Posted on 2:46

Existen muchos escritores en mi cabecera de lector, los hay que me gustan por lo que escriben y no me gusta como son, y a la inversa, me gustan los que tuvieron vidas extraordinarias y no me gusta lo que escribieron. Por ejemplo, Ernest Hemingway, este escritor me gusta cómo vivió, aunque no como murió, pero no me gusta tampoco lo que escribió. Ya sé que hay millones de personas que les gusta mucho, si no vayan a los San Fermines, aunque cuando inventen la vacuna contra el coronavirus, sí la inventan, claro. En Pamplona (Iruña) pude comprobar lo que se le quiere a Hemingway, me gusta cómo vivió, ya que vivió a cuerpo de rey, tanto en España como en Cuba, ya que allí en Cuba también dejó su impronta. Viajó por África y Latinoamérica, en fin, una vida aventurera, de ahí sus novelas. El ejemplo contrario es Fernando Pessoa, no me gusta demasiado como vivió, aunque sí su obra. También me gusta como vivió y escribió Azorín, Pio Baroja no tanto como vivió y sí lo que escribió. En el plano más filosófico me gusta lo que escribió Nietzsche, aunque de ninguna manera como vivió, también me gusta Sartre, aunque no sé nada de su vida. Reinaldo Arenas, me gusta lo que escribió, pero no como vivió. Ramón María Del Valle Inclán me gusta lo que escribió, pero no como vivió. De Federico García Lorca me gusta, junto a su generación, cómo vivieron en la residencia de estudiantes, pero lo demás ya se sabe cómo acabó todo. De César Vallejo me gustó cómo escribió, aunque no como vivió. En fin sería imposible enumerarlos a todos, cada cuál ha tenido que vivir la época que le ha tocado vivir, también pese a sus circunstancias, y muchos escritores hay que he leído su obra, aunque sé poco o nada sobre su vida. Yo recomiendo leerse las introducciones, enseñan mucho. Por supuesto los hay contemporáneos, que estás harto de verles por la televisión y no te caen bien, aunque te gusta como escriben, y los hay que me gusta más el traductor/escritor que el propio autor. Pero la historia de la literatura tiene sus luces y sus sombras, como en todo. Un amigo mío recomienda que si te gusta la obra de un escritor no trates nunca de conocerle, puede que te decepcione cómo es contigo.

Apreciados lectores, soy Ana, y Capplannetta me ha dado permiso para publicar en su blog sobre un comentario que ha visto hoy, al trasladar su blog a un nuevo dispositivo que ha comprado. Capplannetta tiene este blog desde Junio del año 2008. Y en el blog escribía y escribe sobre cualquier cosa que le pasara por la cabeza en ese momento. Estamos en julio del 2020, él ya tiene sus cuarenta y cuatro años, y sin embargo, encontró el siguiente comentario fechado del 2012, que no era tampoco un jovencito, pero como si lo fuese. De mente era joven y tolerante, pero en el 2012 él tenía treinta y seis años, no era un crío, aunque tampoco escribía tan bien como él creía por esa época. Época de confusiones y mal entendidos. Recuerdo que una vez que venía ebrio le dio una patada a cada papelera de plástico que iba encontrando a su paso hasta llegar a su casa, efectivamente dejaba su rastro de basura por todo el trayecto. Ahora escribo yo por un tiempo en su blog (repito), en él se escribe y se escribía prosa y versos, él lo llamaba ¿(ahora)? Su bitácora de mares tranquilos, antes, lo llamaba su banco de pruebas digital, qué flipado, ni que fuera un mecánico de la Ferrari. Pero Capplannetta por esa época estaba recién divorciado, felizmente divorciado, aseguraba él. La chica del comentario tiene más edad mental que Capplannetta siendo de menor edad que él. Las chicas, que como yo le digo a él, suelen estar por delante un paso que los chicos. Capplannetta se puede denominar adolescente incluso ahora, que tiene cuarenta y cuatro. Recientemente ha encontrado éste comentario, que no había visto en la vida, o quizá no se acuerde, tantas cosas en la quijotera te hacen perder el oremus. Éste es el comentario, lo firma una tal Cristina:
He llegado aquí por curiosidad de ver qué escribe alguien que se autodenomina poeta y se atreve a criticar un programa cultural precisamente dedicado a la poesía. Esperaba encontrar a un verdadero poeta y me encuentro con unos versos que parecen escritos en plena adolescencia, sin ritmo, sin profundidad y más aún, lejos de lo que es un poema por lo que más lejos si cabe de ser poesía. Una lástima, confiaba en encontrar alguien con criterio suficiente para criticar a los demás.
En el mensaje se dice que Capplannetta criticó un programa, ¿dónde sería el programa? ¿De radio? ¿De televisión? ¿Por Internet? Bueno, no sé, el caso es que lo pone de vuelta y media, lo ha dejado con un palmo de narices. ¡Qué par de cojones tenemos algunas tías! Algunas de ellas más que hombres que yo conozco; no, no hablo de Capplannetta, aunque lo que me llama la atención de él es lo cobarde que resulta para unas cosas y lo valiente que es para otras, pues dice que le da miedo el bullicio de gente, y después coge el tío y conoce a la tal Ella por Internet, después se va al Perú a ciegas y se casa celebrando su boda prácticamente con desconocidos, y todo eso completamente solo. Hay que ver qué raros son los tíos. Nunca dejarán de sorprenderme. Son tan raros como perros verdes. Pero ustedes se preguntarán el porqué me ha dejado escribir por un tiempo este blog donde se cuece un mundillo que no va conmigo. La respuesta no la hay. En este mundo no todo son certezas, también hay incógnitas, quizá haya más incógnitas que certezas. Eso no lo podemos saber hasta encontrar la raíz del porqué ocurren las cosas, nada sencillo. Aunque yo ahora escriba estas líneas, no puedo sacar conclusiones en muchas cosas referentes a Capplannetta. Como por ejemplo, se llama Casimiro, pero él no quiere que le llamen por ese nombre, y a mí me hace reír, porque el nombrecito se las trae, y tampoco quiere que le llamen Casi, la primera por que es un adverbio y una preposición, y la última porque existen otros nombres parecidos con la misma preposición, por ejemplo: Casildo, o Nicasio. En fin, le diremos Capplannetta, que esa es otra historia. Porque Capplannetta según él tiene varias connotaciones en su significado, ya digo yo, vida de incógnitas.

