Capplannetta y la amistad

Posted on 19:12


Muchos amigos he tenido a lo largo de mi vida, algunos los perdí en el camino, como semillas huecas que no germinan, otros, los llevo en mi corazón, y otros los conservo, los cuido (aunque a veces no esté a la altura de lo que conlleva una verdadera amistad), y si no los cuido como quisiera es un error que llevo a rastras como el que se ata una gran piedra al lomo. Muchos de ellos me han regalado libros (también soy una especie de ratón de biblioteca) y otros me han demostrado su amistad con creces, aunque tengo un amigo que me lo ha demostrado en las dos ocasiones mencionadas anteriormente, se llama Juan A. Herdi. Es un amigo verdadero, inteligente, buen conversador, leído, políglota y un gran admirador de la Edad Media, es un amigo del que tu madre está orgullosa de que lo tengas, también otros, pero este en especial es respetuoso, cumplidor, hace favores varios, y es vasco, aunque es un gran latinista. Conoce bien la lengua francesa y la portuguesa (aparte del euskera), sabe mucho de política, y sobre todo y lo más importante, yo lo admiro. Después tengo otros amigos que me han regalado libros, de todos guardo un buen recuerdo, no sólo por su amistad, sino por que han puesto en mis manos lectura. Luego tengo otros amigos de infancia, también tengo amigos conocidos recientemente, como Juni, este amigo también hace favores y me hace de vez en cuando alguna visita. Los amigos son como las plantas, necesitan de cuidados y de atenciones, tengo amigos del barrio y muchos más que tendré a lo largo de mi vida, pero los amigos verdaderos que tengo son estos, también está mi hermano, Juan Herrada Sabio, y también un hermano de sangre, mi hermano José. Éstos dos últimos que cito, los quiero mucho, mi hermanico, con el que me llevo tres años, es un fuera de serie, muy inteligente, con mucho oído para la música. Me dejo muchos en el tintero, pero es así la vida, ¿qué sería de la vida sin amigos? Sería una verdadera pérdida de tiempo, aunque respeto a las personas que no tengan amigos, hay personas entrañables que no tienen amistades, es duro, aunque yo paso muchas horas solo, y algunos que cito aquí no les veo desde hace meses, otros, desde hace años, pero siempre están en mi recuerdo. Yo creo que las personas solitarias valoramos mucho más la amistad, resulta grato sentirte agraciado por ese don tan valioso. Un don de los dioses.

Capplannetta sobre el acto de releer tu obra

Posted on 18:05


Parece un acto de vanidad el hecho de releer tu obra, pero en realidad es un proceso por el que pasan todos los escritores, ya sean profesionales, o aficionados, poco importa eso, si quieres que tu trabajo tenga calidad en cuanto a presentación y estética tu obra debe pasar por una corrección, tanto a la hora de escribirla, como también antes de publicarla, es así, y cometes erratas, imagínense si no hubiese correcciones. Yo he aprendido a publicar una obra con el paso de los años, y con el paso del tiempo he aprendido también a cómo editar, corregir y elaborar un buen trabajo para que quede limpio, es necesario, también, saber decirle a los maquetadores como quieres tu trabajo, debo dejar claro que todo ese trabajo es un larguísimo y difícil proceso, y muchas veces se tiene cierta impaciencia por ver tu trabajo publicado, pero es una labor que conlleva un curso por el que nuestro trabajo debe pasar, queramos o no, toda realización artística debe tener su buena presencia, hay diferencias, por ejemplo: en algunas editoriales se pone el texto en el lomo conforme esté direccionada la portada, de manera que se pueda leer de manera horizontal si el libro está con la portada de cara, en otras editoriales se suele poner el texto del lomo de manera que el texto da la espalda a la contraportada, es algo curioso, pero es según la forma que tenga el editor de la obra llevarla a cabo, no depende de otros factores como nacionalidades, depende del editor, eso creo. Pero en Alemania si es costumbre embalar los libros con plástico transparente, he recibido libros de allí envueltos en plástico, también lo sé por los libros comprados por mí en la editorial Galaxia Gutenberg, que al parecer eran alemanes, hoy ya en otras manos. 

