TERROR A TIROS DE ESCOPETA

Posted on 0:37

 


El otro día vi una película dirigida por el fallecido recientemente Carlos Saura; la película era el séptimo día que trata sobre la masacre de Puertohurraco en Extremadura. Realmente pone los vellos de punta. Me hizo reflexionar sobre el comportamiento del ser humano, y me asusté al ver la extrema violencia que puede llegar a haber entre dos familias enemigas. Es verdaderamente la España Negra por antonomasia. 

Pensé si esto es un ser humano, ¿qué más le queda por hacer de manera tan cruel y despiadada? Esa masacre condenó al pueblo y a los seres queridos de las víctimas en gente infeliz, sola y destrozada para toda la vida. Incluso en los ejecutores de la masacre, de las hermanas que envenenaron la sangre de los asesinos. El odio entre familias no es casualidad, es causalidad. La venganza, y el odio no es más que el hombre deshumanizado. Desposeído de cualquier sentimiento y la mala convivencia es totalmente algo tan trágico como el terror  perpetrado en  Atocha, u otras víctimas del terrorismo de cualquier tipo. 

En el ensayo de Julio Caro Baroja La Cara, el Espejo del Alma se muestran ilustraciones acerca de asesinos y gente sin ningún escrúpulo para delinquir;  tienen ciertos rasgos que los clasifica y los hace evidentemente sospechosos con rostro o efigie, si se prefiere. Cada ser humano tiene una fisonomía y distintos rasgos que lo definen. Por ejemplo, las caras de los criminales de Puertohurraco son gente cerrada con muy pocas luces y eso se vislumbra en el ensayo y en las caras de los autores de tamaña tragedia, mejor que tragedia sería decir crimen y asesinatos en masa. Estos auténticos descerebrados se definen por unos rasgos de gente cerril y ceporra. Sin duda las caras de los personajes de la película dulcifican un poco la imagen de estos sujetos perpetradores de los asesinatos que más conmocionaron a la sociedad española. 



Los asesinos no tuvieron compasión alguna con las víctimas disparando a diestro y siniestro a toda la gente que encontraban a su paso. Para ellos los culpables de su desgracia eran todo el pueblo, y todo el pueblo padeció el crimen de estos energúmenos alimentados por el odio de sus hermanas. No pretendo hacer spoiler pero es evidente, ya que ese hecho es parte de la memoria colectiva de la España más siniestra. La foto final representa soledad y amargura. 

Creo creer

Posted on 3:02

 


Acompañadme al patíbulo, al cadalso de muerte para el sacrificio eterno. Pues mientras dure la luz todo estará en su sitio. Creo creer que estoy vivo porque me tienes en tu mirada y te doy lástima, lo siento, sí, a ratos soy ridículo, pero cuando cojo confianza soy un bonito animal de compañía. Hoy, y esto no viene a cuento, me arranqué una muela con los dedos. Me acordé de Marlene Dietrich ya que a ella le arrancaron varias muelas para perfilarle la cara. Era bella pero no más bella que Marilyn Monroe o Ava Gadner. Pero si hablamos de mujeres especiales hablemos pues de Audrey Hepburn. Audrey tenía una figura como de cisne maravilloso pero tan atractivo como un jaguar corpulento, o un colibrí azul y verde. Al caerse mi muela me ha encantado el sabor de la sangre. Era mía, ¿qué importancia tiene? Pero me ha estado toda la semana dando la tabarra la maldita muela. Todo por no ir al sacamuelas. Me cuesta 50€ por muela sacada. Porque el dentista del seguro no me da mucha confianza. Llevaba ya tiempo con el dolor de muelas. Ahora que me la he arrancado siento un descanso agradable. Como cuando dejas de sufrir en una agonía, ya sea de enfermedad o existencial. La paz que tengo ahora es propia de un hombre con  sufrimiento pero dopado de morfina. Yo creo creer que la fuerza de vivir también se define por la actitud para afrontar los temas de sufrimiento y agobio. Los nervios se desatan y el descontrol te dará torpeza y una inseguridad más que evidente. Si no tienes temple o atrevimiento para sacarte una muela ves a un dentista, pero un dentista va a ganar dinero y te cobrará meciéndose obsequiado con el hecho de cobrarte 100 € por las dos muelas que me sacó en su momento. Hoy he cenado unos sándwiches de atún con mayonesa excelentes. A sabiendas que los sándwiches, son blandos debido al pan de molde y son fáciles de tragar, lo he pasado muy mal. He sufrido estos días un dolor interminable, y a la hora de comer imagínense. Pero yo me la he sacado con mis propias manos o sea, mis dedos. Y he quedado bien satisfecho. Cojonudo estoy ahora. Ya es la tercera muela perdida desde hace muchos años, pero estoy extrañando la muela ya que era del carrillo derecho y no soy zurdo. Así que ese es el problema verdadero. 


