Posted on 2:02

Tengo mi cabeza sin sombrero, aunque un millar de pájaros nutren mi sed de colores. Soy lo que quiso Dios que sea. Un marinero con sabor a sal, amargo mar yo gusto, y mi olor es de brea. Les hablaré de este objeto que viene a ser mi cabeza. Pesa cuatro kilos y podría ser plana y también plena, o de ninguna manera, sea como sea. Tengo en la cabeza un pellizco de uña que al tallo aprieta, tengo mis hermanitos, distintos a mí quizá ustedes los vean. Me peino con los pelos de punta, me aseo cuando sea como sea, se ponen en remojo mis carnes tibias que de cal en el agua se mezclan. Mi cabeza es un rompecabezas, un amuleto, un enjuto mojamuto sin ser violeta. Mi cabeza es sutileza, sabedle lo que termina y de lo que empieza. Sabe lo que es un lugar de costado y un migar sin amigos mi sed regresa. Empieza a vivir empieza, a vivir comienza desde el arcoíris al amarillo, cian y magenta. Mi autorretrato es sutil y a veces no tiene vergüenza. Mi autorretrato es de abril, en la Noche de Walpurgis su víspera sustenta. Soy Cap sense cop, soy a veces cuatro cabezas. Soy lo que los hombres completos saben, soy quien aprende a vivir y a vivir empieza. Soy retrato en sepia, soy multicolor, soy dos piezas en una pieza. De mí buscan los viejos la mano suelta, los niños se asustan, por tener un grillo que de noche llama a su hembra. Mañana, será otra vez mañana, el que desaprende a vivir y cien veces de nuevo lo intenta, el que solo en la calle muere, y el que un futuro se inventa. Soy aquello que nadie espera. Soy la verdad amarillenta.
Posted on 3:13

En mitad de la tregua de esta casa mía hay un té entre ricos sin pobres y corre una paz impía atenta a los momentos de radiofonía. Se sientan a oír las voces en los noticieros y una duda de cañería y espejos recorre la blancura palaciega con mantelería y recorre el parentesco que nadie nunca de veras desearía ni tampoco los supondría. Los señoritos visten de seda su invisible pleitesía mientras las criadas y las cocineras pulcras son sumisas a la orden dictada desde su hidalguía. Marqueses, condes, duques y bambolla vacía como intrusos son testigos de la bulería mientras satisfacen sus noches con la posible borrachera oculta en la flamencología. Desde Huelva hasta Almería. Alcurnia de andaluces pobres apuntan lo que en otros lugares no aguantarían. Los señoritos no siembran las tierras, por comodidad o por conveniencia sería, o para no gastar ni un Euro en tierras de alacrán y garrapatera sangre que sin hemorragia parasitaría. Viva la virtud vegetal en la gastronomía, como un cocinero bueno así lo haría, un hombre del pueblo ante su vida rota y su cansancio de día a día. Son hombres de tierra seca, altaneros y sin cobardía, son hombres que los endureció la vida. Hombres que dejaron su infancia tardía olvidada en la vejez de cara a la postrimería. Los señoritos abren sus plateadas pitilleras ante la reposada burguesía miran mujeres que de lucha y de rodillas friegan los suelos de la gran Andalucía. Mujeres y hombres con gallardía, andaluces con las manos endurecidas, van camino de la gran plegaria fruncida de nobleza, dignidad con simulacro y alevosía. Se sabe que todavía los que la tierra trabajan no es suya su mañana fría que nutren con vino, cazalla y tabaquería. Hombres duros como piedras, estirpe de hombres que conocieron la villanía de caciques y aristócratas con la infamia inclinada ante la hipocresía. Andaluces de tierras curtidas con el callo herido que se les abriría si no conocen empeño ni orgullo ni ningún dueño de una yegua fuerte de montería o una bodega sombría sin explotar a gente mandados por su tabernera señoría. Sábanas blancas, buena vajilla, mejor cubertería, son las cosas que en casa de pobres no existía. Echar yerbabuena en la sopa, el gazpacho de serranía y la alegría son cosas de las que respira mi Andalucía. Las mujeres son belleza que helarían las ansias morunas de la vida mía. Mujeres de mancebía que eclipsan el sol y la luna de toda la bella Andalucía.

