Posted on 2:16
Te recuerdo a menudo. Y más ahora, después de haber leído que Ferran Adriá está por Perú, y después de haber leído en una entrevista de un periódico peruano donde hace unas declaraciones acerca de la nueva ola de cocineros noveles peruanos te recuerdo más que nunca, siempre lo hago cada vez que hablan de cocina. Recuerdo tus recursos en la cocina. Así nos hemos quedado, como en la foto, como dos pollos pelados y penetrados por una botella. Las patatas son la guarnición perfecta para recordarte aún más, tú sabías lo que me gustaba. Se acerca el aniversario de tu muerte. Allí dónde estés este pequeño homenaje. La foto es un regalo, a veces mi manía obsesiva de guardarlo todo tiene su efecto. Este poema también es otro artilugio que he guardado.
TENGO HAMBRE, MUCHA HAMBRE
(de ti)
Necesito del bendito sabor de la vida,
necesito probar de tu buena sazón,
degustar siempre de tu sazonada comida
es labor que no olvida nunca el corazón.
Degustar tu lúcuma desconocida,
saciarme la virtud con tu chanfainita,
eres potaje de judía y patata cocida,
pucherito bravo que mi chu-chú imita,
eres lomo suave, solomillo a la manida,
ágape de golosina y bolsa de palomitas,
pan con pamplina, chupe de camarón,
mermelada, queso tierno, tacos, vainitas,
flan, tocino de cielo, mejillones al vapor,
arroz chaufa, pollo frito y unas lentejitas
con su chorizo en plena ebullición,
salpicón, gazpacho, morteruelo, parigüelita,
sopa con tropezón, frijoles en su esplendor,
bendito bistec con sus patatas fritas,
conejo al ajillo, conejo con arroz,
sabor del tomate con su lengua exquisita,
con un cocido andaluz al punto y hervor,
anticuchos y finas hierbas en tus pechuguitas,
unos picarones, unos caracoles, y requesón,
redondo alfajor con miel de frutas variaditas,
besos de moza, pollo a la piña, a todo piñón,
deliciosa tu paella con sus palabritas,
tu pepián, tu rocoto, tu lasaña, y tu amor,
tu mondongo italiano, y tu carapulcrita,
tu pollo a la brasa, tu yogurt y tu picantón,
tu dulce algarrobina, tus calamares en su tinta,
perejil, cilantro, romero, tomillo, pimentón,
empanada, sándwich, empanadilla,
cebiche de conchas negras, jamón con melón,
almendras garrapiñadas y peladillas,
salitre en tu colacao, en la leche, en tu fogón,
cebolla, mozarella, carne y mucha miga,
y a veces y otras veces, un milagro de peces,
merluza, boquerones, pescadilla,
mero, perca, perico, y chanquete,
milanesa, salchicha, (hot-dog), ensaladilla,
turrón norteño, sabor de Jijona, sorbete,
trucha, cangrejo, papa-seca, granadilla,
capuchino, café solo, irlandés y moliente,
carne mechada, ternera en salsa, papa amarilla.
la escudella, el estofado, coca de aceite,
a la guanábana, a la palta, a la mantequilla,
pecado de cardenal, de chocolate con leche,
pecado de bacanal, pecado a la vainilla,
alucine en el paladar, remedio indecente,
ensaimada, sobrasada, croissant, canelillas,
potaje de almejas, piñonate, aguardiente,
coñac, anisete, nueces con nata, natillas,
pestiños, mistela, güisqui, miel silvestre,
crema catalana, magdalenas, quesadillas,
pistacho, mortadela, espagueti, queque,
altramuces, anchoas, olivas y pizza al dente;
de jamón york, de atún, de patatas mis tortillas,
qué buen sabor tiene lo que tan bien huele.
