Qué lástima de la noche, de
las estrellas, de la vida morena, qué lástima de que no puedan verte, mirarte,
como ellos quisieran, quisieran verte sincera como una verdad ya zanjada, como
un camino abierto, como un sueño que brota hacia arriba. Qué lástima de la vida
morena, cuando escuchan canciones sencillas brillan en sus ojos faroles
maravillosos, qué lástima no haber llegado a entenderse, con lo corta que es la
vida, sabiendo que tu sueño es para siempre ya su sueño, y que su sueño comenzó
cuando empezaste a tararear su canción hermosa, qué lástima de la vida morena,
qué lástima de haberlos usado en la trata de esclavos, qué lástima que fueran a
galeras, qué lástima de que la noche no sea ahora ya tu noche, qué lástima y
qué pobres, porque puede que sean unos pobres, pero nunca pobrecitos.
Posted on 1:20

Yo soy un
hombre de paz
Llevo los pies pegados al suelo
Yo tengo poca lumbre que quemar
En la rabia roja de aquel vivo fuego
Yo soy un hombre de paz
Pitanza en la muela es lo que muelo
No quiero por temor la ley quebrantar
Siendo justo tengo paz, no lo niego,
Yo te digo que soy un hombre de paz
Huyo del hospital, esquivo el duelo
Pero estas cosas no se pueden evitar
Aunque se tenga a la paz apego
Yo soy un hombre de paz
Acaricio tranquilo la senda de tu pelo
Me gusta cuando mojado sabe a sal
Me gusta el mar de viento charnego,
Yo soy un hombre de paz
Quisiera con mi paz unirme a tu vuelo
Pero eres tú ave rapaz
Y yo un gorrión que apenas despego
Yo soy un hombre de paz
Y busco en ti la luz y el consuelo
Pero soy piedra de rodar
Y ciudadano del mundo andariego
Yo soy un hombre de paz
No guardo rencor, no guardo recelo,
mañana de metal, noche de cristal
Lucho entre mi otredad y mi ego
Sólo quiero la paz del hogar
Mis sueños son de jengibre y caramelo
De agua quieta mi despertar
Me remueve el magín del trasiego
Me gusta el vino como al que más
La paella, el cocido, el tocino de cielo
Me gustan los bocados del mar
Me gusta la paz mundial, os lo ruego
Soy de letras aunque no intelectual
Me gusta el níscalo y el gurumelo
Me gusta darle a mi vida paz, paz, paz,
Y que la vida de paz bostece luego.
Posted on 1:59

Ya tengo mi vaso colmado, no
me caben más lágrimas sin ser lágrimas, ya no le caben más suspiros a esta
ansiedad, mes a mes se predice la rutina, cada día es cada día, todos tenemos
que pagar facturas, todos tenemos problemas, se pronostica la soledad, se
diagnostica el alienamiento, todos tenemos derecho a vivir, pero es difícil
seguir hacia delante, cada día todo más caro, los sueldos menguan, se
aprovechan entre conformismo y precariedad. Si nosotros ya vivimos una vida
precaria, como vivirán toda esa gente que viene buscando paz. Se huye de las
guerras, pero existen otras guerras, las interiores y las zancadillas que nos
ponemos los unos a los otros. Se le dice estúpido a todo aquel que hace daño
sin ningún beneficio, pero ¿nos preguntamos la naturaleza de las cosas? La
noticia es que no vamos bien, y eso todo el mundo lo sabe, se les echa la culpa
a los políticos que buscan ayudar a una mayoría de votantes, ellos cobran su
sueldo, ayudan a esa mayoría y ven su trabajo realizado, estoy siendo
panfletario, qué digo, parezco la hoja del lunes, una cosa diré más, quien
pretenda borrarnos la sonrisa que en el mar de ahogados se ahogue.
Posted on 2:06
Ella sola ha tenido un
solo bebé
que le hizo un notas
llamado José
y la madre de ella ni lo
sabe,
al parecer la cosa
parece grave,
pues en la droga los dos
patean latas por la
calle,
José le da púa, le da
coz,
es burro que no monta
nadie
tomando su mazacote de
arroz,
le hace el avión el
miserable,
le da al basuco y todo
le vale,
gramos de duda sin Dios,
dos y medio viviendo en
un parque,
lo lava con la mano su
madre,
el agua está fría, el
frío es dolor,
suelta el agua que le
vela
como queriendo calor del
sol,
reproches como de
telenovela,
pelean interpretando,
dos niños son,
a ella en la calle el frío
la pela,
él en su hombría no es
culpable,
la culpa es toda de
ella,
pues ella es mujer, ella
la madre,
sin techo que los
proteja,
el bebé pasa frío, y
ellos hambre,
José en la droga se deja
la treta, la trepa, el
equipaje,
ella aborrece a su
pareja
y a veces llora lágrimas
de sangre,
él llama bruja a su
compañera,
ella parece hacer magia
verdadera
en el fingir de poco
importarle.

