Posted on 1:46
Ya no
temo por Dios el que te vayas
ya no me
preocupo seas como seas,
yo no
temo ya ni a las lacónicas balas
que
cuando van a darte las sorteas,
me mezo
entre tus mareas bajas
y tú te
bajas porque te mareas,
esperaré
sentado que de tu tropiezo caigas
y que la
línea dibujada por mí ni la veas,
me
deshago mientras tú trabajas
y tú
trabajas para cien maldito seas,
escupo
para no tragarme retahílas
y tú
escupes como tristes panaceas,
ya no me
culpo por la sal que desangras
yo me endulzo de te quieros para que los leas.
Siento si daño te hice, lo siento,
tú, sólo tú sabes que es algo importante,
tiene que serlo, un corazón no sale de balde,
se rompe mi corazón si el tuyo da un vuelco
al verte tan desnudica por mitad de la calle,
lo siento, si te hice daño lo siento,
cuando mis ojos no los conoce nadie
o los conozca medio siglo al descubierto
o la siembra del tocino mientras se hable,
porque puede que los conozca un ciento,
me atrevo a decirte lo siento, mi corazón abre
y por ello digo un azul y quietico lo siento,
cuando te veo corretear ese miedo a la calle
desnudica como al mundo te trajeron, lo siento,
a tu dolor de terciopelo no puedo remediarle
risas de brisa suave y azúcar de caramelo,
lo siento, me expulsaron del baile,
y me cortaron un funerario crisantemo
sin darme en las costillas ese homenaje,
lo siento, rezo por ti un gran bolero negro
y allí a lo lejos se oye una canción de sangre,
lo siento, me estropeé y ya no soy esbelto
y como un ángel hermoso me hice culpable
de la guerra de la clorofila, y con el resto,
la prisa vegetal buscó una aurora que irradie
el olor de las magnolias repetir mi silencio,
el sol de mi frente lució un bostezo interminable
y un pájaro gris me vio decirte lo siento,
nuestra existencia de naturaleza tiene madre
y esa es la Madre Tierra decir te quiero,
unos nacieron para el apego y otros para darse.
Posted on 3:00

Paseando te hacía bonita
solamente con mis buenas palabras,
paseando cerca de mí lucías bonita
y canciones de amores me cantabas,
paseabas conmigo inscrita
como un tatuaje en el corazón del agua,
paseando te vi más bonita
que los soplos de mi nostalgia,
paseábamos en coche por la nochecita
y te traías unos bocatas de tu casa,
bajábamos a nuestra cita
a ver las puestas de sol anaranjadas,
te bañabas como una florecita
en las aguas en la noche ya templadas,
cruzabas un campo de verde trigo
y por la hierba te revolcabas,
te reías y por verte sonreír te digo
hay tanto ruido cuando tú te callas...,
que el silencio en tu presencia sigo
ya que en el desierto no debe haber nada,
me enveneno la paz si no es contigo
cruzar la última frontera sin alambradas,
ven a mí descalza de rimas, conmigo,
entre las imágenes de redondas metáforas,
no quiero contratos de Iglesia ni notarías,
no quiero una palabra mejor que otra palabra,
no quiero ni sermón ni habladuría,
no pretendo una boda o un abracadabra,
mejor la desnudez de noche y de día,
no pretendo un juez automático que habla
y que te diga aquello que en el amor sabías,
el amor es cosa de mucho ruido que calla
y cada palabra dicha respire de luz todavía.
Posted on 0:41

Hoy
miro la vida como los demás
pero con el punto de sal que da sabor a lo pequeño,
hoy hago y deshago en la pleamar
y busco rincones palpando en el laberinto ciego,
no creo quimeras que te hagan ilusionar
pero sí creo deseos que saciaré de momento,
hoy presumo de tener razones por las que soñar,
sin cortapisas, sin desconcierto, sin desconsuelo,
creo haber tenido tantas veces que volar al lugar
pero hubo un buen trayecto en cada vuelo,
hoy no hago diferencias en juzgar para mal
aunque deshoje margaritas y me crea algún cuento,
no pretendo ciertos enigmas descifrar,
ni entrar en la casa aquella de caramelo,
no tengo ganas de sembrar y sembrar
para desafiarme la cosecha en una tormenta luego,
algún enemigo quedará en el desván,
hoy prefiero dejarlos en el cuarto de los juegos,
en esta mansión que es el mundo no se puede hablar
ni presumir ya que carecen los otros y por respeto,
este mundo es una mansión sin fregar
llena de muebles y habitaciones con mucho trasiego,
hoy ya no me acuerdo quién quedó atrás,
bastante tengo yo con lidiar las batallas con
fuego,
no me apetece criticar al mundo que es mi hogar,
prefiero mirarlo de cerca y comprenderlo,
hoy no quiero borrones en los que tropezar,
me esperaré en el rellano a esperar que seque el
suelo,
no quiero dar explicaciones de quién me hizo llorar
que sospeche la gente, vivo feliz con mi manojo de
sueños.
Ey,
piénsalo bien, en esta vida eres un loco más,
no importa quien cumpla condena, quien te hizo relevo,
no importa por dónde vengas mecenas, si al fin traes paz,
mejor antes de preocuparme por lo que quito
lo hago por lo que me llevo, mejor que quedarme quieto,
al final me muevo. Mejor que dejar a medias crucigramas,
los resuelvo.

Qué llorón el lunar salvaje
prescrito
en tu santísimo bandoneón,
como grita un poco roja mi aurora
es como meterse en los libros de Baroja,
de igual manera de que tu corazón
lamenta en círculo al acordeón,
siempre he dudado de mujer ecléctica,
de exuberante, de retorcida, de sofisticada,
y en la manera de tu guitarra eléctrica
brota un punteo que pone lívido tu minifalda,
me encuentro en un bar con rudo timbal
y con rumbosa que halló todito el percal,
para aquél que sin ton ni son
les saque las mimbres a mi cajón,
a mí me gusta el carnaval en el bulevar
donde para hacer percusión una batería
y todo lo que con bataca sonará
gritaré un aullido por esta garganta mía,
cómo pude caer yo tan bajo
con ayuda de Dios y aquél contrabajo,
ese que llevamos cuesta abajo
por rambla esquina Plaza Cataluña,
ponle a tu guitarra la cuña que cantaré alto
que a mí me gusta zimbrearte Lola
y como nadie lo hace la guitarra española
y la noche del hawaiano,
con su pertinaz saxofón de jazz,
con su tío Perete y su clarinete,
con su hermana Mónica y su armónica,
a mí lo que me gusta es un mariachi
marcando su do de pecho y diciendo
porque sigo siendo el rey, qué chachi,
y poco a poco irte descubriendo,
entre tango, vals, guaracha o milonga
tal vez me ponga a bailar la conga,
y el piano que me quiere ponga las de San Diego,
lo que ponga, a mí me quiere la guitarra
y no el charanguito, la guitarra española,
lo siento por Madrid y su pianola.
Lo siento por mi mes de Abril y su secreto.
Lo siento por mi tristeza y mi primer poema
escrito.