Muchas cosas se han escrito sobre el enfoque que le dan a la belleza los homosexuales. Considero que, como en todo, nunca hay que generalizar, ni tampoco confundir el aspecto personal con la vertiente artística que éste ó ésta pueda tener, ya sea homosexual, lesbiana o heterosexual. También los heterosexuales somos padres y madres de belleza engendrada desde perspectivas distintas, cada cual la suya. La belleza es subjetiva, la belleza es efímera, y la belleza también tiene su relatividad. No confundamos género con creatividad, no confundamos creatividad con el acto de acostarse en la cama. Hay muchos armarios todavía por abrirse, y el abrirse lleva implícito la decisión de cada persona, hay que respetar esa decisión por muy evidente que ésta sea. No se debe forzar la situación de la gente, por muy mal que le parezca a todos aquellos que sí han salido de ese armario, que no olvidemos, tiene su germen en una sociedad totalitaria, reprimida y opresora, es decir, un fascismo, ya sea éste en cubierta o a pecho desnudo. Debemos tratar a todas las decisiones sexuales como algo respetable dentro de lo que nos enseña la vida, y no la familia, pues ésta puede tener criterios poco condescendientes, o que aplican una opinión diferente a cómo vemos ahora la homosexualidad. A mi parecer es necesario que se inculque cierta igualdad desde las escuelas, aunque las mentes opacas quieran catalogarlo de adoctrinamiento, dejen ser personas a los demás, basta de monstruos en el armario, ni demonizar ni sacralizar la vertiente homosexual, y al cortito de miras, basta de prejuicios y de contradictorios planteamientos, no todo el mundo es homófobo, ni todo el mundo tiene una percepción acertada, eso hay que vivirlo, ni yo, que soy heterosexual puedo acertar en el análisis, aunque tenga mi parte femenina, ninguno de los que tenemos opinión de idea relativista frente a la belleza la tenemos porque tenemos boca, la belleza, repito, está en el fondo y no en la forma.
Posted on 2:16

Llevo con gran orgullo mis raíces andaluzas, pero sobre todo el haber visto Sevilla. Sevilla City para el movimiento Hip Hop, ya que dicen que es la capital (Sevilla) del movimiento. Porque Sevilla no es sólo la Semana Santa, las tascas de tapas y la feria de abril. Sevilla es una ciudad bellísima, de las más bonitas de Europa. No sólo también por su folclore, sus monumentos y su belleza andaluza, Sevilla es para mí misterio, embrujo, misticismo, arte y pasión, y sentimiento. Grandes pintores, poetas y gente ilustre anduvo por sus calles. No sólo tiene encerrada las vísceras del mundo tropical, ya que, solamente he conocido dos ciudades con magia, Sevilla la una, y Lima la otra. Hay que vivir las ciudades desde sus amaneceres, desde sus madrugadas y desde sus auroras y crepúsculos. En Sevilla conocí la picaresca, en Barcelona también, y en Lima también, en Madrid conocí el mundo oscuro del vicio y los antros cochambrosos. Andar por la calle Sierpes es toda una experiencia, y ver la Giralda desde la plaza de España es algo bonito, pero el barrio de Triana es algo con duende y fundamento que hace ver de Sevilla la quinta esencia de la antigua Andalucía, es como visitar el viejo Callao, o la taberna Santiago Queirolo en Lima. Vuelvo a repetir que Sevilla City es la capital del movimiento Hip Hop porque han salido de ahí muchos MC’s y productores buenos, y en el mundo del flamenco está el octogenario cantaor payo de Villanueva del Ariscal, Márquez “El Zapatero”. Gran cantaor sabio y sevillano. Algo bello en Sevilla es un paseo en coche de caballos y contemplar por la giralda parte de la idiosincrasia sevillana que son sus blancas palomas. Sevilla es universal, y una ciudad digna de ver.
Posted on 0:41

