Capplannetta y el valor de crear

Posted on 18:43


Crear es algo con un valor extraordinario. Cuando aprendes del esfuerzo que significa crear, ya no una obra de arte, sino crear algo bello, se intensifica el valor por el esfuerzo y esa labor te lleva a luchar hasta la extenuación, puede parecer necedad, aunque yo creo que cuando una obra lleva tu impronta y tu seña de identidad se llega a sufrir, y eso es un precio que la gente a veces no entiende. Hay momentos en que te apropias de parte de la obra de otro, o de la misma manera, de un concepto o idea que no creías bien desarrollada, si le pones tu gracia o tu talento ( y no pretendo ser pretencioso con esto) la obra en sí recobra una belleza que si en mi caso me ocurriera en algún trabajo de mi autoría me produciría satisfacción. Creo en el apropiacionismo como parte de la creación, ya se sabe que este concepto o manera de trabajar está reñida con los autores y los creadores sean éstos de la disciplina artística que sean. Es por demás decir que una obra que se aferra a tu ideario personal si esta se convierte en una verdadera obra de arte, bienvenida sea. Recomiendo el libro de ensayo de Gabriel Zaid Dinero para la cultura. Es un libro que especifica bien los valores que contienen los que crean y lo hacen por amor al arte, como se suele decir. Trabajen, creen, diviértanse, hagan lo que hagan, siempre habrá un espectador al que le sirva tu trabajo, ya sea para que este la recree, o también para que la disfrute, y porqué no, para que también la divulgue, creen, es algo por lo que estar vivo. 

Capplannetta y las medicinas

Posted on 9:37


Alucino con la paz que dan las medicinas como los tranquilizantes y lo necesarias que pueden llegar a ser. Se sabe que son pura química, pero sin ellas nuestro organismo padecería de sufrimientos absurdos que en un estado natural, con todas las sustancias en nuestro organismo, serían a la vez que paz la verdadera salud. Yo tomo diversas sustancias debido a enfermedades variadas y, pienso a veces, que tan necesarias resultan y qué bello sería vivir sin ellas. Son una obligación en mi día a día, aunque los efectos secundarios que éstas producen también son parte de mi día a día. La salud es algo que deberíamos valorar más y no jugar con ella en otros aspectos que no diré (para no dar el coñazo) pero yo creo que es la virtud más importante y la más necesaria que el ser humano puede apreciar, la mejor virtud, el máximo don. He estado en momentos que no he tomado la medicación debido a las efectos secundarios y he comprobado en mí mismo lo importantes que son, una vez las has tomado ya no hay marcha atrás. De joven me automedicaba por drogadicto y me he llevado algunos sustos que me producen cierta vergüenza relatarles. Yo soy un adicto al tabaco y sé que algún día tendré que dejarlo, sobre todo por mi salud, luego el alto coste, y también porque es un vicio sucio, a veces he hecho vuelos de doce y trece horas sin poder fumar y es un infierno. Te estresas. Muchas veces me han dado ganas de fumar en el WC del avión, pero después pienso en la multa. Y pronto se me pasa. Es mejor medicarse cuando no hay más remedio, hacerlo por colocarte tiene su precio. Benditos aquellos que no toman ninguna medicina. El cuerpo humano es un enigma. Un enigma que hay que cuidar. 

5º Número de la revista Nevando en la Guinea.pdf

Posted on 9:30



Capplannetta y sus momentos de evasión

Posted on 10:06


Me escribió por Messenger mi agente literario para decirme que había trabajado demasiado y que padecía una dolencia que creía él era un cansancio excesivo, bien, le dije que dejara los empeños que tenía que realizar para mí y descansara de inmediato, cosa que hizo, eso creo, y mientras yo no estaba encima de él (cosa que casi siempre hago) mientras realiza algún trabajo para mí (ya que es agente, editor y diagramador) me puse a leer lecturas que tenía olvidadas en los anaqueles de la tablet, lecturas que obtuve hacía algunos meses atrás, me cansé pronto de leer y me dediqué a ver vídeos, oír música y a estar ausente (que es lo que más me gusta en la vida), aunque estar ausente se conciba con las otras acciones, que todo hay que decirlo, como que se llevan bien unas con otras. Me puse a escuchar a Cartola, Los Chichos, Jorge Drexler, etcétera... entre esas cosas fumaba y fumaba, vicio que debo de dejar de un momento a otro, ya que me canso y es una necesidad por pura Salud. Beber café también me encanta, y mientras bebo café, suelo beber agua para que trabajen mis riñones. Aunque lo que más me gusta es ver vídeos de YouTube de larga duración, ya sean documentales, conferencias o incluso películas y obras de teatro, las lecturas que suelo tener últimamente son En Movimiento de Oliver Sacks, Elena Medel y sus dos libros de ensayo (uno, sobre Machado El mundo mago, y el otro, sobre poesía Todo lo que hay que saber sobre poesía) y también clásicos como La vida breve de Juan Carlos Onetti y libros que me descargo gratuitos. Elena, cierto es que es una poeta institucionalizada pero es muy buena escritora, tiene un paladar exquisito, aunque se decanta por lo femenino, como si llevara esa lucha a un trasfondo personal, bueno, es comprensible, ella es mujer. Ahora son vísperas de la feria del libro de Madrid, no quisiera verme  en el pellejo de ciertos autores que firman libros tras una cola, o tal vez otros, que no tienen cola porque no los conocen todavía, ya la tendrán, aunque para mí eso es un horror. Disfruten, hagan lo que hagan, la soledad es muchas veces un bálsamo placentero que los que gozamos de nuestra compañía personal no es motivo para el tedio, o el pesado aburrimiento que la soledad impone, se debe tener una lucha entre los sentimientos de soledad y el sentirse aburrido, es de mediocres hundirse en la desesperanza. 

