canción de abril

Posted on 16:34

Ya está volviendo por fin todo
a su hogareña canción de abril,
catorce, segunda república, de modo,
que el veinte mi Nena, treinta para mí,
no encuentro postura ni acomodo 
y ya vuelve todo al mismo redil
(aunque las ovejas negras con apodo)
tras ese rebaño, no blanco, sino gris,
ya no migamos codo con codo,
ya no más Bilbao ni bacalao al pilpil.
Suelo hacerme muy bien el sordo
cuando me hablan de antaño,
por si acaso yo a ti te estorbo,
aunque hubo un tiempo de mejor año,
dame pan y después llámame tonto,
pues recuerda al gris rebaño
y a aquellos que se fueron pronto,
con cualquier sopa hacíamos apaño,
lejos de estiércol de teorema, dinero vil,
cerca la harina al pescaíto dando su baño
como oveja negra que vuelve al redil,
pues es tan gris aquel presente rebaño
y aquella hogareña canción de abril,
es gris la primavera sin tu verano,
es gris la mañana que nubla su fin,
es gris mi pelo volviéndose cano,
es gris mi abril si tú no estás aquí.


El mes de abril provoca sueños 
y de lluvia es su travesía,
tampoco conoce de acicalados dueños,
qué bonito es abril y también Andalucía.
El mes de abril trae el amor primero
repleto de fragancias y algarabía,
qué diferente es al mes de enero,
como nos cambia en un año la vida.

pequeña delicia

Posted on 23:50

Mi sobrino de un año, una dulce delicia,
me ha descubierto en la mañanita
y le sacaba la lengua al sol, astro sol, 
porque ha descubierto en saliva
que también es niño Dios, niño-dios,
y que desde el cielo de allí arriba
algunas cosas parecen mentira,
mi sobrino es un poema que rima
y se deja hacer mientras mira,
él ve un alguien que le acaricia
la cara más dulce que hay en mi vida,
ahora es un lucerito con sonrisa,
y lo llevan y él se deja porque le miman,
este niño crece tan deprisa
que se acerca pronto sin andar todavía,
le gustan los animales que mira
para ellos guarda rincón desde la risa,
es comilón y a veces duerme de día,
mi pequeño es de mofletes rosados
y tiene un mundo interior de amanecida,
sus gestos amontonados y apetito de vida
hacen mi nostalgia tardía y la suya apetecida.

las grandes preguntas

Posted on 4:37

Papá Mamá
Me voy de excursión, me voy a Utopía 
hacia ese lugar nuevo, donde dicen que mi canción 
es otra canción entre un cúmulo de canciones,
no sé qué me encontraré, no sé dónde pisar todavía
en este camino de esperanzas futuras ni tampoco
qué iré dejando atrás paso a paso por mi inercia.
Papá Mamá
No puedo dejar en este camino ni piedras en el camino,
ni migas de pan para recuperar
aquello que atrás de sí dejo, 
se las comen los gorriones, o si son piedras las cambian
de lugar los troles, 
y el camino vuelve a estar limpio
de señales hacia volver.
Papá Mamá
¿Qué he hecho yo para merecer
la respuesta de los aristócratas del egoísmo?
tampoco sé lo que les hice
a los espantapájaros con su envidia,
afirmo, ellos niegan; niego, ellos afirman,
doy fe de ello, lo convierten en humo; 
doy humo por respuesta, inventan una canción nueva.

porca miseria

Posted on 1:25

La gente puede hacer lo que quiera
pero yo entrego mi voz y mi palabra,
como quien entrega gratis una promesa
puede ser buena o puede ser mala,
mis poemas son copyleft de sobremesa
y no es que sea lo fácil lo que los abarata,
tocando zambomba la envidia sopesa
venenosa como quien chupa y babea bala,
anarquista, propietario de millar de poemas,
a esa propiedad privada le salió blanca cana,
la gente puede hacer lo que quiera,
dejad que haga lo que me dé la gana,
yo no me meto con nadie (porca miseria)
la guerra de clorofila en mi pared se desarma,
cortejan todos a una el nepotismo de hiena,
por un lado parece ríe, llora cuando ataca,
ganar concursos, gloria, dinero, mierda,
cambian estupidez por un rato de fama.

seas como seas

Posted on 1:46

Ya no temo por Dios el que te vayas
ya no me preocupo seas como seas,
yo no temo ya ni a las lacónicas balas
que cuando van a darte las sorteas,
me mezo entre tus mareas bajas
y tú te bajas porque te mareas,
esperaré sentado que de tu tropiezo caigas
y que la línea dibujada por mí ni la veas,
me deshago mientras tú trabajas
y tú trabajas para cien maldito seas,
escupo para no tragarme retahílas
y tú escupes como tristes panaceas,
ya no me culpo por la sal que desangras

 yo me endulzo de te quieros para que los leas.