Posted on 0:34
A raíz de la pérdida de mi abuelo materno es cuando yo tuve conciencia de lo que era la muerte, del vacío irreemplazable que deja, fue en ese momento de mi vida cuando fui consciente de que lo mismo que se había ido mi abuelo mis padres también se irían un día. Yo en la infancia y en la adolescencia sabía que la gente se moría. Se murió mi perro, iba al cementerio a la tumba de mi abuelo paterno, pero no entendía aún el significado. En el colegio nos enseñaron que haciendo el bien uno iba al cielo, al edén, al paraíso. Esa idea tenía yo de la muerte. Pero cuando comprendí que se apaga la máquina y nos vamos a la nada fue ya cuando era adolescente más tardío. Entendí que mis padres se irán o yo me iré antes que ellos y eso era la vida.
En estos tiempos de pandemia y cifras escalofriantes día a día, pones la diversión a un lado y el hecho de ser responsable al otro lado de la balanza, y no salen las cuentas. Llegas a un punto en la vida en que cuentas a los amigos y los familiares que de verdad te quieren con los dedos de las manos. Entonces es cuando la vida se pone seria. Y aquello de lo que te reías en la infancia y la adolescencia, después de adulto, ya no te hace tanta gracia. Cuando empiezas a verles el tiempo justo, y son tan viejos tus padres que no quieren ir a verte, lo que quieren es que vayas tú. Y tienes que ir, porque sí, porque se van y te estás haciendo ya mayor también. Y la vida no es como la imaginamos. Hay padres para cien hijos, pero ningún hijo para un padre. Yo así lo creo. Cuando tienes que ir a ver a tus padres, y todo el día viendo televisión, con la de años que han estado trabajando. Desde niños, a temprana edad. Los veo y se me parte el alma. Porque un padre te ayuda, aunque una madre siempre está ahí, y no hay que olvidar nunca las cosas que han hecho por ti. Por eso, cuando te encierras en la casa y no vas a verlos, tienen que venir ellos a verte a ti. Eso es ser un egoísta. Puede ocurrir que hayas perdido el apetito por la vida, pero si te ven tus padres y se van, los padres no son eternos, y cuando quieras enmendarte ya no podrá ser. Aprovecha el momento. Cuídate tú, y cuida de ellos. Vuelve a casa, tus padres están delante del televisor. En las paredes cuelgan los retratos de cada hijo. Pero tú no estás presente aunque echen en falta tu presencia. Cuando tengas un momento ve a verles. Se pondrán contentos. Aunque sólo sea un rato, pero ve. Cuando no estén agradecerás haber ido.
Posted on 1:41

A veces no somos nosotros mismos los culpables de lo que nos pasa. Y tampoco somos nosotros los que incurrimos en el propio laberinto personal del que cada ser sea protagonista. En estos tiempos de pandemia y de falsas informaciones es muy fácil caer en estos laberintos muchas veces sin salida. Cuando te dicen que hay una vacuna no se puede confiar en la primera empresa farmacéutica que anuncia a bombo y platillo que tiene la vacuna milagrosa. Los verdaderos laberintos son preocupantes cuando estas empresas no informan sobre efectos secundarios ni nada que les sea contraproducente. Quieren ganar dinero a toda costa a base de usarnos como a cobayas, y el pueblo es víctima sin saberlo. Y esto no es lo menos malo, lo más malo es que lo hacen con el beneplácito o la complicidad administrativa, y en eso influyen las instituciones españolas o en mayor medida las europeas. Es triste poner a la gente en riesgo por dinero, por el asqueroso dinero. Yo tomo una medicación proveniente de los laboratorios AstraZeneca, y tengo que tomar las pastillas que sean de esta marca, porque los psiquiatras te dicen que los antipsicóticos no enganchan, y la verdad es que enganchan hasta los antidepresivos. Pero, yo no quiero acusar a esta empresa farmacéutica, culpo a todo el Vademécum. Tomamos basura muchas veces sin ninguna información, yo recomiendo leerse bien los prospectos, es necesario. Es alucinante que te condenen por un delito contra la salud pública, y legalizar el Vademécum milagroso, ese que nos impone el colegio de médicos con el apoyo de las autoridades sanitarias, y encima que no te informen al respecto. Es muy importante que te informen de posibles efectos adversos, pero más importante sería que no mintieran, utilizando a organismos europeos o del Estado. Yo cuando tomo medicamentos genéricos me pongo enfermo, y eso es debido al síndrome de abstinencia provocado por la falta de información. Pero ellos saben que si dijeran la verdad nadie se medicaría de nada. Cúrense en Salud, y lean siempre los prospectos, pregunten al médico. Díganle al médico sin reparos la verdad, sólo así se puede llegar a una curación total o parcial, cuando la haya, ese es mi consejo. Pidan información antes.