In Memoriam, a Zoila Rosa Villar Otero
-No te olvidaré Nunca-
Posted on 4:19

Me tomo un café negro, negro, negro y me marcho a la calle. Veo a la gente pasearse alegre, ilusionada, efervescente, yo me alejo mucho de esa gente. Comprendo que sí están alegres no tienen problemas, y si los tienen, no les afectan demasiado. Me gusta verles alegres, aunque siento verdadera envidia. Ahí mismo, pensando todo esto, me acordé del episodio de cuando yo era una persona muy parecida a ellos. No le tenía miedo a nada, tanto así que cuando iba con el ciclomotor llevaba el walkman a todo volumen y ni me percataba de lo que a mi alrededor sucedía. Recuerdo muchas cosas que me conviene callarme. Otras son divertidas, otras tristes y otras mejor es olvidarlas. Siento que en el mundo corre otro pulso vital distinto al mío. Siento que la gente se mueve por otros intereses, por otras directrices, por otros recovecos que difieren bastante de lo que a mí me hace feliz. Por eso debe ser que la gente es más feliz de lo que yo lo soy. He pretendido quizás vivir demasiado deprisa y es ahora cuando le he cogido miedo a la existencia, le he cogido temor a lo que antes me hacía reír y estallar de fugaz alegría. Un día fuí a una discoteca, bebí y me drogué demasiado, tanto que olvidé haber dejado mi ciclomotor cerca de casa y haberme ido con un amigo en su coche. Al salir de la discoteca busqué y busqué el ciclomotor, sin acordarme de que lo había dejado cerca de casa. Tal era el colocón que llevaba que me fuí a denunciarlo a la comisaría más cercana. Antes de llegar a la comisaría me paré en un bar a tomarme otra copa (la penúltima) de las que ya no recordaba ni el número. La dueña del bar estaba distraída hablando con otro cliente del bar, entonces detrás de la barra de aquel bar vi una cámara reflex bastante usada, una cámara que yo no tenía, dueña del bar distraída, cámara que me llevé sin lugar a dudas. Por aquel entonces yo estudiba fotografía, cursos que yo mismo me pagaba, y no tenía cámara con la que hacer prácticos aquellos cursos, así que me la llevé. Seguía yo con mi idea de mi ciclomotor robado, y con la sinrazón terca de denunciarlo en comisaría. Feliz andaba yo con mi cámara recién robada, y con la idea fatal de denunciar mi moto en la comisaría más cercana. Llegué a la comisaría, el policía encargado me preguntó a qué venía, yo le contesté que a denunciar el robo de mi ciclomotor, no sin cerciorarse el policía de lo borracho que yo iba en ese mismo instante. El policía me invitó a que esperara mi turno en la sala de espera aledaña a la recepción. Estando en esa sala de espera había un hombre pálido con perilla y bigote, una pareja que querían denunciar la pérdida de un DNI, y policías que por allí mismo pasaban. El hombre pálido no paraba de mirarme, y noté que cada minuto que pasaba lo hacía con más descaro, me miraba y me miraba, hasta que yo extrañado le dije:-¿Qué miras tanto?- A lo que el hombre pálido me contestó: -¡Es mi cámara, mi puta cámara!- Yo no podía creerlo. El dueño de la cámara estaba en esa comisaría. ¿Qué iba hacer yo? El hombre se puso bastante nervioso y comenzó a llamar la atención de los policías, los policías con las mismas vinieron, y le preguntaron que qué pasaba, y él les dijo: -Es mi cámara- Los policías le dijeron que si estaba seguro de ello, y el hombre les dijo que sí. Al parecer el hombre la había dejado en aquel bar adonde yo fui con tan mala suerte a tomar la penúltima copa, la había dejado olvidaba; por que es preciso antes aclarar que el hombre estaba allí no para denunciar la cámara que yo llevaba colgada del cuello, sino para denunciar que le habían abierto el coche. Era inaudito, la policía empezó a interrogarme y hacerme preguntas. ¿De dónde la has sacado? Yo les decía que era mía. Hasta un policía me llegó a preguntar qué era el zoom, yo no sabía qué contestarle, pues no tenía ni idea de fotografía, había empezado a estudiar fotografía hacía unos días. Al final le tuve que devolver la cámara. Me quedé unas horas hasta que vinieron a buscarme mis padres. Tanto tiempo estuve en esa maldita comisaría que se me esfumó la tremenda borrachera. Cuando íbamos en el coche, al llegar a casa, vi allí aparcado mi ciclomotor. Estaba inmóvil como si nada hubiese pasado, era evidente que no era así. Era evidente. El ciclomotor emanaba una paz y al mismo tiempo parecía reírse de mi confusa pérdida de memoria. Parecía estar fuera de toda culpa, al margen de todo, emanaba una paz y al mismo tiempo parecía burlarse. Al otro día me dolía mirar el ciclomotor. Sentía envidia de su vida exenta de equivocaciones estúpidas. Como cuando miraba a la gente que paseaba por la calle. Ellos parecían estar redimidos del desorden, del caos, del peligro y del azar. Ellos no se equivocaban, estaban fuera de la duda, de la confusión y su memoria no era la mía. Ellos no tenían problemas, yo si los tenía.
