Posted on 2:48

Cuidado, tened cuidado, os
aviso,
con el peligro, con el peligro,
con el miedo tened cuidado,
que te paraliza el siglo,
te deja enterrado de pasado,
te pudre el corazón de amigo,
cuidado, tened cuidado,
de cuando entráis, de cuando iros,
te entierra los pies en barro,
te frena hasta el delirio,
el miedo es un artefacto
que en todo halla peligro,
el miedo es un puño cerrado
que llega tarde a cualquier sitio,
es perder cualquier pelea
con la flojedad del martirio,
es pisar descalzo una culebra
y muerda aquello que piso,
es morir muy despacio, tan despacio...
es la mujer que nunca te quiso,
cuidado, tened cuidado,
cuidado con lo que digo,
enfrentaos al miedo traspasado,
huid cuando hay delito,
pero si no habéis hecho daño
erguido caminad erguido,
dejad las lágrimas sin paño,
atravesad las ruinas del destino,
camisa con alfiler guardado
y no encontrar su punta en designio,
cuidado, tened cuidado,
cuidado con el cautivo,
se cansa la cárcel del apresado,
se cansa el tiempo de estar vivo.
Posted on 0:09
Me dicen si soy yo el culpable del escarnio
entre la noche y el día, el payaso poeta que usó la figura poética de "las
agujetas se van" en un poema gastronómico, me preguntan si soy el dedo
inquisidor que culpa a sus semejantes de cualquier manera, afirman que soy el
borracho aquél que arruina las fiestas de familia, me acusan de ser el farsante
que no tiene remedio, el que maquilla su orgullo, el ingrato, el efervescente,
y no, no soy ese, soy ese que se queda en las casas cuando todos se van y
enciende las luces de toda la casa, soy la clemencia, la comedia, el drama, el
Dios dirá, el que paga la factura de un vecino en crisis que te tiene la luz
pinchada, el agotador, el acusica, el tragón de oscuras flores de duelo, el
impostor, el que vino de Marte, el que se va los martes, aunque no se case ni
se embarque, soy LiooLi, el torturador de monosílabos.
Posted on 6:35

Vicio, Vicio, Vicio, el vicio lleva la cara de Sid, tiene la forma de
una cajetilla de Marlboro, se esconde entre las cajas de vino Don Simón, ¿me
das unos acortantes hermano? Y se sumergen en una sesión de ultraviolencia,
porque la violencia es un vicio pendenciero, cada día por televisión, cada
noche en nuestros sofás, sí, ahí, donde nos masturbamos y donde damos unas
caladas a un pitillo, porque el vicio está ahí, esperando, para hacerse fuerte
tal vez, comer en el McDonalds es un vicio, echarte desodorante hoy es un
vicio, el vicio asqueroso de escupir en la calle, donde cruzan dos hermanos
arrastrando sus mochilas, donde nos permitimos hoy pisarla y respirar el aire
de la calle, aire contaminado, aire viciado, porque la religión es el opio del
pueblo, no sé quién lo dijo, pero el opio es un vicio, y de los peores, vicio,
vicio, vicio, víctima, víctima, culpables, la cerveza es un artículo de lujo,
me dijeron hace poco, y yo lo creo, porque un artículo de lujo es un gramo de
cocaína pero el mismo vicio es un café recién levantado del descanso, y no
valen lo mismo, y no son la misma cosa precaria en la que despertarte, vicio,
vicio, vicio, voy a fumar, disfruten de su vicio, pero no mueran o no padezcan
en el intento, entonces todo deja de ser vicio para acabar siendo pesadilla.
Posted on 2:56

Todo me sabe agrio como
pañuelo
recogiendo mis lágrimas
en las cuales me flagelo,
mis besos son apátridas
y mis caricias en tu pelo
son ahora caricias cáusticas,
pues tropiezan enteros los dedos,
cuando ligeros de seda fueron,
por su finura los quisieron.
Dulce veneno de un bolero negro,
Bolero en el que te trata
como el que reza en serio,
bolero, bolero negro,
que sangra su sarna sin calma
pero lo hace muy adentro,
tal vez como lo haría el veneno,
ay, si rezar yo supiera
pero como no sé este bolero
le reza al Dios de mi subsuelo,
ese Dios de putas, crápulas
y ciertos barrio bajeros,
borrachos, drogadictos y bohemios,
pijos a parte que como parias
cruzaron la noche de este bolero,
Bolero, bolero negro,
como no sé rezar canto mi bolero
y allí en un altar musitaré
un negro y espinoso te quiero,
negro, como mi corazón,
que lo quemaron a fuego,
negro, como mirar fijamente al sol,
yunta en ristre van mis anhelos,
niño, pícaro que tienes voz,
niño que te alegras del mal ajeno,
enséñame a cantar,
yo cantaré este bolero,
bolero negro. Tú ponte a rezar
el delicado delirio de mi sacramento.
Jamás negaré corazas de acero un tanto atroz
ni que visitaré las musarañas ni la oculta luna,
prefiero con la familia un buen plato de arroz
que resolver enigmas con hueso de aceituna.
Jamás me suicidaré con jarabe para la tos,
ni jugaré a quimeras nefastas con plastelina,
no quiero ser psicofonía que a media voz
plante el miedo en la fiebre de una endorfina.
Jamás sufro miedo cuando hay ruido a la pos,
quizá lo sufra con la úlcera de una aspirina,
no quiero reventarle la juerga a Dios
cuando se ríe de mí causa chica y mi pamplina.
Jamás me muero por un poco de risa y alcohol,
me muero más cuando el alpiste se termina,
no quiero ser transeúnte metido en formol,
tampoco peatón con más de una raya de cocaina.
Jamás crecí para cantar el porompompón,
siempre creí que la España cañí era una ruina,
es como echarle picado el vino en un porrón,
es como comer pipirrana en la mesa de la cocina.