Plegarias desatendidas

Posted on 23:17

 


Yo no tengo ninguna flor con la que cruzar una frontera ajardinada. La vida no me ha tratado mal del todo. Me ha desatendido en momentos de soledad y me ha recogido como el que vacía un cenicero. No puedo aprender de la liturgia del silencio. El silencio está invisiblemente repleto de lenguaje speak low. El momento de la emancipación es el momento sereno de despertar en la noche entre los fantasmas, y anochecer de día ante el ribonucleico de los estándares idiotas. Standard and Poors-Promedio de pobres. Tu risa me da risa, tu calor me da escozor, soy un avión de pasajeros que aterriza, y los viajeros aplauden, pues han salido indemnes de la aventura de volar. Las plegarias cuando son desatendidas es la mayor de todas las soledades. Cuando te tachan de embustero, y tratas de enmendarte, cuando dices la verdad, ya nadie quiere escucharte. Esto es un texto que emana del flamenco. No es epigonía, es puro plagio. Ahora puedes convertirte en alguien amante de la radio y lector empedernido. Los audiolibros te invitan a reírte y a llorar con las palabras de las maricas lindas, que te dicen adiós, mientras hacen pucheros descubriendo amores imposibles. Las plegarias desatendidas se engarzan de bisutería triste, y oropel enmohecido. Capote, Lemebel, Lorca, Ginsberg, Reinaldo Arenas, Lezama Lima. Soy un weird profesional. Soy más extraño que una promesa a un ridículo personaje. Millán Astray daba miedo, pero Franco es chistoso en Hendaya. Hitler parece un pelele, pero Franco es servil y reverencial. En un momento te puede atrapar el miedo cuando eres víctima herida como un lechón de cabritillo ante la manada de lobos hambrientos. El lenguaje de la naturaleza es la metáfora que es sombra del ser humano. Hubo días en el infierno, y días de euforia.


Cosas que valen y son gratuitas

Posted on 20:37

 


El dinero es algo tan volátil que se evapora de la manera más rápida que la gasolina o el disolvente. Tener dinero no te da felicidad pero lo que te da felicidad de veras no tiene precio ni cuesta dinero alguno. Las cosas gratuitas, como una sonrisa, un amor eterno, un abrazo, un beso de tu madre, amabilidad, conmiseración, compasión, comprensión, el cariño de tus sobrinos, y un largo etcétera. Lo que más vale es el amor recíproco, sea a quien sea. Nunca hubo tanta riqueza que la de un amor verdadero. Aprovéchate de vivir el momento. Atrápalo y no lo dejes escapar. En el año 1995 yo descubrí el deleite de la poesía. No soy un poeta de élite, pero admiro a muchos poetas, famosos o no. Los poetas malos son poetas de los que también se aprende, por ejemplo de mí. Yo he leído poetas herméticos, poetas sencillos y poetas con galaxias entre sus páginas. Lo que más me gusta de la poesía es que es moldeable, y al mismo tiempo, de acero inoxidable. No es fácil ser un poeta que rime. La rima está vista como algo cursi. También se cree de las rimas que son cacofónicas. Pero en realidad se adaptan a todo. 


La mórbida flema del asco (A Benjamín Prado)

Posted on 14:07

 


