Creer en el amor

Posted on 14:42

 

Y yo que creía que el amor era más que un sentimiento, y no una ceguera atroz. Que era algo más que casarte cuando tiran  arroz. Yo, que jamás hice el intento, de amar sin sal, sin razón. ¡Me desnudé entre venenos e ingredientes tan inclementes…! Y yo que ya no creía en la canción repetida y pegadiza del transistor. Pues jamás quise la paliza del sufrimiento y del dolor condescendiente, la tentación, la gente. Yo que creía que dar amor era un invento de los curas que nada curan, con perdón. Y yo que creía en el negro fragmento del bolero de charol. Qué ingenuo, qué inocente pues me ahogué decentemente en el adeudo tan reciente que me quedé sin adiós. Yo que fui sentencia, maravilla de un asedio intermitente a prueba de la noche vacía de voz. Y yo que creí que estar encoñado era fruto del elixir y la sensación de perder acongojado hasta la camisa mientras otros cantaban misa, mientras ignoraban su propia religión. Mi religión es el libre pensamiento. El idioma circunspecto del burgués y la cuestión, que te tutea como un lamento libre ignorado por amor. Como un hombre en eterno movimiento pero con el ajetreo de un robot aspirador. Yo que creía que el amor era principio y también lección, yo que creía en gerundios y en participios desde que te ofrecí un sinsabor. Y yo que creí que el amor era la raya en medio, el pelo negro, tu aliento y un mandato del buen Dios. Y yo que creí en el firmamento y en el áspero segmento de quererte con pasión. Y yo que creí que el amor era ciego y resulta embustero, resentido y  con traición. Yo que envidié tu perdón que   nunca tuviera yo. 


La Sombra de Caín

Posted on 0:48

 

Siento que soy la oveja negra del rebaño.  El cuadro daleao’ de mi casa. A Caín, por asesinar a su hermano, sangre de su sangre, Dios lo sentenció a deambular sin rumbo por la Tierra. Y como en cierta manera le otorgó protección divina. Lo que los árabes llaman Baraka. A mí Dios me arrebató una cosa pero me asignó otra. Me siento protegido por el Señor, y tengo, en mayor o menor grado, cierta Baraka. Por mi persona ha cruzado la sombra de Caín. Cierto es que es una leyenda, o un fragmento de la Biblia. Pero he tenido verdadera protección de la divina providencia. No es que sea muy religioso. No he ido ni una sola vez a misa. Pero me siento cercano a Dios y a mis antepasados. Dos personas antes de morir me dijeron que me querían. No diré cuales son. Pero sí diré que las dos eran mujeres. Ahora que soy un pobre diablo no me quiero atormentar ni ser irreverente con respecto a Dios. Soy cristiano católico, pero no ejerzo, ya que los verdaderos rezos se realizan desde el alma y no desde el pensamiento o de forma oral. Tengo varias razones para creer en Dios, y no es sólo por la Baraka antes comentada. Sino por mi derrota y mi protección que tengo en todo momento. Ya que, aunque sea la oveja negra soy parte del rebaño y el Señor es mi único pastor. Yo no creo en Dios por el hecho de un interés debido a que no me condene a la mortandad o al equilibrio mental, que tantas veces ha sido un abismo que mira dentro de mí. Creo en Dios doméstico e imposible es tener su voluntad domesticada. Yo creo en Dios para darle sentido a la humanidad que nos hace ser el ángel que todos llevamos dentro. Unos de una manera y otros de otra, la cristiandad es cada día más tergiversada. No he matado en mi vida a nadie, y he aprendido a vivir de la mejor manera que mi condición pudiese. No soy un déspota, ni un grosero, ni un insolente. Tengo una educación clásica como toda mi familia la tiene, o la ha tenido. Digo familia, en las dos partes, la materna y la paterna. Nadie es más que nadie, esto, que suena a tópico, es la columna vertebral de la humanidad aunque muchos no lo crean. No me considero especialmente desangelado. 


