Posted on 1:44

...Los niños hacen cometas que suben al vuelo y en las líneas de extrarradio hacen cabañas donde esconden el aliento de perro y el humo del primer cigarrillo. No se sabe qué les preservará un mañana, un mañana tendido en la muela del juicio, se sabe que un hijo problemático fecundará la llaga que guarda en un pañuelo recogido en un puño prendida de sufrimiento. Madre, yo no sé de amores primeros, tan sólo sé que desmenucé las plumas del pájaro, ese terco pájaro que llaman corazón loco, las cosas que vieron un final de siglo crían moho de herrumbre en el alma, yo me entregué a los nuevos procesadores que trabajan el mañana, yo me di aires de tener un sol cogido por la solapa. Preguntamos a un Dios nuevo cual será la sintonía de los rincones del sueño, y no supo contestar, cuando de repente le dije, que el jazz de las bandas de melaza prieta se enerva en samplers que repiten un desmayo, un desmayo de estrellada aguja sobre el filamento de la noche redonda, él no supo qué contestarme, tan sólo se rascó la barriga y se marchó sonriente. Buscando un mañana sin voz, avalista de los patios sin memoria, donde los niños listos de la clase perfuman de pachuli sus esquinas con musgo, se ha entretenido bien tu pasado jugando a la pelota los sábados y todo para eso, y todo para abrir barriles y toneles la tarde de domingo, donde se exaltará el flash por minuto donde pasa vacío el carrusel deportivo, los astros del deporte siguen siendo un ejemplo, mientras los maestros y los pedagogos se ahogan en el trago de vinagre que el hombre egoísta puso en una pizca de tiña y todo por las guerritas de paz, respetando en los semáforos en rojo el gran gol que revienta en la atmósfera del orgullo, sintonizando el campo de césped un viejo arcoíris por la radio del coche, un viejo arcoíris que se cansa ebrio del blanco y el negro, un lejano arcoíris que ignora la verdad rotunda de las glorias que perdieron sus rótulas, mientras los papeles siguen impresos, y se desnuda el litigio de los clubs por un trocito de mañana luminosa...
Posted on 2:09

...Cuídate, cuídate del hartazgo, no sea que se seque tu gran esperanza, que cada mes a mes es largo, es largo. Bájate, bájate al rellano, donde haremos énfasis sobre el buen verano, y criticaremos a todo hijo de vecino, así está establecido en las reglas del patio, reiremos de la cojera singular de fulano, con ojos de un ángel desnudo y divino, en la tertulia voraz de un tal mengano, con la modista que dista su eco de hilo de trabajo fino, haciendo de vocero zutano perdiéndose en griterío, con la égloga de ciudad de un perengano que desconocía fuera vecino. No es que se nos acabe el mundo, es que lo que termina es el patio de vecinos, se escuchaban las fritangas hervir y bríndase la pitanza para seguir por el ronroneo de ella, que si patatas bravas, bocata calentito y paella, se escucha a los niños gritar, ponle el chupete y que se calle ese niño, si es que te abría el apetito al entrar a la escalera, mira vecina éramos tres hasta que murió su abuela, ahora somos otra vez tres, ya que en lugar de la abuela puso la nuera, déjate de gaitas que se te queman los molletes, viene este a almorzar, diez y diez son veinte, tienes croquetas en el paladar, dame un poquito de agua ardiente, se recogen las sillas que había en el portal puesto que arriba septiembre, mira vecina vengo a por sal, llévate estas pocas de judías verdes, tengo las puertas abiertas de par en par, anda vecina y ciérrala, no vaya a ser que alguien entre...

