CRÓNICAS DESDE LA ASFIXIA

Posted on 22:02

 


La asfixia no es una marca de laca. Es un sentimiento infravalorado aunque muchos la padezcan en ámbitos y síntomas como la ansiedad u otras causas con cierto parecido. Cuando te asfixias, tiendes a mantenerte a flote sin molestar lo más mínimo. Gritarías AUXILIO!!! Pero es inútil. La gente tiene sus propios problemas, y una pregunta quiero hacerles: ¿cuáles son los problemas que más dejan su impronta en síntomas como la asfixia, la ansiedad, o los brotes negros? ¿Qué clase de argucia inventar para que no se rían de tu ahogamiento en los mares? ¿Por qué vemos como normal que la gente se esté ahogando y no nos inmutamos por lo que le suceda a cualquier hijo de vecino? Unos se embarcan en la moda, en el último grito en vestir y en complementos solamente accesibles para unos afortunados. Yo intento salir de esta miseria. Pero mi tedio acompañado de mi soledad me hace víctima de este desconsuelo. Presumir palmito, decir que escribes, desarrollar tu interés literario, armar el Belén en carnavales, que se rían de ti aquellos que saben que tienen su alto vuelo asegurado ante tu personalidad inmutable. Reírse es fácil cuando la prepotencia tiene normas de conducta preferentemente beligerantes. La prepotencia es un coto vedado para según qué cazadores de trofeos de bestiarios y animaladas variadas. La asfixia es un síntoma evidente de que el oxígeno se te está negando. La injusticia de los ángeles caídos, y los serafines estropeados, es la base de todo el rencor contra aquellos que nada pueden implorar por que están en tierra de nadie. La asfixia es un canto en los dientes con los que damos algunos perseverantes del descrédito y la causa estéril. No, no me apetece tener voz para lanzar pedradas a la gente, todos tenemos problemas. Y algunos más que otros. Así es esto. 


Capplannetta nunca suplicó

Posted on 13:58

 

Cuando estuve encadenado en los calabozos jamás supliqué que me sacaran, aunque necesitara ser libre. Cuando necesitaba de una verdadera compañía jamás la busqué, tuve soledad hasta el hartazgo, y no me quejé ni me consolé siendo una derrotada víctima. Cuando me vi desmantelado, acusado por la culpa, maniatado por la esclavitud, jamás pedí auxilio. Mientras que el silencio ocupó mi vida, cuando todo alrededor era ruido, sonido aberrante, y grosería nunca tuve que renunciar a no ser yo mismo, pues ser yo mismo era lo más valioso. Cuando todos me olvidaron, sin quererlo me volví enemigo de voces que se exhiben prepotentes, del laberinto de ideas, del abismo que miré con estupor, impávido fui ante tales derroteros en mi clandestina manera de mirar. Todos somos víctimas de nuestra propia naturaleza. Todos tenemos una debilidad que muchos conocen. La vida no es un paseo, la vida es una caminata hacia la consolidación de la gran verdad. La vida se aleja de lo evidente, se aproxima a lo circunstancial, es duro tenerle miedo a la vida. Es la menor de las locuras, aunque la más generalizada. Renuncio a vivir del pensamiento. Prefiero vivir de lo que conozco totalmente. 

Prosimetrap two

Posted on 0:53

 


Prosimetrap (1)

Posted on 23:14

 


Capplannetta y el síntoma nuevo de la autopublicación

Posted on 16:34

 


Cada vez más se empieza a escarbar en el lamentable sentido de no arriesgar a la hora de publicar. El diagnóstico de los libros, sean poesía, narrativa o ensayo es el no-riesgo. Los editores se han pillado los dedos con publicaciones varias, y ahora prefieren no arriesgar, aunque sepan de la calidad literaria del texto. Un buen editor que se precie es aquel que arriesga y toma partido en las necesidades del autor. Pero esto es hoy por hoy un lugar reservado para autores conocidos, o con una gran carrera que los acredita. Cada vez más, están aflorando editoriales de autopublicación. Algunas usan artimañas como la de financiar una tirada de cincuenta u ochenta ejemplares como sí hipócritamente no admitan que eso no es autoedición. Editoriales de gran prestigio han optado por la autoedición. No diré cuales, pero son editoriales famosas en lengua española. Las editoriales que no manejan el cotarro de la edición pagando por parte del autor se financian con publicaciones sobre fútbol, o todo aquello que venda para que el margen al publicar libros de desconocidos sea algo rentable. Sin duda, toman partido en publicar a autores jóvenes y desconocidos, aunque tengan que vender otro tipo de libro más comercial y con una oferta y una demanda accesible para un gran público aficionado. También el hecho de publicar a poetas y escritores consagrados también es una salida para ese tipo de editores. 