Capplannetta y el vecindario

Posted on 9:07


Pienso que he tenido suerte con los vecinos que tengo. Tengo intimidad, tengo respeto y tengo buenos vecinos, o sea, que son buena gente. En un bloque de apartamentos las paredes a veces oyen, y puede que te critiquen, no lo sé, pero el vecindario es muy digno, multirracial, multicultural, hay de todo tipo de establecimientos, hay los miércoles un mercadillo, la atención sanitaria de lo mejor de Sabadell, hay una biblioteca rica en contenido, es el epicentro de la cultura en el barrio, también hay un centro cultural, que lleva en lucha mi amigo Juni. En ese centro cultural yo he hecho una exposición, y en verano hay muchas actividades como conciertos de orquestas y alguna cosita para los peques como títeres, teatrillos, y talleres de lectura. Mucha gente opina de este barrio que es marginal y hay delincuencia, pero eso hay que vivirlo, estar en el barrio en su día a día. Vuelvo a repetir, la gente es buena y sencilla. Un vecindario es como un mundo, tiene sus comunidades, sus diferentes religiones y sus diversas nacionalidades, es una pedanía de Sabadell, pero está cerca del centro y está bien situado, se vive pacíficamente. 

Capplannetta y la sangre caliente

Posted on 15:23


Con lo arrebatadora que eras todos los días, dos horas, en la suerte de Likes allá en las redes sociales. Y ahora andas sonámbula propagando spam allá en los correos no deseados. Te lucías con tu prisa vegetal en los relojes, eras guacamayo, aurora y semilla, siempre aniquilando voces con tu no maltrecho, te vestías con sedas brillantes, con oropeles manchados de nicotina decorabas tu casa, te reías de las cadenas de los esclavos del planeta, propiciabas el regreso al amanecer, ya no hay porqué mirarte, te pusiste gorda de los barbitúricos que tomabas, antes tenías cuerpo atlético, eras escultura, qué bella eras, con esos ojos grandes como lunas con eclipse de planetas pequeños, te ahogabas en té todos los días,  no salías a la calle sin tus gotas de Chanel número cinco, qué elegante ibas siempre, yo te pregunté: -¿Te vienes a una boite? Tú dijiste que qué era eso, yo te contesté: -La gente normal lo llama discoteca, tú contéstate que no, que eran sórdidas e iba todo el mundo ebrio. Yo te miré, tú me miraste, y dijiste: -¿Y ahora qué? Y te di un beso en tu boca, pura sangre caliente. Sus labios carnosos eran un ardiente tacto de sangre, me pregunto ahora qué corazón de fuego tendrá esta mujer, le mando señales a través de esta web/blog, le recuerdo nuestras canciones cuando hablábamos en otro tiempo, soy como un satélite que le concede la señal de que parten los te quieros, le escribo historias no vividas por nosotros, como cuando le dije: -Tus besos con sabor a indio, indio que es todo sabor. Pero ella ahora es spam que se lleva el desprecio, anda disuelta en hilos láser y partículas de luz por todo el Internet, su nebulosa de pensamientos es como un paradigma inventado para ir a la deriva por el multiverso Pangea, el Píxel es una micra de color y luz que le gusta mirar y le atrae. Porque le atrae lo bello, lo que hace pareja con la armonía, aunque ella es arisca, yo también lo soy, por eso no funcionamos como pareja, no teníamos demasiadas cosas en común también, eso, y el poco sentido común de ambos, diferentes hemisferios, como la cara y la cruz de una moneda, diferentes maneras de vivir, distintas culturas, el amor es así, brota como la sangre caliente, brota como la flor del tallo, brota como en la espiga el grano. 

Capplannetta contra el orgullo

Posted on 11:36


La palabra orgullo tiene varias connotaciones, tiene la buena, que es resultado de sentirse orgulloso de algo o alguien, y la mala, que es una mezcla entre aires de superioridad, prepotencia y soberbia. No estoy en contra de la buena, lo estoy contra la mala, porque esa gente que tiene un ego orgulloso se hace daño a sí misma, son gente que ni perdona ni olvida. El orgullo de estas personas suele traicionarles muchas veces, ya que ellos mismos se dan cuenta de que el orgullo en sí no sirve de nada y muchas veces se tienen que bajar del burro, dicho de una manera sencilla, se retractan o se quedan solos y ellos mismos se tienen que lamer las heridas, como perros abandonados. El orgullo de uno es doloroso para todos, pero también es doloroso el orgullo de muchos, sobre todo de las personas con cierta dosis de fanatismo, éstos son los peores, pueden hacer verdaderos estragos a todo aquel que no tiene las mismas ideas. Este fenómeno habitual en la sociedad española, es abundante en el fútbol y en la política. Tiene variedad de aspectos comunes, típicos de la gente infame y domesticada, normalmente son borregos todos a una, también es típico ese germen tóxico en el populacho, se pueden congregar una serie de gente con pocas luces y hacerte pasar por derroteros que mejor no nombrar aquí ahora. 

