Capplannetta y la Noche Vieja

Posted on 16:53


Estaban reunidos la hija mayor y un hermano menor cuyos progenitores eran un hermano de Capplannetta y su cuñada, también estaban los padres de Capplannetta y también Capplannetta en la casa de los padres de éste, ladraba el perro incansablemente, ladraba y ladraba, se atrevió a decir la sobrina de Capplannetta: -Es por los petardos. La madre de Capplannetta contesta: -Pues vaya fin de año nos espera. Capplannetta responde dirigiéndose a su hermano y su cuñada: -No tienen bastante con jodernos en San Joan que también lo hacen en Noche Vieja. Responde su cuñada: -Son extranjeros, para más señas sudakas. La madre añade: -Sí, tienen esa costumbre en Noche Vieja. Interrumpe el sobrino de Capplannetta: -¿Por que llaman así a la Noche vieja? A lo que el padre de Capplannetta y abuelo del niño responde: -Tiene que ver con la religión y el orden en que ha ido evolucionando el calendario cristiano con los días y con sus noches, el calendario cristiano que es solar, no como otros, que son lunares, y contamos así desde el nacimiento de Jesús según la religión católica, que es la que nosotros profesamos. Contesta el hermano de Capplannetta: -Los padres educan, los hijos aprenden, y los abuelos les enseñan. Asiente Capplannetta y comenta: -Yo sé que es costumbre sudamericana porque los familiares de Ella lo hacían, también por lo que ellas hablaban (refiriéndose a su ex familia política). Los perros lo pasan mal, se alteran mucho y dicen que oyen tres veces más que una persona, por eso son tan buenos vigilantes, eso, y el olfato, que lo tienen súper desarrollado. La madre interrumpe a Capplannetta: -Cierra la puerta para que el ruido sea menor. Capplannetta hace caso, cierra y el perro empieza a andar ligeramente y a mover su cola. Contesta la sobrina de Capplannetta: -Sí, mira como ha cambiado, ese ruido de petardos debería estar prohibido, no es justo que vengan con estas costumbres a nuestros países, nosotros petardos en Sant Joan y punto. Capplannetta responde: -Anda niña que te has quedado a gusto. Déjalos que se diviertan, además, la noche vieja se vive cada uno como quiera vivirla sin hacer daño a nadie. Si comenzamos a prohibir nos quedamos sin nada. Además, sólo si te has adentrado en Latinoamérica puedes entender el desarraigo de esa pobre gente, están a miles de kilómetros lejos de su casa, no creo que comprendas lo que significa ser parte de América Latina, de la raza como se decía antiguamente en Centroamérica, América Latina es inmensa. Eso hay que vivirlo, solamente el que se adentra a los océanos que la rodean, la inmensidad del Amazonas, su selva, la sierra y su gente con los mofletes colorados por el sol bendecido por los Andes, su sabor, su flora, su fauna, son tres pilares de una gran virtud. No sé porqué pero algo me llama allí, los guacamayos en las ciudades, los mangos de miel, la lúcuma madura, sus riquezas son inmensas, pero debemos respetarlas, porque son prestadas, son un bien que se debe dejar para futuras generaciones en las mismas condiciones en que lo encontramos. Así, con ese concepto de hombre, la tierra y los animales, el planeta se salvará. Está bien que no quieras que tiren cohetes por lo que sufren los perros, pero... le cortan replicando y le dice la cuñada a Capplannetta: -Todo ese rollo que soltaste está muy bien, pero primero está la gente del país y después los extranjeros, y ese perro es español. No empecemos con patriotismo con olor a rancio, reprocha Capplannetta. La madre de Capplannetta hizo señales a su hijo, Casimiro, no empecemos, sí, tienes razón. Un largo silencio desplegó su manto gris por aquella sobremesa española, de fondo se oían los petardos y el perro ladraba, y Capplannetta recordaba Noches Viejas pasadas. 

reseña literaria (Juan A. Herdi)

