Capplannetta y la televisión como un tótem

Posted on 22:15



En la familia por parte de mi padre es muy habitual hablar con el televisor. Cuando escuchan o ven algo que les indigna o alguna tontería con cierta dosis de obviedad, hablan con la televisión como si de otro miembro de la familia se tratara. He sido testigo desde el acto estéril de indignarse y poner el grito en el cielo haciendo su particular crítica, que creo, o ellos creen, que el televisor es parte de algo con el que debatir. El televisor se alza en mi casa como un tótem con el que cualquier cosa que les parezca discutible se hace una crítica, como si el televisor o las personas que salen en él escuchen aquello que se les reprocha o aquello que les parezca obvio poner su punto sobre la i. Pero es una costumbre que abarca desde tíos a primos lejanos, incluso los de mayor parentesco también fusilan con verborrea sin magma alguno desde a presentadores, a jugadores de fútbol, incluso a presidentes del gobierno, ministros y demás politicastros. Los he visto desde insultar a una simple reportera hasta en una telenovela decir lo malo que es el malo de la teleserie. Y una cosa de la que nos hemos reído muchas veces es un tío mío lejano franquista que recién restaurada la democracia hacía el ademán de fusilar a políticos de centroizquierda o de derecha moderada, pero haciendo el gesto como si se tratara de una ejecución con ametralladora reglamentaria de la guardia civil. Siempre nos hemos reído. Lo imitábamos con la onomatopeya ta-ta-ta-ta-ta como una ráfaga de balas a los políticos en los telediarios de sobremesa. Pero lo que quiero decir con esto, que ahora la psicosis empieza a intimidarnos a través de la revolución digital en forma de hackers que no existen, o de espías dispuestos a desnudarnos con respecto a los datos personales de cada usuario que se les antoje. Verlo para creerlo.

Capplannetta quédate en casa

Posted on 7:57

https://drive.google.com/uc?export=view&id=1OXTmIlwVqSUGwWOjrIFoUXTGIIUr2FP4

Por el peligro de pensar, por la costumbre de ir deprisa, por la alegría de insistir, por la causa de reír, por el pulso y por las prisas, por la vida esta tan gris, por la excusa de cambiar, por la angustia del vivir, por el orgullo que te atiza, por intentar ser mejor persona, por la paz que me abandona, por las disculpas que pedí, por huir de la pelona, por la gracia que me hace, por la rabia en ocasión, por la negativa que me nace, por el hecho de ser yo, por las veces que perdí, por la voluntad que me renace, por el sueño que pedí y por la tentación que me deshace, por el desecho en mi interior, por lo que aprendí de flor en flor, por la argucia de mentir, por la libertad que me ofrece el trance, por la inequívoca intuición, por lo neutral que yo infringí, por la vida sin temor, por la vez que al insistir parte de razón me traje, por ser un detractor, por la acción de sucumbir, por follar cuando  no hay amor, por no creer en religión, por el trauma de mis padres, por el hecho de sentir, por las causas del dolor, por la periferia de mi existir, por la tendencia al mal pensar, por la tristeza que me negaste, por la repetida canción, por la armonía del fingir, por la culpa de este rol, por querer caer mejor, por la lucha y por mi hambre, por las veces que asistí a la injusta sinrazón, por lo que tanto resistí ante tanto sinsabor, por la inocencia que perdí en algún lugar o rincón, por mi soledad sin mi voz, por la traición  que demostraste, por la pureza que me arrancaron, por el derecho sin derecho, por servir en la guerra, la paz y el fervor, por las manías obsesivas que me dejan maltrecho, por las peleas y las palizas que dieron este fin, por la humildad que yo mamé, por lo divertido dejar que me arrastre, por el miedo a no tener razón, por las veces que perdí la cabeza y el corazón, por la calumnia que me propinaste, por disimular derrotas en mi sufrir precoz, por las caricias que no di y por los besos que me robaste, por la envidia que me demostró lo ambiguo del amor, por las veces que vencí siendo un triste perdedor, por aquello que perdí y nunca más volvió, por la repentina causa loca de liarla sin perdón, por negarte y por dudarte, por conocer de tu traición, por viajar a ninguna parte, por temer a la calle,  por ver encerrado el sol, por este pueril hermano mayor, por este buscarte sin encontrarte, por este anfibio corazón, por ser inoportuno y por importunarte, por ser un torpe ladrón, por este deseo de ser siempre yo, por este continuo trayecto, por esta precariedad y tanto desastre, por este triste prosimetrum, por este fijo telón y este campo sin llaves, por esta fría habitación, por este grisáceo hogar, por este resistir sin amarres, por este letargo sin devoción, por este reprochar y por perdonarte, por esta locura sin sanación, por este vino que ahora es vinagre, por este punto final, por este final con punto y aparte.


