Posted on 5:38

Dices que tienes pocos amigos, pero los que tienes son de verdad, quizás tengas ¿Tres? ¿Dos? ¿Uno? ¿Zero? Jejeje, y todo por esa terca manía tuya en empeñarte en ser poeta, como también esa otra manía de leer libros, como si no lo tuvieras ya todo leído. A tus 39 años has leído la verdadera negritud sobre el blanco, has leído las mil arrugas de la cara vieja de la vida, sin embargo, te empeñas en aferrarte a la esperanza, como si no supieras que final tiene todo, mira lo que te digo, a estas alturas, poco importa si tienes o no amigos, si mantenéis una correspondencia desde distancias lejanas, eso sí, siempre salvaguardando esas distancias, pero ¿cómo quieres que te sigan en ese empeño tuyo por entender la vida a través de los libros? La vida no hay quien la entienda, pero una cosa es cierta, amar has amado, y que te quiten lo demás, eso explicaría tu interés por comprender la vida a base de leer y releer, por que para dar el primer paso hacia la filosofía el principio debe estar precedido por el amor; sí, ya lo sé, esa reflexión no es mía, ¿pero qué narices importa de quién sea un pensamiento u otro si al final todos vamos a terminar por el mismo Despeñaperros?

Cuando me preguntan en qué época me gustaría haber vivido nunca digo en el pasado, siempre en el presente. Aunque todos sepamos hacia dónde se dirige la humanidad por cosas como el terrorismo, la violencia, la contaminación y explotación de los recursos, ataques hacia población inocente, hambrunas, enfermedades y un largo etcétera (por desgracia). Pero no todo ha sido malo, está siendo y será malo, también han ocurrido verdaderos milagros, milagros como Internet y las nuevas tecnologías, hecho que nos ha acercado más los unos a los otros, pese a que la soledad está mucho más presente en personas y sociedades con una economía avanzada, y en una buena sociedad del bienestar. Se es más triste en los países ricos que en los pobres, aunque un tesoro es hoy día aquel que genera contenido visual, aquel que expone sus poemas en la red, aquel que tiene un blog, hasta el que pone una primera piedra hacia el debate es generoso. Es parte de nuestra cultura 2.0, cultura en la que alguien que conozco por este medio haya sido, he podido verlo, todo un investigador de todo lo que ofrezca la conversación 2.0, esa persona es Jose Carlos Del Arco, lo considero todo un experto de cómo sacar el máximo rendimiento al término, y él, además, lo vive en primera persona, pues ha sido él quien empieza esos debates de larga cola en comentarios con unos altos niveles de participación. Él también es generoso, ofrece debate, que es como las verdaderas civilizaciones humanas hacen concordia discutiendo cada punto de vista, las ideas confluyen y otras chocan, pero todas parten desde una causa, y en la misma causa podemos aproximarnos partiendo del debate. Yo comparto mi patrimonio digital, ofrezco mis e-books gratis, ofrezco vídeos, collages, tengo blogs-diario, o bitácora si se prefiere, tengo páginas en Facebook, coordino una revista caterva y parnaso, todo ello lo ofrezco gratis, con mi trabajo, con mi esfuerzo, con mi dinero, no quiero que piensen que busco algún tipo de manera de lucrarme o ser protagonista, esto, no solo lo hago yo, existen miles de revistas digitales en España, blogs, webs, todo desde una ética no lucrativa, sin mecenazgo y sin darse mucho mérito. Abogo por la generación de personas del mundo de la Red de redes que generosamente ofrecen por el bien de la cultura y expandir así diferentes ideas en una misma lengua, también en diferentes, y así nos podemos dar cuenta de que no somos tan diferentes, que la crisis es mundial, que una misma cosa nos une. La Esperanza 2.0.
Posted on 6:38

Cuánto echo de menos las tertulias hasta bien tarde donde se fumaba, se bebía, se discutía en voz alta, se diseccionaba con objetividad la obra de un compañero, se cantaba, se reía, se recitaba, y todo eso rodeado de un sinfín de columnas de libros, ya que el local era el almacén de un editor independiente. Después cuando fueron enfermando debido a la vejez, ya que muchos fueron víctimas en primera persona de esa Guerra (in)Civil, salíamos al bar y en las terrazas de un bar de comidas gallego nos quedábamos hasta el cierre. Aquello eran buenos tiempos. De todos los compañeros de tertulia solamente mantengo contacto con uno, con Juan Antonio Herdi, ya que con él comparto la redacción y la edición de una revista llamada Nevando en la Guinea, los demás algunos andan por Facebook, otros están apartados de las redes sociales, otros están a merced de los años y lo que eso conlleva, y otros están ya fallecidos. La tertulia no tenía nombre, pero como publicábamos trimestralmente un número de una revista llamada Catarsis, la tertulia también se llamó Catarsis, pero lo bueno dura poco, la economía y problemas de tipo burocrático acabaron con esta práctica. Quería hacer este breve homenaje hacia las tertulias con humo en sus reuniones, con la euforia de la bebida en la que algunos se entregaban con pasión, a una tertulia como está mandado, ahora se cogen la minga con pinzas.
Posted on 6:31
Cada día que pasa me asombro sobre cosas, cosas sencillas, me asombro del bien que hace una sonrisa a quien menos sonríe, me asombro del bien que hace un Lo siento en el momento idóneo, me asombro de lo fácil que es ser agradable y educado y lo que nos cuesta a veces, me asombro del bien que hace escuchar a quien se lamenta, me asombro de lo buena que es la gente cuando la vemos desprevenida, cuando todo su esplendor es puro mientras ignora que la están mirando, cada día que pasa me asombro más, las personas sencillas, que no envidian, ni fingen, ni tienen maldad me hacen pensar en los que sí tienen todo eso, y deduzco que no son felices, solamente basta que esas personas que creemos a 100 kilómetros de lo que sentimos les hagamos gente noble con remedios como las sonrisas, escuchándoles, la empatía es la mejor arma para evitar lamentaciones.