Capplannetta y la fotografía

Posted on 19:55


Ahora, debido a que los teléfonos móviles llevan incorporados una cámara fotográfica, los japoneses han dejado de fotografiarlo todo y le han pasado el testigo a algunos occidentales. Ves a gente fotografiando cualquier cosa, desde un termómetro dando la temperatura del verano, hasta lo que se están tomando en cualquier terraza de algún bar de la ciudad. Lo fotografían todo, van en busca de una fotografía que les testimonie, que les dé crédito, para presumir, ya sea en las redes sociales, o en cualquier álbum singular que sea digno para mostrar una instantánea curiosa. A todos los entiendo, a los que no entiendo a los que fotografían en los conciertos, a mi parecer se pierden el espectáculo por tomar una fotografía desde la lejanía que siempre sale movida o con muy poca nitidez. Luego está el tema de los selfies, es un acto que se ha hecho muy popular, también para presumir supongo, aunque hay selfies y selfies, están los logrados y luego los de las redes sociales exponiéndose haciendo el signo de Victoria con los dedos en uve, o también poniendo una cara tonta a modo de broma simpática, no los critico, yo también me expongo verbalmente. Hemos llegado a un punto que todos queremos tener visibilidad en la Red, hay gente que no, y tampoco los critico. Creo que a la vez que nos exponemos y a la vez que publicamos sobre nuestra vida íntima más grado de intimidad perdemos, ya que nuestros datos están siendo usados por las grandes corporaciones. Nos exhibimos, pero somos nosotros los que ponemos el límite a esa exhibición. Existe una raya que si se traspasa puede llegar a ser un acto muy peligroso.

Capplannetta y el suicidio

Posted on 13:44


Si no existiera Internet hace tiempo me habría suicidado. Sí, siempre tengo la sensación cuando tengo un mal día de que sobro. Pero siempre hay otro día mejor a la vuelta de la esquina, quizá el mal día resulte algo efímero y con el paso de ese mal momento tras de sí haya otro momento más placentero. La vida es una caja de sorpresas y no deja jamás de sorprenderte. Hay momentos en esta vida muy duros, tan duros que quisieras evaporarte. Ahora estoy pasando por una etapa crucial, estoy en un sí y un no, estoy en un erial de soledad y no pienso dar el coñazo con la soledad, ya que es más consentida que obligada, es resultado de excesos de ayer, es temporal, al menos eso creo. No quiero decir con esto que necesite desesperadamente compañía, todo a su debido tiempo. Cuando me ronda la idea del suicidio me tomo un café solo y me enciendo un cigarrillo, o me da por escribir un poema, o escribir para mi blog, que es lo que más me gusta. Internet ha conseguido un mundo más pequeño, que la gente lea y escriba, pero también tiene su lado oscuro, en Facebook por ejemplo, existe mucho bulo, mucho presumido, aunque también mucho mentiroso y mucha envidia. Internet me salvó la vida, quizá también tenga el poder de quitármela. 

Capplannetta y su teléfono

Posted on 11:15


Siempre llamo a casa de mis padres unas cuantas veces al día. En esas llamadas busco a una madre y nunca la encuentro. De tantas veces que llamo siempre acaba lloviendo sobre mojado y acabamos discutiendo, e insisto más y más y más buscando a mi madre tras el teléfono y no la encuentro, y continúo llamando hasta encontrarla en el remanso de paz de la noche silenciosa. Con mi padre es diferente, nunca está disponible para temas de polémica y para cualquier atisbo de complicidad, pues no sabe hablar por teléfono y me cuenta lo que ve por televisión, ya que su teléfono está junto al televisor. Quiero que me devuelva a mis padres una puta llamada dictadura que proclamaron los demonios de esta España y que los hizo pobres, pesimistas y vulnerables. Yo no suelo tratar con gente culta, tan solo mi psiquiatra es alguien culto, y un amigo con quien llevo una revista, también otros, pero mi entorno de carne y hueso es exageradamente sencillo, pero muy buena gente, tan buena gente que me encuentro a gusto cuando estoy con ellos. Mi madre me hace las comidas semanales (es una excelente cocinera) y las mete en un tupperware para traerlas una vez a la semana, viene con mi padre, me traen tabaco, comida, bebida y yogures. Dios los bendiga. Están treinta minutos o a veces una hora, después se van a su casa y yo paso solo toda la semana, ya que ellos son las únicas personas que yo veo a lo largo de la semana. Por mi soledad, que a veces entra en crisis existencial, llamo y llamo buscando a mi madre, la pobre me tiene hasta en la sopa, pero no la encuentro, encuentro a una madre cansada, encuentro a un padre cansado, a veces hablo por chat con mi madre, otras veces por mensajes de texto, para ella es preferible hablar por estos medios, pero el único protagonista en esta historia es mi teléfono. Él se ríe de mí. Se ríe de mi soledad a carcajadas, se ríe de mi fragilidad, de mi estampa de adulto infeliz. Pero yo me vengo dejando que se le acabe la batería. Entonces hace glu, glu, glu, y le digo: -¡Anda y vete a mamarla! Y lo planto en el cargador por su trasero. 

