Pedro Páramo-Juan Rulfo
Posted on 0:11
Cuando me propuse después de hablar tantísimo mi divorcio sorprendido por esta entrevista que expongo, que me la hizo Victor Colomer por teléfono. Yo a Victor ya lo conocía por presentaciones de mi primer libro. Y por una entrevista que nos hizo a mi ex y a mí para el Diari de Sabadell, hoy desaparecido. Sin duda, me gustó más esta entrevista que otras que me ha llegado a hacer. Los ideales, sí son distintos, atomizan a la gente. Lean el Informe Petras y se sorprenderán del esfuerzo que han hecho para desmantelar la resistencia obrera. Antes había asambleas de sindicatos, la gente se relacionaban más y mejor, incluso hubo tiempos en que más de una pareja en la misma fábrica serían matrimonio. Todo esto está catapultado. Yo, por aquel entonces era otro. Gozaba de vigor y ganas de vivir. Ahora mi vida es otra. Ni mejor ni peor, digamos que diferente después de la entrevista yo hice exposición en La Capella de Can Gambús. Debo aclarar que sólo vendí un cuadro, pero más tarde, mucho más tarde, publiqué en Venezuela mi libro Cuaderno de Píxel. Bajo mi sello que antes usaba para firmar mixturas. Dado que como no triunfé en la exposición y solamente vendí un único cuadro, me salvó la predisposición que tenía por aquel entonces. Debo admitir que por aquel tiempo yo era otro. No muy distinto, aunque pude reunir a seres queridos y años más tarde haría otra exposición en Torre Romeu, mi barrio, gracias al centro cultural de Torre Romeu y a mi amigo Juni. Tampoco vendí ninguna fotografía pero hubo gente que me acompañó, como por ejemplo mi amigo Juan. Entonces los dos estábamos en plena forma física y psíquica Juventud, divino tesoro…versos de Rubén Darío, divulgador del modernismo en España, de la que se nutrió la Generación del 27.
Hoy he leído un artículo que hablaba del tema de total actualidad sobre la Inteligencia Artificial. En el artículo se dice que han elaborado un software que lee la mente humana a través de la IA. Para mí todo esto me recuerda a Blade Runner con sus replicantes y el diálogo que hace suyo el replicante que dice: …y todos esos recuerdos se perderán como lágrimas en la lluvia…sin duda es el diálogo más clásico de las películas de ciencia ficción. Y viniendo a colación también diré que el cine y la literatura fantástica se han adelantado a lo que puede llegar a ser la IA. Por ejemplo, ¿existe el hombre invisible? ¿Tienen credibilidad los rayos X que hacen de las paredes papel de fumar? Julio Verne se adelantó más de cien años a estos hechos de cinematografía y literatura fantástica. Que es como el embrión de la Ciencia Ficción. Por que eso me lleva a preguntarme algo. ¿La literatura fantástica y la Ciencia ficción pueden ser verídicas? ¿Se puede hacer esa maravilla con inteligencia Artificial? ¿Existe la teletrasportación? ¿Se puede hablar mediante la telepatía? ¿Por qué hay enfermos mentales que hablan con la televisión? La verdad es que asusta un poco toda esta ficción no sé si decir que hiperrealista. Pero bueno. Se puede crear algo sumamente tan fantástico como Dr. Jekyll y Mr. Hyde, sin duda, es pura esquizofrenia. Brotes psicóticos que llevan al enfermo a pasar de un estado de lucidez para después convertirse en un ser hostil y pendenciero. ¿Pueden ser reales estos fenómenos? La verdad, es un misterio que deja muchos cabos sueltos. No quiero parecer ingenuo. Lo que parece ciencia ficción o literatura fantástica ¿tienen una base verídica? Recuerdo mis primeras lecturas juveniles. Soy petetiano. El Libro Gordo del Petete. ¡Qué recuerdos!