Posted on 0:27

Esto pretendía ser un poema en prosa, es más, tiene que ser un poema en prosa, un poema que diga que quiero mucho a mis padres, mis tíos, mis primos, mis hermanos y mis amigos. Os diré que nunca voy a entierros funerarios ni a hospitales. No lo puedo evitar, se abalanza contra mí una náusea indómita y terrible, y os aparto la mirada, sí. Patético incluso quisiera retenerla, pero la mirada es parte del pensamiento, y mi pensamiento es siempre un tiovivo en llamas. Se queman los caballitos, arden los cochecitos, y las sillitas son ascuas ardiendo. Tengo amigos que son más buenos que un dulce milhojas. Desde aquí les digo que los quiero, que no se preocupen por lo que me hago. Porque si me lo hago a mí mismo, ¿por qué me duele tanto que mi pensamiento haga daño? No hace daño el pensamiento, haces daño tú. Quisiera estar liberado de este sentimiento loco, que es mi fuga y mi partida, mi sístole y mi diástole, mi con pecado concebida, mi domingo trepidante, mi mini-bar en desuso, mi otro vocabulario, sin duda no valgo para tener pareja, lo subrayo con sangre de mi sangre. Soy como las olas del mar, incesantes y repetidas. No, no quiero molestar. Quiero morir sin locura, y me da miedo morir solo. Pero yo soy un muerto que ha fallecido millones de veces. Como un corazón de todos y de nadie, un ser que no es ni mucho ni nada. Me cansa hablar de mí. Si no hablara de este vacío mío que surge y resurge, os contaría como cazaba moscas en verano con las cortinas de casa de mis padres, pero no interesa ni una cosa ni la otra. Mejor hablar de otra cosa distinta. Mejor hablar de los grandes países sin ejército, países sin miedo.
Posted on 0:08

Nací en la víspera a la noche de Walpurgis en 1976, y en la pila bautismal me pusieron de nombre Casimiro, de apellido Oquedo Medrado. Mantuve infancia y adolescencia casto e inocente como un niño feliz. En 1992 me cambió la vida y Barcelona entera se puso de gala. Pasaron los años, conocí el amor, conocí las drogas, y también la mala vida. He sido un chico al que no le interesaron los estudios nunca. En el 1995 me fui a Sevilla y mi vida dio un giro de 180 grados. Estudié fotografía, por correspondencia y de manera presencial. También me interesé enormemente por la poesía, la poesía me llevó a la prosa, la prosa al ensayo, y me hice lector, a veces con poco y otras veces con mucho fuelle leía aquello que me motivaba. Mi entorno cree que me he vuelto loco, pues yo antes no era así. Parece ser que la reinserción social sea un pecado del que avergonzarse. Desde 1997 a 2002 no paré de escribir a mano. Aún conservo los cuadernos que algún día quemaré. En 1999 pedí un préstamo bancario, una parte era para pagar una multa por conducir borracho, la otra parte para pagar mi primer poemario, eso fue en el año 1999. No diré el nombre, que os lo diga Mister Google. En 2002 dejé de leer y de escribir, me pasé parte del 2002 y el 2003 hablando con una chica por Internet. Se llama Ella, no diré nada más. Me casé un 30 de enero del 2004. Me divorcié en junio del 2011. Nada que decir al respecto. Me han cambiado muchas cosas en la vida pero la que más me ha cambiado han sido las drogas. He cantado, he bailado, he trabajado duro, me he enamorado perdidamente, soy una persona creativa, y conozco muchas cosas acerca de esta vida, aunque todavía conserve vestigios de inocencia. Mi vida no ha sido como yo quisiera, aunque no me puedo quejar. Mi soledad puede que se interprete como obligada, aunque de manera metafórica diría que hay muchos peces en el mar. A nadie se le obliga a estar solo, ser amable no cuesta nada. Sobre mis trastornos no hablaré ésta vez. Y no porque no estén, ahí andan. Desde el año 2008 tengo mis web/blogs. Desde el 2012 decidí luchar, a través de estos, contra el estigma social hacia las enfermedades mentales. No es fácil. La gente piensa mal, y no creo en eso de piensa mal y acertarás. La gente me conoce poco, a algunos les doy miedo, a otros les causo risa, la gente cambia de parecer como de vientos una veleta. Sufrir un estigma social, sea éste el que sea, proviene de la ignorancia. Me molesta dar pena a la gente. No soy digno de lástima, soy digno de trato igualitario. Desde 1999 soy Capplannetta. Se me ocurrió el nombre escribiendo en mis cuadernos. Guarda un mensaje oculto, aunque tiene varias acepciones provenientes del catalán.

