Capplannetta y su hermano Joseico

Posted on 1:53



Él es delgado, trabajador, prudente, noble, equilibrado, padre de familia, ejemplar, inteligente, habilidoso, atractivo, es aquello que pude haber sido si hubiese sido como él, yo soy todo lo contrario de este hermano mío, ya que yo he sido hijo primogénito, y a la vez, hijo pródigo. Defectos tiene, como cualquier criatura, no todo el monte es orégano, pero si tuviera que elegir entre su vida y la mía, elegiría mejor la suya, ya que es más necesario, tanto para la familia como para los que le absorben el tuétano, me refiero a banqueros y gente de esta calaña. Él es amigo de todo el mundo. Es responsable. Recuerdo una vez, en los campos de los contornos del extrarradio de la ciudad, apedreó a un chaval cazando nidos de avispas. En el barrio donde crecí odiamos a las avispas, no sólo porque nos han picado más de una vez, sino porque son insectos nada importantes para el reino animal, nos caen mejor las abejas, eso, sin lugar a dudas. Mi hermano es muy aficionado a la música electrónica, al Hip Hop y a pesar de que ahora está en paro, le encanta eso de tirar cable grueso porque le encanta visualizar conciertos. El muchacho nació para crear y crea música, aveces estridente, y otras veces fascinante. Es mi hermano pequeño. Yo para él soy su Tete, siempre me ha llamado así, me quiere y yo lo quiero a él: ¡Joseico, vamos a montar un spoken Word y mientras que tú pones música yo recito algunos de mis poemas! ¿Qué te parece? ¡Que te parece cojonudo! Pues adelante. No sin antes decir que es un manitas de la electricidad, de la electrónica, del sonido, tiene un gran oído musical. Es un gran conocedor de la anatomía musical. Es mi Joseico, mi disc jockey preferido, máquina total.  

Capplannetta y la mala gente

Posted on 20:47



Se empeñan, porque le es fácil decir, que la gente es mala, todo el mundo lo anda diciendo. Y sí, la gente es tan mala que yo he acabado siendo un igual entre la gente. Porque la gente, a trancas y barrancas, va con su herencia de mala gente. Los buenos son santurrones, o tienen falsa humildad, porque la gente es tan mala que le decimos pobre gente. Y siendo pobre gente no se puede vivir, por eso dirán que la gente es mala, porque también es pobre la gente. Intentan sustituir a la gente, ya sea buena o mala, ya sea pobre gente, la intentan sustituir por robots y máquinas sin corazón, sin sentimientos, sin humanidad, y yo me digo, si la gente no dice nada, ¿por qué dirán que la gente es mala gente? Y es porque no se quiere la gente entre la gente, no se quiere en ninguna parte la gente mala, no se quiere en ninguna parte. A la gente les da por decir que esta vida es una trampa que puso alguien que es mala gente, sin embargo esa gente dicen que no es mala gente. La gente dicen que es buena gente o porque te moriste o porque trabajas, pero lo dice buena gente, ya que ellos piensan que nunca van a morir, y trabajar no trabajan. La gente no es buena ni mala, unos trabajan y otros dan su charla, la vida, y sólo la vida, es mala para la gente. Unos tienen buena vida, otros tienen vida mala, a nadie le dio por decir que pobre del que no trabaja, y su vida es tan mala que se pierde entre la mala gente porque no es ni bueno ni malo ni tampoco trabaja ¡ay, pobre gente!