...Por el año 1998 me diagnosticaron una enfermedad mental, enfermedad que me impidió la vida laboral y someterme a una fuerte medicación psicológica. Por aquél tiempo yo era un chaval delgado, no hacía ningún tipo de deporte y leía mucho (hecho que veo ahora como una bendición), sobre todo narrativa y poesía. Un psiquiatra no te lo dirá, pero la medicación psicológica engorda, hincha y engancha, aunque es necesaria, en su proceso lento ayuda un 55%. Lo demás viene impuesto desde lo que tú pongas de tu parte, que debe ser el equivalente a querer curarte. Nadie dijo nunca que las drogas legales aburren, las que distraen son las ilegales, me abandoné a ellas, hecho que me llevó de vacaciones a un camping barato en Tossa de Mar, y todo para acabar tomando heroína dentro de una triste tienda de campaña. Ahí en Tossa de Mar acabé cogiendo un mal que a nadie se lo deseo, “verrugas plantarias”, son dolorosas, incómodas y contagiosas, y todo por olvidarme de mis chanclas de goma y no haber tomado la precaución de meterme en una ducha más limpia que en la que me duché, pero ¿qué le vas a hacer? Estaba idiotizado, ese fue el principio de mi encierro voluntario, que tras haberme curado de las adicciones, y tras haber puesto Internet en casa de mis padres (esto fue por el 2002) mi vida fue un calvario debido a las curas semanales a las que me sometía religiosamente dejándome imposibilitado y con las plantas de los píes doloridas, ya que me echaba el podólogo unos líquidos abrasivos para después cortarme verruga convertida en pieles muertas, en fin, un infierno que no olvidaré. Fue por esa época, a mis 28 años de edad, cuando comencé a tener tripita, la tripita fue creciendo y creciendo (no toda la culpa es por la medicación psicológica) hasta que acabó siendo una barriga grande y barriga que me acompleja (la gente se sorprende y otra gente intenta hacerte daño porque sabe de tu complejo), barriga que siendo tan joven llama mucho la atención, hay gente de todo tipo, pero existe gente dañina que utilizará tus defectos como arma arrojadiza, hay que tomarse las cosas con filosofía y no culpar a los demás de lo que te ocurra, por eso prefiero antes ser cien mil veces barrigón que una vez déspota y chabacano...

...El otro día vi a un tipo lleno de tatuajes con una camiseta donde se podía leer la frase “paz, amor y toda esa mierda”. Me gustó. La veo desinhibida, sincera, rotunda, con personalidad propia, es cojonuda. A lo mejor el tipo en cuestión estaba hasta los huevos de hipocresías, falsedades y toda esa mierda. Vete tú a saber, dice mucho de la persona en cuestión, lejos de la ideología política que tuviera esa frase daba confianza, denostaba una persona directa, sin cortapisas y sin una pizca de ambigüedad. El otro día vi a mi padre carente de equilibrio mental, distraído, y empezó mi preocupación por él, tuve miedo por un largo momento de tiempo que se lo llevara la nada. Llámenlo Nada, Alzheimer y toda esa mierda, llámenlo el fin de una persona lentamente y que, cuyo sufrimiento será tan largo y cada vez más inmenso a medida que ésta persona se vaya deteriorando, y que ese sufrimiento, no sólo se haga realidad por el deterioro físico, sino también psicológico, porque a medida que va en decadencia termina por no conocer ni a sus propios hijos, y eso es lo más duro a mi parecer. Yo creo que debe ser como un vacío, como un retorno al estado neonato, es como ser un bebé sin serlo. Es la Nada vacía. Yo antes de que me suceda (tanto a mí como a un ser querido mío) semejante enfermedad prefiero la muerte, si le ocurre a alguien a quien quieres te dolerá su ausencia, el vacío que ha dejado en ti su pérdida, -llámenlo la Nada, la Nada vacía y toda esa mierda- pero sin duda la cruz de olvido acabará por hacer sombra sobre tu frente. Después está la situación de que te haces todas tus necesidades encima: defecas, orinas, vomitas, babeas, hasta puede que eyacules, ¿quién sabe el tipo de Nada que te dominaría en el hipotético caso de que algo así te ocurra? Lo que sí es cierto es que puede que sea la Nada, la Nada vacía y toda esa mierda...
He soltado marras para yo regresar
mi casa es aquella en la pequeña cueva
olvidada por el sol y junto al fragor de mar
vengo con espiga, yo solo y ancla nueva
He dejado caer la ceniza, la paz y la sal
en un rincón que el viento perspicaz mueva
lo que no se espera siempre ha de tornar
para así la ponzoña que en el solano renueva
al cielo de huracán que mi mal furtivo se eleva.
Dicen que hay mejunjes en la vida mía
heridas de aquél costal de primavera
quiero yo apostillar toda esa mi patria fría
en las costillas de amago de un buona sera
Dicen el poema que rima tiende a la cacofonía
apuñalada de desuso está la canción primera
viene nuevo año entre lapsus, encierro y filantropía
entre el paraíso de libros está la voz más sincera
hubo un tiempo atrás que yo desconocía
un café solo al estar cómodo en mi madriguera.
Hubo un tiempo atrás que aquella paz fue mía
para a la voz rimarla fuera con quienes fuera.
Posted on 4:38