Pienso muchas veces en la opulencia actual, aunque muchas veces desagradable, en la Catalunya del hoy. Entre inmigrantes y nativos, entre charnegos y autóctonos, hemos creado la Catalunya actual. Sobre todo se puede dilucidar en la Barcelona de hogaño. Me vienen a la cabeza una multitud de escritores, intelectuales o artistas. Uno por ejemplo es Juan Marsé. Su mapa de la antigua Barcelona y la más reciente, la hacen apetitosa, atractiva y diferente.
Esto que he dicho es visible en muchas ciudades de España. Ciudades que unas conozco y otras no conozco nada. Pero la mayoría desprenden una impronta de modernidad y virtud únicas que las hace bellas a los ojos del visitante. La Catalunya de ahora tiene su cabeza visible en la Barcelona pro olímpica. Sin duda en los años de olimpiadas la ciudad se restauró por completo. Y tiene consigo una magia y un carácter innovador en algunos lugares y medieval en otros. Pero esto le ocurre a muchas ciudades de España, vuelvo a repetir. Hubo un tiempo en que Barcelona era conocida por el nombre Rosa de Fuego debido a su pasado anarquista y rebelde. El lugar que le corresponde a Barcelona, no ya como Rosa de Fuego, sino por la Barcelona de Ocaña, el anarquista Facerías, por sus moublés, por la Gauche Divine, y por su acogida a gentes de cualquier lugar del planeta, la han hecho cosmopolita y atractiva.
Muy poco atractiva y nada exuberante sería Barcelona sin estos aspectos, empezando desde los años cincuenta a la época actual. Los que hemos visto la Barcelona olímpica no podemos olvidar la gloria y la belleza de aquellos años noventa que la ciudad lucía. Una ciudad atractiva la componen sus gentes y su miscelánea atrayente e inverosímil en comparación con otras de un parecido esplendor. Pero Barcelona no es sólo la emblemática ciudad, es también el extrarradio que gira en torno a ésta. El extrarradio de Barcelona es el hogar de la Catalunya charnega. Muchos charnegos han adoptado la lengua, las costumbres y la identidad catalana. Ese es parte de su poder. La capacidad de acogida que tiene la ilustre Barcelona hoy en día. Los hijos de emigrantes de segunda y tercera generación se han adherido a la Catalunya actual debido al carácter hospitalario de los catalanes, y porque ellos han adoptado las costumbres catalanas por sentirse gente del pueblo, o en catalán, gent de la vila y eso es debido a la gran hospitalidad y sin imposiciones por ningún tema como la lengua, la educación o la cultura tan rica, a la vez que plena. La gente del pueblo catalán, desde el Pagés lleidatá, hasta el emprendedor empresario de Barcelona, han dado con gran generosidad hospitalidad y hermandad a todo aquel que venga de otros lugares. Es aberrante los que ponen el ejemplo de estos emigrantes como soldados del gran caballo de Troya, ya que ha sido una inserción generosa y agradecida por ambas partes.
Posted on 0:34