Capplannetta y su primo Pera

Posted on 0:38



Tuve un primo que falleció ya hace unos años, quizá sean doce años, pero siempre lo tengo presente. O mejor decir que lo recuerdo cada día que pasa. El día de Todos Los Santos se acerca. No quiero oportunismo escribiendo estás líneas en homenaje a él. He escrito mucho sobre este primo mío. Escribí un poemario elegíaco en estos blogs. Se llama No me lo creo o no quiero creerlo. Recuerdo mis vivencias con él, siempre me sorprendió lo largo de su lanzamiento de huevos. Los tiraba desde el balcón de su casa y llegaban allí donde estaban sentados sus amigos, en el pollete del parque. Tenía un corazón enorme, creo que el día 10 de Noviembre hace doce años que ocurrió. Al principio pensábamos que fue un suicidio, pero no, fue un paro cardiorrespiratorio. Repito, tenía un gran corazón, se emocionaba con facilidad, recuerdo que la última vez que lo vi le conté que escribía un poemario a mis padres, ¿quién me iba a decir que cambiasen las tornas y acabara escribiéndoselo a él?  Recuerdo que cuando éramos niños le quise regalar mi colección de mini cuentos de clásicos, ya que mi madre me compraba los fascículos del Libro Gordo de Petete. Le quise regalar mis cuentos preferidos, para que me perdonara el agravio cometido hacia su persona, éramos unos niños, y él no los aceptó. El otro día los encontré en una riñonera para bebés donde había algunos, unos veinte, y algunos sin páginas, esas fueron mis primeras lecturas. Si viviera ahora, con el paso de gigante que ha dado la tecnología, podría conversar con él, y la casa de mi tía sería otra cosa. No se debe hablar así, de personas queridas y fallecidas, ni para bien ni para mal, deseaba desahogarme. 

Capplannetta y los bestseller

Posted on 0:16



Anteayer ha sido publicado este artículo en El País: https://elpais.com/cultura/2020-10-25/los-datos-secretos-de-la-industria-editorial.html. Y me ha impresionado mucho. En él dice que editoriales como Anagrama pasan muy de refilón, y una editorial que admiro como es Seix Barral no aparece ni en las listas. Da tristeza que libros tan importantes como los de Jorge Carrión, Alejandro Zambra y otros, no se mencionen. Al parecer el gigante Penguin Random House es el favorito para los lectores. Se vende mucho libro de texto. Pero hay que romper una lanza por las librerías de toda la vida, yo compraba libros en la Casa del Libro, te los traen, si no el mismo día, al día siguiente, y tienen ofertas de compras sin gastos de envío. Pero ahora no es el momento de comprar en una gran plataforma, es el momento de comprar en librerías locales, yo compro en la Llar del Llibre en mi ciudad, que es una librería local e independiente, aunque se llame como el grandísimo competidor que es Casa del Libro. Roberto Bolaño decía que cada lector se merecía su propia librería, yo apuesto por esta librería pequeña pero con grandes aspiraciones. Una persona como Jorge Carrión está muy involucrado con el tema de salvar a las pequeñas librerías, lean si no Librerías que va ya por no sé cuál edición, y eso no es todo, ha publicado un libro llamado Contra Amazon que es de lectura obligatoria y pone todo su empeño en crear historias en contra de ese gigante del monopolio literario que está haciendo tanto daño a la cultura de todo el mundo. Jorge Carrión, además de ser un grandísimo escritor, es un gran lector, y como tal sabe que la industria de la venta por Internet de Amazon, donde cualquiera tiene acceso, y está abaratando y monopolizando la literatura, de manera que se está convirtiendo en un gigante que menosprecia la cultura, y otras artes. Pero eso no quiere decir que él lo hace por cuestiones elitistas, él lucha contra el monopolio, en su libro Librerías nos habla de lo importantes que son las librerías y las bibliotecas y el mal uso que les estamos dando. Yo en mi librería local he comprado por Internet Guía de Mongolia de Svetislav Basara y el libro del que todo el mundo habla: Simón de Miqui Otero, pero éstos no están en las listas mencionadas en el anterior enlace. Yo he realizado compras anteriores en librerías locales, que tienen un gran stock y tienen información de primera mano, porque son lectores y conocen muy bien las editoriales, y no es que un escritor se venda mejor que otro porque existe cierto elitismo cultural, no, un librero te acerca aquello que tiene salida, ya que hay muchos tipos de librerías y todas, y digo bien, todas, te dan un trato agradable y personalizado. Cierto es que el marketing es muy influyente, pero habla la obra por sí sola, y una visión en tiempo real ayuda. 


Pido Piedad (Dedicado a Enric Casasses)

Posted on 2:21




¿Qué será de mi corazoncito echado a perder?

Esto es un grito desde el subsuelo,

una purga que soporta cada hueso del esqueleto,

de ese esqueleto anómalo que soy yo.

Me siento como un usado billete viejo,

a pesar de todo, el dinero es sólo dinero,

volátil, y a la vez tan necesario,

necesito no perder el aliento ni el resuello.