Posted on 4:45

Me pregunta él: ¿Qué te inspira? Yo le digo, me inspira Ferran Adriá, me inspira Jaume Plensa, me inspira Eloy Fernández Porta, las fotografías en blanco y negro, los libros que hablan de Hollywood, Marilyn Monroe, Nicanor Parra, Joaquín Sabina, me inspira David Bowie, Javier Bardem, me inspira Gabriel Zaid, me inspira Nietzsche, Sartre, Derrida, Bukowski, Rauschemberg, Marlene Dietrich, Cantinflas, me inspira el güisqui, me inspira Johnny Rotten, me inspira Roberto Bolaño, me inspira César Vallejo, Roger Wolfe, Linus Tolvards, Richard Stallman, me inspira Camarón de la Isla, me inspira Orson Welles, me inspira Enique Vila-Matas, Lorca, Dalí, Buñuel, Picasso, Miró, el Ché, Baroja, me inspira Valle-Inclán, me inspira Borges, Cortázar, me inspira Truman Capote, Sylvia Plath, Jim Morrison, Mick Jagger, Faulkner, Von Karajan, Beethoven, Mozart, Bach, Vivaldi, me inspira Panero (Leopoldo María), me inspira Fausto, Eduardo Galeano, me inspira Triana, Albert Plá, Extremoduro, me inspira Frank T, me inspira Nin Simone, me inspira Juan Luis Galiardo, Goya, Paco Rabal, me inspira Sid Vicious, Joy Division, me inspira Townes Van Zandt, me inspira Skeeter Davis, me inspira U2, me inspira Billie Holliday, me inspira Muddy Waters, John Lee Hocker, me inspira Tarantino, Érase una vez en América, Taxi Driver, Natural born Killers, Juliette Lewis, me inspira mi balcón abierto, mi soledad en la noche, me inspira Frida Kalho, Chillida, me inspira Rimbaud, me inspira Vargas Llosa, me inspira Shakespeare, me inspira El Quijote y El Lázaro de Tormes, me inspira Los Gonnies, me inspira Tote King, me inspira la La Mala Rodríguez, me inspira La2, me inspira fumar, me inspira mi mujer alegre, me inspira mi mujer en la noche, me inspiran mis padres, me inspira mi Iphone, me inspira la Vida.
Posted on 3:11

Mi padre dice a menudo: -Los hombres son el reflejo de sus zapatos, si un hombre tiene sus zapatos brillantes seguramente será un ser brillante, si un hombre usa calzado sin brillo, seguro será una persona opaca, de medias luces, oscuramente sombrío- Le miré a él sus zapatos, unos zapatos abultados y brillantes, pesados y robustos, zapatos torpes y voluminosos, él no es así para nada, es frágil y delicado, triste y melancólico, pudoroso y también algo patoso. Al otro día revisé todos mis zapatos, distintos tipos de calzado, había calzado lígero, otros pesados, otros tan ligeros como unas chanclas de verano, quizá alguno rígido y con mucha suela. Quiero mucho a mi padre, él cree que lo que me ha intentado enseñar no lo he aprendido, y lo que no ha querido enseñarme en mí se ha grabado como algo irremediablemente profundo, en realidad lo tengo como un referente sagrado, quizá algo idealizado, pero es para mí un ejemplo a seguir. Mi padre votaba a la izquierda moderada de este país, ahora vota a la derecha. Este país ha sufrido dos desencantos: El desencanto de los hombres de izquierda desencantados por la derecha franquista, derecha paterna de la que renegaban, y el otro desencanto, el de la izquierda algo más tardía, izquierda derechista, corrupta y decepcionante, izquierda edulcorada, izquierda de la que escapar cuanto antes. Digamos de mi padre que es un demócrata en todo su concepto, en toda su esencia.
