La amarga bilis de la soledad

Posted on 7:35

 


En el día de la proclamación de mi muerte espiritual comprobé el regusto de la soledad. Mi madre me dijo: —si te pasara algo, tu padre y yo nos moríamos. Conocí la conspiración a los hijos del mar. Sabía a salitre y olía a brea. En el fondo marino, del cementerio al fondo eterno del misterio, donde los calamares son gigantes y hay criaturas que huyen del sol porque no les ama, hay gente extraña que enciende su luz entre los párpados de la noche. Entre un pestañeo y otro. Ese es el don de los necios acróbatas. Por eso tienen memoria de pez, y por eso estás tú ahí. Para recordármelo y empujarme al abismo. Me lo recuerdas con sed de venganza. No gusta a nadie que te fastidien la noche. Los hijos del mar son escozor y duda, olvido y el reflejo del óbito. Cuando era un niño, un niño inocente y timorato como un ángel, estaba en un tren de moqueta y sueño. Y en la boca de una chimenea con un orificio no muy grande y ni demasiado pequeño. El tamaño justo para la trampa, una niña me dijo: —ven y mira por aquí. Señalándome al agujero, y ella, vengativamente sedienta me escupió en la cara. Sentí por aquel entonces una traición que me descompuso el alma, el espíritu, todo. Mi madre regañó a la niña. Estábamos en la consulta del pediatra. No se podía hacer demasiado ruido. La madre se enzarzó con mi madre en una discusión, mi madre le dijo: —Señora, su hija ha escupido a mi hijo en la cara. Y la madre de la niña le dijo: —Son solo niños, es una broma. Mi madre miró a la mujer con odio y silencio obligado, no por la madre, sino por mí. La inocencia es algo infravalorado. Quizá sea esa escena, la del matrimonio entre el cielo y el infierno. El infierno, ¿es inocencia o está resabiado? La inocencia de los niños que los devora la calle. Juegan en la calle con hormigas cabezonas y les quitan sus antenas. Y luchan entre ellas sin el sentido de la telepatía del insecto. Este país es mås africano que europeo. Sólo tienes que ver sus hormigas. Sus hormigas como las de la mano en El perro andaluz de Buñuel. La verdadera tragicomedia de la inocencia es que abusa la resabiada noche empujando a los niños sacando su lengua borrachos de odio. 

Sobredosis de optimismo

Posted on 16:39

 


El mundo está a tiempo de solucionar problemas ecológicos, económicos y   politicos. Pero qué es la sustancia con la cual se nutre nuestro tedio y cansancio. El día a día es una lucha sin tregua. Cada día se abre un frente nuevo. Pero pienso, sinceramente, que a pesar de nuestros pesares el hombre puede empezar a tener humanidad, conmiseración con los demás, y como creen los budistas, compasión. La compasión es un medio muy sugestivo de afrontar la vida sin culpas ni regomellos. Dormir tranquilo, con la seguridad de que no le has hecho daño a nadie. Tratar de convivir en armonía, y lo más importante, vivir en paz. Los problemas económicos se pueden solventar, pero perder un día sin el amor, el amor De Dios, el amor al prójimo, a tus hermanos, a tus padres, a la familia. Tener familia hoy en día es un lujo que compartimos con mucho agrado, ya que en un futuro no sabemos cómo vamos a terminar. Puede que cuando falten los progenitores se acabe la familia. La vida cambia, da giros bruscos, los cambios de la vida son impredecibles, da muchas vueltas la tierra. No quiero ir de hippie de tres al cuarto, con el rollo ese de seamos amor, con el tema de lo que nos separa y nos asemeja. No pienso hablar ahora de nada lamentable. Las cosas se pueden poner difíciles, pero siempre hay un roto para un descosido. Podemos creer en estos días religiosos que la vida no es rezar y ya se acabaron los dolores. La vida lo que sí nos asegura es que casi todos acabamos mal. Pero la vida tiene que ser una aventura interesante. No hay que perder la apetencia por vivir. Mejor vivir que lamentar. Temer la vida es simplemente prudencia. 


Hipocresía en la Semana Santa

Posted on 15:57

 