No me importa ser para ti transparente. Y que me oigas en la lejanía. No me importan ser parte de la conexión que mantenemos. No me importa ser lo que no debo, aunque a ti te importe mi fingida verdad en el silencio. No importa ser el último tren que cogerán los últimos pasajeros. No me importa que conozcas mis pensamientos. Tampoco me molesta ser falsedad ante lo verdadero. No me importa mezclarme entre ruido y trasiego. No me importa estar en el subsuelo. No me importa que no tengas dinero, solamente te pido respeto. No me importa escuchar tu pedo como un psicólogo camarero. No me importa hacerme el majadero cuando tú te haces el sueco. No me importa ser o no ser parte de tu sueño. No me importa que crezca ante ti mi fuego. No me importa lo que de verdad importa entre el consuelo, el abrazo y el beso. No me importa que me veas de lejos. No me importan los sesgos, los momentos sin serlo, los oropeles ocultos en nidos de cuervo. No me importa mi dolor de adentro. No me importa el cero, el vacío, el tedio. No me importa de que semen sean mis ancestro. No me importa no ir ahora porque volveré luego. No me importa los ratos de infierno, de soledad y de sombras, de camino carretero. No me importa haberme dejado olvidado mi corazón en el basurero. No me importa la angustia, la desesperanza, el fiel mal aliento. No me importa tener hijos que sean lo que más quiero. No me importa ser un esclavo de trescientos verbos. No me importa ser gato viejo, no me importa ser andariego, no me importa bregar ante lo usurero. No me importa que me veas en mi apartamento. No me importa lo que me importará luego. No me importa caminar en el desierto. No me importa morir en el intento. No me importa lo que digan si lo que dicen no es lo que vengo siendo. No me quiero si tú no me quieres primero. No me importa el New York Times, el fake news, y el algoritmo que conoce mi deseo. No me preguntes ni me desprecies si después me haces un improperio. No soy negativo, ni pesimista ni un pobre sujeto. No quiero hacerte daño ya que desde eso me desespero. No me mires si nada ves, yo te miraré aunque con miedo. Creo en lo que veo.
Posted on 2:43

Los conspiradores hacen un simulacro en las conciencias que callan. Se inmiscuyen en los lavabos para pintar azules las rayas. Los conspiradores del siglo creen que en un mañana los árboles serán del carpintero carnaza. Los conspiradores del alba al mundo ponen murallas. Los conspiradores de la noche no creen en paredes y sí en la acequia de agua. Los conspiradores del bando donde crecen las alimañas buscan con el olfato del mundo sin esperanza. Los conspiradores del sagrado momento saben que en el lecho se acuesta la soñolienta mañana. Los conspiradores crean pájaros como autómatas de alas metálicas. Los conspiradores del algoritmo buscan en el Big data el material de deseos e intereses pues conocen tus ganas. Los conspiradores del mundo creen que la virtud es blanca pero también quieren una soga y también cabra. Los conspiradores del electrodo creen que soldar en el agua con yodo sacude a la piel de curación y dolo. Los conspiradores de la Luna buscan una oportunidad y si no es buena prefieren no pintarla calva. Los conspiradores del odio buscan aliados con la rabia intacta mientras cegados sus agujas se tragan. Los conspiradores de la alegría no conocen luz todavía aunque sí risa macabra. Los conspiradores del pantano buscan en el fangal barro y guano. Los conspiradores no duermen en la cama siniestra porque duermen en la mecedora la eterna siesta de larva.
Posted on 1:53