Capplannetta and the National Football Club

Posted on 14:45


Capplannetta decidió después de haber frecuentado el manicomio pasar unos días de evasión en el Festival Doctor Music, en ese año se celebraban mundiales, y a Capplannetta le coincidió La gran Final del Mundial del año 1998 en aquel valle plagado de mojones de vaca y conciertos al unísono. La gran final se la jugaban Francia-Brasil, fue un partido de mucha emoción pues los dos contrincantes lucharon hasta el final, jugaron los 90 minutos, la prórroga y no hubo más remedio que jugar la tanda de penaltis. Al final se llevó el gato al agua Francia, a Capplannetta le supuso una gran alegría y se unió a la hinchada francesa tarareando la Marsellesa. Había un tipo que no paraba de mirarle, con cierta cara de enfado y de derrota mal encajada. Capplannetta se acercó al tipo y empezó a bailar muy cerca de él tarareando la Marsellesa como un loco. El tipo lo cogió del brazo y lo apartó de la muchedumbre en pleno júbilo y celebración. Lo llevó a un lugar poco frecuentado y le enseñó un estilete de un palmo de longitud y le dijo: -No te imaginas lo fácil que esto entra en la entraña. Capplannetta se quedó estupefacto. Y en lugar de seguir hablando con aquel mal perdedor que ni era brasileño ni siquiera portugués siguió con su fervor francés aunque no le quitaba la mirada al hombre. De pronto el chico se le acercó aprovechando un tropel de gente y Capplannetta se puso a salvo. Capplannetta siempre recordaría aquel fanático pendenciero. 

Pasaron veinte años y Francia volvió a ganar otro Mundial de fútbol en el año 2018. Capplannetta no lo celebró como aquella vez en el Vall d’Aneu. Capplannetta recordó al tipo mostrándole el estilete y ésta vez sí pasó miedo. Aunque ya nada podía ocurrirle, pero le daba vértigo pensar que estuvo tan cerca del abismo. Años atrás quienes ganaron el Mundial de fútbol fue su país (España), su país lo ganó en los mundiales de 2010. Pero no pudo celebrarlo como él quisiera. Ese año no hubo himno que tararear ni estilete que lo amilanase. Ese año estaba en proceso de divorcio. 

Capplannetta y la muerte

Posted on 9:58


Nos da cierta grima pensar en ella pero, aunque sabemos que siempre está presente, es una etapa en la vida a la que nunca se está preparado y es inoportuna e imprevisible (malamente si no lo fuese) y es temible, también una incógnita, y ahora resulta que también contamina. Yo cuando muera no quiero que me incineren, ya que es altamente nocivo para el planeta, prefiero que hagan conmigo abono y planten un árbol hermoso y lo abonen con mis restos convertidos en abono. En Estados Unidos ya se lo están planteando. Y es que ser alimento de gusanos no gusta a nadie, y un esqueleto es poco estético. Basta con ver las pinturas negras de Goya para comprobar lo poco atractiva que es la decrepitud humana y la putrefacta miseria que nos acompaña en nuestro tránsito hacia la nada. Pues tampoco creo que el ser humano tenga conciencia del después, una vez muerto poco importa ya lo que se queda en este mundo enfermo. Yo cuando muera quiero prisa vegetal, la lentitud y la parsimonia con que la vegetación hace raíces y es parte de la naturaleza. A veces ves vídeos sobre fauna y microorganismos y todo parece tener más sentido que la vida que el ser humano ha hecho cotidiana y la ha transformado en una vorágine de maldad, injusticia y mucha mala baba. Nos pisamos los unos a los otros y no tenemos ni una pizca de conmiseración para con el prójimo, salvo cuando impera un interés alejado de cualquier atisbo de fraternidad y todo se desdeña llevándolo a un estado de intereses creados que afectan más en la indigestión que en la dicha de libertad, con la cuál muchos hemos soñado, quizá demasiado. Poco importa el mañana si planteamos ya un hoy podrido porque se nos murió el ayer. 

Capplannetta y el amor interesado

Posted on 17:55


Poca gente se casa hoy en día por amor verdadero. En este mundo capitalista abunda demasiado el plástico (aludiendo a la canción de Rubén Blades). Parejas de plástico que se les desentonó el corazón y buscan un status de comodidad, lujo y prosperidad donde los sentimientos, el cariño y la conmiseración son ingredientes que están en la acera del frente, y normalmente están en desuso como juguetes que da miedo usar por estar tan viejos y caducos que mejor será evitarlos por temor a que se rompan. Pero se predica mucho con el amor verdadero y en realidad se queda en lo dicho aunque no en el hecho. Tú ganas tanto y yo tengo esto, esto otro y tengo este sueldo, nos casamos, damos envidia, juntamos nuestro sueldo y patrimonio y montamos una sociedad matrimonial de Puta madre. Nos casamos por la Iglesia, bajo separación de bienes, se congela el matrimonio con los años, los hijos logran que el matrimonio tenga aspecto de fortaleza inexpugnable, y/o lo debilita más o lo hace una cárcel que limita aún más a la pareja de pipiolos socialmente civilizada. El matrimonio se congela, se le da calor con lo material, pero se goza una miseria emocional que en costumbres europeas donde la monarquía ejerce como ejemplo de sociedad eficiente, podemos comprobar que todo tiene su decadencia, como dice la canción, tres cosas hay en la vida... Salud, dinero y amor... el que tenga las tres cosas que le dé gracias a Dios. Y si no se la podemos dar a esos tontos que aún creen en el amor como romántica historia que solamente termina con la muerte, esa antigua prostituta que a todos nos visitará. Queramos o no.