Capplannetta en las RRSS

Posted on 23:45



Ando en muchas redes sociales pero no interactúo en ninguna. Pongo algún Like o retwitteo pero no pongo mensajes de ciento cuarenta caracteres. Comparto, twitteo mis enlaces a mi web/blog y los tengo entrelazados entre sí, pero en todo momento sé cuando lo publico y donde lo publico. No me gusta programar publicaciones, salvo en casos especiales. Tengo muy pocos seguidores pero sigo a mucha más gente de la que a mí me sigue, por supuesto. En Facebook tengo gente conocida y a otros que no conozco nada, soy de la manera de pensar de que por el hecho que tenga a alguien agregado a una red social no voy a hablar con él, aunque a veces sí lo he hecho, la mayoría de las veces para pedirle un cuestionario. Los escritores, salvo contadas excepciones, son gente muy cercana a los desconocidos, aunque no lo parezca, las RRSS han hecho a la gente más próxima y se han acortado distancias entre la gente famosa y la común. Ahora conozco más detalles de escritores que leo con normalidad y han roto el muro aquel que te hacía creer que todos o casi todos los escritores eran unos bichos raros. A veces he comprado libros en las librerías influenciado por las RRSS. Las considero importantes y necesarias. Se puede tener polémica con alguien (si interactúas; no es mi caso, repito) y también se puede hacer crítica constructiva, como también halagarlos o hacerles la pelota. Ahora las voces son más enérgicas, tanto política como socialmente. Es obvio, son redes sociales. Yo siempre doy Likes a gente cercana a mi manera de pensar, pero eso no quita que yo sea un fanático o entre en el totalitarismo más hostil y repugnante. Todo tiene un límite, todos los excesos son peligrosos. 



Capplannetta y la vida loca

Posted on 1:32



Si no fuera por esos ratos donde se disfruta, se vive, se comparte, se es feliz, la vida no tendría ningún sentido. Comer para digerir, dormir para descansar, y festejar para divertirse. Esas son las verdaderas fuentes donde se nos presenta la vida. Se debería vivir del revés, venir al mundo siendo un viejo, para ir rejuveneciendo y acabar la vida en el vientre de una madre, sería hermoso. Pero no. La vida ya sabemos lo que es porque el creador lo ha querido así. Pero si lo que es vejez fuera la infancia, la vida tendría mucho menos sentido todavía. Porque no se puede venir al mundo consciente de lo que es el mundo para acabar siendo un niño inocente, casto y puro. Pero la vida está muy bien pensada si lo miramos bien. Si vemos por ejemplo que la vida se basa, casi toda la vida se aglutina en la juventud, y otra observación importante, los enfermos de Alzheimer pierden la conciencia total de su existencia y acaban siendo vegetales, entonces, más allá de la vida no hay conciencia y por ende la nada absoluta. Pero, si lo vemos de otra forma, cuando estamos en algún lugar notamos cierta presencia, ¿a qué es debido? Y otra cuestión, al nacer vas aprendiendo paulatinamente a moverte, a manejarte, a hablar, aprendes un idioma, puede parecer que el mundo esté loco. Pero si lucháramos todos juntos no tanto por limitarnos y ponernos fronteras, sino al revés, expandiéndonos por toda la tierra, sin llevar documentos, que la vida sea un compartir constante. Porque así como vivimos no somos felices. Nos hacemos la vida demasiado difícil. Todo debería volver al origen, a cuando no hablábamos, a cuando no había moneda. Un apunte: ¿cuánto tiempo hace que usamos Internet como herramienta? Veinticinco o treinta años y ya han adaptado una moneda, el Bitcoin. Ya no creemos ni en el compadreo. Tú hiciste esto por mí, pero yo hice esto otro por ti. Y así funcionamos. Mediante el intercambio de intereses. A eso lo llaman mercadeo, o economía de mercado. Y cuando hablan de los mercados, ¿pero esa gente tan importante quienes son? Si no tienen cara, hasta no creo que tengan alma. Nos hacemos la vida demasiado difícil (repito). No sería mejor aprender de los animales, de los indígenas, de los hongos subterráneos. Al parecer en los intestinos habitan hongos, y al parecer esos hongos son el otro cerebro humano. Por eso diría aquello César Vallejo sobre las mujeres (algunas) que piensan con el estómago, y yo creo que también los hombres. Somos más orgánicos de lo que parece. Como las plantas, la flora, los árboles. Pero al mismo tiempo vivimos entre el conocimiento y al mismo tiempo con la ignorancia a cuestas. Quizá sea esa la piedra que porteamos los hombres. La piedra de nuestra alma que nos equilibra y nos hace parte de la tierra. Nosotros no somos herederos del mañana, serán el fruto o la semilla que nuestros hijos siembren. Vivan la vida, sean humanidad pura. 

