Capplannetta, un capgrós sense planeta

Posted on 0:02



Si te hubiera hecho caso en todos esos consejos tan sabios me hubiera ido mucho mejor, no tengo fracaso, ni tampoco éxito, solamente soy propenso al terco error. Con mujeres he caminado, soportarme bien lo han hecho, algunas me traicionaron, al igual que yo a ellas, pero de ninguna abusé ni saqué algún provecho, y no todas fueron bellas. Amigos también tuve, de algunos, mejor ni hablar, otros han sido amigos de verdad, los hay que nos tratamos de usted, y los hay con los que comparto paz, risas y café.  Me mando yo solo al carajo, disimularme no es mi trabajo, a pesar de todo, me gusta pensar libremente, por eso me gustan los libros, la poesía que me evoque vivir y hacerlo frecuentemente, intento ver la vida de otra manera, las novelas me dejan aromas impregnados de otro lugar confín, la ficción es embustera pero te ayuda a resistir. Hay personas a quien tengo un gran aprecio, otras ni las busco ni creo en su gran desprecio, yo a mí muerte no pongo fecha ni precio, quizá muera sin despertarme, o me caiga del trapecio, o me muera al tropezarme, para la muerte no hay remedio, tan sólo basta con que la parca venga a remediarte. Que nada nunca nadie venga a mi paz con hambre, que nadie clave metal entre mi carne y mi sangre, que nadie, oídme bien, que nadie venga con la intención de orinar mi catre. No quiero muchos lujos, me conformo con no padecer necesidades, ¿para qué andar con tapujos e ir detrás de vacías oportunidades? Si tengo pendientes la risa y su jugo y hacer gracias alegres de estas siete verdades. Me caigo y me tiro al suelo, me desmayo y también me duermo, tengo arraigo y busco algún consuelo, en mis horas marchitas pongo la luz y el ingenio, entre dos posturas ando, pues a veces no toco nunca el suelo, me encierro en mi propio arresto, cuando quiero volar lo hago sin causar algún revuelo, me quiero y me detesto, me hago un conjugado gerundio pues evitando el trasiego, me hago y me rehago y me deshago en cualquier tugurio, otras yo me atribuyo soñar en tu piel y tu tacto de fuego, para herir al buen hombre siempre hubo una cara y una cruz, también mucho santurrón que dé bien el pego. Bofetadas me dio la vida, algún desengaño luego, pero nadie me verá que insisto en vapulear simple un triste ego ni balbucear un ruego tras pedirle que de tu virtud no tengan ningún apego. Hay mañana y hay madrugador, hay disturbio y masturbador, hay elogio y hay elogiador, hay parnaso y poeta sin olor, hay indicio y hay iniciado en el amor, hay vulgar tragedia y traje incómodo sin patrón, hay fraude y hay defraudador, hay poemas en prosa, aunque este rimado está cantado a media voz. Es mejor leer en bicicleta, que creerte un poeta, sin ser fiel y digno señor. 

Capplannetta y el final del patriarcado

Posted on 3:58



En nuestras sociedades es necesario una igualdad de género que contemple aspectos como en el caso de la separación, con hijos de ambos cónyuges, y que existan las mismas leyes dentro del ámbito de la igualdad. Es necesario la igualdad de géneros, pero este paso necesario, que sirve en situaciones de parejas normalizadas, se dé con facilidad en otras realidades de la vida cotidiana, ya que en esto tiene mucho que ver la cultura familiar desde una perspectiva donde predomine el ejemplo y la educación desde jóvenes, desde la institución de la familia, que ya era hora de que fuese igualitaria, pero con los mismos derechos de custodia en caso de divorcio (repito), y en caso de convivencia las mismas obligaciones domésticas. Leí en Twitter que el personaje de Martin Scorsese era un misógino en toda regla por títulos salidos de su producción fílmica. Puede ser verdad, pero es una costumbre que ha estado muy arraigada en nuestra sociedad (sobre todo en Latinoamérica y los países del sur de Europa) en el gran tema del patriarcado, que es una total aberración y ahora no podemos borrarlo de un simple soplo, tan solo nos queda seguir luchando para abrir la brecha que nos identifique como iguales, y sin diferenciar distinto género. Estamos encaminados a la igualdad de géneros, a la idea de los matrimonios con hijos en parejas del mismo sexo, lástima que todavía nos queda mucho camino por andar. Y todavía hay injusticias como el acceso al mercado laboral de las mujeres, que deja todo un malogrado índice de injusticias ya sean por aspectos como la maternidad, el acoso en el trabajo o también sueldos más bajos que los del lado masculino. La lucha por la libertad en la igualdad de géneros viene siendo real y cada vez con más compromiso ético (con ciertas trabas) aunque esto parece que sólo sea un cambio en nuestra sociedad europea, y en algunos países de América del Norte, que no tanto, todo hay que decirlo. Tenemos que plantear el tema desde las escuelas, con la ayuda de padres y alumnos todos en consonancia. El hecho de la violencia de género es un tema que da para mucho, sin embargo quedan puntos por clarificar con la violencia de la mujer hacia el hombre, en algunos casos, y sobre todo la violencia infantil y de mujeres que es alarmante. 

