Gitano Hippie

Posted on 1:47

 


Ya lo dijo Camarón de la Isla, pasan los años. Si hablamos de Diego Carrasco con su voz ronca mantiene el soniquete y compás hace cincuenta años. Por eso le dirán maestro del compás. Tiene su manera de cantar una variedad de tonalidades de voz que impresionan y sugieren a que hablemos de este cantaor, gitano hippie. Diego Carrasco tiene duende. Aunque no es una voz demasiado sonora sigue siendo un maestro del compás. Diego es de Jeréz de la Frontera y la solera y la bulería son la mejor mezcla de España. ¿Algún día irá un gitano a la luna? Yo creo que no solo a la luna, sino también a Marte. La bulería del cantaor Diego es puro compás acompañada de su soniquete que le otorga un deleite de armonía y melodía lúcida. Decía Federico, siempre Federico, decía: —¡Oh ciudad de los gitanos/ ¿quién te ve y no te recuerda? Se refería a Jeréz y a su estirpe flamenca, que es rica y variada. Este homenaje sin duda es para un cantaor poco conocido, pero que lleva  medio siglo en las tablas. Ser flamenco no basta con decir verdades, también hay que ser bueno. ¡Bravo cantaor!

AYER

Posted on 14:10

 


El ayer es una mentira que trato de comprender. En el ayer tuve familia, amigos de bien, en el ayer se quedó mi corazón, me abrieron por dentro y descubrieron el borrón entre chupa-chups, ganchitos y chiclets. El ayer, qué miserable es el ayer, te engaña, te distorsiona aquello que viviste a flor de piel. Qué tristeza hoy por el ayer, qué tristeza aún me mantiene en pie. Todo ocurrió ayer, mire usted la vida interior y compárela con cualquier tiempo presente, te dicen que lo mejor ocurrió ayer, mucho debo yo aprender, la infancia es garabatear en un papel, tiempo de colegial, un mundo del revés, tiempo primaveral, siempre hay una primera vez, parvulario, EGB y FP. Todavía recuerdo empezar a conocer el primer amor que rezuma de lágrimas de miel. Siempre viene el ayer a recordarte que de cien amigos te quedan tres. Ayer, migajas de un pasado me respiran del encerado al plumier. Me acuerdo mucho de ti, de la parodia, la lapa y el balompié. Clase de historia, aprobada tu nota aunque nunca obtuve un diez. Ayer, ¿por qué se fue? Se fue lo que más quise y lo que siempre querré. De aquello ya pasaron treinta y tres años con un letrerito en la sien. Ayer, ven otra vez, ven que no me hallo en la casa, me subo por la pared, soy presidiario también en esta jaula de oropel. Ayer, vuelve de nuevo a mi amanecer. Vuelve, vuelve, devuélveme el ayer. Amigos que murieron, familia y mi primo Pedro José. No me arrepiento del ayer, de lo que de verdad me arrepiento es del secreto que me purgó con hiel. No quiero enloquecer, quiero volver al ayer, yo no sé, beber sin sed, ayer, comer sin hambre, todo, demasiado tarde para el ayer. 

Llegó el día

Posted on 9:20

 


Vine a esta noche no para robar, no para desflorar una doncella, vine a recoger lo que las flores de los siete climas me puedieran regalar. Llegó el día en que debo decirte que no puedo hablarte pero sí mirarte. Vengo a buscar lo que es mío. La fiebre de charol de la bonita noche. Entre el jazmín y la hierbabuena. Lo más frecuente es que alguno se vuelva loco, ladrones somos todos, de besos o del vil metal. Hoy llegó el día, y la vida comienza cada mañana para que el ciclo de luna llena y estrellas sean un entorno para deciros: —Llegó el día que buscaba por los rincones, por los anaqueles, en la música o en los libros. Trajinar la noche sin paredes es emborracharte de extrañeza. La verdad es que me gusta que me miren, cuando estoy bien. Te ofrezco mi corazón. Me sientes, me suspiras, me salvas, eso significa que me quieres. Amor con amor se paga. Yo me creía rey del mundo, hablé con Dios, y este me dijo que era un obrero en la Tierra. Le dije que era amo del mundo y Dios se rió a carcajadas frescas y me dijo que no era amo de nada, solamente el alma me pertenecía. Sol y luna son diferentes, pero no pueden vivir el uno sin el otro. La verdadera razón de que viniera era para ver a Dios hacer justicia. Llevo un no que me das en la frente, era un pensamiento salvaje, parecía de juguete, pero iba muy en serio. Tanto que me dijeron fugitivo del deber, y una semilla planté en un vergel de acequias dotado. Soy el porteador de la noche, la tarde y la mañana. Nadie quiero que me tema pero nada fecunda en los sueños. 