Capplannetta se rasca mientras orina

Posted on 20:45


Tal vez, algún día, este Capplannetta que os habla, desde algún lugar del hemisferio norte, sea como una especie de héroe caricaturizado, no ya como Don Quijote, ni como Fausto, sería una mezcla de los dos añadiendo nitroglicerina, no pretendo ser vanidoso ni pretencioso, pero éste hombre, éste rebelde con causa, éste outsider, llegue a querer ser aquello por lo que ha luchado durante toda su vida. Una mezcla de payaso, con unas cucharadas de poeta ripioso, con unas pinceladas de loco, travieso, sabio, rey, mendigo, tonto a veces, aunque quizá algún día encuentre aquello por lo que llevo luchando media parte de mi vida, y es la libertad, el libre pensamiento, no es imposible, pero no está en este mundo, al menos en el subsuelo que me ha tocado vivir, es mezquino, es rencoroso, egoísta, y opresor. Sería una idiotez por mi parte dármelas de ángel, de iluminado, pero la vida es misteriosa, a pesar de que tiene ratos de tedio y de agonía es maravillosa a veces, nada más por esos momentos en los que la vida se vuelve maravillosa, vale la pena seguir vivo. Siempre lo digo, un día malo, otro bueno. 

Capplannetta y la cultura del final feliz

Posted on 14:33


El final feliz es algo abstracto que tiene dos vertientes, la que seguimos en mayor o menor grado a través del cine, o la literatura, y en otros ámbitos no tan comunes como en los dos casos anteriores. Y la cuestión es: ¿en qué parámetros podemos priorizar el final feliz en la vida diaria? Esta es la segunda vertiente, y la respuesta está en lo que cada uno crea o estime como felicidad. La insatisfacción es siempre nuestra manera de ver la vida, porque al ser humano siempre le falta algo, tenemos poder y aún estamos insatisfechos, tenemos fama y ocurre también lo mismo, incluso con el dinero, ya que hay gente tan estúpida que quema dinero y lo graba en vídeo. ¿Por qué debemos tener derecho todos y cada uno de nosotros a la felicidad? ¿Por qué ansiamos con tanta hambre el final feliz? Los padres de la psicología lo atribuían al sexo, pero no es eso, hoy en día el sexo es tan fácil como el dinero fácil (valga la redundancia). Queremos ser felices sin entregar nada a cambio, porque el trabajo no es que nos haga muy felices, ¿a qué me refiero con entregar algo a cambio? Me refiero a que siempre es poco, nunca se llena de plenitud el mezquino, ni el avaro, ni el vanidoso, estamos empeñados en almacenar y ése es un instinto prehistórico, tememos a la necesidad, quien haya pasado alguna vez por necesidades lo puede comprender mejor. El ser humano busca acaparar y acaparar porque nos han enseñado que ese es el método con el que se sujeta la supervivencia. Cuando te faltan recursos debes ingeniártelas, siempre buscando la manera de darle el pan de la agradecida miseria al que predomina o sobresale un poco de tu punto débil personal y circunstancial, y así nos acondicionan factores como el servilismo, la carencia de dignidad, y la sensación de insatisfacción, y en el otro lado están los que te ningunean, actúan con orgullo y menosprecio, usan el nepotismo como tabla de salvación y son soberbios y oportunistas. Por eso vemos el cine con buenos ojos, por eso nos gusta leer, y desde el lado fatal, por eso nos gusta la bebida, por eso nos gusta drogarnos. La felicidad no existe, podríamos catalogarla como una incógnita en la que consolarnos y dejar el coste pagado antes que fiarle el festín a los caseros del mundo. Y si se debe conseguir tras el hecho de que todos seamos una legión con los mismos aspectos comunes, y todos no seamos enemigos de todos, y todos no seamos animales depredadores que guardan la caza en un árbol, vayamos todos de la mano y probemos con el suicidio colectivo, perdonen la ironía.