
Para tener y crear cultura son necesarios cinco aspectos, que pueden ser cinco maneras de financiar la cultura. La una es personal (como ha sido mi caso), la segunda es mediante mecenas que se interesen por tu creación, pero te puede salir un mecenas caprichoso, la tercera es dinero público, dinero de papá Estado, que te financia con un límite y con las exigencias que el Estado tenga al usar tu obra, la cuarta es la familia, que ésta sí deja de percibir dinero acabarás por no percibirlo tú tampoco, y la quinta es el mercado editorial. Tanto en el mercado como en el Estado tu obra puede ser a conveniencia de ambos, y estas dos maneras de financiación pueden limitarte en tu trabajo, incluso a afectarlo de manera negativa. Luego está la financiación personal, que con tu trabajo en otro campo distinto pagas la afición, o el interés por ser escuchado, o la que más importa, el amor por la cultura. Un mecenas también puede repercutir en tu trabajo según cuáles sean las directrices que este marque. Y la familia si es rica o multimillonaria es importante. Ya que hay editores sin escrúpulos.
Yo, desde que escribo, antes de publicar en una editorial decente, he publicado en muchas otras que prometen mucho y al final el elemento clave de estos buitres del mundo editorial es el dinero. En primer lugar diré que comencé a autopublicar muy joven. En el año 1999, y no fui bien asesorado, publiqué un libro malo. Y desde ese momento me he seguido autopublicando ofreciendo mi poesía gratis, acabé harto de recitales y tertulias, donde se hablaba de todo, menos de literatura. Los recitales no me gustaban nada. Opté por crear en PowerPoint poemarios que después publicaba en mis webs, todo de manera gratuita, también la descarga. Hasta que publiqué una novela poética que ha cambiado desde el 2012 hasta ahora en el 2021 dando un giro de 180 grados. Ahora estoy mucho más leído, más preparado para escribir, aunque nunca abandoné la poesía. Esta novela poética saldrá a la venta este año. Aún no me han enviado ni las pruebas, pero será este año cuando salga publicada. Se publicará en una editorial decente. El sector editorial está muy contaminado. Puede que mi novela poética sea mala, pero nadie la ha leído aún, salvo mi editor.
He publicado en Lulú y he publicado en Amazon. No se vende. Se vende antes que literatura mediocridad y el trasfondo cultural, literario o poético es cero, totalmente nulo. Ese tipo de novelas también se venden bien en los supermercados. Una editorial buena es Anagrama, Seix Barral, Alfaguara, Galaxia Gutenberg, y muchas más. De poesía existen a mi gusto tres. Hiperión, Visor, y Ediciones Vitruvio, donde yo publicaré. Sin menospreciar a otras que hay.
Después está el tema de la distribución, ya que han aflorado editoriales que publican lo que sea mientras les pagues un precio, que no es ni muy alto ni barato tampoco. Son editoriales que imprimen sus libros on-demand, normalmente en las empresas on-demand sólo imprimen a editores y les sale a un precio reducido, porque no distribuyen, tiene que ser el librero el que pida tu libro. Y te prometen corrección, diagramación, maquetación, y creación de portadas y solamente algunas de estas propuestas son verdad.
También están las editoriales timo, y digo bien, timo. Te mandan un email en francés y te dicen que están interesados en tu obra, le mandas el manuscrito y te dan una semana de plazo para leerlo. Al final te dicen que la obra es buena, te mandan el contrato y te envían a un link para publicar tu obra, cuál es la sorpresa, que tras este link te piden dinero por tener tu propia portada, al final tienes que comprar también ejemplares, y están a un precio desorbitados, al final, tienes que pedir que quiten el libro, porque está a un precio inaccesible.
Y después está la autopublicación en empresas donde sólo hay contacto por Internet, tipo Lulú o Amazon, y estas editoriales (en España está Bubok) te cobran desde servicios de distribución, traducciones, distinciones para vender más, te cobran por llevar tu libro a una librería, también imprimen on-demand pero a precios caros. Te cobran hasta por crearte portada de tu libro. Te.cobran por todo. Y al final nada, cero ventas.