Tantas veces he llegado a pensar en serio

que mi soledad no es tu soledad,

he llegado a verme manchado, sucio, necio,

¿qué será de mi corazoncito echado a perder?

¿Qué será por Dios de éste miedo a quemarropa?

Que me destroza el equilibrio 

sin respirar mar de tedio lento, lento tiempo,

que pierdo incauto derrochando

cada minuto a minuto que busco, indago,

en cada rincón de mi hogar y mi desgana.


Capplannetta y Juan Herrada Sabio

Posted on 0:32



Las personas somos inteligentes porque alcanzamos a ver aquello que nos ocurrirá una vez hayamos partido del hecho en sí, y a veces, o muy pocas veces, solemos equivocarnos, salvo cuando incidan factores que se escapan a nuestro conocimiento prematuro de las cosas. A veces, un gesto, una actitud, un posicionamiento, nos hace ver cómo serán las cosas. Tengo un amigo que para mí es un hermano, y una vez se acercó por mi casa y en esos días yo estudiaba fotografía, que por aquella época era analógica, y recientemente me había comprado una cámara fotográfica, y al aparecer le dije: -Vienes en el momento preciso, pues te voy a inmortalizar. Y él, que es muy sonriente y simpático, me contestó: -¿Qué vas a hacer? ¿Ya te la has comprado? Y yo riendo le dije: -Sí, venga va, te voy a tomar unas fotos. Y cuando las revelé en el cuarto oscuro, me dije: -Casimiro, esta foto te volverá con los años. Lo que no intuía yo por aquellas fechas el paso tan descomunal que iba a dar la fotografía de analógica a digital. Y ahora hace unos días vino a casa a tomar algo y hablamos de la dichosa fotografía. Esa foto no es la que expongo en esta escafandra de la NASA, pero es otra que está positivada con una exposición muy breve en la ampliadora, parece dibujo, y éstos días me la envió y le encontré algunos errores, que ahora, digitalmente he podido rectificar. Todo momento se puede alargar en la vida, y más ahora que la fotografía ha dado este paso gigantesco. A veces pensamos en el porvenir y no lo creemos, a pesar y a sabiendas de que has leído algún artículo. Pero, yo no me arrepiento de haber estudiado fotografía analógica, me ha servido para entender el lenguaje de la digital, y ya los productos de laboratorio han pasado a un ámbito de fotografía más artesanal, pero se siguen usando. Hay momentos en la vida que rompes una foto y en un futuro, sin saberlo ni intuirlo, la echamos de menos, a mí me ha ocurrido el caso contrario, yo no he roto la fotografía de mi amigo, pues tengo los negativos, y él ha conservado la que le tomé aquel día y puedo, ahora, hacer cosas bonitas con la fotografía, pues la ha digitalizado,  en fin, c’est la vie.

Capplannetta no va de compras

Posted on 0:24



Hace años que no voy a un supermercado para hacer la compra como debería. Me abastecen de productos de primera necesidad mis padres, lo han hecho y lo harán durante un tiempo más. Pero si no fuera por ellos en mi casa no habría comida. Ir de compras he ido desde que me divorcié una o dos veces, y de eso hace ya nueve años. No lo hago por motivos de salud, que también influyen, sino por mera economía. Antes cuando iba de compras cargábamos dos carros con todo lo que necesitábamos para pasar dos semanas. Y aún así mi madre siempre me ha comprado algún bocado exquisito que sabe que me gusta. Siempre han estado ahí. Mi madre, no es que me haya tenido y me tenga entre algodones, pero a los suyos les da todo lo que puede, y en tema de comida no me ha fallado, la verdad. Mi padre es de la misma condición, mi padre, es de aquellos que si te quedas con hambre y no hay más comida, es capaz de hacer comida expresamente para que no te quedes con hambre. Y eso que él ha vivido los años de la posguerra, unos años durísimos, pero él siempre lucha por los suyos. No es que pretenda hacerme la víctima, o presumir de padres, pero tengo unos padres buenos de verdad. A veces no me han llevado con ellos a comprar porque me conocen y saben que echo cosas al carro, pero ellos, aún así, me echan al carro las cosas que saben que me gustan, y últimamente se cortan un poco porque soy diabético, y no puedo hacer excesos con la comida. Ya no pico entre horas, y éste verano no he comido apenas ningún helado. Así es.