Me da todo tanto asco que si me llaman Hater diré que prefiero ser tu enemigo a ser tu amigo. Desde hace años eres un trepa. Es muy fácil verter mierda contra aquellos que juegan a un juego sin preguntarle si quería participar. Prefieres ser Hater, bien, seré tu enemigo, pero haz el favor, cuando comience a cantar tu canción acabaré aborreciéndote por chusquero y por mal poeta. Te gusta rodearte de fama, efímera fama. Odio tu prepotencia, odio tu soberbia, y tu vanidad que es la mórbida flema del asco. Me recuerdas al cuervo de José Luis Moreno. Tienes ventaja frente a mí,  y no te cansarás de odiarme hasta que termine loco. Tú no sabes nada de mí. Y se olvida aquello que se entrega como el que entrega un paraíso. Yo entregué mi inocencia y ahora me das mal pago. Todos, desde el primero hasta el último, sois carroña. Hablas de maestros como si hubieras aprendido tras la necedad. No hay nadie tan vanidoso como aquel que pone todos sus libros en una mesa tras un cristal. Han caído en tu asco montones de víctimas de lo que no os preocupa nada. Quizá las malas personas y los enemigos seáis vosotros. Es muy fácil juzgar desde la ceguera aunque veas el mundo. Yo sí soy el culpable de tus problemas eso quiere decir que odias aquello que he sido. La mórbida flema del asco dan ganas de vomitarte en la puta cara. Eres feo, prepotente y vanidoso. De cualquier miseria sacas melaza. Dedícate a criticarte a ti mismo. Aunque con tu enorme vanidad no lo veo y jamás lo leeré. Tienes que sacar defectos desde donde muere el mundo de los parias que entregaron su vida a la gran verdad que tú tanto conoces. Os odio. Burgueses y trepas capaces de ganar dinero a costa de vuestras traiciones. De desagradecidos está el mundo lleno. Y tú eres flema que se me atraganta. 


No vengáis , sé morirme solo

Posted on 0:46

 


Si me veis un día con la cabeza ni medio llena ni medio vacía, no vengáis, si me veis un día que entre apóstrofes no encuentro acomodo,, no vengáis, si me veis un día triste, espeso y solo, tampoco vengáis. Si me veis un día con la cabeza con pensamientos prestados, con un cúmulo de podredumbre en garantía, no vengáis, pues encontrareis una mortaja fría, y un más difícil todavía, que aseguran contratos míseros y sin regalías. No vengáis. Por favor, dejadme un rato solo. Mi pensamiento ya no es alegría, tampoco poesía, es un estado de hibernación con la certeza de esta ruina mía. Si algún día me veis con la garganta repleta de sequía. No vengáis, ya sé morirme solo. No es que muera poco a poco, pero a fuego lento encontrareis hirviendo súplica e hipocresía. Pura hipocresía. Porque no conozco una naturaleza mejor. Me deshago poro a poro, me involucro sin mecenas, sin patrocinio y sin esponsor. Soy la fugaz estrella, alguna vez fui una persona buena. Pero no vengáis, he aprendido a morirme solo. En este mundo de la literatura hay muchos que no tienen un pelo de tontos, también los hay con significativo y precario cauce donde me destrozo. Una vez calculé si en la poesía hay negocio, hice cábalas, multiplicaciones y encontré abandono. Mucho, demasiado abandono. Eso es todo. 

Amigo de tus amigos

Posted on 22:28

 


Juan 15: 12-17: “Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos, y son ustedes mis amigos, si cumplen lo que les mando.


Tener un amigo Juan, llamado Juan, para mí es predilección. No son iguales todos los Juanes. Aunque hay muchos Juanes entre mis amigos. Mis mejores amigos se llaman Juan. Hace unos días que fue San  Juan, y aquí en Catalunya se celebra con hogueras y petardos y fuegos artificiales. Tengo a mi amigo Juan Herrada Sabio, y a mi otro amigo, Juan A. Herdi. Después ya no tengo relación con ningún otro Juan, salvo a mi amigo Juni, que hace tiempo que no veo. Yo daría la vida por estos tres Juanes, y por algún otro Juan también lo daría. Mi tío fallecido hace un par de años se llamaba Juan. Y he cogido tremendas borracheras, pero eso es lo de menos.  Mi tío era el típico tío que es forever young. Siempre joven. Pero no es lo mismo un Juan que es tu tío, a otros Juanes que son amigos. Aunque mi tío era como un amigo. Un Juan es amigo y en su brazo tiene el pan. Un Juan es hermano de corazón y no hay mar sin su sal. No sé porqué razón me llevo tan bien con los Juanes. Quizá sea porque son amigos de verdad y no tienen ningún temor hacia según qué cosas. Recuerden Juan sin miedo. También hay otros Juanes que admiro, uno, es Juan Rulfo, y el otro, Juan Carlos Onetti. Pero las cosas no son tan sencillas como parecen. Ser un Juan por el que da la vida por ti, es como en la última cena. Repartir el pan y el vino. Llegar a ser un Juan es llevar consigo la lealtad. Ser Juan es  verdadera fuente de la amistad, al menos para mí. 