Existe en este mundo una especie de “cautivos” que se entregan de manera personal y por decisión propia al encierro. La economía, los complejos, las barreras mentales, el miedo, y otras causas hacen de éstas personas esclavos de su tiempo. En Japón los llaman hikikomoris y en occidente los llaman ermitaños o misántropos. Yo llevo encerrado en casa desde hace unos años y nadie tiene la culpa. Es preciso recalcar que hay, en este mundo de cautivos y libres, el hecho de que su miedo se debe a lo que son en algunos momentos, es decir, son esclavos de sí mismos. Los tropiezos de esta vida imperfecta se deben a sus naturalezas a veces con cierto “síndrome de Peter Pan”, o de ermitaños anacoretas de esta postmodernidad.
En la familia del poeta y ensayista José Manuel Caballero Bonald estaban “los acostados”. Eran familiares suyos que un buen día decidieron empotrarse en una cama y vivir a través de lo que las criadas y las sirvientas les ofrecían. ¿Eran enfermos o vagos? Ni una cosa ni la otra. A veces vemos la vida tan difícil que nos entregamos a un encierro, aunque solamente algunas personas pueden llevar esta práctica. Y son los burgueses o aquellos que viven de un subsidio. Pero muchos tenemos que enfrentarnos a la vida con sus miedos a esta y sus vicisitudes porque la vida te lo impone.
Yo vivo encerrado en casa y llevo una vida de total cautiverio por motivos que no diré, pero todo tiene un porqué y lleva implícito una predisposición hacia esta decisión que hace la vida difícil, y para muchos, somos unos atormentados de la vida de velocidades estresantes y vértigos hacia abismos imposibles de evitar. No es un miedo la excusa, es la primera causa. Todo se debe a los miedos después de que en el trayecto hayas visto la boca del lobo, dicho de una manera coloquial. Existen muchas cosas y razones que atomizan a la gente, pero la más usada es la nueva ola de COVID-19 y sus variantes, eso, dentro del incremento de pacientes y sufridores ante el confinamiento en el 2020. Y ahora los síntomas perduran y no son tan cuestionables como otras razones y maneras de ser un paciente psiquiátrico. A veces el miedo es al mismo miedo. Pero eso es cuestión de cómo lo administre cada uno.

En esta vida para llegar a ser fuerte, para no tocar fondo, tienes que reinventarte. Es como cambiar de pluma, pelo o piel. Si algo nos enseña la naturaleza es a sobrevivir. No es fácil la vida. Y no pretendo ser panfletario, ni un Paulo Coelho de segunda mano. No quiero ser gurú de ninguna conciencia. A veces amar es como atiborrarte de chocolate. Una borrachera de vomitares. Cuando eres inocente, puro e inmaculado la vida te pondrá la zanca y tropezarás como un torpe patoso. En esta vida hay momentos pesados. Como si pusieras plomo en tus botas. Entonces ahí, en ese instante tienes que demostrar tu madurez. Hay personas, como es mi caso, que no hemos nacido para amar. Una pregunta: ¿si no tienes la capacidad de aguante suficiente para llevar a cabo una relación de pareja vale la pena seguir resistiendo? El amor tiene fecha de caducidad. Hoy no aguantamos a nadie a nuestro lado. Porque cuando una pareja te da amor, y tú la correspondes, al final se pudre el fruto perecedero del amor. Mejor solo. Mañana es miércoles, y pasa tan deprisa… Antes de salir en un telediario prefiero estar tranquilo, sin ningún cargo de conciencia. Dormir tranquilo sin nostalgias ni recuerdos traicioneros. Tienes que ser fuerte. Hoy en día la familia es una institución sobrevalorada. Cuando falta un comensal en Navidad, cuando los cumpleaños no son lo mismo, entonces llega el momento de la retirada. Y lo que era una familia se disgrega. Se dispersa. Y la verdad es que ya no es lo mismo como cuando se era una familia unida y te vas dando cuenta que el mejor motivo de llegar a casa entero es perderte antes de llegar a casa. La familia. La familia te viene otorgada por cojones. Si no te gusta tu familia nadie puede cambiarla ni sus miembros cambian, lo mejor es conformarte y llevar la fiesta en paz. Yo recuerdo a mis padres cuando en alguna fiesta bailaban agarraos, desde un tiempo hasta aquí en algún festejo mi madre no baila y mi padre baila solo. No es que no se quieran, pero el amor eterno es mentira puesto que nadie perdura. El amor se ha convertido como los trenes de alta velocidad, vas tan deprisa que vas de un lugar a otro sin darte apenas cuenta. Estar solo, lo que llaman los anglos “singles”, viven aburridos y es fría su vida, pero más frío es estar rodeado de gente y sentirse desplazado. Los prolegómenos de un divorcio son hielo ártico. El amor, qué bonito el amor cuando llega. C’est la vie.