Amigos para siempre

Posted on 12:23





La canción Amics per sempre se hizo muy popular en las Olimpiadas del 92 en Barcelona. Llegó a ser como un himno. Por aquel entonces yo cantaba en esa vida que empezaba yo a vivir.  Por ese motivo comencé yo a vivir con Amigos para Siempre, que recuerdo aún desde un tiempo ya pasado. Pero lo mío no significa que no les quiera hablar por despecho o por alguna animadversión hacia ellos, no. Lo que me ocurre es que camelo hablarles pero no puedo. Hay momentos y situaciones en la vida que te marcan para siempre. Y a mí me dejó encontrar este nuevo intento de vida gregaria y yo en soledad negándome el olvido. Quisiera volver a ser amigo de ellos pero aunque los camele no puedo mirarles a los ojos y darles la mano, incluso un abrazo, porque ya no puedo. No es que les tenga miedo. Sé que no me van a secuestrar. El miedo es a mí mismo. La rumba fue la gran anfitriona musical de las Olimpiadas. Estaba Peret, Los Gitanos Catalanes, Los Manolos y otros tantos más. Amics per sempre, esa era mi máxima antes y ahora. Ahora soy un hombre maduro, pero no tan viejo, pero lo suficiente para conocer las escombreras del amor y sus circunstancias. Vivo donde quise vivir. Aquí en Torre- Romeu no hay mala gente. Lo que hay es una injusta y triste fama. Siento orgullo de lo que fui, y por ende, no me avergüenzo de lo que soy. Disfruté mucho de aquellos años mozos. A las nuevas generaciones les daría un consejo que no sé si entenderán: No se beban su propia maldición. Que no permitan jamás el trato sin conciencia, ya que se arrepentirán toda su vida. Además de ser algo estúpidamente lamentable. 

Estigma y Descrédito

Posted on 15:41

 


Sobre el estigma es un problema psíquico del que se ha hablado mucho. De lo que no se ha hablado tanto es del descrédito en este tipo de enfermedad.  Los máximos estigmatizadores de los enfermos psíquicos son aquellos que te catalogan y te juzgan desde el descrédito o la carencia de credibilidad sin fundamento ni lugar donde poder ponerte en el pedestal de la arbitrariedad y el desprecio absoluto. No debe juzgarse a aquel enfermo psíquico por capricho o prejuicios que estos tengan hacia tu persona. Como persona enferma que eres debes cuidarte y hacerte respetar. No vale cualquier compasión afectiva. Muchas veces la compasión está intoxicada de hipocresía.


El estigma está en pie como un caballo rampante. Te juzgarán por lo que no eres, lo que eres en realidad no importa en absoluto. Yo ni soy un intelectual ni pretendo serlo, pero la vida te enseña sus fauces más peligrosas. Una mordida puede ser el acto de venganza que se les da a este tipo de enfermos. Porque se cuestiona todo sobre ellos. Su autoestima, su moral, su credibilidad, de la que como resultado se crea cierta desventaja que no es nada más que inquina y resentimiento. Salvo en algunas cosas y personajes, el mundo es un viaje de locos, no sabemos de la vida hasta que nos toca de lleno. El hecho de ser un enfermo te crea animadversión externa. Nadie sabe cómo van a acabar sus días. En algunos casos en el manicomio, en otros en soledad, y por último olvidado y relegado al puro ostracismo. Estás enfermo, sí, tienes la etiqueta y nada se puede hacer contra eso. Tener mucha paciencia y esperar que termine la guerra. Aunque muchas veces estamos en guerra permanente. Hay varios factores que te crean controversia por enfermo. 

Criterio literario

Posted on 23:01


Para saber si te gusta un libro debes de tener tu propio criterio y juzgarte a ti mismo como lector. Para comprobar tu criterio literario basta con leerlo. Sólo así sabrás si es un libro malo, bueno, o que te cambia la manera de pensar. Un buen libro es aquel que recuerdas, incluso si lo lees otra vez, sabrás que te ha servido de algo la experiencia de leerlo. Puede que cuando lo leas otra vez o encuentres cosas que te pasaron desapercibidas y que no reparaste en ellas puedes darte de bruces con un libro distinto. Quizá adoptes otra visión desde cuando lo leíste por primera vez. Tener criterio literario, es obvio, que se sustenta con la diversidad de lecturas. Si un libro no te gusta abandónalo. No te esfuerces porque fulano o mengano te hayan hablado maravillas del libro. Lo que no se debe hacer nunca es seguir los cánones del marketing y la prensa tendenciosa con cierta inercia hacia intereses mercantilistas. 