Posted on 10:37



Cecilio Olivero Muñoz
Cibernética Esperanza
Avant Editorial, 2019

Es evidente que estamos en un momento de mestizaje, si es que hubo alguna época que no lo fuera. Y a todas luces este relato lo es, mestizo, pero a conciencia, asumiendo su autor que no elige una forma, un género, un estilo, lo mezcla todo a voluntad, le resulta incluso inevitable. Así, no es posible decir que este libro que presentamos sea propiamente una novela, una colección de cuentos hilvanados por el personaje principal, narrador y protagonista al mismo tiempo, unas memorias o un tratado de la realidad o de la vida. Tampoco es que haga mucha falta catalogarlo.
Porque hay una frase que brilla por sí misma y justifica todo el relato: «Todo ocurre por una razón que no entendemos». Esta es, sin duda, la base de toda literatura, buscar las razones a la vida entera o a cada una de sus porciones, razones que no entendemos, que se nos escapan, y entonces necesitamos escribir para entender. Mientras haya posibilidad de escribir hay esperanza, poco importa el momento de escritura y menos aún el modo. Pero con la escritura se intenta poner orden en el caos y, con ello, entre líneas, intenta uno encontrar el sentido de las cosas. 
Claro que estamos también en una época de nuevos recursos tecnológicos (el título no es inocente) y eso cambia algo las cosas, aunque no lo esencial. Sea lo que fuere, el autor se expone más a la vista de todos, juega con el lector retándole a que discierna lo que es realidad y es ficción, si es que la ficción no forma parte de lo real o esa misma realidad no sea en el fondo una ficción más, a menudo no estamos tan seguros de la línea que separa ambas. Sospechamos que en este contexto hipertecnológico todo se confunde, y esto sin duda ayuda a desinhibirse. 
El narrador del libro se desnuda, cuenta sus continuadas caídas y levantadas para explicarse a sí mismo y entregarse al juicio general, como un Caín moderno que sabe que ha traicionado a todos y a sí mismo, pero pese a lo cual ha de seguir adelante. Sin duda, todos, de ponernos a tal ejercicio de confesarnos, llegaríamos a sentirnos igual, aun cuando las anécdotas sean diferentes. Tampoco caben comparaciones, al fin y al cabo. Y mucho menos juicios de valor.
Cibernética esperanza es sobre todo eso, una invitación a pensar en lo que es la vida. El narrador, al describirnos cada trozo de vida que le pertenece, en la medida en que la propia vida pertenezca a alguien, ni siquiera a su portador, nos reta a que juzguemos en base a la propia experiencia y a que nos demos cuenta de que no se puede juzgar nada ni a nadie. La escritura es lo que tiene: nos iguala a todos.  


Avui parlarem de l'Albert Pla

Posted on 8:43


El Albert Pla es un músico y un intérprete atípico, sí, así lo considero. Además de su gracia natural es un tipo que me cae bien, ya cante o interprete en castellano o en catalá. De todos sus discos los que más me gustan son versiones de poetas o cantautores. Aunque tiene discos con letras de su propia creación que son joyas. Ahora ha hecho una especie de vídeo musical con campaña creativa, todo hay que decirlo, donde nos hace la pregunta de ¿a qué tenemos miedo? Ó si tenemos miedo. Muchos de nosotros lo hemos sufrido alguna vez, pero él hace un vídeo preguntando a una serie de gente sobre el miedo. Hay que decir que Miedo es el título de su último disco, a mí no me ha gustado, ya que tiene discos mejores, el disco ha contado con la participación de Raül Refree, productor también de Silvia Pérez Cruz. Para discos buenos Ho sento molt sin lugar a dudas. Tiene canciones como Vida d’ un gat, o Nana de l’ Antonio inigualables. El disco es íntegramente en catalá. 

También tiene un disco que versiona al poeta y artista Pep Sales que es una maravilla, es un disco de larga duración con versión en catalá y después en castellano, la versión en catalá es inmejorable. El disco se titula Cançons d’amor i droga, es irreverente, también reivindicativo, postmoderno, marginal también, aunque lo marginal no va reñido con la elegancia. Es elegante, innovador y toda una obra de arte. También tiene un disco de versiones del poeta José María Fonollosa muy bueno, con su magnífica interpretación del Sufre como yo llevada al cine en Carne Trémula por el gran director de cine Pedro Almodóvar. La canción antes mencionada resulta emotiva, un rezo negro, una evocación repleta de malditismo. El disco se llama Supone Fonollosa, el disco empieza con un poema en voz del autor que lo recomiendo. Fonollosa escribía versos blancos (no rimados) en endecasílabos. Y de esta manera encajan muy bien en las canciones debido a la métrica; tiene un tema este disco creado por el cantautor estadounidense Lou Reed llamado Por el lado más bestia de la vida  (Walk on the wild side) que en voz del Albert es sensual y cercano (letra de: JM. Fonollosa). También me gustaría reseñar otro disco con canciones en catalá que es Anem al llit (vamos a la cama) que resulta todo un homenaje a la infancia, con canciones como Somiatruites y otras canciones que denotan una dulzura como una (creo que la única) que contiene el disco en castellano y es Primer amor y resulta excelente y conmovedora. Sobre la faceta de escritor de Albert Pla no diré palabra alguna, no he leído la novela polémica pero está en su derecho de ser independentista o lo que quiera ser. Cada persona es libre votando y en cualquier cosa que no haga daño al prójimo. Lo que sí no quiero dejar en el tintero es un disco titulado No sólo de rumba vive el hombre, es un disco de rumbas (como bien dice el título) con canciones como Joaquin el necio, una canción en contra del racismo, también tiene otra Salsa pal’ nene, toda una apología de las necesidades fisiológicas que cada uno tenga, escuchen a Alber Pla, es un músico de un talento sobrenatural y exquisito. 