Para tener y crear cultura son necesarios cinco aspectos, que pueden ser cinco maneras de financiar la cultura. La una es personal (como ha sido mi caso), la segunda es mediante mecenas que se interesen por tu creación, pero te puede salir un mecenas caprichoso, la tercera es dinero público, dinero de papá Estado, que te financia con un límite y con las exigencias que el Estado tenga al usar tu obra, la cuarta es la familia, que ésta sí deja de percibir dinero acabarás por no percibirlo tú tampoco, y la quinta es el mercado editorial. Tanto en el mercado como en el Estado tu obra puede ser a conveniencia de ambos, y estas dos maneras de financiación pueden limitarte en tu trabajo, incluso a afectarlo de manera negativa. Luego está la financiación personal, que con tu trabajo en otro campo distinto pagas la afición, o el interés por ser escuchado, o la que más importa, el amor por la cultura. Un mecenas también puede repercutir en tu trabajo según cuáles sean las directrices que este marque. Y la familia si es rica o multimillonaria es importante. Ya que hay editores sin escrúpulos.
Yo, desde que escribo, antes de publicar en una editorial decente, he publicado en muchas otras que prometen mucho y al final el elemento clave de estos buitres del mundo editorial es el dinero. En primer lugar diré que comencé a autopublicar muy joven. En el año 1999, y no fui bien asesorado, publiqué un libro malo. Y desde ese momento me he seguido autopublicando ofreciendo mi poesía gratis, acabé harto de recitales y tertulias, donde se hablaba de todo, menos de literatura. Los recitales no me gustaban nada. Opté por crear en PowerPoint poemarios que después publicaba en mis webs, todo de manera gratuita, también la descarga. Hasta que publiqué una novela poética que ha cambiado desde el 2012 hasta ahora en el 2021 dando un giro de 180 grados. Ahora estoy mucho más leído, más preparado para escribir, aunque nunca abandoné la poesía. Esta novela poética saldrá a la venta este año. Aún no me han enviado ni las pruebas, pero será este año cuando salga publicada. Se publicará en una editorial decente. El sector editorial está muy contaminado. Puede que mi novela poética sea mala, pero nadie la ha leído aún, salvo mi editor.
He publicado en Lulú y he publicado en Amazon. No se vende. Se vende antes que literatura mediocridad y el trasfondo cultural, literario o poético es cero, totalmente nulo. Ese tipo de novelas también se venden bien en los supermercados. Una editorial buena es Anagrama, Seix Barral, Alfaguara, Galaxia Gutenberg, y muchas más. De poesía existen a mi gusto tres. Hiperión, Visor, y Ediciones Vitruvio, donde yo publicaré. Sin menospreciar a otras que hay.
Después está el tema de la distribución, ya que han aflorado editoriales que publican lo que sea mientras les pagues un precio, que no es ni muy alto ni barato tampoco. Son editoriales que imprimen sus libros on-demand, normalmente en las empresas on-demand sólo imprimen a editores y les sale a un precio reducido, porque no distribuyen, tiene que ser el librero el que pida tu libro. Y te prometen corrección, diagramación, maquetación, y creación de portadas y solamente algunas de estas propuestas son verdad.
También están las editoriales timo, y digo bien, timo. Te mandan un email en francés y te dicen que están interesados en tu obra, le mandas el manuscrito y te dan una semana de plazo para leerlo. Al final te dicen que la obra es buena, te mandan el contrato y te envían a un link para publicar tu obra, cuál es la sorpresa, que tras este link te piden dinero por tener tu propia portada, al final tienes que comprar también ejemplares, y están a un precio desorbitados, al final, tienes que pedir que quiten el libro, porque está a un precio inaccesible.
Y después está la autopublicación en empresas donde sólo hay contacto por Internet, tipo Lulú o Amazon, y estas editoriales (en España está Bubok) te cobran desde servicios de distribución, traducciones, distinciones para vender más, te cobran por llevar tu libro a una librería, también imprimen on-demand pero a precios caros. Te cobran hasta por crearte portada de tu libro. Te.cobran por todo. Y al final nada, cero ventas.
El mercado editorial está así en España. Para llegar a editoriales serias solamente hay una llave. Escribir bien. Esa es la única realidad. Publicar en una editorial pequeña no es malo si esta editorial es decente. Hay editoriales como Malpaso, Páginas de Espuma, Blackie Books y otras que están aguantando ahí, mientras que durante este segundo año 2021 y el primero 2020 es cuando más libros se han vendido, debido a la pandemia.
Escriban y lean.

