Posted on 0:36

Me tapo los ojos con la mano derecha sin éxito alguno. Me condecoro como libre pensador. Me hago pesado como un péndulo de plomo. Me trago negrísimas flores de óbito y la gente que lo sabe, me quita la palabra como si tuviera dueño una palabra mal dicha o un pensamiento mal trecho, que crea una llaga en el interior, y se aferra como una garrapata maldita en la oreja de un perro.. Y lo que tiene es para mí cientos de pájaros y peces de Fletcher blancos y negros, que vuelan, y bucean, y son otra cosa en cualquier momento. Los elementos son la esencia viva de la vida. El fuego es el elemento tardío y se descubrió cuando el hombre empezó a creer en un Dios, y en un Adán de arcilla marrón. Porque el hombre era marrón y también fue barro de arena fina y blanquecina. La libertad intelectual es más necesaria que cualquier mal hábito que atrape al hombre. En Andalucía las abuelas hacen ganchillo, o por lo menos antes los hacían. Recuerdo en mi casa tapetes de encaje de ganchillo, es tan andaluz como el gazpacho. Las abuelas, ay, las abuelas. Recuerdo a mi abuela con su hábito de la Virgen del Carmen, y su moño de pelo negro. Porque entonces mi abuela no tenía canas. Mi otra abuela, también de Andalucía, jamás llevó moño y no usaba hábito. La verdad que mis abuelos maternos no eran muy religiosos. Tampoco mi abuelo paterno, al que no conocí. Y lo sé por las historias de mi tite Antonio. Como tengas la mala suerte de nacer homosexual en Andalucía tendrás unas ganas tremendas de salir de allí zumbando. Es lo que le ocurrió al pintor Ocaña, y a un familiar lejano mío, y a Lorca, y a tantos… pero no es tan terrible, Andalucía es el gran seminario de Europa. Hay más curas y obispos andaluces como hermandades de Semana Santa. Y a muchos demonios de España los llevaban bajo palio. Estoy viendo la película El Palomo cojo, de Jaime de Armiñán. Basada en una novela de Eduardo Mendicutti. Me recuerda tanto a esa Andalucía que yo veía de niño a lo lejos mientras servía la hermana de mi abuela Carmen….se llamaba Mercedes. Recuerdo el pueblo de Sarteras. De las casas con baldosas pecualiares y típicas allí en la Andalucía beata.. Elementhal, mi querido Watson.
Posted on 6:33

No estoy en contra de los culturalistas y aquellos que suelen decir: —como decía fulano o mengano, bla, bla, bla…yo a veces lo he hecho. Y no soy nada culto. Pero luego están aquellos que imitan a escritores del pasado. Eso no es ser epígono. Es de no tener pensamiento y criterio propio. Como por ejemplo están los Machadianos, que recurren demasiado en lo de la España de charanga y pandereta. O el de las dos Españas. Luego están los que imitan a Lorca, no lo veo mal, yo antes lo hice. Pero leyendo se dispersa tu poesía, tu criterio y encuentras tu propia voz. Los lorquianos somos muchos, pero luego están los imitadores de Miguel Hernández, que son verdaderos poetas sencillos la mayoría, cosa que les honra. No sé si por sus vidas sufridoras o porqué motivo estos son los poetas que más imitadores tienen. Luego hay ecos de Vicente Alexandre, de Leopoldo María Panero. Incluso hay poetas con sonidos y metáforas flamencas. Como argentinos especialistas en Borges. Una vez en una entrevista dije que Rimbaud me parecía hermético. Y es que hay mucho pureta que son poetas envidiosos de los nuevos poetas jovencísimos emergentes, sus premios los avalan. Ante la manera de escribir cada escritor tiene la suya, su propio estilo, su personalidad. Poco se habla de Jorge Guillen, Emilio Prados, y Manuel Altolaguirre. En Chile se proclaman todos como buenos poetas y escritores. Y no hay imitadores, ¿o sí? No lo creo. Una vez me dijeron que los poetas latinoamericanos tienen los pies en el barro. El mayor enemigo de la poesía es la envidia. Y eso que no ganas ningún dinero. Yo me considero un poeta normal, sin muchas aspiraciones, pero mi poesía es rimada en gran parte. Bendita rima.
El otro día una tal Kate en una red social me pidió mi email, yo creía que era porque le había caído en gracia, y lo que ocurrió tras darle el email, primero era saludarme. Después yo contesté con un ¿cómo estás? Y así la chica se aseguraba del email era verídico. Después me contesta, ¿has recibido la carta? Y yo contesté, ¿qué carta? Después ella eliminó el perfil de su red social.
Son varias cosas las que pueden hacer con tu email. Por ejemplo Phishing, también solicitar créditos a través de tus datos (esto puede que sea delito). Pero yo el único dato que tengo de la chica es su nombre y seguramente sea ficticio.. Yo creyendo ingenuamente que se interesaba por mí y la verdadera intención era la estafa. No me estafó, pero tengo un correo electrónico suyo también. Tengan cuidado a quienes se les da el email. Pueden hacerse pasar por ti, apoderarse de tus cuentas, y varias cosas más pero siempre desde la estafa y las malas intenciones. Aconsejo no dar el email a cualquiera. Son estafadores profesionales.
Que yo me fiará es ingenuidad, pero la mala fe de algunas personas hacen que Internet sea tan asqueroso como vivir.