Lo mejor que te puede dar un libro es recordarlo con disfrute. Si llevas tiempo sin leer y no te incita la lectura por tedio o por abatimiento lo mejor es que leas algo que te sugiera cierto disfrute y tenga un atractivo en tu biblioteca de los libros mentales. Que sea un libro que recuerdes es algo importante. Ya que quiere decir que te ha enganchado y te ha conquistado, o simplemente te ha gustado lo suficiente como para no olvidarlo. Los libros donde te ríes, donde te lo pasas bien leyendo, ya que te hablan a ti solo. Cuando un libro es especial tiene todos los ingredientes para que te emocione, o te saque una sonrisa, incluso que te sorprenda. Con un libro, y más, con una biblioteca modesta no puedes hacer caso omiso a los libros que no olvidarás jamás. Es así. 

Goma de borrar

Posted on 8:38

 


Yo solo me encamino hacia las sombras. Sin nadie que me acompañe, en el error del pasado caigo yo solo al barro. En el barro donde salgo manchado hasta las cejas. He perdido yo tanto que ya no siento ni el dolor. Lloro como los cocodrilos. Me caigo entre mis propios límites. He llegado a la conclusión que escribir poesía es una tontería, pues aburres con lugares que para muchos son inexistentes. La agonía de los poetas no tiene sentido para ser valiente. Pues somos tan efímeramente caducos que ya no tiene sentido escribir un poema, pues ningún poema es igual, ni se parece, a llorar de la risa. La poesía y la literatura está ya escrita la mayoría. Solo nos queda acercarnos a las sombras para morir de cansancio. Ahora lo que hacemos escritores/as y poetas es suscribir. Redundamos en lo ya dicho. Sin nada más que objetar. Y añadiendo palabras a lo ya conocido. Escribe y borra. Copia y pega. La verdad es que ya no hay ni una pizca de inmortalidad. No vamos a perdurar ninguno. Solamente están los lectores como receptores que saben que todo está dicho. La gloria ya no existe. 

Capplannetta y Universo de Letras

Posted on 15:50

 


He perdido toda la capacidad de buscar editorial e ir detrás de editores para que te publiquen un libro de poesía o cualquier otro género. Ahora publico en Universo de Letras (pagando sí). Quizá mis libros sean malos pero no pierdo la ilusión de escribir y prefiero pagar por una buena distribución que equivocarme buscando editor del que encuentro una negativa, o te dan largas. El futuro de los escritores como yo (independientes) es la autopublicación. Me han tomado el pelo demasiadas veces. Ya tengo cierta experiencia que me ha servido para entender bien el negocio de buscar editorial yendo detrás de editores que, como todos, buscan ganar dinero. Que mis libros sean buenos o malos es lo que menos me importa. Siempre trato de que sean lo mejor posible. Pero me he cansado de hacer la pelota a editores que, desde editoriales importantes, como también editoriales de bajo copete, me han negado por varios motivos que no diré. Sea mi poesía y mi escritura mala, lucho por algo, y la mejor manera que he encontrado es leyendo lo que me dé la gana y comprar eBooks a mansalva. Tengo varias decepciones con las editoriales. No tengo la capacidad para buscar editor y que te cobre, también he probado por los que no cobran y que pagan regalías religiosamente. Ese tipo de editoriales son decentes. Pero ya he llegado a una cota de hartazgo y prefiero escribir en mis blogs. No pretendo hablar sólo de mí, también hablo de lecturas, cine, música y otras cosas que me interesan. El éxito no es una cosa que me preocupe, pero me considero escritor vocacional. Poco me importan los concursos. No me interesan ni las negativas ni el dinero que te piden los editores de poca monta con sus propias artimañas. Pero (repito) me considero un escritor independiente. De esos que o lo arriesgan todo o no se preocupan por las ventas. Mi libro se distribuye por todo el mundo. Pero donde más me interesa que se distribuya es en mi país. Es una ventaja añadida a cosas que no diré por discreción. Conservo negativas en cartas de editoriales que me han dado calabazas. Las más importantes La Bella Varsovia y Visor. También traté de publicar en Calambur pero me pedían un dineral. ¿Para qué sirve la poesía? Pues sirve para decirte a ti mismo lo que te consuele y de paso si le sirve a una persona, aunque sea sólo una, vale la pena hacerlo. La poesía es un artificio, una mentira bella que sólo te crees tú mismo. A veces no engañas al lector, te engañas a ti mismo. Y eso es de una manera vocacional de escribir ficción. No puedo dármelas de gran poeta, lo sé, pero soy auténtico. Trato que a través de mi escritura sobre aquello que me dé el gusanillo y mueva mis ganas de escribir. He estado relegado durante mucho tiempo al ostracismo literario. Y lo entiendo. No soy parte de una gran mayoría pero en todo momento soy puro siempre.