Capplannetta y los nuevos intrusos

Posted on 22:52



Puede que a mí me vean como un intruso en los ardides literarios. No lo sé, es algo que no me preocupa demasiado ahora que existen influencers virtuales, y ahora que los influencers españoles han migrado a Andorra por motivos fiscales. Por Twitter se dicen muchas barbaridades, otras veces, varias mentiras, aunque el microblogging sea una práctica para todo aquel que tenga algo que decir, se ha llegado a decir la estupidez de que el Silicon Valley  de España es Andorra, ya que Andorra no pertenece a España y no existe creatividad para asemejarse a Silicon Valley, que tantas sorpresas nos ha ido dando desde que estamos más conectados que nunca. Pero como las comparaciones son odiosas digamos que sería preferible que los países europeos crearan un consenso respecto a tributaciones a los estados de la Unión Europea con respecto a los emprendedores digitales en todos los ámbitos, y con más razón si estos son culturales. Existe mucho intrusismo en el mundo de hoy, y cierto es que yo a veces me he sentido un intruso dentro de este periplo, o viaje de principiante en esto de la escritura. Aunque a decir verdad, ya llevo varios años en la brecha, no diré cuántos, pero los suficientes para entender que aún no tengo, ni por asomo, la mayoría de edad literaria. No. Para mí es un ejercicio de auto aprendizaje, que me crea alguna insatisfacción que otra, y más de un calentamiento de cabeza. Pero no nos podemos quejar, si cosas como el sexo, o el entretenimiento se lo dejamos a las máquinas vamos a dormir muchas veces más de uno con el trasero al aire, y ya se sabe cuando se tantean esas cuestiones ante la dejadez de burócratas frente a gente dignamente proletaria. 

Capplannetta y las bibliotecas ajenas

Posted on 20:07



Si me preguntaran alguna vez cómo quisiera que fuese mi biblioteca diría muchas que he visto en televisión. En la mía no he contado los libros que tengo, ya sea en cajas o en anaqueles, pero si me hicieran esa pregunta diría tales como la de Bernardo Atxaga, es inmensa, también la de Joaquín Sabina, la de Alaska, o la de Mario Vargas Llosa. Pero si me pongo espléndido diría que la Biblioteca Nacional de Madrid. Sé que es pedir demasiado pero también tengo amigos con magníficas bibliotecas repartidas por todo el territorio español, y ese es mi amigo Juan A. Herdi, también quisiera visitar, al menos, el almacén de mi editor en la editorial Vitruvio, en Madrid, debe ser una experiencia de verdad alucinante ver toda la poesía que este hombre almacena, tanto como de su autoría como diversos poetas. Y también, la biblioteca que heredó de sus padres, que debe ser tremenda. Yo de mis padres he heredado pocos libros, pero los libros que he heredado tienen ese olor peculiar debido al polímero de la lignina, que es a como huelen los libros en las librerías de viejo. Otra biblioteca fascinante debe ser la de Luis Alberto de Cuenca. Hay muchas bibliotecas fascinantes, pero recientemente vi un vídeo de como andaba Umberto Ecco por su biblioteca y era un verdadero laberinto. Otra biblioteca interesante la de Antonio Escohotado, también la de Luis Landero. Una biblioteca que debería ser fascinante es la de Octavio Paz, y fue, lamentablemente, pasto de las llamas. Fue tanto el dolor por incendiarse su biblioteca que cayó en una depresión. Ahora una librería en formato papel es hermosa, pero librerías hermosas son también las de formato EPUB y PDF, aunque estás no puedan quemarse no huelen, pero son mágicas. 

Capplannetta y el hombre futuro

Posted on 1:44



No es que yo sea un ocioso, pero intento mantener una valiosa relación con el ocio, que me lleva a todo lo contrario, al arduo trabajo, aunque es una cosa que me gusta hacer, y no tengo ningún derecho a quejarme. Lamento mucho que otras personas deban realizar muchas horas de trabajo diariamente, hecho que en ocasiones envidio. Pero la vida me ha conducido (tal vez por mi mala cabeza y mi buena fe) a menesteres ociosos no por gusto, aunque sí por obligación. El caso es que yo trabajo en lo que la vida me ha ido oportunando, que son la fotografía y la escritura. Cosas de las que he hecho mi propio sacrificio, y no por eso ha de ser ociosidad, aunque de la primera sí tengo estudios, de la segunda, es lo que el destino o la Divina Providencia ha ido resguardándome del trabajo que siempre he hecho, que es la metalurgia. Sí, soy un obrero, la fotografía no la realizo de manera profesional, ni la escritura tampoco. La fotografía me llena de placer y puedo considerarla como ocio, también la escritura, aunque la escritura va acompañada de algo que sí es ocioso, y es la lectura. La lectura es algo que hago porque me gusta y tengo cierta curiosidad por temas que me llevan a elaborar la escritura con algo de fundamento. Pienso que la lectura es el combustible del escritor, que lleva a la práctica día a día, pero debo admitir que yo no me considero escritor. Nada más soy un simple aficionado, no pretendo ir de escritor por la vida. Aunque tengo intención de serlo y serlo como buenamente pueda. No es falsa modestia. Es la debida recompensa hacia una vida que yo no he elegido, aunque algunas cosas me hayan pasado por tratar de esforzarme en ocasiones puntuales, no me refiero al esfuerzo físico, me refiero a una labor de curiosidad que siempre me ha acompañado y llevado al abismo absoluto. La curiosidad mata al hombre, dicen. Yo creo que no ha sido mera curiosidad, realmente ha sido mera inquietud intelectual. La verdad es que el hecho de sentirme inferior e infravalorado me ha llevado a la verdadera praxis curiosa e inquieta de aprender y así poder defenderme de cosas que antes no daba como importantes. Crear fotomontajes fotográficos es algo que me apasiona hacer. Eso de mezclar me gusta. También pasa con la literatura, mi editor piensa que la literatura en un futuro dejará de tener un género en sí. Yo también lo creo. Pienso que en el futuro está la mixtura. Ya no sólo en parámetros literarios, en todas las disciplinas existirá la mezcla, la mixtura, incluso en el aspecto social, tecnológico y biológico. Las personas ya empezamos a ser como una especie de cybors, tendremos a la tecnología trabajando al unísono con la naturaleza, y viceversa. Todo indica a que seremos una estructura que se alarga con gadgets que combinarán en una fusión funcional con el ser humano y todo lo que eso conlleva. Amén. 

