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Elegía en prosa para Daniel Jonhston

Posted on 0:21

 


ELEGÍA EN PROSA PARA DANIEL JONHSTON



Dan; las tardes y las noches, que has pasado creando música soñando con los nueve custodios de tu número sagrado son en balde. Olvida New York. Ya se acabaron para ti los kilogramos, ahora son libras que ganaste encima de un escenario sin llegar a haber sido libre, es por el miligramo del blíster que ejecuta el sobrepeso a su capricho, o con la voluntad del enfermo de la mente, no sueñas con éxito, aunque tu éxito sea como músico de culto. Se necesitan muchos dedos para tapar el líquido de los coladores agujereados. Un buen colador es el que retiene la zurrapa del café, la flema del caldo de pollo, la sangre coagulada de las morcillas hechas en la cruda sangre de los desangrados cerdos. La emancipación de la route 66 no es el mismo paseo que diste de cara a la muerte con tu padre en caída libre. Te salvaste tú y se salvó él. El señor hizo su acto presencia. Dan, cuéntame otra vez la historia de un artista, tu historia, tu trasiego por el paseo de la fama donde tú no estás. Quiero llorar de honor y orgullo por tu virtud que canta con una guitarra cochambrosa. Perdiste el apetito, pero te saciabas tantas veces de alimento que te cerraron las puertas del sexo, del amor, del deseo onírico. Una multitud asiste a tu concierto último o penúltimo, vienen a verte a ti. A Daniel Jonhston. El músico del que todo el mundo habla. Texas te recuerda todavía feliz y adolescente. Te recuerdan delgado y en gracia de vademécum está tu sombra obesa vacía de patria. El hogar de los valientes, la patria de los justos. No eras Jimmy Hendrix pero te faltaban las ganas de serlo. 






Dan and the story of a artist

Posted on 1:43

 

ODA A DANIEL JOHNSTON

Daniel canta, desafina, expláyate,
canta y escápate del McDonalds,
visita el McDonalds solo para engullir,
desátate y escapa de los mediocres,
de los seudo-filántropos y del estereotipo,
de los amantes de lo convencional,
de los clichés y las normas establecidas.
Canta porque el que canta
se hace ligero y se acerca a Dios,
desafina y crea tu nuevo lenguaje,
   no desayunarás en Tiffanys
pero eructarás junto a la cloaca
del mundo, eructarás con ganas.
Serás parte de los otros, los excluidos,
serás parte de nada para ser un todo,
eres un ser maravilloso, soltero,
enfermo y gordo, pero maravilloso,
pocos pueden decir lo mismo.
Tú y tu diablo sois uno solo,
si crees en ti también creerás en tu diablo.
No dejes de ser tú mismo.