Sobre el estigma es un problema psíquico del que se ha hablado mucho. De lo que no se ha hablado tanto es del descrédito en este tipo de enfermedad. Los máximos estigmatizadores de los enfermos psíquicos son aquellos que te catalogan y te juzgan desde el descrédito o la carencia de credibilidad sin fundamento ni lugar donde poder ponerte en el pedestal de la arbitrariedad y el desprecio absoluto. No debe juzgarse a aquel enfermo psíquico por capricho o prejuicios que estos tengan hacia tu persona. Como persona enferma que eres debes cuidarte y hacerte respetar. No vale cualquier compasión afectiva. Muchas veces la compasión está intoxicada de hipocresía.
El estigma está en pie como un caballo rampante. Te juzgarán por lo que no eres, lo que eres en realidad no importa en absoluto. Yo ni soy un intelectual ni pretendo serlo, pero la vida te enseña sus fauces más peligrosas. Una mordida puede ser el acto de venganza que se les da a este tipo de enfermos. Porque se cuestiona todo sobre ellos. Su autoestima, su moral, su credibilidad, de la que como resultado se crea cierta desventaja que no es nada más que inquina y resentimiento. Salvo en algunas cosas y personajes, el mundo es un viaje de locos, no sabemos de la vida hasta que nos toca de lleno. El hecho de ser un enfermo te crea animadversión externa. Nadie sabe cómo van a acabar sus días. En algunos casos en el manicomio, en otros en soledad, y por último olvidado y relegado al puro ostracismo. Estás enfermo, sí, tienes la etiqueta y nada se puede hacer contra eso. Tener mucha paciencia y esperar que termine la guerra. Aunque muchas veces estamos en guerra permanente. Hay varios factores que te crean controversia por enfermo.
Para saber si te gusta un libro debes de tener tu propio criterio y juzgarte a ti mismo como lector. Para comprobar tu criterio literario basta con leerlo. Sólo así sabrás si es un libro malo, bueno, o que te cambia la manera de pensar. Un buen libro es aquel que recuerdas, incluso si lo lees otra vez, sabrás que te ha servido de algo la experiencia de leerlo. Puede que cuando lo leas otra vez o encuentres cosas que te pasaron desapercibidas y que no reparaste en ellas puedes darte de bruces con un libro distinto. Quizá adoptes otra visión desde cuando lo leíste por primera vez. Tener criterio literario, es obvio, que se sustenta con la diversidad de lecturas. Si un libro no te gusta abandónalo. No te esfuerces porque fulano o mengano te hayan hablado maravillas del libro. Lo que no se debe hacer nunca es seguir los cánones del marketing y la prensa tendenciosa con cierta inercia hacia intereses mercantilistas.
Lo mejor que te puede dar un libro es recordarlo con disfrute. Si llevas tiempo sin leer y no te incita la lectura por tedio o por abatimiento lo mejor es que leas algo que te sugiera cierto disfrute y tenga un atractivo en tu biblioteca de los libros mentales. Que sea un libro que recuerdes es algo importante. Ya que quiere decir que te ha enganchado y te ha conquistado, o simplemente te ha gustado lo suficiente como para no olvidarlo. Los libros donde te ríes, donde te lo pasas bien leyendo, ya que te hablan a ti solo. Cuando un libro es especial tiene todos los ingredientes para que te emocione, o te saque una sonrisa, incluso que te sorprenda. Con un libro, y más, con una biblioteca modesta no puedes hacer caso omiso a los libros que no olvidarás jamás. Es así.
Posted on 8:38

Yo solo me encamino hacia las sombras. Sin nadie que me acompañe, en el error del pasado caigo yo solo al barro. En el barro donde salgo manchado hasta las cejas. He perdido yo tanto que ya no siento ni el dolor. Lloro como los cocodrilos. Me caigo entre mis propios límites. He llegado a la conclusión que escribir poesía es una tontería, pues aburres con lugares que para muchos son inexistentes. La agonía de los poetas no tiene sentido para ser valiente. Pues somos tan efímeramente caducos que ya no tiene sentido escribir un poema, pues ningún poema es igual, ni se parece, a llorar de la risa. La poesía y la literatura está ya escrita la mayoría. Solo nos queda acercarnos a las sombras para morir de cansancio. Ahora lo que hacemos escritores/as y poetas es suscribir. Redundamos en lo ya dicho. Sin nada más que objetar. Y añadiendo palabras a lo ya conocido. Escribe y borra. Copia y pega. La verdad es que ya no hay ni una pizca de inmortalidad. No vamos a perdurar ninguno. Solamente están los lectores como receptores que saben que todo está dicho. La gloria ya no existe.