¿Cómo no acordarme de aquella mujer llamada Mar? Si vivía en el Raval con su marido-novio argentino, vivían en el epicentro del Barrio Chino, entre rameras y rosas rojas, como bien dice la canción del grupo argentino Otros Aires, en su canción Rotos en el Raval aluden al barrio barcelonés como enciclopedia universal. Recuerdo que el amigo argentino me hizo un favor comprándome dos gramos de perico, y era de buena calidad la merca. Recuerdo que me dio por hablar y quedó la parejita harta de tanta Milonga Sentimental, pues hablaba inducido por los efectos de la coca, al final, como no me gusta ser pesado me fui a casa (entonces vivía con mis padres) y en aquella época se podía pasear más tranquilo por el Raval que por el centro de Barcelona. Sin duda han cambiado mucho las cosas desde entonces. Les di el sábado por la noche a la parejita Ravalera. Ellos me tuvieron mucha paciencia, cuando agarro palique soy temible, pero los años, y la vida, me han hecho prudente, parco en palabras y no tomo sustancias que me hagan de revulsivo. No puedo hablar bien de la droga, para mí ha sido un lastre en muchos aspectos, no sólo en el psicológico, también en el hecho de socializarme. Las drogas cambian la percepción del mundo. Quien las quiera tomar y le sienten bien me parece perfecto. Pero en mi caso no son ningún aliciente como diversión y sí como sustancia dañina respecto a efectos secundarios que puedan ocasionarme. Prefiero ahora tener tranquilidad, estar equilibrado, sin sustancias tóxicas. He cambiado mucho referente a los vicios de antaño, ahora me cuido y la droga más potente que uso es el café intenso, y todos los excesos son malos, así que es preferible vivir sano.

Estamos en tiempos intempestivos para la música originaria y auténtica. A veces lo he dicho ya, la mixtura es el futuro. En todas las artes la mixtura es el plato fuerte de todas las comilonas artísticas y también en las relaciones personales. ¿Por qué la música iba a ser menos? Si escuchas en una playlist como la mía música, puedes pasar desde escuchar a Beethoven o a escuchar a The Rolling Stones, pero yo soy de los que piensan que la variedad, o la mixtura viene dada por según cómo tengas el gusto. Por ejemplo, el reggaeton. Esta música es infumable, no sólo por la calidad de sus letras, sino por la mezcla ruidosa y horrible que supone aguantarla en un viaje en coche. Con tus hijos, los que los tengan. Me gusta la juventud pero musicalmente están muy perdidos. Aunque mezclar músicas está bien. He escuchado temas de Tango argentino remezclados con estilos como el rap o la música electrónica y están muy bien. No diré nombres, aunque me sería fácil decir varios, ya que los tengo en mi playlist. Seguramente, hecho que no he confirmado, los dj’s argentinos pinchan este tipo de música en lo que ellos llaman “boliche”. También me gusta el buen estado de salud de la música cubana. Temas remezclados con otros temas que han gustado y gustarán a los admiradores de la música cubana, me refiero a Compay Segundo y salseros de toda índole. También están surgiendo en el nuevo panorama musical grupos como Calle 13, Anita Tijoux y Molotov, y mezclan música dentro de un orden, y éstos llevan muchos años en la brecha y son estrellas internacionales. Otros músicos de mucho éxito como Manu Chao, desde sus inicios con el grupo Mano Negra, ya vieron que el futuro está en la mezcla, pero dentro de una composición con fundamento. Así como los raperos de Estados Unidos, como los de Europa, África y toda Latinoamérica han entendido bien el propósito y el estilo que encaja. También los amantes de la música electrónica, aunque a mí no me guste demasiado. Pero es de cajón que la nueva música sea una mezcla de músicas. Mezcla ha sido el Rock, mezcla ha sido el rap, el Soul, y casi todas las músicas de ahora y de antes. Los Beatles mezclaron, también The Rolling Stones, también The Doors son una mezcla del Blues y del Country. También en el panorama africano se ha dado mezcla y es, por ejemplo, una mezcla bien estilizada entre rap y afrobeat. Y no sólo en aspectos musicales, también en el baile, ya que toda la cultura africana se está reinventando en campos artísticos como, por ejemplo, el Afrofuturismo. El Afrofuturismo es ya un género artístico en sí mismo, tanto en la forma de vestir como en la pintura, la fotografía, el cine, y un largo etcétera. Es oportuno destacar que Africa hoy día aspira a ser la protagonista en una nueva revolución industrial que depende del pueblo africano y de los líderes de cada país del gran continente negro. Pero el hecho de decir que la mixtura es el futuro no es algo novedoso. Desde mucho tiempo atrás la mixtura ha ejercido su protagonismo, lo que es ahora, justo en la era moderna, cuando los pueblos, las artes, y la música se han puesto a mezclarse entre estilos. Es algo tan obvio que, el hecho de no decir una serie de grupos latinoamericanos, estadounidenses, africanos y todo el conglomerado mundial, crea en este post cierta nebulosa informativa, que yo, aunque no quiera incurrir en intrusismo periodístico, me limite a hablar de mezclas en sí, pero no de grupos que mezclan. Es, por tanto, obligación casi perentoria decir que vamos bien en este camino, y mucho mejor si esta mixtura fuese pangeista.