El mercado editorial está así en España. Para llegar a editoriales serias solamente hay una llave. Escribir bien. Esa es la única realidad. Publicar en una editorial pequeña no es malo si esta editorial es decente. Hay editoriales como Malpaso, Páginas de Espuma, Blackie Books y otras que están aguantando ahí, mientras que durante este segundo año 2021 y el primero 2020 es cuando más libros se han vendido, debido a la pandemia.
Escriban y lean.

¿Cómo no acordarme de aquella mujer llamada Mar? Si vivía en el Raval con su marido-novio argentino, vivían en el epicentro del Barrio Chino, entre rameras y rosas rojas, como bien dice la canción del grupo argentino Otros Aires, en su canción Rotos en el Raval aluden al barrio barcelonés como enciclopedia universal. Recuerdo que el amigo argentino me hizo un favor comprándome dos gramos de perico, y era de buena calidad la merca. Recuerdo que me dio por hablar y quedó la parejita harta de tanta Milonga Sentimental, pues hablaba inducido por los efectos de la coca, al final, como no me gusta ser pesado me fui a casa (entonces vivía con mis padres) y en aquella época se podía pasear más tranquilo por el Raval que por el centro de Barcelona. Sin duda han cambiado mucho las cosas desde entonces. Les di el sábado por la noche a la parejita Ravalera. Ellos me tuvieron mucha paciencia, cuando agarro palique soy temible, pero los años, y la vida, me han hecho prudente, parco en palabras y no tomo sustancias que me hagan de revulsivo. No puedo hablar bien de la droga, para mí ha sido un lastre en muchos aspectos, no sólo en el psicológico, también en el hecho de socializarme. Las drogas cambian la percepción del mundo. Quien las quiera tomar y le sienten bien me parece perfecto. Pero en mi caso no son ningún aliciente como diversión y sí como sustancia dañina respecto a efectos secundarios que puedan ocasionarme. Prefiero ahora tener tranquilidad, estar equilibrado, sin sustancias tóxicas. He cambiado mucho referente a los vicios de antaño, ahora me cuido y la droga más potente que uso es el café intenso, y todos los excesos son malos, así que es preferible vivir sano.

Estamos en tiempos intempestivos para la música originaria y auténtica. A veces lo he dicho ya, la mixtura es el futuro. En todas las artes la mixtura es el plato fuerte de todas las comilonas artísticas y también en las relaciones personales. ¿Por qué la música iba a ser menos? Si escuchas en una playlist como la mía música, puedes pasar desde escuchar a Beethoven o a escuchar a The Rolling Stones, pero yo soy de los que piensan que la variedad, o la mixtura viene dada por según cómo tengas el gusto. Por ejemplo, el reggaeton. Esta música es infumable, no sólo por la calidad de sus letras, sino por la mezcla ruidosa y horrible que supone aguantarla en un viaje en coche. Con tus hijos, los que los tengan. Me gusta la juventud pero musicalmente están muy perdidos. Aunque mezclar músicas está bien. He escuchado temas de Tango argentino remezclados con estilos como el rap o la música electrónica y están muy bien. No diré nombres, aunque me sería fácil decir varios, ya que los tengo en mi playlist. Seguramente, hecho que no he confirmado, los dj’s argentinos pinchan este tipo de música en lo que ellos llaman “boliche”. También me gusta el buen estado de salud de la música cubana. Temas remezclados con otros temas que han gustado y gustarán a los admiradores de la música cubana, me refiero a Compay Segundo y salseros de toda índole. También están surgiendo en el nuevo panorama musical grupos como Calle 13, Anita Tijoux y Molotov, y mezclan música dentro de un orden, y éstos llevan muchos años en la brecha y son estrellas internacionales. Otros músicos de mucho éxito como Manu Chao, desde sus inicios con el grupo Mano Negra, ya vieron que el futuro está en la mezcla, pero dentro de una composición con fundamento. Así como los raperos de Estados Unidos, como los de Europa, África y toda Latinoamérica han entendido bien el propósito y el estilo que encaja. También los amantes de la música electrónica, aunque a mí no me guste demasiado. Pero es de cajón que la nueva música sea una mezcla de músicas. Mezcla ha sido el Rock, mezcla ha sido el rap, el Soul, y casi todas las músicas de ahora y de antes. Los Beatles mezclaron, también The Rolling Stones, también The Doors son una mezcla del