No nos pensemos que la Navidad es un canto a la vida, a la buena estrella y al amor en familia. No, para algunos la Navidad es un nefasto llanto engullido, es un dolor de dos semanas que se va vislumbrando negro y se apaga como una vela donde pone huevos la soledad. Es un fracaso de postura que nos obligan a creer mientras vivimos. Aquellos que dicen que la Navidad es para los niños que se atrevan a mirar bajo la alfombra y vean la náusea inmensa que es contemplar el escombro de la otra parte del mundo hecho esqueleto de muerte y desamparo. De la pérdida de Dios absoluta. La Navidad es un asco hasta para los que podridos con su dinero carecen de la lágrima negra ahorcándose la bilis porque no pueden sujetar su fracaso verdadero, Navidad efímera pero asquerosa que une ilusiones como un ramillete de amarga insatisfacción, mi madre, la pobre de mi madre es esclava de su plebe en la alitosis del parentesco, se mete en su cocina y nos prepara sus alegrías que a ella le nacen de tres partos que ella tuvo, así, como las tres caídas de un desembarco frío desde pesqueros putrefactos donde a cada cual da su calostro y su tuétano de células imperdonables la llevan hacia el fango, y cae, y otra vez, plaf, pétalo de jazmín sucio de una canción que oyó cuando era niña, la canción de amor es la Navidad, la canción de amor que doblegan los idiotas como una espiga que se agacha para entregar su cereal a la tierra pusilánime, como un oscuro templo de voces que llaman con sus villancicos repetidos, su liturgia de oropel y esperanza marchita, la canción que te abraza como un oso lánguido y espeso, como un burócrata meapilas que sólo se apiada de las sentencias del condeno a, condeno a Cecilio Olivero Muñoz a la sentencia de cadena perpetua a enfrentarse a la Navidad impredecible, como la muerte, como la soledad, como de un mal, que del cual, nunca se está preparado.
Porque lo quiso de verdad Dios
desnudico nací yo en mi casa,
desnudó mi cuerpo el señor
pero quiso cobrarme el agua,
ya que en mi mente brotó un sol
no brotó flor por mi garganta
y ciego con el silencio sin voz
pero con la nostalgia sacrosanta,
a la paz desnuda no acostumbró
a los que se guían por su nostalgia,
un ajedrez sin adversarios a dos
que juegan a la misma zambra,
a este salmo verdadero pongo son
como ola del mar que se levanta.
Hubo un tiempo atrás que era yo
la alegría total de mi casa,
¿Qué esperanza rota tendré, señor?
Que he caído en la desgracia
si a este salmo verdadero doy color
pues desprecio a la falacia,
pues en una triste farmacia
buscando la paz buena de Dios,
buscando en pijama mi calma,
de psiquiatra en psiquiatra voy yo
y sigo hasta los que están de guardia,
corro la fría calle en miedo atroz
y el salmo verdadero está en casa,
debe ser por eso que el señor
ni se asoma por la ventana.