de una manera extraordinaria, con algunos me reía, con otros no lograba a entenderlos, debido a mi incultura y a mi falta de estudios literarios. Con el tiempo la afición se fue haciendo más y más placentera. Leer poesía me ha gustado desde que encontré a Lorca. Algunos los encuentro herméticos, otros relucen sus grandes galaxias poéticas. Un autor te lleva a otro, y ese otro a otros tantos, me atreví a leer ensayo, novela, ficcional o realista, encontré la autoficción, y poco a poco me convertí en un lector de poco fuelle con respecto a otros, pero tengo y leo libros, cosa que mis padres vieron con agrado. Me apartaron de la calle, de los vicios, aquel primo mío con un libro de unas ciento cincuenta páginas estaba consiguiendo lo que mis padres pretendieron desde siempre. Aquel viaje a Sevilla fue renovador, ya que encontré el aliciente ideal que le faltaba a mi soledad. Ya nunca más iba a estar solo, siempre me acompañarían mis libros, y se han convertido en mi manera de estar en el mundo. Quisiera ser una persona culta, leída y cultivada, aprender idiomas, pero la música desde que entró en mi vida me ha hecho un poco perder el tiempo que no dedico a la lectura. Escribía poesía utilizando el verso blanco, después me atreví a hacer algunas primeras rimas, pero esa labor me llevó años para perfeccionarla, y tengo que añadir que está mal vista dentro del mundo poético, se valora más una poesía de imágenes certeras y un simbolismo cercano a los lectores de poemas. No me considero ni un intelectual ni un catedrático pero puedo defenderme, pues he cultivado mi propio criterio plasmándolo con rigor y buen hacer. Como cualquier persona puedo equivocarme, pero debo de ser sincero y caminar sin falsa humildad, la humildad que me enseñaron en casa es virtud de corazones nobles.
Posted on 1:42

El cero a lo largo de mi vida ha sido mi número más fiel. Cero en matemáticas, cero en catalán, cero en ciencias sociales, cero en ciencias naturales, cero en informática, cero en lengua castellana, y en gimnasia un cinco pelao. No es una cosa de la que sienta orgullo. De grande, tras pasar un tiempo hartándome de comer, cogí diabetes, y tuve que tomar Coca-cola zero, mi cuenta corriente también es fiel al cero. Hasta que un día puse el internet en casa no imaginaba que me acompañarían unos y ceros en mi sistema operativo cifrado, después usé Twitter y siempre cero Me gustas, también en Facebook y en Instagram. Es una cosa que no me preocupa. A sabiendas de que mi vida está plagada de ceros tengo un coeficiente intelectual por encima de la media. A mí no me pueden decir que no sé hacer la o con un canuto, pues hago os de humo cuando me aburre hasta fumar. Lo que es importante que diga, que no me gusta la cerveza 0’0 alcohol. Tomo Pilsen, rubia Pilsen. No suelo creer demasiado en las cábalas ni en los números como símbolos, aunque sí, como a los chinos me repele el cuatro, aunque vivo en un bloque cuatro. El cuatro para los chinos significa desgracia y es un número de mala suerte, pero yo soy cero supersticioso. Me he pelado muchas veces al cero, y mi hermano opina que parezco un enfermo, y ahora me lo corto al dos arriba y al uno patillas y nuca. Pero me encanta el hachís doble zero, como diría Bart Simpson, me multiplico muchas veces por cero. Debería jugar a la lotería con algún cero entre los cinco números, en fin, mi historia con el cero es una verdadera historia de amor, historia verdaderamente duradera.
Posted on 0:17

Todos los años igual, cada lustro te pasa lo mismo. Maldito serás Capplannetta, maldito serás cuando entres y cuando salgas, que recibas todo el despreció del mundo. Que tengas que pedir para tabaco con un envoltorio cutre pidiendo amagado un café. Maldito serás, Capplannetta. Maldito serás, porque eres la escoria del mundo, lo que nadie quiere en su casa, maldito serás, ya que tendrás que hacerte el idiota suplicando un beso de un niño, nadie querrá recordarte, ni en las cenas de empresa ni en los funerales; y tu familia mascará una mueca-sonrisa a veces de lata, y otras de mercurio. Maldito serás en el hemisferio que pises, te negarán una perra chica y te llenarás de vacío, como un periódico amarillo, como un vaso usado. Que no tendrás una vida de alegría, que patearán tu culo unas mil veces por ello. Que te criarán entre algodones, y se harán lija, que nadie te negará nunca una impertinencia, porque maldito serás en el regreso y en la voltereta, que pisarás de sed el infierno, y que bostezarán los perros porque ninguno te quiere y andarán sacudiéndose porque no te exigirán ni una triste caricia. Te negarán cuando digas sí, te abrazarán cuando más acabado estés. Se morderán tus ganas por una sonrisa partida y te crucificarán el nombre las veces que el personal lo crea oportuno, y te señalarán con el dedo los detractores de tus poemas, te precintarán la cara con celofán adhesivo y como nada traes te negarán posada, te negarán nochebuena y te negarán compañía. Acabarás solo y parecerás un ogro ermitaño, te sacudirán la lengua del molaje decadente y te partirán la bilis los enfermos de la sal. Añadirán exiguas suertes los partidarios de la venganza y ya nadie vendrá en primavera.