La Andalucía que nos (en) canta

Posted on 1:18

 


Esos flamencos de todos los tiempos que han cantado con el corazón impregnado de doliente pena que lamentan solitaria y seca. Un cantaor no es sólo lo que canta, es lo que transmite. Un cantaor puede cantar en momentos donde no debiera cantar por el dolor tan inmenso de su realidad. Pero aún así canta. Canta por necesidad y por consolarse. He visto cantaores llorando de sentimiento, y he visto a cantaores cantar con tanta alegría una bulería que daba gusto verlo. 


Un cantaor gitano viejo gusta de cantar por soleá. La soleá es un palo flamenco serio y con una solemnidad que nada más el gitano viejo tiene el duende de su parte. Un cantaor de soleá es un cantaor de prestigio. El fandango contiene las raíces del pueblo andaluz, tanto por payos y gitanos. El verdadero Fandango es el de Alosno de la Rivera. La Alegría es la perla de la bahía gaditana. La bulería es propia de Jerez y de Sevilla. El tango es de toda Andalucía. La zambra, el zorongo, y la granaína es de la ciudad de la sultana La Alhambra. 


Sin embargo el martinete en las fraguas, las mineras en las minas de Murcia y Río Tinto. Como la Debla,  la Toná y el polo, es parte de  toda la Andalucía más flamenca. En Málaga su malagueña. Y en Almería los cantes llamados Tarantas. También en los olivares de Jaén. En córdoba tienen los tientos, y en Huelva todo tipo de fandango. Podemos irnos a Extremadura y también a Murcia. Que son también flamencas.

 Silverio Franconetti compuso las seguidillas por antonomasia. También cabe destacar las coplas marineras de toda la costa Andaluza que son un verdadero deleite. Las sevillanas en la capital sevillana. La feria engalanada maravilla. 


Esto, amigos míos, es la cultura flamenca. Saetera en Semana Santa, una Andalucía auténtica. 




Cuando la poesía te abandona

Posted on 0:18

 


Cualquier día menos pensado me dejará la poesía y tendré que dedicarme a  la filantropía de la narrativa comercial, porque nadie quiere saber de lejanos soles que se arrepienten de ser luz que crea sombras. Un día de estos dejo la poesía como el cabrón que abandona a un perro, o lo patea por capricho. Cuando la poesía me abandona intento dirigirme a las musas pero no me oyen o yo no puedo sentirlas, no sé muy bien cómo es esta historia. Ahora me voy a dedicar al oficio de chatarrero, seré feliz reciclando metales por doquier. O ser, tal vez, un enfermo en este mundo enfermo donde es tan maravilloso vivir, con tanta paz por todas partes y con la armonía de los hombres que se abrazan con amor fraternal. Asesinar a la poesía es imposible. Quizá tenga que intentar engatusarla con guiños y sacándole la lengua lascivamente. O quizá tenga que escribir mi nombre un millón de veces en las redes sociales, para llegar hacia unos versos concretos y certeros. Como primaveras que persiguen al verano. No estoy demasiado lejos de la poesía, porque ¿para qué sirve la poesía que se escribe sin fuego en la pasión de un verso?  o ¿con la palabra certera que nombra un viaje astral alrededor del mundo azul? Cuando la poesía me abandona las cosas me parecen mentira, los desafíos me los tomo a broma, y los improperios me hacen estornudar. Soy como una cama elástica, saltas y saltas pero si saltas demasiado te sales dàndote un porrazo que no sabrás ni dónde estás, como el que se despierta en cama ajena. Un día dejaré a la poesía y seré novelista. Seré un novelista de novela histórica. Hablaré del futuro, como Julio Verne, intentaré ser profeta y novelista. Todo eso pienso hacer cuando abandone a la poesía. O quizá ella me abandone a mí, como los amigos en la adolescencia tardía, o seré un malicioso y pertrecho poeta de verso blanco. De esos que maldicen al amor y sus semillas, de esos que escriben a mano, y cuentan versos con los dedos. Seré un inútil alimentando a poemas como lobos babeantes de hambre. Seré un poeta tan hermético que nadie entenderá porque me abandoné a las palabras desnudas en pleno invierno. Seré un poeta comprometido con causas perdidas, tan perdidas que no hay rredios que las encuentre. 