Mira que es perra la vida, pues es canina su mordedura. Del tormento a la locura me agarraron sin documento en esa ayuda que es llamada usura. Es tan perra la vida que promete un firmamento mientras la tierra gira, guarda la mala vida en los baúles donde se olvida. Es la vida perra la que me metió en esta guerra fratricida, y todo entre la Tierra y el cielo no tiene duda, pues se nubla la ternura por un poco de silencio que poco dura. Lo que más perdura es la insistencia vacía en el asfalto y la mixtura, con el ruido que jamás termina nace la primavera, el verano, el tiempo a la fuga. Ser joven es perder la cordura que tarde o temprano te ofrece la vida cruda. Mi vida es perra como mi suerte, basta de dramas, dice la gente, me cansas dicen los que te sienten. No quiero todavía la muerte, todavía amo la vida, aunque me haga la sugerente idea que me muestra extraña vida. Aunque me hagan la pirula yo me haré fuerte, como un garrote que causa dolor a mi mente. No tengo voluntad me dicen algunos hombres, lo que quiero es soledad y cien verdades que no me conocen. Lo que tengo es una causa noble, que me mostró las flores, el Macadam, y un otoño repleto de ocre. La vida es una perra, yo no quiero más guerra. Quiero irme como vine. Mis sueños de oro blanco me deslumbran a la postre. No quiero pensar más de la cuenta, tampoco mal pensar me da paz, ya voy para los cincuenta, y si tengo soledad es porque entregué mi voluntad de noche. Vida perra, así es la vida, quienes tengan mi oralidad también tendrán mis miradas de reproche.
En mi poemario nuevo Prosimetrap hablo de un personaje con una vida corta y confusa. Trágica y demencial. Este personaje se llamaba Baldomero. Su recuerdo me ha acompañado desde que se fue hace unos años. Muchas veces vivimos una vida que no nos pertenece del todo. Esa fue la vida de Baldomero. Una vida entre locura y desapego a su propia autoestima. Cuando vivimos una vida que no nos pertenece del todo admiramos un mundo que es siempre una quimera. Una equivocación tal vez. Baldomero era una persona en su adolescencia carismática y a la vez equivocada. Salía cuando tenía dinero y eso suponía hacer pasar a su madre muchos disgustos y decepciones. Era un enfermo del alma. Una persona equivocada en su planteamiento como vida, un camino de tropiezos y risas de la gente, y un desenlace triste. Me tengo que reservar ciertos episodios que no quiero desvelar, aunque tampoco quiero causar a nadie agravios y malos recuerdos. Baldomero era su propio enemigo, una infancia y una vida sin padre, su madre, bueno, su madre estaba desbordada. Este escrito va por separado del poema en prosa escrito en mi poemario antes nombrado. La vida dejaría de tener lágrimas si no fuéramos los verdaderos hijos del mar. Todo lo salado escuece. Escuecen las lágrimas, el sudor, y la orina. Escuecen como el mar su agua salada adentro de los ojos. La vida duele y escuece. Escuece y se lamenta lo que no nos pertenece. Muchas veces no nos pertenece la vida, aunque sea nuestra. Puede ser parte de lo que hemos elegido. ¿Era Baldomero un desgraciado, o un loco de la vida? La incógnita suele ser para los ángeles niños. Para el pan de los inocentes. Para el salubre ingrediente de la derrota abrazada por Baldomero.
Pueden llamarte sudaka, chiriguti, o payopony, y tú como si soñaras de la misma manera les llamarás Madre Patria y te pondrás una escarapela con la bicolor como estandarte. Dirás ¡viva Perú carajo! Y a mí me parece chévere que os mantenga la Madre Patria. Vuestro trabajo os cuesta. Trabajáis de lunes a domingo y sólo queréis prosperar. A veces son banderas tricolores las que nos llaman gachupines. María Lionza y Malinche están en su altar junto a Simón Bolívar. En Santo Domingo dicen que está Colón descabezado, también Pizarro sin cabeza, y dicen de Hernán Cortés que tenía sangre caliente. Tierras condenadas a Cien años de Soledad. Él hambre de tu pueblo y la violencia no es algo que nos coja por sorpresa, los oligarcas y las maras dominan el cielo unos, y el infierno los segundos. Chévere sería que tuvierais paz y seguridad ciudadana. Que los serenazgos, los guachimanes y los guardaespaldas no valgan la pena. Blindados también viven los señores que perpetran el miedo porque no se fían de nadie. Si hay dinero hay mambo. Si no hay dinero chachachá. Entre gallos de pelea el espolón manchado está de sangre. Rolex de imitación producen sarnosa urticaria.
Dedicated Server Hosting | Converted into Blogger Templates by Theme Craft