Capplannetta and the autumn leaves

Posted on 22:06



Que me venga a buscar el sol en estos momentos en que tanto lo echo de menos, ya que si no viene tendré que inventarme un amigo imaginario para que este cielo de otoño no se lleve mis penas como un ladronzuelo de pacotilla. El cielo de otoño es un océano que nadie quiere cruzar, la tarde es pequeña como un bebé sin dientes, y las hojas ocres provocan incendios allá en las plazas públicas. Pobre de los barrenderos que las quitan de en medio como un estorbo inútil de lo que somos antes del invierno. En el otoño huele a libros secos tras mojarse, huele a fragancias de leña y un humo espeso explica la verdosa culpa del musgo seco. Yo no quiero morir en otoño, pero vendrá la parca seguro y me querrá hacer un traje de pino, pero yo diré que no, que entierren mis cenizas ante una arboleda, para que pueda sentir pájaros cantando en el silencio de la muerte. Hubo una vez un hombre que murió en otoño, y no quisieron los sauces hacer un simulacro de desgracia, reproche que le dieron los alcornoques y se inflaron de cortezas dispuestas para el vino, ese vino que beberé en otoño, para desquitarme el gris lamento de los días opacos. Me encargaré yo mismo de expulsar al otoño y al invierno con música de cantares sin públicos, sólo estarán mis ojos mirando a la melancolía de los vientos iracundos, me absorberá una gota de tu recuerdo, que yo haré canción rimada, y las pastillas que ansiaba tomar en mi niñez no sean ahora rutina por la que escapar de libertades borrachas que odian los taberneros de la siega del tocino, ellos como malditos cielos de otoño, me avisarán de aquellas tantas veces que estuve tan muerto, la piel será fruta podrida. 

Capplannetta y el lucro de la soledad ajena

Posted on 2:18



La soledad siempre ha sido motivo para darte a la lectura, al igual que hay personas que se dan a la bebida, a las drogas o a las tragaperras, también hay gente que se declara ratón de biblioteca y anda por ahí robando libros y se abandonan al refugio, nada estéril, de la lectura. También con esto de las redes sociales hay editoriales que nos tratan de vender sus libros, o sus clásicos con alusiones a la soledad, ya sea con referencias a Lorca, Ortega y Gasset, Cioran, Schopenhauer o Nietzsche. Siempre aferrándose a la soledad como reclamo sustancial del lector adolescente o aquel que empieza a ver la vida en negro. No digo que esté mal. Siempre es mejor hacerse un adicto a la lectura que un adicto al juego, o cualquier droga de diseño que lo saque de la rutina y el tedio de la soledad. Eso, para quienes se aburran en soledad, que esa es otra cuestión, mejor leer en soledad que en compañía siempre. Yo me refiero a esas horas que parece en las que todo tiene ahí su punto y final. Me refiero a esas horas de ansiedad, pues para vendernos libros o cualquier cosa siempre se ha usado una artimaña eficaz ante todo. Eficaz y poco dada a la conmiseración, es la ley de la oferta y la demanda, poco sentido le veo al hecho de ser clásico para usarte como moneda de cambio, mejor, antes que hablar sobre la soledad, mejor hablar del hecho de ser un ermitaño feliz y así todos contentos, pero no vende, ya que un clásico es todo un mártir, y todas las calamidades venden, pero en ese sentido, una vez muerto ningún interés tiene lo que hablen de ti, por ejemplo, la mala prensa que tiene Amado Nervo, el hombre ni siente ni padece, por eso, que es mejor estar solo que mal acompañado, para sufrir siempre hay tiempo en vida solamente. Y que para vender libros no es justo usar la soledad y ejemplos sobre lo que ha dicho fulano o mengano referente a aquellos que tienen miedo a ésta, es una cosa seria, yo me considero de parte de los solitarios, y no creo que sean estúpidos los que no saben estar solos, quizá los pobres sean los más solitarios, ya que la compañía televisiva no merece nada la pena.