He perdido toda la capacidad de buscar editorial e ir detrás de editores para que te publiquen un libro de poesía o cualquier otro género. Ahora publico en Universo de Letras (pagando sí). Quizá mis libros sean malos pero no pierdo la ilusión de escribir y prefiero pagar por una buena distribución que equivocarme buscando editor del que encuentro una negativa, o te dan largas. El futuro de los escritores como yo (independientes) es la autopublicación. Me han tomado el pelo demasiadas veces. Ya tengo cierta experiencia que me ha servido para entender bien el negocio de buscar editorial yendo detrás de editores que, como todos, buscan ganar dinero. Que mis libros sean buenos o malos es lo que menos me importa. Siempre trato de que sean lo mejor posible. Pero me he cansado de hacer la pelota a editores que, desde editoriales importantes, como también editoriales de bajo copete, me han negado por varios motivos que no diré. Sea mi poesía y mi escritura mala, lucho por algo, y la mejor manera que he encontrado es leyendo lo que me dé la gana y comprar eBooks a mansalva. Tengo varias decepciones con las editoriales. No tengo la capacidad para buscar editor y que te cobre, también he probado por los que no cobran y que pagan regalías religiosamente. Ese tipo de editoriales son decentes. Pero ya he llegado a una cota de hartazgo y prefiero escribir en mis blogs. No pretendo hablar sólo de mí, también hablo de lecturas, cine, música y otras cosas que me interesan. El éxito no es una cosa que me preocupe, pero me considero escritor vocacional. Poco me importan los concursos. No me interesan ni las negativas ni el dinero que te piden los editores de poca monta con sus propias artimañas. Pero (repito) me considero un escritor independiente. De esos que o lo arriesgan todo o no se preocupan por las ventas. Mi libro se distribuye por todo el mundo. Pero donde más me interesa que se distribuya es en mi país. Es una ventaja añadida a cosas que no diré por discreción. Conservo negativas en cartas de editoriales que me han dado calabazas. Las más importantes La Bella Varsovia y Visor. También traté de publicar en Calambur pero me pedían un dineral. ¿Para qué sirve la poesía? Pues sirve para decirte a ti mismo lo que te consuele y de paso si le sirve a una persona, aunque sea sólo una, vale la pena hacerlo. La poesía es un artificio, una mentira bella que sólo te crees tú mismo. A veces no engañas al lector, te engañas a ti mismo. Y eso es de una manera vocacional de escribir ficción. No puedo dármelas de gran poeta, lo sé, pero soy auténtico. Trato que a través de mi escritura sobre aquello que me dé el gusanillo y mueva mis ganas de escribir. He estado relegado durante mucho tiempo al ostracismo literario. Y lo entiendo. No soy parte de una gran mayoría pero en todo momento soy puro siempre.
Posted on 3:28

Al hablar de sexo hay que pensar que es cosa de dos. Las orgías las considero un caos. Recuerdo el chiste ese que hay unas quince personas entre hombres y mujeres y un hombre heterosexual es penetrado por otro hombre, y éste dice: —¡A ver, a ver, organización, organización! Siempre que me han propuesto un trío o una cama redonda me he negado tajantemente. Me gusta el sexo pero si es con alguien que quiero, que estoy enamorado, y siento verdadero deseo, mejor que mejor. El sexo es un placer que gusta en el momento más insospechado. El sexo oral es una maravilla, bueno, el sexo en todas sus vertientes. Tener sexo es algo que con la edad se practica menos, pero yo tengo la lívido cada vez más plena. Tengo sensibilidad y me pongo erecto con gran facilidad. No es que sea un fantasmilla. Me he pasado muchos años de abstinencia sexual por razones que no diré. Pero ese, ahora, hoy por hoy, no es mi problema. Para tener sexo es preferible que los dos se entreguen al ciento por ciento. He hecho sexo con verdaderas muertas vivientes. Pero siempre guardo un as bajo la manga. Un orgasmo es una maravilla. Una ofrenda de los dioses repleta de placer por naturaleza. Hablar de sexo no tiene porqué ser tabú. Se puede gozar de tu pareja y sentirte pleno disfrutando de tu apetito por hacer el amor. Amor, con amor se paga. Esa es una de mis máximas. Pero hay que ser realistas. El sexo por sexo es un asunto delicado. Ya que nadie de los dos se entrega de una manera ciega y sorpresiva. A veces se es mejor amante desde el amor verdadero, que del sexo por mero placer. Es pura relación recíprocamente satisfactoria.

Ver no es mirar. Y se debe saber mirar lo que se ve. La belleza la puedes encontrar fácilmente, pero yo tuve que huir de las calles cansado de que me apalearan y procedieran a removerme las costillas. Tantas veces he alucinado con la ingratitud de la gente que ya ni me asombro. Debería escribir un libro al que le voy a poner neologismos anglosajones. Aunque esté escrito en castellano. Pero no sé si escribo para exorcizar mis fantasmas o buscar un receptor que esté atento ante mis palabras. Palabras en las que trato de no estar amarrado, quiero ser lo más libre posible. He soltado algún lastre y la vida me tenía preparadas ciertas sorpresas. No soy víctima de nada ni de nadie. Las cosas no me han sobrevenido porque yo no he querido. Pero salvo unos pocos amigos fieles y comprensivos, la demás gente es basura. Tengo muchos libros por leer, pero esta insatisfacción me deja sin ganas de oír ni mentiras, ni absorber el aire embotellado. No sé qué clase de personas hay en este mundo absurdo. A la soledad llegas a cogerle aprecio y es un tesoro. Un tesoro con compañías inexistentes.

Quiero ser leído y quiero ser una persona leída. Esto parece un disparate dicho de esta manera. Pero quiero que me lean, y quiero leer. Tengo mucho tiempo. Pero decía Umberto Eco que hay tanta masificación de información que ahora no hay lugar para leer un libro o tres que elijas en una biblioteca, decía que ahora hay ruido. No información ni conocimiento, sino ruido. Pretender que te lean no es algo malo. No es vanidad ni egocentrismo. Es simplemente ser parte de la imaginación del lector o lectora, mantener un diálogo entre emisor y receptor. Yo consumo literatura contemporánea y clásica, pero es que además consumo cine y música. Eso sin contar los vídeos de YouTube. La lectura es a la vez la perfecta soledad pero en realidad no es soledad, es diálogo, lenguaje entre la dicotomía de dos protagonistas. Leer ha salvado mi vida, y me ha alejado de las drogas y la mala vida. Yo me considero un lector de cualquier género, pero el que más consumo es la poesía, después la narrativa. Y por último el ensayo o la novela epistolar. Quisiera ser leído, ya que mis palabras sirvan a diez personas me basta.