Capplannetta y lo que no se olvida

Posted on 12:50



Hay momentos en la vida de una persona que son partes fundamentales que no se pueden borrar. Ni de la memoria y mucho menos de la vida que vivimos o nos ha tocado vivir. Ver por ejemplo familias destrozadas por una gran pérdida, mujeres que han pasado por nuestra vida, o momentos entrañables en la felicidad de una persona y que ya no van a volver. En mi memoria, que es la mía, la que va implícita frente a mi alma, hay varias cosas que no puede olvidar. Es como un grabado en el cerebro que va cogiendo éste forma, y no se diluye por más tiempo que le echen. Sentir el grito desgarrado de un padre que pierde un hijo en la flor de la vida, o el acto de hacer el amor y que estas dos personas se ensamblen como dos piezas de puzzles certeras. Hay cosas que es mejor olvidar en el cerebro, pero el corazón te dice que no puede, y también a la inversa. Las personas somos unas criaturas débiles vivamos donde vivamos. Algunos tienen una vida fácil y para otros es una vida dura, pero las vivencias de cada ser son algo que se quedan en el alma, por ello es necesario hacer bondad para que lo que se recuerde de la vida sea lo más placentero posible. Esa gente tirana que vive para hacer imposible la vida de sus semejantes, es que ¿acaso creen ser inmortales? No, pero no tienen conciencia de humanidad, ni conmiseración hacia nada ni nadie que les remueva la entraña, o esas vísceras de las que estamos compuestas las personas y nos hacen pensar en que tal vez la vida ocasione infortunios y desgracias, pero la vida es bonita tenerla para gozarla. 

Capplannetta y la realidad incauta

Posted on 1:44



Benditos sean los hombres que luchan para que las espigas se alcen, pero no más allá de la cintura del hombre. Una verdad incauta puede llegar a decepcionarte, porque si se dice la verdad desde la inocencia, e ignorante de esa verdad, más puntos tienes para que esa realidad incauta te acorrale. Porque la mentira, dicha desde la inocencia, puede llegar a ser una verdad incauta. Misioneros desde el crepúsculo ciego,  os hago ver un mundo de coloridos vítores por la luna y sus fragancias. Los niños van a la escuela, y los niños que no quieren ir, al final se van de la mano de una estrella, parafernalia escolar en las pizarras y los mapas gigantes. ¿Se puede ilustrar un inocente suspiro? Mamá, Papá, ¿por qué me confunden con una chica? Si ni siquiera soy madre, ni soy princesa, ni niña mojada. Será que no somos nadie mujeres del todo, ni hombres machos que hacen ruido por las noches como potros metidos en un apartamento. ¿Qué sabe nadie de quién son los besos que se dan al cactus? ¿Por qué dices que yo me arrimé a la chumbera si las espinas de un higo se perdieron en el recuerdo? Recuerda, que todos estamos cerca de ser femeninos o ser masculinas, solamente la última canción nos sacará de la misma discoteca, sí, ahora que no se puede, por la maldita pandemia, y porque tiemblan en silencio nuestros apellidos. Un escalofrío recorre la carne de aquellos que creían en la calamidad del cielo, el cielo habla, que hable, para mí es como oír mascar chicle. Me duele que mujeres y hombres oculten el andrógino símbolo que los acerca, se retrasa el AVE Madrid-Barcelona, ya no son las cosas como eran. Será que se han podrido las canciones patrióticas y las señeras de la flor amatoria. 