La miseria del mundo

Posted on 16:53

 


La humanidad se devorará a sí misma. La verdadera derrota no la percibimos, porque está envenenada tan oculta entre los entresijos del dinero, porque no hay miseria en las oficinas con su ambientador mimetizado. La banca si ayudara a alguien sería al montón de inversores y banqueruchos que apestan a delito y a interesada infamia. La bancarrota vuestra me alegra. No existe conmiseración ni misericordia para el que no sea solvente, pero tampoco seré solvente yo cuando en el equilibrio del sol necesario, para la clorofila de los vegetales, para vuestra sonrisa cínica y vuestra mezquina argucia. Esperamos el milagro como el de los estúpidos ricos del gran billete del Monopoly, porque esto va en serio, no es un juego. Como ratas sucias desconocéis la enfermedad que nos crean llagas de preocupación en la ración sujeta al que no tiene consideración alguna, y no tiene más nada. La miseria y la avaricia está en todas partes. Es un Dios enfermo llamado dinero. Se venden al capital las macroempresas y la banca, que ahora es digital, y se pide cita. Estos que son los buitres que esperan a mi solitario cadáver se ríen en mi cara cuando lo ven oportuno. Yo puedo maldecir a Florentinos de la falsa esperanza. A los asqueantes negociadores de la muerte,  a los señores del dinero; odio el caramelo hipócrita obsequiado en los despachos de banqueros y demás carroña; yo maldigo a la bolsa y sus índices desplumando a los pavos reales, a los faisanes, a los quetzales. No quiero gritar porque estoy exhausto.  Maldiciendo el milagro de aquel que inventó la primera moneda de piedra. Esperando el milagro están aquellos que esperan la saciedad de los botes y las golosinas que mastican los niños gorditos de países opulentos. Esperar y esperar el milagro de la tranquilidad económica es un imposible cuando las deudas te asfixian de esclavitud. Yo maldigo miles de veces a las llamadas que te proponen la esperanza en unos euros. Las fechorías de la banca las vive y lamenta el hombre pobre. El suicidio de los que se perdieron sin dinero tendrán una risa de insultante complicidad. Cómplices del desmayo y la desnutrición, cómplices del hambre que quita el sueño y la esperanza. Porque es fácil decir que se vive a gusto en el desfalco, la corrupción y la gigantesca oligarquía de los cónyuges del diablo bromista que da las gracias de las que se burlan los que poseen el microbio en el dinero sudado. ¿Os habéis metido una moneda en la boca? ¿Dónde está vuestra ayuda cuando se necesita vuestra ayuda? El gran capital y sus magnates del mundo finiquitado, de la cocaína que les da el ritmo aspirándose la nariz con el placer de la abundancia. Los matarifes trabajan en la degollada aurora que el becerro de oro sostiene en su garganta pasiva, a la clásica gallina de los huevos de oro, que sigue siendo el cuento que mantienen los que nos duermen y nos roban en la noche, y los niños lo creen porque sueñan en pijamita. Os maldigo de veras. Sois los culpables de la mugre tiñosa y del delirio,  de la mansedumbre del mundo, donde dentro de la pobreza meais en su sopa. Llamáis y llamáis pero solamente queréis mi cabra y la soga. Las especies sobrevivirán cuando Darwin  respire nuevamente. Hay tanto deshumanizante desconsuelo que las mujeres y hombres de este mundo olvidaron el acto del amor. Os maldigo y os deseo la derrota que os asusta. No me creo ya ningun abracadabra marxista. Os pretendo escupir para terminar con vuestro poder y vuestras hogueras. La banca debebiera nacionalizarse. Contra eso ganáis guerras.

