
Lupe se
llama mi verdadero amor
y es un lucerito de oro,
Lupe tiene buen corazón,
no me cambia a mí por ningún otro,
otros hombres mejor que yo
y un tanto peores tampoco
pueden presumir de cariño mejor,
ay, mi Lupe, lucerito de oro,
de mieles tu corazón,
tu belleza traspasa poro a poro,
a guanábana es tu sabor,
de india azteca parió tu calostro,
Lupe, la más bonita flor,
con la luz de estrella polar tus ojos,
tu piel es suave de algodón,
tus pechos puntiagudos y redondos,
de ti brota el moreno color,
Lupe, otorongo no come otorongo,
Lupe, guardas entero el valor,
Lupe, lucerito, más que el oro,
Lupe, suena a tam tam tu pasión,
Lupe, lucerito de oro rojo,
tu lunar en la cara supongo
quiso ponértelo tata Dios
en la mejilla, a tres dedos del ojo,
el tam tam de tu pasión es un tambor
que luce Lupe como un tornasol,
Lupe, lucerito de oro,
mujer bonita como un tirabuzón.
Tus labios carnosos, cinco madroños,
compactos como un cerrojo,
tu pelo negro es frondoso,
tu nariz pequeña y chata
y en las comisuras rincones romos.
Lupe, de amor es mi canción,
pues al mirar tu rostro
me hago percusiones musicales
con tu oración, pulserajes y antojos.

Con las
cosas que me quedan por vivir
con las cosas que me quedan por pasar
me haré un letrero que diga yo no fui
o un puente repleto de farolas que abrazar.
Me haré una excusa por donde huir
un ocaso donde se ahogue entera la mar
y montaré un puzzle con la palabra paz
e inventaré un pecado en el que sucumbir.
Con las cosas que me quedan por pasar
con las cosas que me queden por vivir
me haré náufrago de un burdel en pleamar
me haré vástago de un abril que llueva a mil
me haré Cáucaso sin frontera que afrontar
me haré cáustico con la sosa de postín.
Con las cosas que me quedan por pasar
con las cosas que me quedan por vivir
no haré carnaza de la que presuman los demás
no haré mudanza en un erial que no sepa a jardín
no daré tregua a quien guerra escupa en mi lugar
no daré huella a quien no me quiera descubrir.
Con las cosas que me quedan por pasar
con las cosas que me queden por vivir
no daré hecho que tenga que dar que hablar
no daré mi pecho para que espinas cultiven en mí
no entregaré mi lecho por pan venido de mi pan
no entregaré un hecho por paz venida de mi paz
no seré oportuno maltrecho que caiga en baladí
no seré un sin techo sin un hogar por el que
luchar.
No seré lo que tú quieras que sea
y menos querértelo a ti.
Cuatro
criaturas escupen la noche
y un ciento de ojos lo ha visto,
conoce el mar todos los nombres
y devuelve acongojado lo que no es suyo.
La tragedia se ha inventado
para los corazones grises,
y los que han visto la duda
heredarán un mañana con soles
en los bolsillos debajo de la axila,
pero yo quiero poder llorar,
llorar como los bien nacidos,
aquellos que brotan de sinceridad,
aquellos que conocen el orgullo
y tiran un amarre a la dignidad.
Doce hermandades visten de alegría
una soledad doce veces dividida,
suben la sierra de bruma antigua
en el remoto oír de los bueyes del silencio,
pero yo quiero poder llorar,
llorar como los bien nacidos,
que encierran dentro de sí noches sin igual,
encuentran punta a los alfileres
y se asoman por ventanales de piedad,
aquellos que han conocido el magma
de las cosechas y renuncian al azul herido
del que renuncian las celestiales aves.
Posted on 8:39
¿Qué
primavera tiene sentido?
Si al final el invierno
hace polvo lo que fermento ha sido,
pone a los niños en su abismo,
a los viejos tras lo presentido,
y vuelve la primavera y ya
todo renace y un nuevo despertar
reparte prosodia desde tierra a la mar,
¿Qué primavera tiene al fin sentido?
Si las mujeres amamantarán a sus hijos,
si retornarán el tiempo escolar,
si el verano divertido, vuelve al fin
a quemar cada glóbulo herido
que retozará la calurosa ciudad.
¿Qué primavera tiene su final concluido?
Si otra tras otra vuelve a ser verdad,
una verdad que se intuye
y abre acequias en canal,
y el agua chapoteando presuma de lo intuido
para el final ser mundo lo vivido,
y muy vieja, tan vieja, la humanidad.
Posted on 2:29

Un hombre
solo es peligroso,
es una especie de ruleta rusa, sudas al pulsar el gatillo,
estoy sucio de ciudad antigua,
tan sucio que conozco el vicio,
el vicio de la sangre coagulada, de la hepatitis C,
del orgasmo de éxtasis, del hambre de un estómago
vacío,
no necesito amargarle la vida
a alguien tan solo por no estar solo,
ni aguantar la esclavitud de una dueña,
el día a día de los casados o peca
de empalagoso o se sufre en el desierto.
Es bonito el amor pero me hace bola.
Casarse, tener hijos para morir solo,
una vez concluida la muerte
se vive mejor en una cama individual.
Ya no paseo los parques, ni corro
cuando toco timbres como hacía de niño.
Los amigos son una selección mutua.
A mí nunca me eligen, no sé jugar al ajedrez.
Tengo miembros en mi familia despreciables,
que la vida no es eso,
que el amor te encuentra a ti, que no eliges,
hay tantos hombres que se empeñan en ser
tipos corrientes, que cuando quieren rebobinar,
es tarde. Tarde, siempre tarde, todo tarde
o demasiado precoz para elegir el sacrificio.
Empezamos
lo nuestro
como un atardecer de fuego,
los niños daban portazos
en su prisa para el colegio,
después el verano y cambiamos
de postura no tarde, luego,
tanto te quería y quizá
aún te quiero,
lo sé porque respiro de tu poema
para hacerlo mío este verso,
empezamos lo nuestro
como una cosa en la cual
pones todo el empeño,
sacrificamos tanto,
tanto dejamos seco el tintero
que el paraíso era nuestro
y lo hicimos gobernante al dinero,
tanto te quería y quizá
aún te quiero,
lo sé por la palabra
atada a mil te quieros,
empezamos lo nuestro en el horizonte
dimos paso y cada vez más lejos,
cruzamos el mismo océano
para separarnos beso adentro,
ciegos éramos los dos,
ciegos de beso a beso.
Empieza un nuevo mundo
a respirar de este otro mundo que empieza,
empieza ya a caminar
y en su trayecto ya no tropieza,
no tropieza ni ha de contar
balas en la noche de la tregua,
figúrate que otro diálogo tendrá lugar
entre la retama y esa otra mar nuestra,
entre vías de tren cerradas al deambular,
de otra nuestra prisa se plegarán las rolas,
camina si camino has de buscar,
yo surcaré mejor la carretera,
carretera hacia ningún lugar,
sólo un triste tributo tendré a la gente
sin hogar en esta tierra.
Abriré un rosa con los dedos
para otros enfilaré el agua por acequias,
ya no tengo mundo de Dios,
tan solo una carretera, larga y sepia,
ya no lucho ni por la mitad
toda la seriedad me parece comedia.