Muchas veces se nos hace la pregunta del millón: ¿libro impreso o ebook? Y mi respuesta a veces es la misma, salvo los libros que consumo por mensajería prefiero los ebooks, aunque casi siempre el catálogo de ebooks sea menos amplio que el del libro impreso, siempre habrá público para el libro en papel, es de gran satisfacción leer un libro impreso, éste, no tiene que recargarse, además (repito) el catálogo es infinitamente superior al del libro electrónico, por muchas razones, la primera, es la demanda, la segunda, Internet no está todavía muy generalizada, mis editores prefieren el libro en papel, después, si tiene éxito en papel impreso, recurren al libro electrónico en formato EPUB. Yo tengo una amplia biblioteca de libros en PDF y en EPUB; son más baratos, además del hecho de que haces una compra inmediata, ese creo yo que es el handicap de la lectura moderna. Por ejemplo, llevo buscando hace tiempo Guía de Mongolia de Svetislav Basara, y en ebook es imposible encontrarlo, aunque en papel impreso está en casi todas las librerías, ocurre lo mismo con mi novela Cibernétic@ Esperanza en la editorial Avant. Es una editorial pequeña, pero por 16’95€ te lo envían a casa si lo compras a través de la editorial, si lo solicitas en una librería tarda unos días, pero esto es normal, en stock no suelen tener a autores desconocidos. En fin, que la lectura en papel impreso no debe desaparecer, al menos no debemos dejar que esto sea posible, es un gran invento el formato libro, es como muchos, qué digo, la gran mayoría ha comenzado así su afición como lector, y en esto influyen todos los géneros, porque es un honor tener publicado un libro en ebook hoy día, disfruten leyendo.

Hoy he plantado un árbol, espero que crezca y eche raíces, al contrario que mi persona, pero basta de victimizarme. Hace unos días escribí que mi madre y mi padre me daban palizas, y como es normal, les dolió mucho que yo escribiera eso. Las palizas de mi madre eran con una zapatilla de las cuales reía; sí, reía. Y mi padre, mi buen padre, que yo recuerde me habrá pegado dos veces a lo sumo, es verdad que se cabreaba conmigo por las divisiones, pero el escrito les dolió mucho. Yo el escrito no lo he retirado, consejo que me dio mi hermano, y tengo un amigo que me dijo que era bonito, que no era para alarmarse tanto. Escribir sobre seres queridos trae esos problemas, a veces he pensado en dejar la literatura, sólo leer, pero es algo que necesito, esto me recuerda a una escena de Woody Allen. Hoy he plantado un árbol, sería bonito que me enterraran junto a él. El árbol se llama Lo Siento, y quizá sirva para que me entierren o para subirme a él cuando sea gigante y frondoso, y tirarme desde su copa. Me fustigo por haber creado esta polémica por un escrito sin importancia. Muchas palizas he merecido y nunca me las dieron, no he sido buen hijo, tampoco he sido buen marido, y seguramente no tenga hijos por el hecho de que no seré buen padre. Mi amigo me daba ánimos y bromeaba con que escribiera una novela sobre mi padre y así me podía hacer un mito, como el caso de Joe Orton y sus comedias negras, y añadía: -Y que te asesine tu padre a martillazos. Yo me reía; no, no quiero ser un mito en esas oscuras circunstancias. Prefiero plantar un frondoso Lo Siento, y que lo vean crecer mis padres en sus paseos. Quizá una tarde lo vean y se digan: -Mira niña, nuestro Lo Siento, vamos a tocarlo para que nos trasmita fuerza, pero mis padres no son hippies, y no quiero mentir al lector con relámpagos de linterna. Me gustaría que aceptaran mi Lo Siento y que no dieran importancia al que escribe en soledad, la soledad de un árbol inmóvil. La soledad de alguien que agradece la ternura de mis maravillosos padres, Lo Siento.