La cosecha dichosa

Posted on 21:23

 


Si no siembras semilla o la mitad de una patata no habrá cosecha que recoger mañana. La botánica es como una personita; todos los árboles distintos, troncos de la misma rama. No sé cuando perdí lo que no pude sembrar para mañana. El ayer ya está muy lejos, tan lejos, que ya no quiero saber si sembré semillas vacías, o me sembré yo mismo, entre lo azul del cielo y la tierra mojada. El hombre en mitad de la raya dicen que tiene virtud. Cachito de nada me espera para ser cosechada. Agua que se seca en un instante, hombre acabado sin muerte. Dichosa es la vida, sin embargo, la cosecha es la alegría de la huerta. Tomates con sal, son una delicia que me ha acompañado siempre. Soy la cosecha que se pudre porque se la comen las cochinillas y los gusanos que han de comer tanto humano enterrado. Vengo del regadío en secano. Vengo de la cáscara, y flor marchita. Ahora que no hay temor de perder el fruto, el polvo es la sombra del camino, y de la cosecha dichosa es la feliz algarabía. ¡Cuánto echo de menos a los que se fueron yendo! Se fueron y no volvieron nunca más. Salir del colegio siempre es dicha antes que lamento. Nadie quiere estar en la cárcel, pero la cárcel está en las personas, y las personas nacen sin presidio. Hubo un tiempo en que nadie se cansaba de mi cicatriz resuelta. Cicatriz, todos sabían que tendría una cicatriz. Cuando me dieron doce puntos de sutura le dije a mi madre que no era su culpa. Ahora tengo la cicatriz resuelta. Mi padre, mi pobre padre, no se mete con nadie y seguía mis huellas borrando con las manos la sombra del camino en reposo. Soy un error que nació en la Noche, la gran Noche de Walpurgis. Yo no creía en los akelarres ni en los libros de profecías e isoterismo. Así es todo. 

Un poeta distinto

Posted on 0:03

 


No soy el arquetipo de poeta normal, que recita sus poemas, que va a tertulias, que hace presentaciones. No, no soy ese tipo de poeta. A veces miro a los que sí se trabajan la promoción de sus poemarios como gente sin miedo escénico, sin complejos, poetas que controlan el equilibrio de sus emociones. Tienen tablas, y son sociales. Yo creo que un poeta sin miedo es un poeta que defiende su poesía. Si hacen tertulias sobre sus poemarios bienvenidas sean. Yo estoy limitado en tablas, en desparpajo hacia el público. No tiene la culpa nadie. Simplemente es que soy muy tímido. Ahora estoy escribiendo esto y me siento con cierto sabor agridulce. Pues me avergüenza decir que no valgo para promocionar mis libros. Cierto es que los libros hablan solos de sí mismos. Pero en mi caso no es así. Quisiera hacer presentaciones pero es poner a la gente en un compromiso del que no tienen agrado alguno. Los libros son para leerlos, no soy un mercachifle. Lo que sí me gusta es hablar en la radio, pero la mayoría son emisoras locales y no llegas a vender demasiados libros, por no decir ninguno. Ahora estoy enfrascado en otro proyecto. Es un experimento para contradecirme a mí mismo. Un experimento que me tiene en ascuas candentes.