Capplannetta y la vida en serio

Posted on 2:14



Que la vida iba en serio//uno lo empieza a comprender más tarde”. Éstos son los primeros versos del poema de Jaime Gil de Biedma, No volveré a ser joven. Y tienen mucho de particular en la vida de la mayoría. Porque existen personas en este mundo destrozadas, y que siguen tomándose la vida tan en serio, que no hacen nada más que escarbar en el rastro o la estela que dejaron atrás. Yo, por ejemplo, me suelo tomar la vida muy en serio, normalmente, en cosas que para los demás mortales quizá no tengan nada de importancia. Pero para mí sí lo tienen. Hoy tienes un día bueno y de seguido vienen tres días de tormento, o viceversa, hay veces que estás en plena racha, y parece que eso no te lo pueda arrebatar nadie. Pero muchas veces se ha dicho, que damos importancia a las cosas menos importantes, tal vez, y no nos damos cuenta que las mejores cosas son gratis, y los placeres sencillos, son baratos para el bien que hacen a las personas. A veces comprendes que los momentos felices en familia son los que quedan marcados para siempre, por eso hay gente a los que la vida los destroza y es porque han hecho acopio de esos momentos buenos, y las personas se van, nos ahogamos en un mar de tristezas y de ansiedades y dan ganas de abandonar el combate antes que suene la campanilla. Porque esta vida no es buena para nadie, pero nos empeñamos en tener, somos tan acaparadores que no nos importa pagar por un objeto que tiene su uso limitado cinco veces su valor real, tan solo por tenerlo y decirnos, lo he conseguido, es mío. Y te olvidas de que detrás de ese objeto hay un sacrificio, y ese sacrificio es monetario, pero se alcanza el dinero con tiempo. Con lucha diaria. Unos desprecian a otros por cosas que los demás, y en especial esas personas que se desprecian mutuamente, son personas que no tienen derecho a reprochar nada a nadie. Y te das cuenta que la vida es corta, que felicidad y economía no van de la mano nunca, es mejor refugiarse en la familia. Yo sé que mi familia quieren que yo sea feliz pero luchan y luchan para que yo lo sea, y quizá yo sea un egoísta porque me olvido de la felicidad de ellos, busco y busco su felicidad pero siempre fracaso. Es como ese momento en que en la primera entrega de El Padrino está comprando fruta Vito Corleone e intuye que lo van a asesinar y sale huyendo gritando: -¡Fredo, Fredo! Pero Fredo es tan torpe que se le cae el revólver de entre las manos y ve a su padre herido de muerte tirado en el asfalto de la calle y gritando: -¡Papa, papa! Pues yo muchas veces me he sentido que en un momento crucial no pude salvar a mi padre de salir indemne. 

Capplannetta y la necesidad

Posted on 12:04



Se ha escrito mucho sobre las necesidades precarias que han sufrido algunos de nuestros escritores de renombre, tanto de España como de Latinoamérica. Es importante decir que es triste en cualquier persona las necesidades en productos de primera necesidad, hecho que se está viendo en los anaqueles de los supermercados venezolanos, como también en Cuba, pero esto no debería decirse que es una aberración propia de sus gobernantes, sino del bloqueo que sufren estos países cada uno en sus particulares circunstancias. Recuerdo la anécdota de que Juan Carlos Onetti vino a España, él y su mujer se guardaban los panecillos para la cena, panecillos que podía coger quienes le apetecieran, ya que eran actos sobre literatura, donde la necesidad de este escritor hacía cierto acto de presencia guardando para la cena esta comida que seguramente fuera a la basura después del acto. En otras ocasiones también se ha hablado de la necesidad sufrida por Gabriel Celaya al final de su vida, hecho que me lleva a decir aquello de “las vueltas que el mundo da”, ya que él tenía una empresa familiar que fue a la ruina, como tantas empresas que entran en banca rota, pero como de la poesía no se vive, aunque sea está un arma cargada de futuro muchos poetas pasan por distintas necesidades, a veces la soledad, otras el ostracismo, y otras tantas otras la necesidad de llevarse algo a la boca, otros poetas en menor consonancia con el de la literatura, y sí con el mundo de la escena musical, como era el caso del Gato Pérez, lo llamaban telefónicamente acreedores, ya que Gato Pérez estaba plagado de deudas. Implico a la figura del Gato Pérez porque yo sí lo considero un poeta, tal vez por lo magnífico de sus letras. 


Capplannetta y la semilla de los sueños

Posted on 13:57


Esta madrugada he soñado que toda la juventud del barrio donde residía con mis padres estaba enganchada a la heroína en vena. Ha sido una pesadilla donde yo, espectador desde la distancia y la experiencia, les aconsejaba de lo malo que es ser un yonqui confeso. Veía al frutero de mi barrio con los brazos hinchados y morados tras haberse inyectado la heroína fuera de vía. Veía incluso un primo que tengo fallecido armar un escándalo con la vecindad de ese barrio donde ya no resido. En el sueño, me da cierta alegría volver a ver a mi primo, que murió joven y sano de drogas y adicciones. Murió de paro cardíaco. Anoche me daban taquicardias y temía, sin haber soñado con él, un paro cardíaco como el que le dio a él, a lo mejor ese fue el punto de partida para que yo soñara entre las semillas de un sueño, que no suelen abrirse nunca ninguna, como bien dejó escrito Lorca. Este post que ahora escribo debería haber sido un canto a mi pasada juventud, aunque no hablara en él de mis sueños raros y mis hipocondríacas maneras de temer mi próxima muerte. Debo confesar que no sabía que me asustaba la muerte hasta que me dieron las taquicardias. Me siento en deuda con mi primo, era un ser maravilloso, una persona sensible y particular, y me siento en deuda porque él hizo algo en vida que tocó mi lado sensible, era una persona que tenía su orgullo, eso, y que su madre está harta que la vida la golpee, crearon un muro impenetrable entre sus hijos y sus abuelos paternos. Se sabe que mi tía, en su situación, no les tomó nunca la fiebre a esos niños, pero tiene su corazón.