La vida con escritura

Posted on 7:23

 


Si algo ha conseguido que me vuelque en este blog es quererme un poco más de lo que antes me quería. La vida sin escritura para mí carecería de sentido. Hay mucho ruido y postureo en las redes sociales, pero es una vanidad totalmente edulcorada a mi parecer. Sin ser petulante, se puede crear con fines terapéuticos, pero nunca, y digo bien, nunca, por la vanidad insípida y sin materia de la que muchos mastican su egocentrismo en una red social. Es mero postureo. Ciertas veces necesarias. Cuando tienes lejos a la familia y a seres queridos, son un bálsamo para este tipo de personas. La soledad es muy mala compañera. Aunque a veces se necesite. Yo no concibo una vida sin escritura. Sin el hecho de mantener un lenguaje conmigo mismo y que me sirva terapéuticamente reparador. Pero puedo corregir el texto, pero no puedo leerlo más de dos o tres veces seguidas. A veces me duele lo que escribo. Y me duele porque intento ser sincero con lo que digo. Cada escrito es un sol que me evade y me hace cómplice del hipotético lector que pudiese tener. Muchas personas necesitamos la escritura para dar coherencia a nuestro caos diario, que a veces te juega malas pasadas. No me gusta ir de erudito porque no lo soy. Pero la lectura y la escritura, la lectura cuando estoy en paz y tranquilo, es algo a lo que no pienso renunciar en vida relativamente cuerda. Todo lenguaje comienza con una idea que tiene que ser fértil, y en armonía con aquello con los que se pretende mantener un lazo de unión mediante las palabras. Pronto saldrá el número 20º de Nevando en la Guinea. Y para mí, no sé si acertada o equivocadamente es un modo de expresión, que yo, junto con dos amigos, llevamos a cabo. Ejercer el acto de la escritura, y suena a tópico, es un acto de gran responsabilidad. Yo lo recomiendo a aquellas personas que se sientan solas o excluidas de la sociedad muchas veces anodina y estéril. En salud mental la recomiendo con gran efusividad. A mí me ayuda bastante. Aunque a veces caiga en la torpeza de mi propio existencialismo vertical y ridículamente inservible. La escritura tiene una singularidad con los lectores, y es que es una comunicación verdaderamente práctica. Es algo que muchos lo comprenderán de manera evidente. 

Tabaquismo

Posted on 18:47

 



Hoy me fumamaría un paquete, o tal vez dos. Pero no lo hago porque decepcionaría a algunas personas. Y porque me quiero. Me quiero un poco, tampoco tengo demasiado ego. Pero si no decepcionara a gente me fumaba gustoso un paquete de tabaco. El tabaco dentro de la literatura y en el arte en especial tiene cierta influencia como característica del artista singular y con cierto atractivo. Yo cuando veo una película y veo a gente que fuma me dan ciertas ganas de comprarme una cajetilla. Pero prefiero no hacerlo. Ya tengo una edad que es mejor que deje el tabaco. Cuando le diga a mi psiquiatra que llevo tres meses sin fumar se pondrá contento, y me dará ánimos positivistas. El tabaco tiene una particularidad con otras drogas que he probado. Y es que me gusta. Su sabor, sobre todo el mentolado, me fascina. Más bien me fascinaba. Y si no fuera porque daría un paso marcha atrás de gigante volvería a fumar y envolverme de humo molesto para tanta gente que lo odia. El tabaco es perjudicial; ayer viendo una película llamada Smoke de un guión en el que interviene Paul Auster y se puede ver en castellano por YouTube, casi todo el mundo fuma. Y en otra película llamada Wonder Boys (“chicos prodigiosos” traducida de mala manera en castellano). Aunque yo no sea ninguna lumbrera en inglés. En esta película se fuma mucho, y no sólo tabaco. En fin, que ejercer de fumador fue una locura que cometí con tan sólo doce años, precoz en el tabaquismo, y renegado tardío. Pero recaigo en el tópico de nunca es  tarde si la dicha es buena.