Olivero y Duquende: un flamenco actual pero distinto

Posted on 20:04



El uno nos viene de Austria nada menos,  el otro, de Sabadell nada menos, y están haciendo un flamenco puro fusionando lo justito, ya que estamos hablando de Flamenco, patrimonio de la humanidad reconocido por la UNESCO. He buscado al guitarrista por Internet y es todo un misterio, el porqué se llama Olivero, y de qué parte de Austria viene. He visto su página en Facebook, y ya tiene más de nueve mil seguidores. Su guitarra suena a flamenco aunque con un aire distinto, renovador, se podría decir. He escuchado por Spotify sus tres singles y es un aire que le hacía falta a este flamenco último, eso después del descalabro de Rosalía y El Niño De Elche, aunque considero que es un giro de tuerca hacia el flamenco necesario, lo de Rosalía es un fiasco, pues se ha convertido en música latina, tipo Shakira o otra pop star de tantas que hay, con respecto al Niño de Elche se puede elogiar su valentía en darle al flamenco otro color, lo que no es factible politizarlo. Pero ahora hay que hablar de Duquende, este cantaor, con voz prodigiosa, fue coronado por Camarón de la Isla, nada menos, como su sucesor, o si no su sucesor, elogió su talento grandioso y con gran duende, es decir, que le viene el nombre que ni pintado. Duquende es de Sabadell, y lleva el flamenco en la sangre y no es la primera ni la última que graba un disco. Tiene Duquende discos apoteósicos con fantásticas guitarras como Tomatito, incluso con Manzanita, ya fallecido. Pero hay que decir que ha recorrido el mundo como cantaor de primera fila de Paco de Lucía, pero el maestro Duquende se merecía encontrar un guitarra al toque como Olivero, con un estilo propio y único. Sin duda, era la pieza que le faltaba al Flamenco de siempre, es decir, al flamenco por antonomasia. Busquen en Google tanto a Duquende y a Olivero y escuchen su mezcla que promete buen flamenco para el aficionado exigente. Para el aficionado ortodoxo también, dejémonos de monsergas y etiquetas, el flamenco es como la poesía, de acero inoxidable. Se adapta a cualquier música, género, instrumento o lo que se ponga. Es música parida como los antiguos gitanos la crearon cantando así cuando remaban en galeras sus cantes al ritmo de cada empalada. Cuando en fiesta se bailaba y se cantaba por bulerías, ya sea en Andalucía o en el Somorrostro barcelonés (ya desaparecido). Son músicas únicas, como el jazz, el country, el blues, el soul, y otras vertientes musicales. No estamos descubriendo América, esto del Flamenco debe de ser como ha sido siempre, dentro de la experimentación y del hecho de crear bajo influencias nuevas, el flamenco está abierto a todo tipo de corriente. Pero escuchen a Olivero y Duquende. Músicos interesantes donde los haya. Ya pasaron para Duquende los tiempos que al toque tenía a los hermanos Cañizares o también Chicuelo. Recuerden: tres singles para abrir boca. Uno se titula Viento de Estepa, el otro Bendito el Amor, y por último Castillo de Cristal. Todo cabe esperar que grabaran un disco, de momento la acogida va siendo buena. En el panorama Flamenco están surgiendo nuevos cantaores como Israel Fernández, o Sandra Carrasco, o Naike Ponce, el músico Lin Cortés con su éxito Novia Moderna, hacen un flamenco fusionado con pop del momento con un toque aterciopelado de rumba y ecos árabes, un cantaor de éxito en el mundo flamenco Antonio Reyes con canciones ya casi olvidadas como Alameda, del grupo de rock andaluz Alameda. 