7º Número de la revista literaria Nevando en la Guinea.pdf

Posted on 10:11



Capplannetta insolvente

Posted on 12:41


Está visto y comprobado que este país de Sanchos y de Quijotes goza de un nepotismo como salvoconducto hacia el evento solemne de pitos y de flautas, lo digo por los críticos literarios. Un crítico puede hacer una crítica buena o mala, eso todo el mundo lo sabe, lo que es grave es que te critiquen sin haberte leído apenas. Te pueden decir que eres un epígono, que la autoficción es una parrafada, te pueden decir muchas cosas, cosas que pueden no gustarte, otras, incluso, te gustan, pero al final del baile de máscaras todos acaban por reconocerse. Yo me digo, si son tan capaces de criticar una novela o un poemario y lo desinflan como a un globo, ¿por qué no tienen la capacidad ellos de escribir un bestseller? Si lo saben hacer tan bien, que critican la novela de fulano o de mengano destrozándola, ¿por qué razón ellos no escriben el canon, un bestseller, un clásico? Yo jamás enviaría mi novela a un crítico, y no es por ser presuntuoso, es porque me declaro insolvente en el aspecto crítico, no tengo mucho que aportar a la literatura, pero esta gente cuando encuentran un talento se ponen cachondos, no me interpreten mal, no quiero perder la compostura y tampoco la pulcritud, me gusta jugar limpio. También se dan casos de críticas diseccionadas hasta la descomposición total de la misma. A otros les obsequian con un caramelito que saborear mientras exista ese vínculo de amistad, que a muchos críticos les apasiona. Si ellos tienen la voz y el voto ¿por qué no crean lo que a ellos les gustaría leer? Eruditos hay que se pasean por la literatura como encerrándose en cábalas y códigos que solamente éstos pueden descifrar. Son la academia del nepotismo en pos de la carantoña y el agasajo como sastres que hacen trajes a medida. El rigor de éstos no queda nunca en entredicho, son ratones de biblioteca que estaría bien llevarlos a vivir un poco las entrañas de la tierra, y que se dejen de balbuceos como si fuesen cátedra. 

Capplannetta paralizado

Posted on 16:24


A veces te sientes paralizado sin saber porqué. Tienes hambre pero no te apetece comer, tienes ganas de nada pero puede contigo todo, te resignas y te echas a dormir, llevas media hora tumbado pero te das cuenta que no es sueño, estás paralizado, tienes congoja, tienes miedo a que algo quiebre, fumas y fumas y piensas lo estúpido y sucio que es el vicio del tabaco. Te pones a leer y no puedes concentrarte, abandonas, te pones a mirar una película pero no te la crees, entonces, algo necesitas, está claro que sí, pero qué, cómo, dónde, cuándo, porqué. Estás paralizado, otros lo llamarían como que estás “aplatanado”, otros, dirían que estás con la “paparina” y en algunas partes de Sudamérica dirían que estás “huevón”, pero esto nos pasa a las personas muy seguidamente, diría que no es carencia económica, ni ningún tipo de enfermedad, tampoco es que no tengas una vida normal, simplemente es lo que a todos nos pasa y es insatisfacción perpetua, tedio, precariedad. 

Capplannetta y la obesidad

Posted on 14:32


Muchos justifican su obesidad por lo mucho que comen, otros por cierta vida sedentaria, yo cuando tenía veintiocho años empecé a echar tripita, ya que me fui de vacaciones un verano, primero a Benasque, allí junto a un río no te podías apenas lavar, después decidimos irnos a la costa, debido al frío que hacía en plenos Pirineos. Nos fuimos a un camping en un pueblito de Girona, en Tossa de Mar, y al llegar al camping yo me fui directo a la ducha, pero había un problema, no tenía calzado para las duchas del camping, cuando llegué a las duchas la que no estaba embozada estaba sucia, pero tantas ganas tenía de ducharme que me metí en una ducha con unos dedos de agua. Cuando llegué a Sabadell empezaron a salirme una especie de callos en la planta de los pies, pero los callos crecían y crecían y tuve que ir al podólogo, el podólogo me dio el diagnóstico: al parecer no eran callos, eran verrugas plantarias y eso era contagioso. O sea, que tenía que ir al podólogo cada miércoles a curarme las malditas verrugas, el podólogo se portó muy bien conmigo, no dejé de ir cada miércoles, me echaba unos líquidos abrasivos que me dejaban inmóvil toda la semana, al podólogo iba en coche, mi coche por aquél entonces. Al final el podólogo se sinceró conmigo: -Chaval, esto no se te quitará si no es con cirugía. Me tuve que gastar más dinero del que había gastado y quedarme quieto hasta que las heridas cicatrizaran, eso, y no dejar de ir a la consulta cada miércoles, parecía ser que todas se habían curado menos una que el podólogo denominó en tono gracioso “la africana”, también por lo que “tuvimos” que luchar para eliminarla, estaba llegando la navidad y el doctor me dijo que ya estaba curada, por fin, había pasado un año, ya no me tenía que echar esos líquidos abrasivos que quemaban y ya no tenía que vendarme los pies cada vez que me duchaba, ya estaba curado, aunque con la medicación psiquiátrica y mi tiempo de inmovilidad me hicieron engordar. Y aquí estoy ahora, con una enorme barriga, pero también, con un gran corazón. Ahora cada vez que me noto la molestia de un callo le temo por si volvemos otra vez a las andadas. En fin, ahora estoy gordito pero soy dichoso.