Blues y del Country. También en el panorama africano se ha dado mezcla y es, por ejemplo, una mezcla bien estilizada entre rap y afrobeat. Y no sólo en aspectos musicales, también en el baile, ya que toda la cultura africana se está reinventando en campos artísticos como, por ejemplo, el Afrofuturismo. El Afrofuturismo es ya un género artístico en sí mismo, tanto en la forma de vestir como en la pintura, la fotografía, el cine, y un largo etcétera. Es oportuno destacar que Africa hoy día aspira a ser la protagonista en una nueva revolución industrial que depende del pueblo africano y de los líderes de cada país del gran continente negro. Pero el hecho de decir que la mixtura es el futuro no es algo novedoso. Desde mucho tiempo atrás la mixtura ha ejercido su protagonismo, lo que es ahora, justo en la era moderna, cuando los pueblos, las artes, y la música se han puesto a mezclarse entre estilos. Es algo tan obvio que, el hecho de no decir una serie de grupos latinoamericanos, estadounidenses, africanos y todo el conglomerado mundial, crea en este post cierta nebulosa informativa, que yo, aunque no quiera incurrir en intrusismo periodístico, me limite a hablar de mezclas en sí, pero no de grupos que mezclan. Es, por tanto, obligación casi perentoria decir que vamos bien en este camino, y mucho mejor si esta mixtura fuese pangeista.

En una idea aproximada de la locura podemos entender que ésta está originada por el desequilibrio. Aunque los inicios de la locura vayan implícitos por vestigios entre los sueños (y de lo que ellos se pueda interpretar) y los pensamientos automáticos. Los pensamientos automáticos, a mi parecer, guardan su origen en pensamientos en contrapunto de lo conocido como cordura, o lucidez. Y digo contrapunto porque van a contracorriente de lo llamado “normal” y de la sugestión externa que el enfermo pueda tener, dentro de esa “normalidad o sugestión externa” el enfermo antepone los pensamientos automáticos tratando así de intercambiarse por los pensamientos invasores, o pensamientos asociacionistas. Y a mí parecer, estos pensamientos automáticos van segregando en el enfermo ciertas endorfinas (placenteras), y paulatinamente van en aumento, hasta que el enfermo pierde el equilibrio y lo contrarresta con pensamientos automáticos, debido a la endorfina que de éstos substraen acaban gozando de su propio desequilibrio paranoico. Esto ocurre en según qué esquizofrenias y en perfiles psicóticos maniacos depresivos. También pueden ir a más en trastornos obsesivos convulsivos, y en las depresiones nerviosas. Éstos son en parte los trazos que van componiendo el esquema sintomático de la percepción del enfermo. Es mi opinión, no sé sí certera.

Mi abuela padeció el mal de Alzheimer los últimos años de su vida. Es una enfermedad terrible, pues el enfermo entra en un deterioro paulatinamente que no sólo lo deja sin memoria, se vuelven vegetales. Mi tía fue quien la cuidó hasta que falleció. A mi abuela no le faltó ni higiene, ni alimentación ni mucho menos cariño. Entre mi tía y mi prima la cuidaban dándole todo el cariño. Mi abuela fue toda su vida una mujer luchadora y por las historías que cuenta mi tío, y que escribe, fue una mujer que las pasó moradas en el pueblo en los años de posguerra. Luego se vino toda la familia a Catalunya y fue el principio del fin. Cuando murió mi abuelo se marchó al pueblo. Y con los años fueron reapareciendo los síntomas de la enfermedad. Recuerdo cuando se la trajeron del pueblo porque los vecinos decían que hablaba incoherencias. Yo era un crío. Pero recuerdo bien cuando le cerraban la puerta del apartamento de mi tía con llave, porque se quería volver al pueblo. Mi tío y mi padre, con cierta complicidad, reían cuando les regañaba por no dejarla ir al pueblo. Entonces hablaba mucho y yo disfrutaba oyéndola contar historias, era sonriente y debió ser muy atractiva. Guardo un recuerdo muy especial de mi abuela, ya que aprendió a leer y a escribir en los periódicos de los señoritos sevillanos a los que les servía. Cuando se enfermó se fue deteriorando hasta quedar sin habla, sin apenas moverse y se fue quedando delgada, muy delgada. Desde aquí, en esta tribuna que me ofrece la vida, quiero agradecer a mi tía Dolores Olivero Quiroga y a mi prima Adelia Núñez Olivero por darle tan merecido cariño y por cuidarla tan bien, gracias eternas.