Cuando vayas a Madrid comerás migas con chocolate, porras para desayunar en casi todos los bares, te meterás en el lodo de la farlopa siempre con garraspera. La plaza de Neptuno con su tridente no busca ni mares ni perlas. Comerás montaditos de lomo, y bocatas de calamares. ¿Y tú de Madrid qué coño sabes? Si no conoces Lavapiés, un cocidito madrileño es un tentempié. Colmenares, Salamanca, Puerta de Hierro. La M-30, si entras Dios te salve. La Cibeles con diarreas mentales. La biblioteca es hemeroteca, depósito legal y los famosos incunables. La residencia de estudiantes, Masiel se emborracha con jarabe, y a la Movida la asesinó Ramoncín y Perales. Belén Esteban sin San Blas, Alcobendas. Francisco Umbral, Javier Marías, y Almudena Grandes. Las Meninas, el Cristo de Velázquez, las majas de Goya, los desastres de la guerra. Garitos donde las almas en pena curiosean con cochambre, Atocha, Casa Patas, palacio de Liria, Chueca, Las Ventas, Malasaña, el Retiro, La Zarzuela, el Congreso, brindis al sol, la Cañada Real, Kapital, Galapagar, José Tomás, el Rastro, Alcalá de Henares. Don Miguel de Cervantes. la RAE, la SGAE, los fantasmas del Palacio de Linares.
Posted on 1:07

Antes se jugaba en la calle. Los que se quedaban a mecanografía presumían de teclear en un teclado Qwerty doscientas pulsaciones por minuto. En el colegio aprendíamos francés y no inglés. Eran tiempos en que el general la había palmado y en 1977 hubo las primeras elecciones de la historia después del golpe de estado en 1936 al gobierno legítimo de la República. Pero esa historia ya la saben. Lo que no saben cómo era el misterio de revelar en el cuarto oscuro una fotografía de papel emulsionado. Papel fotográfico. Como el revelado en un tanque el carrete de treinta y seis fotografías. Era una magia que ahora nos causará risa. Pero todo eso era la vida desde los años 50 hasta los años 2000. No habéis conocido las cassettes, los discos de vinilo, los libros amarillentos lo constatan. Los cartuchos de 8 pistas. Los pantalones de campana. El estreno de Taxi Driver. Las camisas estampadas. Los bares decorados en los setenta. No digo que este mundo no sea magnífico. Pero no se imaginan lo que era ver una película en un vídeo VHS. Había otros formatos que no cuajaron. La pornografía gráfica. El cine porno en los anaqueles donde los niños no podían estar. Rambo, Rocky, Regreso al futuro, E. T. el extraterrestre. Toro Salvaje, Karate Kid, los Goonies, los Gremlins, la cometa blanca, Verano Azul, Curro Jiménez, y muchas cosas más. La música Heavy, los Chichos, los Chunguitos, una infancia feliz, como la mía y la de mis primos. Los Madelman, los airgamboys, los clip de playmobil. El cinquillo, la brisca, el siete y medio, el Torete, el Vaquilla, el Pico, en fin cultura pop. Cultura EGB. Yo hacía atletismo. Me daba miedo jugar al fútbol porque me dieron un fuerte balonazo. Tiempos de nostalgia analógica.

…y en esta vida tendrás días mejores y otros peores. Y no quiero hablar de libertad, porque a veces ser libre es escoger con libertad tu cautiverio. La libertad es a veces olvido de la realidad y otras es un breviario condenado al sutil manifiesto. Se manifiesta de pensamiento pesado. Es lugar de derrotas y aciertos. Pasan los días, todo pasa, de mientras, entre días festivos y laborables, vas perdiendo fuerza, pasión y amor por la vida. La vida es durmiendo sueño de amor, despierto es un pesado y contradictorio esperpento en que se vive amando lo pequeño, las cosas sencillas, se convierten en pequeños reductos de felices momentos. Esta vida está llena de contradicciones y certezas sin fundamento, algunas. Otras tienen la verdad que te deja sin resuello. La vida obliga a vivir cada momento según el ánimo, la compañía y según nos vaya con las cosas en silencio. Pasan los años, y cuando te das cuenta tus padres son ancianos y tú empiezas a ser viejo. Pronto, muy pronto, seremos mugre y esqueleto. El egoísmo rechaza el sufrimiento, pero la empatía es cosa de seres buenos. Absurdo es el cabizbajo arrepentimiento. Absurdo es lo que no se goza en su preciso momento. Porque todo tiene su tiempo. Las maravillas del vivir es el amor, el sueño del amor, y el sexo. Con el tiempo te vas dando cuenta que vivir es algo serio. Te puedes sentir vivo con fundamento, pero la tristeza hace el camino de tedio, lento, muy lento. Demasiado. Las palabras no se las lleva el viento. Se almacenan como espinas y eliges serlo o no serlo. A jugar con la voluntad de la inercia del luego. Luego vienen los momentos malos, como llagas que anidan en el pensamiento, eclosionando luego lo bueno…