Bendito serás Capplannetta, porque perdonaste, aunque no supieras esperar, perdonaste. Bendito serás Capplannetta porque en tu Agnus Dei incesante no te rendiste, ni te revolcaste en el barro de la ira. Bendito serás, aquí en la tierra, en la llanura, en los lagos y en la mar eterna. Te consagrarán el nombre los benditos como tú. Bendito serás cuando cantes desde tu balcón, cuando llores de alegría, cuando digan tu nombre en los altavoces porque hubo una vez un niño perdido. Dejarás un legado de páginas de efluvios vapores de gracia. Bendito serás Capplannetta porque descartaste partir a la batalla, porque no eres un fanfarrón resentido, porque perdonarás esta vez y un millón de veces, porque no pondrás la otra mejilla, porque lucharás como un bendito día a día, aunque te partan la cara, aunque te pisoteen la correspondencia, aunque te nieguen verdad, serás adicto al lenguaje de los ecosistemas que tengan estos sol, tengan luna. Porque serás bendito, ya que fuiste bueno, fuiste generoso, fuiste verdad y fuiste sueño que nace desde la estrella de oriente. Serás bendito porque tus versos y tus escritos no son un arma de doble filo, ni una plegaria que rezan los vanidosos, serás bendito porque en tus esperanzas hay luz, aunque sea una luz anaranjada, anaranjada y tenue, tibia, templada, pero que crece, como crece el amor De Dios, ya que por el amor a un mundo de iguales entregaste tu inocencia de niño sonriente. Porque en ti no hay maldad, en ti no hay desprecio. Serás bendito porque diste paz, diste placer, diste bondad y diste compasión. Los ángeles y los luceros de la noche te abrirán la puerta de la bendición, porque fuiste leyenda viva, porque todos conocen tu corazón rojo. Serás bendito como los enfermeros de los hospitales, los benditos religiosos, por constelar la dicha con amor.

Siempre que iba al vídeo club 351 me encontraba con una sorpresa satisfactoria. Por ejemplo, el tipo que era dueño del vídeo club me había calado según el gusto que yo tenía acerca de películas que me gustaban. Me recomendaba todo lo que él veía y encajara con mi perfil. Perfil que conocía bien por su gran instinto y su larga experiencia, ya que era un extraordinario cinéfilo. Tenían a un chico trabajando que se llama Antonio (hace años que no lo veo) que era un chico gay y muy agradable, pero el dueño era quien me aconsejaba cine tanto español como extranjero. Tenían una buen fondo de películas, también alquilaba pornografía y películas de acción francesas, americanas y de muchos países más. En aquella época yo videé mucho cine, había comprendido que la calle no tenía nada nuevo que ofrecerme y preferiría ver cine bueno, también en menor grado leía, pero ya digo, en menor grado. Cuando una película te fascina y estás cómodo viéndola no quieres que ésta se acabe, y te gustaría que durara horas, pero yo creo que una película de dos horas que sea buena está muy bien. Podría enumerar varios títulos que me han dejado estupefacto. Había directores como Bigas Luna, y otros tantos más españoles que me fascinaban, por ejemplo, Vicente Aranda, encuentro su cine de muy buena calidad, como también Jaime de Armiñán y su película El Palomo cojo, sobre una novela de Eduardo Mendicutti. Con respecto al porno debo decir que siempre he sido en mi época de soltería un gran aficionado. Era muy joven, y entonces valía la pena meneártela, ahora soy mayor, y además de no apetecerme la pornografía, compruebo que no tiene sentido la masturbación. Es un acto que debe ejercerse joven.

La vida, solamente la vida, nada más que eso. Después vendrá la sed, la sed desde los portales adentro, la sed que te persigue como un pensamiento redundante, sed de borracho, sed de resaca, sed de olvido. Pasan los años entre alegrías y penas, cuando ya nada quede, te quedará la vida, solamente la vida, nada más que eso. Hay momentos en la vida que pierdes la esperanza, y para renovarla tienes que llenarte de ilusión, si se te pudrió la pasión a fuerza de desengaños y cautiverios. Di no a la soberbia, di no a la prepotencia, a todo eso que te duele di siempre no. La vida es un momento, también la ilusión, aunque por ésta vivimos y recuperamos lo que perdimos, como un putrefacto lamento conservado en la sed de los corazones que juegan a no ser nadie, a no ser nada, acaban con la identidad bastarda y cuentan sus dolores a cualquier hijo de vecino. Y se arremeten contra el agua estancada, buscan agua viva, sin ser turbia, ni yodada como la mar repleta de salitre. Sed de vivir, pecado de comer, paz que te quitas, plenitud que te conceden, hostilidad que te pones, los restos del naufragio son rastro de lo que hubo, aunque quede maltrecho en el tiempo, aunque sea una farsa la ciudad decorada de luces de colores. Nos hacemos de rabia y coraje y vendrán los años sin nada que ofrecer, quizá sean peores y lo pierdas todo. Entonces la vida, solamente la vida, nada más que eso. La sed te aminorará el ánimo, la sed, siempre la sed, habiendo tanto tiempo por beber ¿porqué la sed? ¿Porqué? La sed es verdadera. La sed busca desesperada ser saciada en los lugares más insospechados. En los lugares secos contradictoriamente.