pobres solitarios

Posted on 2:57

Todos somos unos pobres solitarios, cuando nos damos cuenta de ello una sombra de miedo y terror se posa en nuestro hombro de seres humanos. En la autopista hacia (las lindes de las cosquillas de deseo e instinto) los placeres de vida en común caminan millones de nadies con un nadie que lo espera para la cena, al fin y al cabo, no es tan malo luchar por el apelativo "single" , no es tan malo tener tu independencia y disfrutar de tu parcela de solitaria 'desdicha' aunque en todas partes esté escrito que las personas debemos casarnos, puedes estar rodeado de gente y estar más solo que la una, también puedes estar solo y darte cuenta de que tu independencia es lo más valioso que te queda. Esta noche brindo por los Nadies, por ese montón de singles que viven su parcela de soledad lo más independiente posible.


el último autobús

Posted on 14:54

Puede que este maldito autobús
me lleve hacia la derrota,
voy de boca en boca
créeme tú, es la noche mi luz,
yo agarro este último autobús
borracho de todas las cosas
que vuelan alrededor venenosas
y hacen de mi cruz virtud,
puede que brinde a tu salud
porque la pena borracha flota,
no creas que esta pena mía se ahoga,
aprendió a nadar en el último autobús,
yo no te digo ni mú
que yo, este hombre, te quiso rota
y por estar rota lo dañaste
dándole veneno en la compota
y tú besándole disimulaste,
brindo, brindo a tu salud
y mi borrachera caminará sola
como perro de nadie mueve la cola
y se me va en el último autobús.
 

retrato de bodas

Posted on 1:30

Un retrato de los dos el día de vuestra boda, se ve a los dos nerviosos y a familiares y amigos muy sonrientes, ahora aquí viéndoos tan felices nadie diría que acabarais divorciados, porque, ¿qué ocurre con los que se divorcian? Ocurre que van sudando en las heridas, ocurre que se preparan para un cocinado donde con el horno ardiente se pisan el uno al otro sin importar qué ocurrirá luego, luego, cuando todo haya acabado, cuando la tinta de las firmas correspondientes se haya secado al fin, matrimonio divorciado (sin hijos), matrimonio que sucumbió al peor de los naufragios, las causas son variadas, infidelidad, problemas económicos, intereses mutuos, poco importa ya, ya están listos para el horno, peor hubiera sido con niños, aunque hay que pensar en la satisfacción que darán esos hijos luego, cuando se haya digerido el naufragio y tenga (el que lo merezca) un alivio en el que consolar tal naufragio.

vagamundo

Posted on 0:56

Vagaba entre carretera de Terrassa
esquina calle Albéniz, aunque malvivía
en un barrio conocido como el barrio de las Latas,
no sé ahora el porqué del nombrecito,
pero así lo llamaban, el hombre en cuestión:
se llamaba Juan, Juan el latero, tenía una pata
cortada y siempre pedía para dos cosas:
la una para un cafelillo, que él transformaba en carajillo,
la otra, para un cigarro, no le importaba ni marca
ni el tipo de tabaco que este fuera,
mientras tanto buscaba colillas de cigarrillo apagadas.
Un día lo escuché manteniendo una conversación
con otro pobre a la suerte de Dios:
-Juan ¿son grandes las colillas que encuentras?
A lo que Juan responde:
-Ésta vez no son muy grandes, cuando son grandes
son en la puerta del banco o de la farmacia.
A lo que el otro contesta: -Si saben a meado de gato.
Juan responde: -¿Es que probaste el meado de gato?
-No, pero imagino que debe saber así, el otro contesta.
Cuando es bueno el tabaco es cuando es regalado.
Replica Juan.
Esto lo dice cantando el último cuplé de la Sara Montiel:

Fumando espero tarirorirorero.

tarjetas de crédito

Posted on 7:40


Te llaman por teléfono
sonrientes ofreciéndote una tarjeta,
tarjetita para estar vivo,
que te levante de la tumba como a Nosferatu,
ideales para ingenuos sin dinero,
perfectas para adictos a las compras,
Maná del cielo para adictos a la cocaína,
paracaídas de la economía moderna
que atenúan la gran caída de la ruina total,
por un tiempo, y eso tú lo sabes,
las ofrecen tipos con corbata
como si te dieran la piel de 500 vellocinos de oro,
y te están quitando tiempo, sudor,
fiebres, y calenturas de un mañana que vendrá,
cuando ese mañana llega toca pagarlas
con un cuentagotas diseñado para la usura,
y una letra pequeña en el contrato que jamás lees,
así a los pobres les pasan y les pesan los años.