La Semana Santa es a veces  un asunto de mera teatralidad e hipocresía en la que yo particularmente no creo, sobre todo en lo que concierne al ser humano como parte de una santidad de la que carece. Y en eso me incluyo. Es la mórbida flema del asco, es hipocresía sin ninguna santidad ni conmiseración y mucho menos compasión con el prójimo. Es algo similar a la Navidad. Pero no hay que llevar la cosa a extremos irreligiosos y redundantes donde se peca de poca humanidad. Sin duda la santidad se la atribuimos a los ídolos, pero sin embargo nosotros, olvidamos la religiosidad por una beatería sin fundamento y con poca credibilidad, ya que ni nosotros le damos crédito. La Semana Santa es una escenificación y también un testimonio de las aberraciones acaecidas en la Biblia, como verdadera Pasión. ¿Somos lo que creemos o lo que fingimos creer? La verdad es que la religión es como un pensamiento que el ser humano se autoinculcado.  Necesita de alguna presencia en la que creer porque está solo y abandonado. Conmiseración con el prójimo no tiene. Compasión tampoco. Decía Dante Alighieri que para ir al cielo tienes que pasar por el infierno. El infierno es evidente que está en la tierra, quizá también el reino de los cielos. Lo que es seguro es que beatifición y consagración sea algo verdadero, pero es mucho más que entregar tu vida al prójimo y al Dios de los hombres. Es comprobar la risa déspota de los miserables, de los desagradecidos, de la envidia, de tantos y tantos pecados que los hombres como criaturas solitarias y en guerra con nosotros mismos, llevamos a cabo de la manera más deliberada y sin ningún remordimiento. No se salva ni Dios. Debe haber algo en este mundo santo. Debe haber santidad en alguna parte de esta tierra. Porque el odio que nos tengamos, y en otros momentos el disfrute de la familia y amigos, es un acto de amor, tal y como se cita en la Biblia. Ser ateo y agnóstico o hereje es un acto de amor a la humanidad, aunque se niegue la presencia divina. Pero la verbigracia de la palabra De Dios, de los beatificados, Los Santos, son pruebas de que el hombre puede tener la humanidad que Dios nos ofrece. El amor, la santidad, es una forma de autoestima sincera. 

Casi exfumador

Posted on 13:47

 


Parece cosa del caprichoso azar o una estrategia para incentivar el tabaquismo por parte de las tabacaleras, o no sé. Pero ahora que estoy tratando de dejar el tabaco veo en películas a un montón de fumadores empedernidos. Y lo extraño que no es cine demasiado antiguo. Pero resulta comspiratorio y retorcido que en casi todas las películas que video últimamente salen personajes que fuman pero como fumadores exagerados. Es una cosa obsesiva y con muy mala leche. Veo a Godard, que era un fumador potencialmente vicioso, también he visto Stardust sobre la vida de Ziggy Stardust (David Bowie para ser más concisos) y también he visto 21 Gramos que también se fuma mucho. 

Parece como si en Hollywood o en el cine en general exista una conspiracción contra los exfumadores. Es algo demoníaco. Te dan ganas de salir a comprarte un paquete. Y si ves a alguien fumando te dan ganas de salir detrás de él. Dejar el tabaco nadie dijo que fuese fácil. Pero es imposible con tanta apología no sé si directa o indirectamente. El caso es que es un vicio bastante difícil de dejar. Me atrevería a afirmar que uno de los peores. Bueno hay que aguantar el tirón y ser fuerte. Aunque aveces…

POSTUREO DE LA MADRUGÁ

Posted on 0:06

 


POSTUREO DE LA MADRUGÁ


En Andalucía y en muchas partes de la España que se autodenomina como aconfesional están entre liturgia, beatería y carnaval, y yo estoy aquí más aburrido que en un desfile de cojos, pero éstos cojos unos están crucificados, otros en fase de lamentación y otros en todas las escenificaciones representando al día que prendieron al Jesús el Nazareno. No solo es beata la Andalucía más tradicional, también en el norte cuecen habas. Yo resisto al sueño por ver La Macarena, que también le dicen Virgen de la Esperanza. Aunque soy hombre de vírgenes, como por ejemplo, la Virgen de Guadalupe, la Virgen de nuestra señora de la Caridad del Cobre, también María Lionza, Malinche y la Virgen de Regla, que en la Santería es Yemayá. Soy un trozo de cada Virgen y no soy ya a mi edad precisamente virgen. Aunque la virginidad se le atribuya al sexo femenino algunos hombres fueron yonquis antes que frailes. Todos tenemos un pasado que queremos recordar o no. Pero están muy silenciosos los comicios de La Madrugá, que antes he dicho y repito, me gusta la sevillana. Es impactante ver a tanto hombre con capirote y el cirio encendido. Y curioso es que dónde está la Basílica de La Macarena estuviera enterrado el dueño del café negro en Andalucía. Me refiero, cómo no, a Gonzalito Queipo de Llano, asesino de Lorca y otros tres hombres más. —Que le den café, mucho café. Esa fue la orden que recibió Valdés. Estamos en una España que por suerte o por desgracia no ha olvidado. Recordamos que en España hubo una guerra, pero la beatería es una costumbre más antigua que las guerras. Yo veo La Madrugá en la imagen de La Campana, que es donde los pasos son más vistosos y son las súper-estrellas de la Semana Santa sevillana. Nada más por ver a La Virgen de La Macarena con esas flores de esmeraldas en su pechera de encaje blanco vale la pena. También esas lágrimas puras de lo bien puestas que están. 