Capplannetta y el amanecer

Posted on 12:20



Todos los días me acuesto cuando amanece. Vivo en un apartamento cantonero y me da el sol (cuando el tiempo lo permite) durante las doce horas del día. Desde mi balcón se ven unos cielos púrpuras cuando comienza a salir el sol hasta que se pone que da el sol desde el otro lado de la calle. Me levanto después del descanso a la 13:00 horas del mediodía y me levanto con gran euforia, aunque a lo largo del atardecer me voy apagando progresivamente. Me gusta cuando mi apartamento está repleto de sol. Me gusta la luz del día, aunque la noche también la disfrute a mi manera. Aquí en Torre-Romeu se vive a gusto. Tengo un amigo, compañero del metal, al que le fascina Torre-Romeu. Me llama señor de Torre-Romeu pero no es más que un mote eufemístico. Ha venido varías veces a casa, incluso en invierno, y le gusta el ambiente proletario. Es un barrio muy completo. Tiene Centro Cívico, Centro Cultural y hasta una buena Biblioteca. Para vivir en este barrio, que parece una pedanía de Sabadell, basta con respetar para ser respetado. Llevo viviendo aquí desde diciembre del 2005, y el barrio está en plena expansión urbanística. Si respetas te respetan (repito). Hay gente diversa en el barrio. Gente obrera y luchadora que va a lo suyo. Yo, para serles sincero no salgo demasiado por el barrio, pero muchos vecinos me conocen. Es un barrio con mucho comercio, y tienen la mejor sanidad de Sabadell. Está bien situado, cercano al centro y a estaciones de ferrocarril con sus transportes urbanos como el autobús. Hay mucha gente nueva que ha venido al barrio, gente de otros barrios, pero lo más bello es que es un barrio de buena gente, y cuando amanece y después de la aurora se extiende el sol con sus rayos que se alargan, me preparo un vaso de leche, y duermo hasta la hora que dije ya antes. Hay un colegio público que recoge y trae a los niños en autobuses escolares. Tiene veredas para caminar, y muy cerca hay unas pistas de atletismo, justo al lado una piscina inmensa municipal. Se vive bien en este barrio, una vez oí decir que era un barrio parecido a La Mina, pero no es verdad, La Mina de Sant Adriá es distinta, son, digamos, que dos polos opuestos. 

Capplannetta un 20 de marzo

Posted on 23:07



Hoy dicen que meteorológicamente entra la primavera, y tan sólo llevamos un millón de vacunados contra el COVID-19. Eso en España y somos 47 millones de personas. Pero fuera de vacunas, y estaciones esperadas para mí es un día hoy muy especial. Y no sólo por lo mencionado anteriormente acerca de la primavera, también por otras cosas que no diré, pero lo que sí que diré que tengo preparada la versión redonda y completa de Cibernética esperanza, la segunda edición. Estoy muy ilusionado, ya que le he dado un giro a la historia de 180 grados y me gusta como ha quedado. Esta obra ha pasado por distintas fases, las más difíciles han sido las horas de buscar editor, cosa que odio, pero al final tiene su lugar en una editorial que me gusta. No diré nada sobre ediciones pasadas, pero todo proceso de escritura tiene una base de aprendizaje, y también de ordenar las ideas tras bajones y subidones que no me gustan. Aunque esto no es un viaje en Montaña Rusa, es un periplo que te asegura toda una lucha para reencontrarte con ese libro que quieres publicar y quiere hacerse un hueco en los demasiados libros que se publican a diario. Con esta editorial estoy muy contento (repito), aunque debo tener harto al editor con tantos cambios que he realizado antes de que me manden las pruebas (primeras galeradas), después vendrá lo más importante, corregir la obra y no dejar ningún cabo suelto que nos sorprenda cuando la obra esté en imprenta, una vez ahí ya no hay vuelta de hoja. Ya les mantendré informados de cómo va el proceso. No es porque sea mía, y está mal que yo lo diga, pero la recomiendo. Es un buen trabajo recomendable. 

Capplannetta and power woman

Posted on 18:42



Desde un tiempo hasta aquí se percibe cierto feminismo que a mí no me asusta. A los hombres anteriores a mí y a mis contemporáneos quizá a muchos los preocupara, pero yo debo decir que esto es el comienzo de todo un futuro que acabará, no por la liberación de la condición de mujer, sino por la igualdad de género, que me parece necesaria en definitiva. El temor a la igualdad entre hombre y mujer resulta convincente, siempre y cuando, los hombres preocupados no lo vean como una usurpación de la supremacía patriarcal, no creo que las mujeres pretendan pasar del patriarcado al matriarcado dejando al hombre como un pelele que para nada sirve. Yo creo que la pretendida igualdad es un hecho que se está afianzando en nuestra sociedad posmoderna, y es algo merecido para el hecho de ser mujer. La historia les da por enésima vez la razón. Pero que conste que desprecio ese feminismo repleto de prepotencia y soberbia frente al efecto judicial. Las denuncias falsas hacia los hombres son una aberración y hacen un flaco favor a la justicia y a la lucha por la igualdad. Mujeres con personalidad tienen su atractivo, mujeres con prepotencia y chantajes es de ser mala persona. Una mujer es bonito que sea tu compañera y no un ser de propiedad de ningún hombre. Tampoco está bien usar a la mujer como cocinera, como ama de casa, y como mujer sumisa. Eso es una aberración más de los tiempos de patriarcado tan poco beneficiosos para lugar que merecen un hombre en el mismo lugar que una mujer. Ni uno más que el otro, pero soy de los que piensan que hasta que no se liberen las mujeres del machismo no fructificará la emancipación de la clase obrera, y el proletariado será más cosa del lumpemproletariado.