Documentales-Entrevistas a poetas y escritores argentinos-Por Rolando Revagliatti.TOMO VI.PDF

Posted on 21:31

 





Documentales-Entrevistas a poetas y escritores argentinos-Por Rolando Revagliatti.TOMO V-PDF

Posted on 20:37




Documentales-Entrevistas a poetas y escritores argentinos-Por Rolando Revagliatti-Video

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Documentales-Entrevistas a poetas y escritores argentinos-Por Rolando Revagliatti.Video 

Capplannetta y la soledad buscada

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https://drive.google.com/uc?export=view&id=1W0kxcve77HBxsqkTyu7dYss1hIPOy_O6

Es la edad, la madurada edad que me trae esta soledad. La soledad mía vendrá de la realidad en las postrimerías de mi orfandad. Hermano y hermana, seamos lo que nos podemos dar. Comidas en domingo, cenas en Navidad. Hay cosas y razones que se curan con la edad, una, la adolescencia, otra, la amistad. Seleccionas las amistades, y apuestas por la lealtad. Prosimetrum es este poema, y vademécum aquella estatua de sal. Yunques de acero y gramos de contrariedad te harán someterte al preámbulo de la humildad. Amigos hay en la vida, con su causa cada cual, cada par con su enfermedad. Respeto, pido piedad y respeto, para la grandeza de la salud y el amor escrito en frías planchas de metal. Como costumbre yo creía que el mejor verbo era amar, pero el mejor verbo es sanar, desde donde la espesura natal te da calor, te da paz y tranquilidad. Pido paz para la humanidad. Pido paz ante la guerra en la ciudad. La guerra del asfalto de alquitrán que hace vertiginosa la velocidad. Calma, calma ante la verdad. Despacio y en voz baja se crea la reciprocidad. La soledad del hospital. La soledad de la humanidad, atomizada declarada  parte de sesgo mundial. Hubo un tiempo que yo quería lograr ser opulento en amistad. Pero la razón nos enseña su verdad. La verdad porque los hombres tienen que callar. Y callando más de lo que debes hablar aprenderás que el fruto no es llegar, el fruto es ser imparcial, neutralidad, repleto de oportunidad, donde mujeres y hombres dictan su causalidad en el latifundio que  trabaja desde el nunca acabar. Secarrales y obviedades por declarar. La felicidad está en los festivales, en los saturnales y en las fiestas de guardar. Todos son códigos vitales de supervivencia. Códigos repletos de contrariedad. Es digno ser escueto desde la culpa negada que muchos dan. No existe fe sin una sed, no existe soledad en una casa de cristal. Existe un destino suscrito en las aguas del mar. 


Nana en prosimetrum

Posted on 14:26

https://drive.google.com/uc?export=view&id=1lkCs8GqtVBAEFrReFRSg8eof6UpF1v2I


Duerme, anciano duerme, entre la culpa boba y los hospitales. Duerme, señor mayor, para que mañana veas al sol. Imposible es esta nana, porque usted, señor, despierto sabe del problema y conoce bien la canción. Duerme, viejito duerme, entre el olor de farmacia en habitación sin televisor. Duerme, anciano duerme, a pesar de arrugas y cansancio atroz. Duerme, en el lugar de Dios, aunque no sepas de religión. Si tu agonía dura más que las dos vueltas de tu reloj, que sepas que no hay pena sin su dolor, no existe rosa sin espinas ni olor. Duerme, viejo en la voz, tose si has de toser, que se conmueva tu corazón, con la risa de los descansos y las ganas de satisfacción. Un anciano es veterano del legendario histrión, un anciano deja aquí sus riquezas, la vida entera y una misión. Del amor santo, el amor de Dios, tus labios secos, tu piel cartón, y esta nada dulce sin frivolidad y sin temor. Te espera lo que a mí me espera, en los meses de invierno, en una habitación. Duelen los hechos, duele la operación, duelen lejanas las juventudes de años locos con ilusión. La ilusión que tú viviste se la llevó una comparsa con santo estupor. Se acabó el dinero, se acabó el sabor de los platos con pan duro, masticando un insípido mejunje y siendo tú anciano, un hombre mayor, duerme y sueña la luz del resplandor. Que tus carnes están ya moradas y quizá sea mejor reanimar la infancia con verde color. Señor, señor mayor, en este hospital todo acabó, duerme sedado, duerme con suero, las agujas son vías por donde la morfina te dormirá el adiós. Te despides con tristeza de todo, de las cosas vividas y de cuando te dijeron un no. Duerme, duerme anciano hombre, que esperas la absolución, en este hospital donde la extremaunción te dé la paz que existe y que te fija el recuerdo de una madre, el primer beso, el dulce amor. Duerme, anciano niño, donde murió la vida efímera de los hombres de Dios. Buscas perdón en tu súplica, pero tú vida es una canción, donde suena la guitarra y el acordeón. Duerme, anciano y completo como una fruta digna entre flor de naranjo y hoja de limón. Duerme, descansa, aquí acabó, tu vida, la paz de usted, señor, duerme entre dos décimas de fiebre, que se llaman Pilar y Encarnación. La vida sin óbito y sin esquela es castigo de eterna prisión, los cardenales, llagas, el tumor, son sentencia con antelación de que la vida es hermosa y no hay nada nuevo bajo el sol.