Posted on 3:16

Hoy le he hecho a mi psiquiatra una confesión acerca de la idea que tengo para llevar a cabo mis webs/blogs. Y le he dicho que me interesa hacer apología en contra de la estigmatización de los enfermos psíquicos. He añadido: como no tengo nada que perder emprendo esta lucha como ideal. El psiquiatra ha asentido respondiendo un sí. Y es la verdad, no me van a contratar en ninguna multinacional o empresa importante, tampoco quiero tener una posición en la vida relevante, y tampoco (de momento) no tengo ganas de tener pareja sentimental. Pero estas webs/blogs no sólo van a tratar temas de índole como la salud mental. También hablaré de inquietudes, anécdotas o experiencias acerca de un tema u otro. No quiero estar siempre dando el coñazo. Lo único que sé acerca de la psicología lo he leído o lo he aprendido de un documental. No soy un experto, es evidente. Pero sí me ha aconsejado el psiquiatra que escriba. Y eso haré. Además, es algo que no puedo evitar. Aunque estoy abriendo tantas veces mi corazón que resultaría muy fácil hacerme daño. Pero la gente es buena. La mayoría. Cuando comparto en las redes sociales aspectos delicados sobre mi persona la gente ni para bien ni para mal no opinan. Creo que están más preocupados con la política y problemas más importantes que existen en el mundo que de mi persona. Y tienen razón. Lo que escribo, con sólo que le sirva a una persona será mi papel todo un éxito. Esta web comenzó reseñando libros pero ha acabado por ser algo más que un libro. Es mi opinión, es mi razonamiento, a veces equivocado, es un dietario, una bitácora de mares tranquilos, o un ejercicio de ensimismado regocijo existencial. Bueno, la literatura también puede tener cabida en este lugar aparentemente apacible.
Posted on 1:12

Cuando en Inglaterra plantearon el asociacionismo como una asociación de ideas, ya fueran éstas malas o buenas, dentro de las ideas o pensamientos ocasionales, no imaginaban tanta repercusión sobre la psique humana. Todos asociamos algo o alguien a un objeto, o a cualquier cosa. Y ese pensamiento o idea subyace asociado dejando en el enfermo cierta impronta entre relación y pensamiento invasor. Por ejemplo, a la hora de recurrir a la memoria siempre se asocian los recuerdos, con lo cual el olvido puede suponer una pérdida de connotaciones contraproducentes. Aunque se puede decir aquello de ¿por qué el olvido hace tanto ruido? Y ruido puede ser el olvido, pero mucho más suele serlo el recuerdo, la asociación de pensamientos turbadores guarda relación con la predisposición que éste tenga con su entorno particular, y su mundo cotidiano. Es como cuando utilizamos asociando recuerdos para recordar algún nombre o palabra difícil de recordar, o porque estamos nerviosos y no nos viene a la mente en esos momentos, puede usarse el asociacionismo como anzuelo -si se me permite el término- para ir a la pesca de palabras o nombres. El asociacionismo es un lastre y una herramienta más que nos procura la mente. En esta dicotomía se decantan estas preferencias involuntarias o no, o en estos reflejos que nos pone el cerebro en nuestra rutina. Puede darse en todos los aspectos de la vida, en la alimentación, en la vida natural, en el sexo, y un largo etcétera de manifestaciones en las que el asociacionismo juega un papel importante en nuestras vidas. Pero no sólo en las personas juega un papel importante, también los animales, y en nuestra relación con los animales.
Ejemplo literario: la Magdalena de Marcel Proust, que después de introducirla en el té y después en la boca le vino el recuerdo del jardín de su abuela. Existen montañas de papel en negro sobre blanco sobre este hecho. Y montañas de papel sobre otros actos asociacionistas. Es parte de lo que yo llamo “parentesco de ideas”. Muchas ideas están relacionadas unas con otras, y algunas son un bonito recuerdo y otras pueden ser un peligro psicológico. El papel que juega el asociacionismo como potente recurso de la psique humana es algo que debe interesarnos, y a veces no dar importancia a según qué actos reflejo. Los recuerdos van en cadena hacia la asociación sea como sea.