Capplannetta y las adicciones

Posted on 18:00


Nadie dice nada acerca de las adicciones socialmente aceptadas, y mucho menos de las naturales, todas las adicciones repercuten en nuestra salud pero -todo hay que decirlo- las naturales son un veneno que son nido de enfermedades y están en nuestra vida cotidiana sin darles la importancia que éstas tienen. El azúcar: una droga perjudicial que está en la mayoría de alimentos que comemos. La sal: un veneno para enfermedades cardíacas y un vicio necesario. No voy a enumerarlas todas pero éstas son las más peligrosas en el paquete de drogas naturales. Luego están las socialmente aceptadas. Todo un compendio farmacológico que te crea adicción y te hace padecer unos efectos secundarios, de los cuales, no siempre estás del todo informado, ya sea por tu médico o farmacéutico. El Vademécum especulativo es un veneno de papel tan injusto como también un verdugo que te ejecuta a fuego lento. Los prospectos no dan una información específica ya que quien calla otorga. Pero bueno, son drogas aceptadas por una sociedad hipócrita y con menos empatía hacia el prójimo que un busto al deshonor. Yo he tomado cocaína, drogas de diseño, heroína, alcohol,  hachís, marihuana, etc... ninguna me ha proporcionado un placer por el que no tuviera que pagar un alto precio por ese momento de desconexión, paraíso artificial, placer caro y con unos efectos secundarios que a corto y a medio plazo han sido una mella en mi salud, en mi físico, y en mi día a día, es evidente. Harto he acabado de esa gente que engrandece el poder de las drogas como si éstas fueran la panacea que cura los males del mundo. En el cine te muestran lo peligrosas que son, pero también se hace cierta apología. También en la historia de la música, o la historia de guerras y personajes históricos -valga la redundancia- han hecho hincapié en exponerlas como complementos algunas veces benévolos, aunque son lo contrario, nada beneficiosos. No quiero hacer más alarde de estas, para mí no son un orgullo, son una seña de mi derrota circunstancial y emocional. Quiero pasar página. Cuando acabe ahora me fumaré un cigarrillo, socialmente aceptable. Aunque muchas cortinas de humo se despliegan en torno al vicio del tabaco.

Cibernétic@ Esperanza_ (la novela) ¡Ya está aquí!

Posted on 16:36


Capplannetta y los superficiales

Posted on 14:05


Muchos se empeñan en hacer deporte para tener un físico envidiable, pero hoy en día eso no es lo revolucionario, lo revolucionario es ser un outsider de la superficialidad. Yo por ejemplo, tengo una hermosa barriga, pero eso es lo que me diferencia de la borregada. Hoy se coge el coche para ir al gimnasio y después hacer kilómetros en una cinta andadora. Es de locos. Están tan obsesionados en hacer deporte para tener un físico atractivo que muchos acaban enfermos de vigorexia y otras enfermedades nutricionales. Nos atacan catódicamente (a través de la televisión) con estereotipos con bonito cuerpo y bien parecidos pero con nada en la mente que pueda ser interesante. Hoy la televisión está pensada para fachadas y no para libre pensadores. Los llaman “bien pensantes”, porque son parte de un rebaño fácil de domesticar. Lo malo es que son mayoría. Nosotros somos outsiders en busca de nuestra obligatoria soledad que nos aparta hacia un bien mayor, la literatura, los libros y la reflexión. Son tan superficiales que presumen y hacen alarde de no haberse leído un libro en “su puta vida”. Son tan superficiales que cualquier atisbo de grasa los hace lamentar y encomendarse hacia unos sacrificios estúpidos que les incrementa el músculo y les reduce la materia gris. Aunque todo esto que escribo puede ser tomado, o como envidia o como tópico de persona gorda que habla con la voz de otra persona y repite lo ya dicho por otros gordos u otros outsiders de la resentida sociedad de consumo. No me importa. Yo he sido bello, he sido un ángel hermoso, he sido un superficial adolescente que no entendía que la belleza y la juventud son efímeras e hijas de un breve instante. Cuando comprendí esto que digo ya estaba más magullado que un gato callejero, no fue fácil adentrarse al club de los feos después de que el ego estuviera por las nubes de la idiotez y la superficialidad del mundo. Fue una caída a los infiernos que no he lamentado jamás de los jamases. Aunque te señalen con un dedo de superioridad, de la que carecen por entero, y dediquen su vida a las repeticiones que no mueven nada en absoluto. Tan solo un músculo que hoy es vigor pero mañana será flácido envoltorio.

1er Número de Nevando en la Guinea.pdf

Posted on 7:56