Viene toda la humanidad al unísono, vienen cruzando la última linde silvestre del desierto. Lo siento por el pueblo elegido, lo siento por los que creen que les rezan al único Dios existente, lo siento por aquellos que creen en un único profeta. Viene la humanidad pisando una tierra que no les pertenece, es la Tierra dueña de la humanidad entera. Todas las civilizaciones cayeron como un puñado de arena que se deja caer entre la mano. Viene toda la humanidad, niños, hombres, mujeres, ancianos, todos son refugiados de este colapsado minuto de gloria, colapso, colapso, colapso, las cifras han huido a los agujeros negros de las galaxias y ahora son un vacío de desnudez que imitan el nacimiento de las criaturas, colapso, colapso, colapso, si no se reparte al mundo lo que es del mundo dejará de ser un mundo y Venus no será el único infierno en el universo. Vienen los negros con su rizado tirabuzón en las entrañas, vienen los judíos y ya saben que no son los elegidos y que el Rey David es coronado por trenzas de esparto, vienen los musulmanes del mundo, todos, vienen dispuestos a quedarse ciegos de naturaleza viva, vienen los cristianos sin Roma y sin el evangelio, viene el Kukluxclán con la cara al descubierto, los indios de la pachamama vienen señalando el camino, vienen descalzos los hombres blancos del Sur, y casi desnudos los hombres blancos del Norte, vienen todos por el páramo debajo de la alzada espiga del trigo, colapso, colapso, colapso.
Me llora el ojo izquierdo y no sé porqué, o mejor decir, sí lo sé, sé la causa directa por lo que me llora el ojo izquierdo pero yo prefiero no saberla, omitirla, obviarla quizá, ignorarla. Me llora el ojo izquierdo porque se me mete el humo del cigarrillo, mentira, me llora el ojo izquierdo porque sé que mi mal no tiene ya remedio, y yo insisto e insisto, como un idiota que va tras el aire, como un idiota que vive de arrebato en arrebato. Me llora el ojo izquierdo pero yo sigo negando la mayor porque no existe cosa más imposible que por lo que me lagrimea el ojo. Me llora despacio como un río seco, avanza pero despacio, me llega la lágrima hasta el cuello, yo entonces me la seco con la mano, la mano por un fragmento mojada me recuerda que lloro por el destino del sí, porque si llorara por el destino del no, quién sabe, quién sabe, qué lágrima y qué ojo no me lloraría.
Posted on 4:07
Yo no lloro el hecho de que no quieras ser mi amigo,
Yo lloro el hecho imposible de no antes haberlo sabido, Yo no lloro delante de ti, yo lloro en mis noches como poeta, si yo hubiera sabido que dar mi corazón a quien no lo merecía era motivo para arrancarme del camino, liso camino, yo ahora sería tu amigo, y daría por ti la sangre, el pan, la broma y el cariño, el reír cuando lo fuere oportuno, el lamentar cuando lo fuere preciso, Yo lloro un llanto ladino, un llanto sentido, Yo no lloro el hecho de que no quieras ser mi amigo, lloro en los tinteros, en los pozos, con el vino.
Yo lloro el hecho de no haberlo conocido, lloro como niño, lloro, pero no lo consigo.