Capplannetta y las tragaderas

Posted on 19:14



En esta vida puede haber mucha gente que trague mis cosas o simplemente que no me trague a mí. Todo es cuestión de tragaderas. Se debe tener cierta piedad a cerca de las tragaderas ajenas, y tratar de que aquello que molesta y nos incomoda, acabe siendo un giro por el lado de la compasión, así, de igual manera que haría el Dalai Lama o un budista practicante. Yo también sufro mis propias tragaderas, aunque casi siempre que con respecto a mí hablo de tragaderas es por debilidades que cometo debido a que si le  hago a otro lo que tan sólo me hago a mí mismo decaigo. Eso es entender la gran verdad que nos une en este universo de neuronas enlazadas unas con otras. Es como un sistema nervioso universal. Yo y mis tragaderas. Menudo panorama. Trago a familiares y amigos, al igual que ellos tragan de mí. Lo que es intolerable es la ingratitud, la traición, hacerle daño a un niño, a un anciano, o a un impedido. También hay que tener unas tragaderas especiales para orinarte en la sopa de los pobres. Más bien este tipo de gente no tiene conmiseración para con el prójimo. Mis tragaderas más básicas es aguantar mi soledad, a la que no estoy condenado, es decisión propia. Nadie me obliga a estar solo, es una decisión que yo mismo he tomado por convicción moral, también influyen mis propias tragaderas, que con el tiempo, han determinado mi propia integridad psicológica, y digo esto, ya que me considero como una persona necesitada de su propio espacio, no es por que tenga demasiado ego. La verdad es que soy un patoso para las relaciones sociales, aunque no afectivas, con respecto al cariño me hago tierno como un pan recién hecho. 

Capplannetta reflexiona

Posted on 11:42



Puede que sea pobre, lo que no soy es un pobrecito. Que aunque sea un simple diminutivo, en el argot de mi barrio ‘pobrecito” es lo más lamentable que pueda ser una persona, o quizá todo lo contrario, un ser digno de tenerle lástima. Da la causalidad de que yo que estaba predestinado a ser un pobrecito y me he quedado en lo de pobre, así, sencillamente . Lo que sí tengo es dignidad, y eso ha sido, creo yo, lo que me ha mantenido a flote. Y lo digo abiertamente, dignidad señoras y señores. Aunque también soy humilde, y sé de donde provengo.

Por muy raro que parezca tengo amigos que sí han acabado siendo pobrecitos. Viven con dignidad, pero hay cosas que son inevitables a los ojos de quien vio y quien ahora ve. En este mundo criticar a los demás es muy fácil. Se puede ser amigo y hacer favores, pero ser amigo al cien por cien es sólo para gente imprescindible. La vida da tantas vueltas que lo que dábamos por hecho hoy mañana puede ser lo contrario. Yo no creo en eso de tener muchos amigos e ir criticando a unos para que se rían otros, no soy esa clase de gente. Esta vida se compone de tantos matices que es bueno darse cuenta quienes se sacrifican y quienes no. Por ejemplo, se puede presumir de algo cuando de verdad se es. Es inevitable que los tiempos cambien, y hoy en día lo hacen a una velocidad de vértigo, pero en realidad el material en que consiste el ser humano es siempre el mismo. Porque los seres humanos somos muy complicados. Cada cual que viva como mejor le parezca, vivir, dejar vivir. La humildad se basa en tener el ego a la altura apropiada. 


Capplannetta y las danesas

Posted on 16:13



En los San Fermines del año 2000 conocí a dos danesas bellísimas. Estaban de mochileras por España, al parecer empezaron por el postre. Primero bajaron al sur y después Madrid y luego Pamplona. Pero las chicas residían en un apartamento en Cornellá del Llobregat (Barcelona). Una se llamaba Nina y la otra Katty. Hablaba con ellas por signos o mi escaso inglés que, sin duda, desde aquella época se ha enriquecido. Las llevé a casa de mis padres y comimos paella y mi madre les hizo gazpacho andaluz, ya que era verano. Les encantó la comida, mi madre es muy buena cocinera. Después fuimos de vuelta a Cornellá y me dio una de ellas su email, le escribí un par de correos pero ahí se acabó mi historia. No hubo ni sexo, ni fiestas (salvo San Fermin) y no hubo apenas correspondencia. Recuerdo mi inglés desastroso, y las confusiones que les hacía pasar por lo mal que hablaba yo inglés. En una conversación les dije que tenían aspecto de chicas Playboy y que sólo le faltaban ears of rabbit y lo pronuncié mal, qué digo mal, horrible diría yo, y fue tan así que entendieron orejas de rabioso, o sea, pronuncié ears of rabish y hubo una confusión excelente entre ellas y yo. La verdad, soy un desastre en el inglés, ahora un poco mejor, pero por aquella época me remonté a mis pocos conocimientos que tuve en las clases adicionales de inglés a las que mis padres me apuntaron. En esas clases no aprendí apenas nada. No por culpa de la profesora, sino mía, la profesora me lo advertía: -Casimiro, aprovecha y aprende, que tus pobres padres están gastando un dinero para nada. Ahora me arrepiento, pero ya es tarde, tanto sacrificio sin ningún aprovechamiento.