Fui al mitín del candidato nacionalista. Me atraía su discurso no por que me gustara, sino por que quería sacar a esta izquierda hipócrita, populista y con estrategias de gobierno un tanto inquietantes y manipuladoras del panorama gobernante; me acerqué al candidato, le miré los zapatos, llevaba un zapato tosco, reaccionario diría yo, un zapato vistoso y pacatamente elegante, pero se veía que estaba limpiado con betún o grasa de caballo, un calzado del que por mucho que lo frotaras siempre se podía esperar una apariencia distinta de la que se esperaba. Luego miré mis zapatos. Zapatos de marca, aunque los había pisado (o más bien pisoteado) demasiada gente en ese mitín con el que mis ideas estaban en total desacuerdo. Todo el tiempo que estuve en aquel mitín lo pasé incómodo, nervioso y con muchas ganas de que acabará cuanto antes. Para llegar a mi casa, y poder limpiarme los zapatos. Una vez llegado a casa me quité los zapatos, también los calcetines. Estaba puesta la televisión. Daban un documental sobre tribus indígenas. Miré mis zapatos sucios. Miré la televisión, los indios descalzos por la selva, miré mi pie desnudo. Como me gustaba aquel pie desnudo, no había que mostrarse ante nadie, no había que adoptar ninguna pose frente a ninguna postura o idea. Quisiera ser un indio e ir descalzo por la selva.

Patria, ya has vuelto con los tuyos. Mereces ser vista como patria. Es mejor pertenecer a los tuyos que pertenecer a no sé qué pluralidad que no beneficia a nadie, solamente a los que mandan, a los que se llenan la boca balbuceando tu nombre, tu nombre de Patria. Patria, has sufrido las cicatrices abiertas en el invierno helado, has abrazado la libertad de los que viven oprimidos para siempre, has querido ser patria, y ya lo eres. No te escuchan cuando hablas, te desprecian como a una loca que no sabe lo que dice, que no sabe lo que quiere, sientes la rabia del resentimiento, te doblegas para ganarte el pan, el pan de tu pueblo, el pan que has trabajado. Te atan a los tópicos Patria, te pisotean por que quieres ser tú, siento pena por ti, Patria. Un día, Patria, serás patria para siempre, un día andarás libre como un loco repleto de alegría. Dicen que no concilias el sueño Patria, dicen que estás siempre de mal humor Patria, dicen que te consuelas ante los psiquiatras Patria, dicen que tiran de ti como si les pertenecieras, dicen que das más de lo que recibes, dicen que para ti ya no hay vida normal como la de los hombres normales Patria, dicen que tienes quimeras como las de los que pierden la razón, no pierdas la fe tú Patria, no pierdas las ganas de ser libre. Los oprimidos son aquellos que se rinden ante las vicisitudes, se puede estar oprimido y al mismo tiempo dar el primer paso, el paso que te llevará a ser tú, tu misma, Patria, Patria que cree en la pluralidad de los hombres, Patria ilustrada, Patria de la que aprender, Patria de groseros hombres que son pingajos, pero también Patria de hombres que son todos los hombres, tres partes de ti Patria, tres clases de hombres, el hombre soez, el hombre refinado, y la mezcla unida de estos dos. Patria, yo me llamo Patria y quiero ser esposa del viento, quiero que el mar bese mis orillas, quiero ser calentada por el sol, y sobretodo quiero, ser Patria, ser Patria.

Hace mucho frío en Sabadell. Mucho. En casa no disponemos de calefacción, pero si de estufas eléctricas, pero debido a nuestra baja forma económica hemos decidido no encenderlas. Gastan demasiado y eso se nota en la factura de la luz. Yo llevo puesto una chaqueta de lana gruesa para andar por la casa además de la ropa interior, de ropa interior llevo una camiseta de manga larga de algodón bastante gruesa y aún así tengo frío, mucho frío. Apesar del frío que hace la gente está muy quemada debido a la crisis. Aquí mañana son las elecciones autonómicas de Cataluña y la gente ha perdido la fe en la política y en las instituciones. El otro día recibí un e-mail donde una ONG criticaba a una familia árabe que estaba en paro y que daban improvisadas excusas y negativas ante la oportunidad de un trabajo con seguridad social y todas las prestaciones por que el matrimonio percibía ayudas del ayuntamiento de su localidad y del gobierno autonómico. Mucha gente prefiere no trabajar para que no le quiten las ayudas del estado, pero luego nos quejamos del déficit. También ocurre el caso de que cuando la población sufre o pasa por necesidades echamos la culpa a los más débiles y desfavorecidos por nuestra sociedad, como también a los más vulnerables. Es injusto pero es así. Yo tengo todos los requisitos para ser odiado por la sociedad y más en estos tiempos de crisis. Pero les puedo decir que estoy sufriendo la crisis como todos y estoy pasando por una mala época que no se la deseo a nadie. Todo cuesta muy caro, las facturas no perdonan, las deudas no terminan, y a los que se le debe el dinero no quieren saber nada de tus problemas. Ni siquiera se perdona el que no pages la comunidad, todo ha de estar al día en el tema de pagos. Llevar una familia no es como cuando vivías con Papá y Mamá, o cuando estabas soltero. Llevar una familia implica además de pagar las facturas, guardar las apariencias cuando no tienes dinero para afrontar los pagos. Debes tener y mostrar una cierta sangre fría y una calma emocional que muchas veces resulta difícil. Con respecto a lo de que la gente está quemada es preferible decir que tienen toda la razón. Los políticos solo se acuerdan del electorado cuando hay elecciones, en momentos difíciles hacen la vista gorda, o miran para otro lado. Hoy en día todo sube mucho, queremos tener todas las comodidades, la publicidad nos incita al mismo tiempo que nos hastía. Ponemos el televisor, donde se anuncia otro tren de vida diferente al nuestro y es imposible para todos o para casi todos hacerse los ciegos y seguir viviendo como si nada. Pero es deber de nosotros mismos estar unidos, más que nunca y seguir intentando, aunque con carencias, llevarlo lo mejor posible.