En el futuro se autopublicarán los autores. Ya lo están haciendo. Pero se está convirtiendo en un negocio rentable, ya que al usar distintas artimañas de financiación se protegen las espaldas, y al final, no arriesgan por motivos empresariales y de negocio sustancioso. Salvo los editores que vendiendo material de autores consagrados y temáticas deportivas para financiar pocas tiradas de escritores que empiezan, otro tipo de editor crea un tipo de mecanismo mercantil, diciendo que no pagas por publicar pero te tienes que hacer cargo de los gastos de inpresión de un porcentaje de libros, y al final pagas por publicar aunque se diga que se coedita. Es otra martingala que ofrecen los editores que no quieren arriesgar. Efectivamente algunas editoriales se han decantado por la literatura con riesgo, y haciendo hincapié en autoras chicas o mujeres, ya que son éstas las que verdaderamente son fervientes lectoras. O sea, que han visto ahí muestras de un mercado amplio y rentable. Los libros, son eso, un negocio y punto. 

Me aconsejan editores y poetas

Posted on 14:58

 


Me aconsejan editores y poetas que haga presentaciones. Que lea mis poemas ante un público. Que promueva mi poesía. Y nadie entiende la razón de mi negativa decisión de no prodigarme mucho en cenáculos y presentaciones literarias. Muchos poetas creen así que van a vender más, y puede que así sea. Pero son para mí gente que mete a los demás en compromiso y tienen un alto ego a prueba de óxido y desagradecido protagonismo, del cual sólo se importan ellos a sí mismos. Éstos creen que van a perdurar, que van a destacarse en el Parnaso de los poetas laureados. Y muchos son epígonos. Normalmente ganan concursos de provincias, pero jamás un premio importante. Todos somos vanidosos ante la poesía y el hecho literario de llegar a un público numeroso. Pero la mayoría de este público son amigos. Yo tengo muy pocos amigos, y mis libros suelo regalarlos a quienes creo oportuno. Tengo pocos amigos (repito), la mayoría no lee ni a Mortadelo y Filemón, mi entorno no lee, sólo lee la prensa deportiva. Tengo familia que tampoco lee. No quiero meterlos en un compromiso. Tal vez sepa de antemano que no me van a leer. Promocionarte por las redes sociales es cuestión de tener un público seguidor de tu trabajo. Veo a los poetas y rapsodas como con una gran lástima porque comprendo su esperanza insatisfecha. No creo llegar lejos en la poesía, pero no es falsa humildad ni falsa modestia. Mi voluntad, hoy por hoy, me lleva a entregarme a la novela. No tengo ambición, aunque bien quisiera ganar un premio importante. Es cuestión de perseverancia y tener un criterio estilístico basado en el pudor evadiendo ciertas premisas que perjudican a la perspectiva de jurados e hipotéticos lectores futuros que puedas tener. 

Capplannetta en el silencio de las bibliotecas

Posted on 1:42

 


El silencio de las bibliotecas contienen una charla entre los escritores de todos los tiempos en un presente de lectores fugaces. Que van y vienen acerca de una historia, de un poema, o una imagen.  Las bibliotecas son la morada de la memoria del ser humano. El hecho de estar en una biblioteca implica silencio que nunca es del todo silencio. De los libros se puede extraer todas las cosas que se ignoraban y han mantenido la llama candorosa del vivo legado después de la vida efímera. Los libros son testimonio de que la absoluta verdad se puede encontrar escrita con una letra menuda y el papel, el divino papel ahora lacado y oloroso. El viejo papel amarillento. Sería un sacrilegio fumar en una biblioteca. Guantes blancos custodian los libros, los manuscritos, los legajos y en ellos hay secretos que el hombre entiende. Un libro es una fuente de ideas y un paseo por el conocimiento. Leer, leer, y leer, para después escribir. Se debe leer más que escribir, pero sin la lectura no habría escritura. Dicen que hay libros peligrosos. El único peligro que veo en los libros es que nadie engaña al ilustrado.