El otro día le dije a mi editor, que es sevillano: —yo soy “capillita” y el tío por la voz que puso, yo creo que alucinó. Se diría: —Vaya, un poeta santurrón. En fin, que todo esto de la Semana Santa donde más atractivo es de Despeñaperros para abajo. Me apasiona el carnaval, las bandas de música, y los romanos, los capirotes y los que llevan cruces kukuxklan. 

Adiós, Mariquitas Lindas

Posted on 23:49

 


Si no has visto o conocido un hombre en situación crítica yo me puedo poner como un ejemplo. Conozco y he conocido a hombres amputados del derecho al rosa. Dicen que los homosexuales tienen el don de la belleza, ya que son masculinamente femeninos. Hay homosexuales con más cojones que muchos heterosexuales. También hay homosexuales en soledad absoluta. No pretendo fingir una pose frente a la homosexualidad. Pero eso de que son sensiblemente superiores en el empeño de la belleza, puedo decir, que al menos tres, y muchos más que no puedo abarcar, son de una verdadera sensibilidad que trasforman lo duro de la vida en un arte hecho a medida para todos. Tengo como referente a un homosexual cubano. Es Reinaldo Arenas. Hombre de gran talento y represaliado como ser sufrido nada más por su condición sexual. Les recomiendo cualquier libro suyo.  Casi todos tienen una simplicidad unida a la belleza y con una sensibilidad que te deja boquiabierto. También quisiera nombrar a otro gran escritor homosexual. Es Pedro Lemebel, entre sus performances y sus crónicas es el homosexual más valiente y revolucionario que nació en Chile. Pedro Lemebel es puro. Su escritura es la visión del mundo sin esfuerzo aparente pero con un realismo crudo. Fumaba mucho, y lo pagó caro. Como Reinaldo, murió joven, como deben morir los mitos. Pero daré un dato para que lo descubran en YouTube. Hizo radio, cronista valiente y muy sagaz. Elegante cuando debe serlo y crudo como la vida misma. No podría acabar este post sin nuestro poeta más leído, tanto en occidente como en oriente. Ese es Federico García Lorca. Un poeta como uno de los anteriores; represaliado y sentenciado a muerte. Lo mataron a él, pero no a su legado. Un legado repleto de música, imágenes y metáforas luminosas. Lean lo que les apetezca, pero estos tres merecen una atención especial. No por ser homosexuales, sino porque han sabido trasmitir lo que el origen de la palabra escrita representa mediante todas las verdades en una sola. La poesía cuando es un “bien” prohibido y represaliado acerca más al interés del lector. No sé si por morbo, porque la destrucción y el tocar fondo aporta interés. Lo que sí es cierto que cualquier poeta es bueno sin la categoría de homosexualidad y de espaldas al resentimiento. La belleza es un valor en alza. Pocas veces surgen cosas bellas en la poesía. Luminosa poesía. Necesitamos belleza y compromiso. 


Félix Grande “Escribimos libros porque tenemos miedo”

Posted on 5:10

 


Recomiendo la conferencia del gran poeta Félix Grande (1937-2014). De él se han dicho cosas maravillosas, siempre por razones evidentes. Fue un gran orador, flamencólogo experto, y sobre todo poeta y articulista excelente. Nos ha enseñado a amar la poesía. Nos ha enseñado a ser mejores personas y nos ha mostrado que a través de la poesía los miedos pueden diluirse por completo. Fue el padre de Guadalupe Grande y esposo de Francisca Aguirre. 





Obtuvo numerosos premios y distinciones. Empezó a tocar la guitarra flamenca y la abandonó por la literatura. Un acierto en lo que se refiere al mundo de las letras. Perteneció a la generación del 50, fue articulista del periódico El País y escribió también novela. Pero el homenaje o reconocimiento que quiero dedicarle es por su gran humanismo. Sin duda se lo aportó haber sido hombre erudito, no sólo en el flamenco, en la poesía en general. 


De él se ha dicho que era un hombre bueno, y por razones obvias. Recomiendo la conferencia realizada en la Fundación Juan March, titulada “Escribimos libros porque tenemos miedo” y que podemos escuchar en el vídeo aquí incluido. Lo que nos cuenta en la conferencia es de una coherencia enorme y contiene un sentido humano de la poesía, con referencia a algunos poetas que nos estremece por las bondades que refiere hacia los mismos. Me conmovió su conferencia. Sugiere e invita a la poesía sin resentimiento ni hostilidades. 


Nos habla de varios autores con cuyos versos exquisitos logra proyectar luz en la noche más oscura. Nos habla de poetas de España y de Latinoamérica. 


Es sin duda su charla de una lucidez enorme que incita a meditar acerca de la poesía y su utilidad. Explica a la perfección cómo la poesía nos puede hacer mejores personas. Y por qué no decirlo, más humanos y con más conmiseración hacia poetas y no poetas. Hacia nuestros semejantes. Cuenta anécdotas de la guerra civil que ponen los pelos de punta. Se trata de un alegato de la importancia de la poesía y de quienes la sustentan. Distintas son las voces con una misma finalidad.