Posted on 1:17

No se debería escribir con ira en los huesos. No se debería callar lo que se piensa, y cuando se calla, que sea por que al arrepentirse de lo que uno escribe aquel que escribe no debiera decir según que cosas, aunque las piense, aunque todos lo callen y él sea el único que abre su boca para decirlas. Hago colección de negativas de editoriales, tengo muchas, tantas que dejé de mandar manuscritos a las editoriales hace tiempo. Me resulta difícil entender que el concepto de poesía para todos no es el mismo. Quizá sea esa la razón del por qué tengo coleccionadas tantas negativas editoriales. Quizá esa sea la razón del por qué mi poesía mejora día a día, no cambiando el estilo, no haciendo la pelota a nadie, publicando lo que me dé la gana publicar. Un editor leyó una vez un manuscrito mío mandado en papel, este editor debo decir que no se arriesga, ya que solamente publica a los ganadores de concursos. Todos sabemos como son estos concursos. El editor me dijo que de todo lo que había leido de mi manuscrito, solamente le gustaron los sonetos (abajo publicados). Ese libro que contenía algunos sonetos también contenía algunos poemas íntimos y avergonzantes para otros, yo veo la poesía como un despelote sin exhibición alguna, solamente como vehículo de cercanía entre lector y poeta. Bien, ese manuscrito en el que había esos sonetos y los poemas íntimistas acabaron siendo un libro de sonetos con una cantidad más de sonetos que yo amplié poco a poco. Llegado a ese punto me pregunté: ¿se lo mando al editor aquel con el riesgo de que me dé otra negativa o lo publico por mi cuenta en una edición bonita para mí y los que me quieran leer? La respuesta debajo de estas líneas la tienen. Decidí no mandar más manuscritos a nadie. Decidí dedicarme al individualismo poético, decidí ser libre y no agacharme y hacer concesiones para ser publicado. Llevo cuatro años luchando por Internet para que la poesía, la mía y la de otros, se disperse entre los únicos que la leen, que son los poetas. Cuatro años de muchas decepciones. En estos cuatro años he comprobado que un amigo es aquel que no te pide nada a cambio, y aquel que se alegra y colabora en tu mismo barco. Que no se alegra de tus tropiezos, que es agradecido y sobretodo que es un verdadero amigo. La poesía bloggera es un arma cargada de futuro, parafraseando a Gabriel Celaya encuentro en esas palabras más razón que nunca. Un poeta que quiera ganar dinero con la poesía es alguien que tiene un concepto mezquino de lo que es la poesía, un poeta que pretenda lucrarse escribiendo poemas es el necio más grande de la Tierra. Por que no concibe bien lo que la poesía debe ser para los hombres, para la humanidad. Las humanidades estás deshumanizadas veo con asombro, aunque sin sorpresa. Los poetas debemos ser como guardianes de una mitología que no debe ensuciarse, que no debe ser envilecida, es bonito decir todo esto, pero ¿qué poesía nos quedará cuando la coticemos como el que vende un producto? El deber de la poesía es hacernos más nobles, más humanos, y no más ricos y más envilecidos como el resto de los seres humanos. Que como humanos que son, también debieran ser parte de ella. Y todo eso se puede utilizar en su contra, ya que sería un buen tema para un poema, aunque muchas veces tratado ya.