Entrevista en la revista digital Resistencia Cultural

Posted on 11:55

 




Me han publicado la siguiente entrevista en la revista digital Resistencia Cultural, pasen y lean:


Entrevista a Cecilio Olivero en Resistencia Cultural


No soy su tipo

Posted on 23:26

 


Cuando una mujer te da calabazas pone como excusa aquello de No eres mi tipo. Entonces date por excluido de ser amante o novio con esas respuestas indirectas. Cuando no eres su tipo no tienes nada que rascar. Te tragas tu propio marrón. No eres mi tipo, te dice como excusa descartable. Decirte que no eres su tipo es como decirte: —Anda y vete al carajo. Ya que no tienes con ella ninguna posibilidad. No eres su tipo. No eres lo que ella quiere. Eres más mendigo que rey. Ya que para ella no eres ni siquiera su príncipe azul. Aquel de los cuentos de hadas. Ni hay brujas ni madrastras. Tan sólo hay “un corte de mangas” invitándote a que te vayas de paseo. Cuando te digan que no eres su tipo es mostrarte ir a la cárcel sin pasar por la casilla de salida. Es como decirte estás bien pero prefiero a otro tipo de hombre. Más guapo, por supuesto, más inteligente, y seguramente con mejores atributos que los tuyos. Luego dicen que el tamaño no importa. Es todo tan sumamente cínico que no te dice directamente, no, no me gustas y punto pelota. ¿Por qué no dice no me gustas porque estás como una chota? Y además de pensar de que estás como una chota puede pensar que eres un monstruo. Un comecocos, o un ñampazampa. Es lo que tiene que te manden a hacer gárgaras. Que te manden al carajo. Que te manden a freír espárragos. No creo demasiado en cantos de sirena, tampoco en vuelos gallináceos. El solo hecho de que te desprecien, es decirte, definitivamente, que no eres su tipo. Ni en las duras ni en las maduras. Ni en las verdes ni en las coloras’. El cinismo es una verdad disfrazada de mentira piadosa. O una mentira camuflada entre realidad. 


Una broma pesada

Posted on 23:17

 


Dios me ha gastado una broma pesada. Dios es un bromista. Cuando te arrepientes de algo que no quieres Dios te dice: —¿no quieres caldo? Pues toma dos tazas. No me considero un ángel caído, ni un súcubo, ni un perro Cancerbero. Tampoco un santurrón, o un beato o un capillita. Soy un hombre que escribe porque no se atreve a hacer cosas más fuertes, como por ejemplo, evaporarme. Cuando Dios te gasta una broma pesada tienes que confiar más de la cuenta en ti mismo. Y aún así corres el peligro de que la broma que te espere al doblar la esquina sea aún más pesada que la anterior. Cuando Dios está bromista se vuelve un casero insoportable. Dicen: —El miedo es libre. El miedo no es libre. El miedo es reclusión, cárcel y cadenas, muchas cadenas. Está comprobado que todo poeta, sabiéndolo o no, está departe del diablo. La frase no es mía. Es de Willian Blake. El ser humano es impuro, e impío. No he visto ninguna divinidad en este mundo. Últimamente ando bastante enfadado con Dios. Quizá el culpable de toda esta broma sea yo. El caso es que no me hace gracia. 



Rimador

Posted on 22:52

 


Me aplicaron ley antiterrorista por robarle peligrosamente un beso oscuro a la muerte. Me libré de cien batallas sin sentido por navegar contracorriente. Me apuntaron en la frente con una kalashnicov  por ser del éxito disidente. Me quisieron borrar del mapa porque dinamité históricos puentes. Me dieron caza como enemigo público y me las apañé huyendo de todo tipo de gente. Me llamaron indecente, vicioso, asqueroso, peligroso, demente. Me acusaron de atizarle a un trabajador polivalente que era inclemente aunque valiente. Me propusieron conspirar con la asquerosa venganza y me negué tajantemente. No soy un santo, tampoco un hombre corriente. Soy una mezcla entre una esperanza marchita y una espera que me recuerda problemas del hecho de ser impaciente. Salí de las drogas, adelgacé, me oculté sin éxito del populacho indecente. Me declaré ausente de los pueblos mata reses y en garitos que frecuentan los impostores de la casta emergente. Ya no se oye decir que Capplannetta es un porreta, ni anacoreta, tampoco pastillero y no sale de repente porque sentó la cabeza en un taburete. Fui apresado, maniatado, juzgado y me azuzaron perros, me exilié del ruido que me pisoteaba frecuentemente. Ahora soy poeta que rima siempre serventesiamente.